Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

26 dic 2016

¡Temprano empiezan!............................. Juan Cruz

En política, quienes se llaman amigo o maestro acaban a tortazos.

Íñigo Errejón y Pablo Iglesias (d) el 20 de diciembre en el Congreso. EFE
Temprano empiezan. Felipe y Guerra, que eran como el huevo y la patata de la tortilla, tardaron veinte años en mirarse torcidos.
 Carrillo sobrevivió a sí mismo, pero era una bomba de relojería en un partido al que Stalin le había puesto su sello, y allá donde se desmadraban Semprún, Claudín o Pradera, se hacía borrón y cuenta nueva. 
Ni el eurocomunismo alivió esa fiebre.
Los siguientes, en cada una de esas escalas, han afilado los colmillos de la misma manera; a Rubalcaba le dijeron sí, por poco, en Sevilla, y un mes más tarde ya no quedaba nada de la tregua. 
Y luego, en la era Sánchez, a éste le crecieron pronto los colmillos y entre todos se los mellaron de cuajo, y él se fue a la calle, buscando un coche. 

¿En el Partido Popular? Eso es una novela noruega, que cuando acaba empieza otra vez.
 Nombres propios, de ciudades también: Valencia, Esperanza, Mariano, Rita, Aznar, Fraga, Paco Camps.
 Pocos se dieron cuenta, pero había que ver esa mirada de Aznar a Fraga en Valencia; 
la gente se fijó solo en la mirada de Aznar a Rajoy. Pero la de Aznar a Fraga era un capítulo de House of cards, no te metas en mi sitio, aparta, viejo,o, si me permiten, del Milenio sueco, tan lleno de sangre.

¿Y ahora? Todavía no se ha puesto en la pantalla la película Gürtel, pero ya se sabe qué pasó con la B de Bárcenas, una película de terror y enemistad en la que Casablanc le puso la cara de demonio a las dos partes.
Si entras con un cuchillo en la mantequilla de los partidos (de los catalanes, de los gallegos, los vascos son más sosegados, de los andaluces, de los canarios…) encontrarás una nuez que sangra, y esa nuez la partieron los amigos.
¿Los amigos? La amistad no hace buena cama en la política, desde César a Aznar, por poner a dos campeones, desde Washington a Trump, por poner a otros dos campeones de ligas distintas.
 Quienes más dicen “amigo” o “maestro” para referirse a otro son los actores y los periodistas.
 Y los políticos, si lo sabrá Romanones, menuda tropa.
 Hay una famosa anécdota que contaba Jesús de la Serna sobre dos periodistas que se llevaban a matar, como Jack Lemmon y Walther Mattau; un día uno le gritó al otro “¡¡Maestro!! Y el otro lo mató con la mirada, diciéndole: “¡¡Más maestro serás tú!!”. 

No nos llevamos bien, no se llevan bien.
 Y los que dicen lo contrario hacen como Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, que antes de esta trifulca de Navidad, hashtag por medio, han roto las paces selladas, para beneficio de las redes sociales, tan alimentarias, con un beso que dio la vuelta al ruedo.
Aquí, en la política, decir amigo o decir maestro lleva detrás el tortazo
Eso de los besos.
 Dejan sabor amargo o dulce, y este debe saberle ahora a perros, porque se rompió por donde más dulce había: se dijeron tanto, por carta, amigo, compañero, amoríos tan varios, que cuando explotó la pus ya estaba todo el cuerpo contagiado. 
El cuerpo de Pablo, el cuerpo de Íñigo, y salieron a la calle a tortazo limpio.
 En la jerga actual tortazo se llama tuit, esa palabra de pajarillos.
La película la habíamos visto, en el PSOE, en el PCE (¿recuerdan el PCE?), en el PP, entre gallegos, entre andaluces, entre canarios… Aquí las parejas que han sobrevivido son, ay, qué años, las de Segarra y Gensana, las de Mauri y Maguregui y todas aquellas que fueron bendecidas por el dios del fútbol viejo.
Aquí, en la política, decir amigo o decir maestro lleva detrás el tortazo.
 A veces se ve, como ahora, y a veces se sirve frío, como la sopa envenenada. 
En el caso que ahora nos ocupa, podría decirse eso que dicen los canarios cuando la gente se pelea por las herencias: “¡Temprano empiezan!”.
Y a mi ya me aburren y me da igual, y eso es malo, porque hagan lo que hagan ya parece que cada vez me interesan menos....Y si quieren seguir, malo es para, hasta ahora,que los voten....en fin...Pronto empiezan, si señor y parecen niñatos que se pelean por ser el que más manda...o¿Se pelean por algo más que yo no sepa?

 

25 dic 2016

Alerta de tsunami en el sur de Chile tras un terremoto de magnitud 7,6 en la isla de Chiloé

Hasta el momento no se ha informado de víctimas. Los vecinos de la isla de Chiloé comienzan a evacuar la zona tras el aviso.

 

Una carretera dañada tras el terremoto en Tarahuin (Chile). REUTERS
Por orden de la Oficina Nacional de Emergencias (ONEMI) y del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de Chile (SHOA), cuatro regiones de sur de Chile realizarán una evacuación preventiva ante el riesgo de maremoto, luego de un seísmo de magnitud 7,6 grados en la escala de Richter con epicentro en el municipio de Melinka, en la región de Aysén, que se ha producido a las 11:23 hora local (14:22 GMT).
"¡Mucha fuerza y ánimo a los compatriotas afectados por el sismo en Chiloé y otras zonas del sur! Protocolos de emergencia ya están operando", ha señalado la presidenta Michelle Bachelet a través de la red social Twitter. 
Las regiones afectadas por la medidas son Biobío, La Araucanía, Los Lagos, Los Ríos y Aysén.
 Hasta ahora se desconocen si existen víctimas fatales y los daños materiales del terremoto en las islas de Chiloé, aunque Chile resiste de buena forma los movimientos de fuerte intensidad. "No tenemos información de personas heridas", ha indicado el director de la ONEMI, Ricardo Toro.
 

 

Saramago y la doble identidad regresan mutados a Lanzarote


José Martret estrenará en los Jameos del Agua un montaje sobre ‘El hombre duplicado’, novela que el Nobel concibió en la isla.

Raúl Tejón y Kira Miró en la adaptación teatral de la obra de Saramago.
Cuenta Pilar del Río, la viuda de José Saramago, que un mañana el escritor, en su casa de Lanzarote, frente al espejo del baño donde se afeitaba, preguntó en voz alta:
 “¿Si existiera alguien exactamente igual a mí, sería capaz de soportarlo?”.
 De esta reflexión matinal surgiría El hombre duplicado, una obra en torno a la identidad y las posibilidades que ofrece la vida que el Premio Nobel de Literatura portugués publicó en 2002, ocho antes de su muerte en la isla canaria.
 El hombre duplicado llega ahora al teatro de la mano del director José Martret, en un montaje protagonizado por Raúl Tejón y Kira Miró, entre otros, y la colaboración especial de Nathalie Poza, que se estrenará en el auditorio de los Jameos del Agua (Lanzarote) el próximo 13 de enero, antesala de una gira futura.
 La adaptación, que cuenta con el respaldo de Pilar del Río y la Fundación José Saramago, ha sido realizada por Salvador Toscano y Félix Ortiz. 
El montaje teatral abordará de lleno “la crisis de identidad” que se aborda en la obra manteniendo, aseguran los autores de esta versión, todo “el magnetismo” de la novela.
Para José Martret, un dramaturgo con una mirada especial reflejada en sus obras anteriores (Ivanov o MBIG, entre otras) así como en la filosofía con la que creó, junto a Alberto Puraenvidia, dos de los espacios teatrales más innovadores de la ciudad de Madrid, La casa de la portera y La pensión de las pulgas, este encuentro en el escenario con Saramago es especialmente emocionante.
 Él, un mallorquín de 45 años, que desde muy joven se vio atrapado y doblegado por la obra del autor portugués.
El hombre duplicado, primera obra de Saramago que en España, salvo un montaje en Galicia, es adaptada al teatro narra la historia de Tertuliano, un profesor de historia que descubre viendo una película en el cine que hay un actor secundario que es exactamente igual que él, con las mismas cicatrices físicas que él. 
La obsesión de Tertuliano por encontrar a ese actor, de nombre Antonio, le lleva a una búsqueda implacable hasta dar con ese otro yo que descubrió en una pantalla de cine. 
Las más de 400 páginas del libro tendrán sobre el escenario una duración de aproximadamente hora y media. 

“Con Saramago se vive la literatura de otra manera, la experiencia como lector es diferente.

 Leer a Saramago requiere una atención especial que te lleva a una reflexión profunda y te cautiva.
 Esta es la premisa con la que abordo este montaje teatral.
 Quiero una experiencia teatral única para el público.
 Hay algo muy irónico en la escritura de Saramago y eso lo hemos querido plasmar. 
La obra es un thriller que se va adentrando por caminos muy inquietantes hacia un final bastante inesperado”, asegura Martret que es consciente de las dificultades teatrales de una obra muy reflexiva en torno a la identidad y el ser humano. 
“El montaje narra la historia de principio a fin y la va hilando con las reflexiones que despliega Saramago en el libro.
 La historia no queda vacía de contenido, sino que sigue teniendo la profundidad que le dio el autor portugués”, añade Martret, que se ha rodeado de un equipo técnico de lujo: Jaume Manresa, música y sonido, Alberto Puraenvidia (escenografía), David Picazo (iluminación) y Miguel Ángel Raió en las proyecciones audiovisuales.
El estreno de El hombre duplicado en los Jameos del Agua, ese bello espacio natural intervenido por el artista César Manrique, será, piensa José Martret, el mágico encuentro entre estos dos creadores que nunca llegaron a conocerse.

 

Demasiado de todo............................Rosa Montero........

Me encanta regalar, pero el consumo es sin duda la gran droga contemporánea. Y esta sociedad del desperdicio se dedica a agravar nuestra patología.

COLUMNISTAS-REDONDOS_ROSAMONTERO
LA RED, ya se sabe, es una confusa Máquina del Tiempo que nos trae todo el rato hechos antiguos que son acogidos como si fueran nuevos y que se convierten en noticias virales de última hora.
 Pues bien, el oleaje de Internet acaba de depositar una de estas viejas novedades en la playa de mi ordenador. 
Se trata de un discurso que dio en 2012 José Mujica, por entonces presidente de Uruguay, en la Cumbre de las Naciones Unidas por el Desarrollo celebrada en Río de Janeiro.
Mujica es un personaje singular; octogenario, simpático, humilde. Es cierto que fundó a los tupamaros, una organización terrorista y asesina semejante a ETA. 
Pagó con la cárcel y es probable que hoy ya no tenga nada que ver con el hombre que fue, pero no se ha arrepentido públicamente. Además ha sido amigo del chavismo, no ha abogado por los presos políticos venezolanos ni cubanos y ahora, tras la muerte de Fidel, ha escrito al dictador una carta abierta laudatoria bastante vergonzosa.
 Nadie es perfecto, y desde luego él tampoco.
 Pero el breve discurso de Río es de una veracidad y de una sabiduría estremecedoras.
 Con la misma sencillez con la que hablaría a un niño, Mujica nos enfrenta con la contradicción insalvable de nuestro sistema; con ese mercado que sólo se sostiene en la multiplicación constante de un consumo enloquecido, depredador del planeta y causante de la infelicidad humana (si googleas “discurso de Pepe Mujica en Río+20”, podrás ver el vídeo).
 
Escucho sus palabras ahora, cuatro años después, rodeada de una marea de paquetes y paquetitos: son los regalos que tengo que hacer estas Navidades, un montonazo de objetos, porque, como a veces no me siento del todo segura del presente escogido, puedo comprar alguna cosa más para reforzarlo. 
Vamos a ver, me encanta hacer regalos a los seres queridos, pero ¿de verdad me he tenido que comprar medio Madrid para ello? Hay presentes, probablemente los mejores, que no se compran, sino que se fabrican, se inventan.
 Quizá no tengamos tiempo para regalar así: sin duda es más difícil. O quizá nos arrastre la compulsión consumista.
El ser humano es drogadicto por naturaleza. 
Lo leí hace años en un ensayo brillantísimo, Escrito con drogas, de Sadie Plant (Destino, 2003). 
Y por cierto que no somos el único animal que se coloca; si no recuerdo mal, Plant hablaba de conejos que comían hierbas alucinógenas, de ciervos y otros bichos.
 Hay algo en la vida misma que parece predisponernos a la adicción, y el consumo es sin duda la gran droga contemporánea.
 Y así estamos todos ahora, con el mono, mirando hipnotizados las vertiginosas lucecitas de Navidad.
Este demencial afán de acaparar quizá provenga de nuestros orígenes; somos criaturas oportunistas que, hace miles de años, tuvimos que sobrevivir sin casi nada en entornos muy duros.
 Es de suponer que un troglodita en mitad de una glaciación no desperdiciaba nada que encontrase: ni una rama rota para hacer fuego, ni una piedra de dimensiones apropiadas para servir de herramienta.
 Tal vez nos siga quedando ese mismo gen recolector en algún rincón de nuestro cerebro, pero la urgencia acaparadora que algún día nos salvó la vida hoy nos enferma gravemente.
 No me extraña que cada día sea más común el síndrome de Diógenes, esa patología que consiste en acumular tantos objetos que llegas a vivir enterrado en basura. 

Escucho hoy a Mujica con melancólico pesimismo y pienso que todos o casi todos los humanos somos proyectos de Diógenes. 
Y que esta sociedad del desperdicio en la que vivimos se dedica a agravar nuestra patología con la obsolescencia programada, con campañas publicitarias enloquecedoras, con una inculta cultura de lo efímero.
 Y todo ello para el enriquecimiento de una élite, desde luego; pero esa élite tampoco es ajena a la compulsión y está inmersa en verdaderas orgías de consumismo.
 Qué mundo tan enfermo: ¿cómo podemos salir de esta trampa? Miro a mi alrededor y tengo demasiados libros, demasiados aparatos electrónicos, demasiados objetos decorativos, demasiada ropa, demasiado de todo.
 Ahora mismo la barbaridad de cosas que poseo, de muchas de las cuales ni me acuerdo, me angustia y me repugna. 
Pero no pasarán muchos días sin que compre algo.