Carolina inauguró junto a su primogénito el mercado navideño más famoso de la época y de Mónaco, el de Puerto de Hércules.
Carolina inauguró junto a su primogénito el mercado navideño más famoso de la época y de Mónaco, el de Puerto de Hércules.
Carolina, orgullosa junto a Andrea
Con una gran sonrisa y
acompañada de Andrea Casiraghi, al que hacía tiempo que no se veía en un
acto oficial y que lucía barba, Carolina de Mónaco regresó a su niñez
al inaugurar la época más feliz del año en su país.
Tomaron el relevo a Alberto y Charlene
Carolina
de Mónaco y su primogénito, Andrea Casiraghi, tomaron el relevo a
Alberto y Charlene para inaugurar este año el tradicional mercadillo
navideño más famoso de la época que se instala en Montecarlo: el de
Puerto de Hércules.
Los recibieron con un baile tradicional y un ramo de rosas
Los
monegacos regalaron a Carolina y su hijo un baile tradicional y luego
hicieron entrega a la princesa un ramo de rosas rojas y blancas, los
colores del Principado, que ella portó en las manos
Carolina inauguró junto a su primogénito el mercado navideño más famoso de la época y de Mónaco, el de Puerto de Hércules.
El traje transparente de la presentadora en las campanadas del pasado año fue de lo más comentado en las redes sociales.
Cristina Pedroche en una presentación de joyas en Madrid. Getty Images
Cristina Pedroche ha confirmado que esta Nochevieja será
fiel a su sello y repetirá vestido con transparencias. "Es mi marca, hay
que ser transparente en la vida", ha dicho la presentadora de
televisión este jueves en un evento. En las campanadas del año pasado el modelo de Pedroche fue de lo más comentado en las redes sociales. Este año, de la mano de Alberto Chicote,
recibirá el año nuevo en Antena 3 con otro vestido que, según ha
adelantado, también tendrá "brillos". ¿Volveremos a dar la bienvenida al
año comentando el estilismo de la presentadora?. El modelo de la gala de las campanadas del año pasado
llevaba más de 20.300 cristales que habían sido cosidos a mano, y que
Pedroche lució junto a una capa de raso con cuello de piel. Los
comentarios en la red social Twitter sobre este sorprendente traje
alcanzaron 36.000 mensajes en siete días y la presentadora se convirtió
en tendencia en las búsquedas de Google. El canal de televisión sumó
alrededor de 1.400.000 espectadores.
Pedroche, colaboradora de Zapeando y presentadora de la última temporada de Pekín Express,
será la conductora de las campanadas por tercer año consecutivo. "Hay
ganas, nervios bonitos y mucha emoción por volver a despedir otra vez el
año. El vestido ya está en el horno. Va a brillar mucho, como las joyas
y como la vida en general. Hay que brillar", cuenta.
Falsificaciones de bolsos de marcas de lujo incautados en Ubrique. POLICÍA NACIONAL
No hay marca de prestigio que no se haya rendido al buen hacer de la marroquinería del pueblo gaditano de Ubrique.
Ahora, son esas mismas compañías las que han hecho posible destapar una red de fabricación de falsificaciones
en la localidad que se ha saldado con 55 detenidos y 15.347 productos
intervenidos.
Ha sido la Policía Nacional la que se ha encargado de
poner fin a la actividad delictiva de estos falsificadores que
confeccionaban y distribuían productos de tal realismo que eran vendidos
con precios de hasta 400 euros.
Según ha explicado la propia Policía en una nota de prensa, la
investigación se puso en marcha en octubre de 2015 por iniciativa de los
propias compañías perjudicadas.
Fue entonces cuando los agentes
recibieron un informe elaborado por un detective privado, a encargo de
“varias marcas de reconocido prestigio”, según ha explicado este viernes
en el comunicado.
No ha sido hasta estos días cuando la investigación
ha acabado con la detención de más de medio centenar de personas
vinculadas a la producción tanto de un taller clandestino como de un un
punto de venta en otra provincia.
Además, los policías han intervenido
4.865 productos de marroquinería, 9.800 prendas de ropa, 544 relojes y
138 cinturones, “todos ellos falsos”.
Los detenidos se encargaban tanto de la producción como de la
distribución de los productos falsificados.
De hecho, en la
documentación se denunciaba la comercialización en Marbella
de los bolsos y otros productos de marroquinería de imitación.
Con esta
información de partida, los agentes confirmaron la existencia de un
almacén en la localidad malagueña que vendía de forma clandestina los
artículos falsificados.
La misma persona que regentaba dicho local, “a
su vez mantenía una relación directa con un número indeterminado de
puestos del mercadillo de Málaga, regentados por ciudadanos de origen
magrebí”.
De esta primera fase, los investigadores intervinieron falsificaciones
en 47 puestos de mercadillos de las localidades malagueñas de Estepona
y Fuengirola.
Además, registraron el local en Marbella, propiedad de un
individuo de origen magrebí, que actuaba como tienda clandestina en la
que se exponían los productos falsos.
Otros dos registros más en dos
trasteros de la localidad de Torremolinos, utilizados también por el
propietario del almacén de Marbella, acabó con la intervención de más
efectos falsificados.
De Málaga a Ubrique
Los agentes, de la Sección de Delitos contra
la Propiedad Intelectual e Industrial de la Comisaría General de Policía
Judicial, siguieron los pasos de la distribución hasta descubrir que
los productos procedían de un taller de confección de pieles de la
localidad gaditana.
En la última fase de las pesquisas, la Policía llevó
a cabo un registro en un domicilio de Ubrique.
.
El local estaba dotado con todo el material necesario para su
producción, incluidos los troqueles de marcas de reconocido prestigio.
Ubrique (con 16.884 habitantes según datos
del INE de 2014) tiene en la marroquinería uno de sus principales
sectores productivos. Tradicionalmente, da trabajo a multitud de
ubriqueños en distintas empresas de producción de artículos de piel,
tales como bolsos, carteras y cinturones.
Esta experiencia llamó la
atención hace años de las grandes firmas del sector.
Sin embargo, en los
años previos a la crisis, muchas de estas grandes marcas decidieron
trasladar su producción a países asiáticos para abaratar costes de
producción.
Tras un tiempo de contratos con fábricas asiáticas, buena
parte de las grandes compañías decidieron regresar a la localidad
gaditana para realizar sus productos. El motivo de su vuelta estuvo en
la mayor calidad de la producción ubriqueña y las falsificaciones que
proliferan desde talleres clandestinos asiáticos. Ahora, estas firmas de
lujo vuelven a enfrentarse a este mismo problema, en una localidad en
la que ya se han descubierto anteriormente otros puntos de
falsificación.
La conspiración familiar y la pista latinoamericana centran la investigación del crimen de Mari Carmen Martínez.
La policía científica registra el vehículo de la víctima. Manuel LorenzoEFE
No existe en Alicante una charla de amigos o una tertulia de bar que se abstraiga de comentar el crimen de María del Carmen Martínez,
tanto por la edad (72 años) y el rango social de la víctima, como por
la sordidez de la ejecución: dos balazos a quemarropa en el vientre de
un túnel de lavado. Fue la trampa en que cayó la viuda del banquero Vicente Sala
el 9 de diciembre. Y no porque desconociera el lugar, un concesionario
de su propiedad, sino porque el asesino se cercioró de que no había
cámaras de seguridad, incluso se valió de un silenciador para rematarla a
bordo de su Porsche. Semejantes detalles se han instalado en el imaginario de la sociedad alicantina como una prueba inequívoca de la profesionalidad del crimen. También se ha arraigado en la opinión pública local el consenso de
localizar en la propia familia el móvil y la autoría intelectual,
observándose que la víctima, sus cuatro hijos —un varón, tres mujeres— y
sus yernos estaban involucrados en los detalles de la sucesión y de la
gestión del imperio doméstico. Imperio quiere decir que Vicente Sala, expresidente de la CAM (Caja
de Ahorros del Mediterráneo) y fallecido en 2011, había creado una
constelación de empresas no solo diversificadas en la actividad
—industria química, construcción, automoción—, sino ramificadas en
Latinoamérica.
Semejantes detalles se han instalado en el imaginario de la sociedad alicantina como una prueba inequívoca de la profesionalidad del crimen. También se ha arraigado en la opinión pública local el consenso de
localizar en la propia familia el móvil y la autoría intelectual,
observándose que la víctima, sus cuatro hijos —un varón, tres mujeres— y
sus yernos estaban involucrados en los detalles de la sucesión y de la
gestión del imperio doméstico. Imperio quiere decir que Vicente Sala, expresidente de la
CAM (Caja de Ahorros del Mediterráneo) y fallecido en 2011, había creado
una constelación de empresas no solo diversificadas en la actividad
—industria química, construcción, automoción—, sino ramificadas en
Latinoamérica. Reviste importancia la clave trasatlántica porque los
investigadores manejan alternativas a la hipótesis predominante del
crimen endogámico. Empezando por un ajuste de cuentas que se habría
cebado con la matriarca del clan y que podría tener su origen en alguno
de los países —México, Brasil, Argentina, Perú...— donde operaba con
dificultades la compañía Samar. Es el acrónimo de los apellidos Sala y Martínez, la
expresión simbólica de una familia unida que dejó de estarlo a raíz de
la muerte del patriarca, entre otras razones porque se precipitaron las
discusiones sobre la titularidad de las empresas y porque el único
varón, Vicente Jesús, adquirió un papel predominante en las preferencias
y decisiones de Maria del Carmen. Era ella la heredera del 51% del imperio y la portadora de
la acción de oro que consentía vetar cualquier operación financiera.
Pretendió delegarla en Vicente Jesús, dando origen a un recurso de las
otras hijas que prosperó en el Registro Mercantil y que hizo evidentes
las divergencias familiares. Tanto se había distanciado Maria del Carmen de ellas que
tenía previsto el pasado jueves (15 de diciembre) reunirse en Madrid con
un notario y abdicar accionarialmente en su vástago. De ahí la
corpulencia que adquiere el móvil del crimen doméstico, aunque los
investigadores consideran precipitado adelantar las conclusiones. Que el
dinero y la desavenencia familiar formen parte de los argumentos
prosaicos de un asesinato no significa que constituyan un criterio
dogmático. Menos aún cuando los Sala-Martínez han convocado a un
comisario cercano a la familia experto en bandas organizadas del
extranjero para verificar si la pista latinoamericana es digna de
explorarse. En concreto, por los conflictos que habrían podido
engendrarse en alguna filial argentina de la firma Samar.
La Policía Nacional
ha logrado contener las filtraciones, pero no las especulaciones. Muchas de ellas relacionadas con el extremo conocimiento que el sicario
tenía de los hábitos y los movimientos de María del Carmen. Que
acostumbraba a visitar el concesionario los viernes -el día del crimen- y
que solía acompañarse de una de sus empleadas. No ocurrió el 9 de
diciembre. Ni pareció tampoco cometer error alguno el homicida. La
propia ubicación del teatro de operaciones facilitaba la fuga: cuatro
opciones de autopista y el aeropuerto de L'Altet a unos diez minutos. Habría podido salir de España el sicario. O haberse quedado
si lo hubieran reclutado en el ámbito del hampa local. Es decir, si el
homicidio de encargo tuviera que ver con un escarmiento a los planes de
María del Carmen.
Clan de la Santa Faz
Operaba como un binomio con su hijo repartiéndose las
atribuciones de apoderada y administrador único, no en todas las
empresas, pero sí en las fundamentales. Era la razón que había degradado
la imagen del “Clan de la Santa Faz”, una hipérbole literaria que alude
al lugar de las afueras de Alicante donde la familia Sala-Martínez
había construido la mansión nodriza y los cuatro chalets que marcaban el
territorio de cada hijo. Muy cerca, mucho, se encuentra el tanatorio de La Siempreviva. Allí se celebró el pasado domingo el funeral por la memoria de la matriarca
y se demostró tanto la masiva adhesión de los alicantinos a la
discretísima difunta como el peso cualitativo de los amigos. Entre
ellos, el presidente de Mercadona, Juan Roig, el presidente del
Hércules, Carlos Parodi, la senadora popular Asunción Sánchez Zaplana,
varios excargos del PP alicantino, incluso Roberto López Abad,
exdirector general de la CAM imputado por el falseamiento de las cuentas
de la institución. El escándalo de la quiebra de la Caja de Ahorros del
Mediterráneo -fue necesario un rescate de 5.200 millones- no alcanzó a
involucrar la gestión de Vicente Sala. La presidió once años con el
impulso de Eduardo Zaplana y tuvo que abandonarla por los estatutos de
jubilación. Pudo así prevenirse de la intervención del Banco de España,
pero no del seguimiento que le hizo la Fiscalía Anticorrupción en un
legajo del caso Brugal por haber tenido información privilegiada en el desarrollo de proyectos urbanísticos.
¿Un imperio de 1.800 millones de euros?
El conglomerado empresarial de la familia abarca tantos ámbitos de la
actividad empresarial —químicas, construcción, concesionarios, alquiler
de vehículos, inmobiliaria— como impresiona por su proyección en
Latinoamérica. Un negocio estrictamente familiar cuyo valor podría
calcularse en unos 1.800 millones de euros. Y un holding
bastante saneado y próspero, empezando porque las cuentas de 2015
arrojan números en positivo y porque la división química facturó en el
ejercicio anterior 193 millones de euros. Es la herencia que había
dejado en situación de prosperidad el patriarca Vicente Sala, un
empresario discreto, muy bien relacionado -allegado a la Familia Real-
que desembarcó en la CAM en 1994 -la presidió desde 1998- y que se había
especializado en el sector químico cuatro décadas antes. Murió a la
misma edad de su esposa, 72 años, de cáncer, habiendo consolidado el
negocio en Argentina, Colombia, Perú, incluso en Brasil, aunque, según
parece, los asuntos brasileños habían sufrido un retroceso en los
últimos años.