Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

15 dic 2016

El Supremo incrementa en dos años la pena para Gago por el asesinato de Isabel Carrasco

La Sala confirma los 22 y 20 años a las que fueron condenadas Montserrat González y su hija Tatiana Martínez.

 
El Tribunal Supremo durante la vista pública de los recursos contra las condenas por el asesinato de Isabel Carrasco. EFE

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha estimado este jueves la petición del fiscal y ha incrementado en dos años —hasta los 14 en total—, la pena impuesta a la policía municipal de León, Raquel Gago, por complicidad y tenencia ilícita de armas en el asesinato en mayo de 2014 de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco.
 Por otra parte, la Sala confirma las condenas a 22 y 20 años de cárcel impuestas a Montserrat Ascensión González y a su hija Montserrat Triana Martínez por el crimen..

 El Supremo celebró este miércoles la vista pública de los recursos contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCL) que condenó a González y Martínez. 

Respecto a Raque Gago, ha aceptado el recurso del fiscal que pedía añadir a sus 12 años de condena por complicidad en el crimen, otros dos años de prisión por la de tenencia ilícita de armas.

 Por contra, el alto tribunal ha rechazado los recursos de las defensas de las tres inculpadas en el asesinato.

De este modo, no ha contemplado la posible eximente parcial de trastorno paranoide para Montserrat González y ha establecido que el relato de los hechos probados, que apunta a la plena participación de Triana Martínez en el crimen, está bien fundamentado.
El fallo ha sido hecho público este jueves y, aunque la sentencia todavía no ha sido redactada, ha sido comunicado a la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de León a los efectos oportunos.

 

Las mantas virales que vas a querer pedirle a Papá Noel............. Nuria Luis ...

Internet ha caído rendido a su caluroso abrazo. Dónde comprar y cómo hacer estas piezas que se van a convertir en tu próximo regalo de Navidad.

mantas internet
Foto: Instagram Ohhio/justynaniko
Parece que los tiempos de la temida batamanta llegaron a su fin. Según Pinterest, lo de cobijarse al calor un fin de semana enchufado a Netflix ya no está reñido con el bonitismo. 
La red social, junto a Instagram, ha caído rendida desde hace unos meses ante el esponjoso abrazo de dos mantas virales que hacen las delicias de Internet y de todo aquel que tenga en mente ya su lista de regalos de Navidad.
Una de ellas es más fácil de encontrar con su nombre inglés, “chunky blanket”.
 Una expresión que alude a su robustez precisamente por la cualidad que la diferencia: su punto.
 Frente a otras piezas similares, esta manta luce uno enorme trenzado con bastante holgura.
 En su mayoría, están hechas con lana merina, una de las mejores desde hace siglos por su gran calidad y otras propiedades como su textura sedosa, su calidez y su suavidad en contacto con la piel. Esto, aunado a lo laborioso de su proceso, justificaría los altos precios que pueden llegar a alcanzar.
¿Dónde la compro?
Ese Olimpo de las manualidades llamado Etsy es el lugar por antonomasia donde pueden encontrarse.
 Concretamente, hay una tienda de la web que está ganando especial atención con las suyas. 
Se llama Ohhio, y vende mantas hechas a mano que oscilan entre los 285 y los 674 euros. 
Su responsable, Anna Marinenko, es una ucraniana de 27 años que comenzó a tejer hace un año:
 “Un día vi un material inusual que despertó mi imaginación”, confesó a Business Insider
 “No tenía agujas, por lo que empecé a tejer con mis manos”.
 A Marinenko le gustó tanto la estética de esta manta que decidió adquirir más ovillo.
 Su popularidad ha crecido de tal manera que ya tiene su propia página web, donde también las vende.


Las mantas virales que vas a querer pedirle a Papá Noel

Internet ha caído rendido a su caluroso abrazo. Dónde comprar y cómo hacer estas piezas que se van a convertir en tu próximo regalo de Navidad

mantas internet
Foto: Instagram Ohhio/justynaniko

¿Dónde la compro?
Ese Olimpo de las manualidades llamado Etsy es el lugar por antonomasia donde pueden encontrarse. Concretamente, hay una tienda de la web que está ganando especial atención con las suyas. Se llama Ohhio, y vende mantas hechas a mano que oscilan entre los 285 y los 674 euros. 
Su responsable, Anna Marinenko, es una ucraniana de 27 años que comenzó a tejer hace un año: “Un día vi un material inusual que despertó mi imaginación”, confesó a Business Insider. “No tenía agujas, por lo que empecé a tejer con mis manos”.
 A Marinenko le gustó tanto la estética de esta manta que decidió adquirir más ovillo. 
Su popularidad ha crecido de tal manera que ya tiene su propia página web, donde también las vende.
Para el sofá, a los pies de la cama… Sus posibilidades son infinitas. En nuestro país, hay otra firma especializada en tejer que también las comercializa totalmente “made in Spain”. Con sede en Madrid, Knitting Noodles vende desde su página web cojines, alfombras y hasta cestos con este punto grueso. 
Sus mantas, que tienen un precio de 256 euros, pueden personalizarse eligiendo el tipo de patrón que más te guste y que va del clásico (el que más se ha visto en Instagram bajo el hashtag #extremeknitting) a las rayas, cuadrados o incluso nubes
Una vez elegido el tamaño y el acabado, la puedes recibir en casa.
Sus creadoras son Mar y Cristina González, dos hermanas que buscaron un proyecto que les permitiese conciliar la vida familiar con la laboral a la vez que daban “rienda suelta a su creatividad”. Lanzaron la web hace tres años y presumen de que la materia prima que usan es “española” y cada uno de sus productos está “elaborado a mano” .
 Ellas son las que nos desvelan el secreto de esta lana XL: “No es la típica que conocemos de siempre, que ya está hilada. En este caso la lana está sólo lavada y peinada, por eso tiene ese grosor tan brutal. Está directamente trabajada en la mecha”.
manta punto grueso internet
Manta de la firma española Knitting noodles.
Foto:

 

Sueño húmedo........................... Luz Sánchez-Mellado


Una mujer pasa por delante de una pared con varios relojes.

La ministra Fátima Báñez ha propuesto liderar un pacto de Estado para que la jornada laboral acabe a las seis de la tarde.

Tengo una fantasía recurrente. No es sexual, picarones, pero casi.

 Un placer tan intenso como salir del curro con el sol fuera y tener tiempo para, no sé, meterme en un cine, echarme un siestorro, ir a recoger a las crías al cole, cuando iban al cole.

 Nunca hubo caso, hasta el punto de que un día me vino la pequeña llorando porque los niños de su clase, angelicos, creían que su mamá estaba muerta.

 Llevo toda la vida trabajando —o haciendo que trabajo, vale— todo el santísimo día. 

 Entiéndaseme: ni me quejo, ni voy de mártir, ni voy a contar aquí mi problemática. 

Al revés, soy una bendita con la suerte de currar en lo suyo y de llevar 30 años vendiendo su moto y de que se la sigan comprando a un precio razonable. 

A cambio, me he perdido algunas cosas. La infancia de mis hijas, la vejez de mis padres, todas las santísimas tardes laborables con sus gozos y sus sombras.

 Que sí, que vale, que ni soy la primera ni la última. Que el trabajo es sagrado, un sacerdocio, un privilegio. Pero también os digo que, en estos lustros, he perdido y visto perder tiempo a espuertas desde al primer jefe hasta al último indio para no ser el primero en plegar y marcharse a vivir la vida por miedo a ser señalado, o a la vida propiamente dicha. 

La ministra Fátima Báñez ha propuesto liderar un pacto de Estado para que la jornada laboral acabe a las seis de la tarde.

 Le han llovido flores y cactus. 

Yo le mando fuerza. Cierto que las inercias no cambian por decreto. Pero también que los jóvenes curran el doble por la mitad y, cuando acaban, se van sin cargo ninguno cada uno a lo suyo.

 A conciliar con la familia, los amigos, el perrito que les ladre o con ellos mismos. 

Y aún hay quien se sorprende de que, cada vez que el algoritmo de Facebook lo rescata, el reportaje La felicidad de trabajar de 8 a 3, de mi colega Pablo León, se coloque como la noticia más vista. 

No habla de sexo, de acuerdo. Pero sí de nuestros sueños más húmedos. 



14 dic 2016

Un bombardeo brutal contra un hospital español

Médicos Sin Fronteras simula un ataque en Madrid para denunciar la situación que sufren los centros sanitarios en zonas en conflicto.

Simulación de un ataque al hospital La Paz de Madrid. MÉDICOS SIN FRONTERAS

Balas y bombas contra los hospitales.
 Es lo que este martes sufrió La Paz, uno de los mayores centros hospitalarios de Madrid, de manera simbólica.
 Un simulacro realizado por Médicos Sin Fronteras (MSF) para denunciar una realidad: al menos 50 centros sanitarios relacionados con esta organización han sufrido ataques en lo que va de año.
 Y en 2015 la cosa fue peor: 106 ataques en 75 hospitales.
 Se trata, dice la ONG, de una situación casi cotidiana en zonas en conflicto como Siria o Yemen. 
“En los últimos meses, Alepo [una localidad del centro de Siria] se ha convertido en el ejemplo aterrador de esa brutal tendencia”, alerta Joan Tubau, director general de MSF.
 Las cifras de la Organización Mundial de la Salud también le dan la razón.
 El organismo de Naciones Unidas lleva contabilizados 113 ataques contra la misión médica en 2016, algo que vulnera las Convenciones de Ginebra para la protección de civiles en conflictos armados. 
Un horror, en suma, que durante unos minutos vivió el hospital madrileño con una espectacular proyección de vídeo en una de sus fachadas, que acabó figuradamente en ruinas.