Isabel
Preysler, Elsa Pataky, Paula Echevarría, los hermanos Rivera Ordóñez y
Miguel Ángel Silvestre son los más cotizados en un mercado que mueve
miles de euros.
Isabel Preysler, el pasado martes. Carlos R. AlvarezWireImage
Tras meses dando la vuelta a medio mundo, Isabel Preysler
se presentó ante los medios de comunicación el pasado martes en Madrid.
Lo hizo vestida de blanco y llena de brillantes.
Nada era casual. El
color irremediablemente hizo pensar en sus planes de boda con Mario
Vargas Llosa y las joyas eran el motivo de su comparecencia: un acto
promocional de la joyería Rabat.
A sus 65 años, Preysler sigue siendo la
reina de la prensa del corazón y de los photocalls.
El anuncio
de su presencia mueve a los medios, las firmas lo saben y por eso la
buscan.
Es una famosa a la vieja usanza. No tiene representante, ella
misma negocia las condiciones de sus contratos y trabaja siempre con
firmas con las que la une una relación que los interesados califican de
“familiar”.
Ahora sus parientes son la familia Colonques dueños de
Porcelanosa y los joyeros Rabat.
Pocos saben lo que cobra pero en el
sector de las agencias de imagen se sabe que es de las más caras.
Qué se cobra por un photocall o por una campaña conocida
como 360º —que incluye, además, anuncios, comparecencias de prensa y
mensajes en las redes sociales— parece ser un secreto de Estado. Todas
las agencias consultadas dan información a cuenta gotas. El top
lo tienen las estrellas de Hollywood que si son llamadas desde España
pueden ganar hasta 1,5 millones de euros por trabajo. Las cifras más
bajas en este negocio son para los famosillos de segunda fila que acuden
solo a ponerse delante de un cartel publicitario y a responder a alguna
pregunta a cambio de unos 2.000 euros. La combinación de fama y
publicidad mueve miles de euros y también de alguna manera establece qué
personajes están de moda o no.
Paula Echevarría es la preferida
de muchas firmas. En ella ven a una mujer joven, trabajadora y natural
que, además, está casada con un cantante famoso, David Bustamante. La
actriz lleva ocho años ininterrumpidamente en la pantalla. Ahora con el
regreso de Velvet su presencia en los medios ha aumentado pero
ella es de las pocas que no necesita novedades profesionales para estar
solicitada. Trabaja con varias marcas desde hace tiempo y se ha
convertido en un referente para muchas mujeres. Se trata de una de las
profesionales que firma contratos 360º y una de las mejor pagadas. Sus
contratos tienen seis cifras porque, entre otras cosas, su influencia
llega donde no llegan otras como Isabel Preysler. La intérprete se ha
convertido en toda una potencia en las redes sociales. Además de tener
un blog, posee una cuenta de Instagram con 1,4 millones de seguidores.
“Paula firma contratos en los que se compromete a hacer un anuncio,
los carteles, a comparecer ante la prensa, a hacer entrevistas
personales y, además, a difundir los productos que anuncia a través de
sus redes sociales”. Lo cuenta el propietario de una agencia de
comunicación e imagen que suele contratarla, pero que prefiere
mantenerse en el anonimato. Y es que en este mundo de fama y dinero la
discreción es fundamental, dicen los interesados.
El actor Miguel Ángel SilvestreUn personaje resulta atractivo para las firmas si tiene además una
noticia que contar, advierten los especialistas consultados. Si se está
embarazada hay más posibilidades de que te llamen. Un ejemplo, la modelo
Helen Lindes que será madre en solo dos meses. Si te casas y te
divorcias rápido, aún más. Otro ejemplo, Alba Carrillo. Y si aparte de
ser famosa tienes un marido que es estrella de Hollywood, todavía más. Es lo que le sucede a Elsa Pataky,
que a pesar de haber disminuido sus trabajos en la gran pantalla sigue
siendo otra de las reinas de la publicidad. De vez en cuando deja a sus
niños en Australia con su marido Chris Hemsworth y llega a España para
hacer una campaña. Su caché es de los más elevados, solo comparable con
el de Isabel Preysler.
La actriz Blanca Suárez y la periodista Sara Carbonero
también actúan como referentes en este sector . Gustan a las más jóvenes
que ven en ellas una fuente de inspiración. Carbonero desde que está en
Oporto ha descendido algo en las cuotas de interés pero Suárez aguanta. En solo unos días volverá a ser imagen de una firma de productos de
peluquería. Paula Echevarría en un acto de promoción. GTRES Los hombres también participan de este mercado. Al frente de él está el
actor Miguel Ángel Silvestre que ha subido en interés y caché desde que
se marchó a trabajar a EE UU. Los hermanos Rivera Ordóñez, Francisco y
Cayetano, son otros referentes. Pero nada como el hijo mayor de los
Beckham. Brooklyn se ha convertido ya en otra estrella de esa popular
familia. Inditex, que hace poca publicidad de este tipo, le contrató
hace 15 días para que protagonizara la campaña de Pull&Bear e
hiciera acto de presencia en una fiesta en Narón (Galicia). Su contrato
fue un éxito que le costó a Amancio Ortega una cifra de más de seis
dígitos.
Comienzan
los actos en Oviedo de los premios Princesa de Asturias. Hacemos un
repaso a los modelos que la Reina ha lucido en esta cita.
Los Reyes Felipe y Letizia, durante la
ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2016 que se
celebra hoy en el Teatro Campoamor de Oviedo (Asturias).
Foto 2 de 15
La reina Letizia a su llegada a la audiencia
para la XXXVI entrega de los Premios Princesa de Asturias, en el Hotel
Reconquista. Doña Letizia ha repetido un modelo de Carolina Herrera, que
ya estrenó hace menos de un mes durante su viaje a Nueva York.
Los Reyes de España en el concierto con motivo
de la entrega de los Premios Princesa de Asturias, el pasado 20 de
octubre de 2016. La Reina sorprendió a todos con un 'look' de
inspiración años cuarenta firmado por Felipe Varela.
Doña Letizia, en sus primeros premios Príncipe de Asturias como Reina, el año pasado.
El príncipe Felipe saluda a Letizia Ortiz,
cuando todavía se desconocía su relación, durante la entrega de los
premios Príncipe de Asturias de 2003. La primera imágen de la pareja que
captó una cámara de televisión.
La reina Sofía y la entonces princesa Letizia
charlan en presencia del príncipe Felipe tras la ceremonia de entrega de
los XXIV premios Príncipe de Asturias en el Teatro Campoamor de Oviedo,
en 2004. Ese fue el año en el que doña Letizia asistió por primera vez a
la ceremonia como princesa de Asturias.
La princesa Letizia durante el acto de entrega
de los premios Príncipe de Asturias en 2008, celebrados como es la
tradición en el teatro Campoamor de Oviedo.
La actriz Núria Espert, premio Princesa de Asturias de Las Artes 2016, hoy jueves en una rueda de prensa en Oviedo.Núria Espert ha aparcado durante dos días las representaciones de Incendios, de Wajdi Mouawad en el Teatro de la Abadía
(Madrid) y se ha venido a Oviedo para recoger, mañana viernes, el
Premio Princesa de Asturias de las Artes, “un premio”, ha dicho durante
un encuentro con los medios, “que no me lo dan a mí, sino al teatro,
desde el productor hasta el tramoyista". "A alguien le tenía que caer y
me ha caído a mí". La actriz nacida en Hospitalet de Llobregat (Barcelona), en 1935, ha
hablado, sí, de la escena y sus luces y sus sombras, pero ha lanzado
también una durísima diatriba contra la actitud de los políticos
españoles y su trato a la cultura: "La cultura en España es un desastre
total, una catástrofe. Nuestros políticos han estado durante demasiados
días debatiendo de todo, pero ni una sola vez sonó la palabra cultura en
esos debates, en los que se habló hasta del agua de los regadíos, pero
muy poco, casi nada, de educación, que es el problema real de este país,
y nada de cultura. No sé si es premeditado o pura estulticia. La
cultura no da ni un voto, piensan nuestros políticos, y se equivocan,
porque aunque es verdad que España no es un país muy culto somos
millones de personas las que la necesitamos para vivir". La actriz
exigió a los gobernantes que no sigan aplicando al teatro "los mismos
impuestos que se aplican a los diamantes".
Tampoco se ha cortado la histórica intérprete de Yerma
a la hora de opinar sobre la situación política española: "Se ha
prolongado de una manera equivocada, deliberada e indecente, y por
intereses que no son los nuestros, algo que se tendría que haber
resuelto mucho antes y de forma democrática.
La sociedad española dijo
claramente que ya no quería dos partidos, y votó también a otros, pero
votó más a uno que a otros.
Así que después de no alcanzarse la
investidura, la cosa se tendría que haber acabado y el partido más
votado debería haber pasado a gobernar con la abstención de los demás,
aunque hubiera sido un Gobierno en minoría y aunque hubiera durado solo
dos años; y no se puede entender que esto se estire y se estire y que
aún no sepamos si tendremos que votar otra vez".
Y habló así de su propio caso: “Cuando falleció mi marido, Armando Moreno, creí que el mundo se hundía. Yo estaba haciendo El cerco de Leningrado
con María Jesús Valdés, en el Teatro Español, y cuando acabó el
entierro me fui al teatro a hacer la función.
Curiosamente, en el
escenario me sentí entera, no era ni una sombra ni un fantasma. Mi hija
me dijo si quería que anuláramos. Yo le dije que si podía, pusiera dos
funciones diarias.
Era el único lugar donde podía respirar… era eso o
ingresarme para que me durmieran”. Y añadió, con la mirada perdida:
“Esto no es meritorio… y no es solo deformación profesional, es algo más
profundo… ahí arriba, en el escenario, eres tú y no eres tú, eres tú y
eres la otra. Y cuando llega la calamidad, al teatro no vas tú, va la
otra”.