James Charles, estrella de las redes sociales, es la nueva imagen de la empresa de cosméticos junto a Katy Perry.
Katy Perry y James Charles, para CoveGirls. Twitter
James Charles, una estrella de las redes sociales y artista del maquillaje, es el nuevo rostro de la empresa estadounidense de cosméticos CoverGirl. A sus 17 años, este joven ha conseguido alzarse como uno de los mayores
prescriptores de belleza en la Red. Amadrinado por la cantante Katy Perry,
la marca ha dicho en un comunicado que los embajadores de CoverGirl
"son ejemplos de conducta que rompen moldes sin temor a expresarse,
luchando por lo que creen y que redefinen el concepto de belleza". Hace un año que Charles lanzó su cuenta de Instagram
y ya ha conseguido casi 600.000 seguidores. Es su estilo, único y
transformador, el que consigue atraer a cientos y cientos de
espectadores. Aún habrá que esperar hasta final de mes para ver el
resultado de la colaboración entre la estrella de la Red y la marca de
cosméticos: una máscara pensada para funcionar con todo tipo de
pestañas. En el contrato está previsto que Charles continúe
promocionando CoverGirl, al menos, todo 2017. Su estreno tiene una madrina de lujo: Katy Perry. La cantante también es imagen de la marca, así como lo fueron en su momento Drew Barrymore, Ellen DeGeneres, Rihanna, Queen
Latifah, Taylor Swift y Sofía Vergara, entre otras. Perry ha sido la
encargada de anunciar oficialmente el fichaje del primer coverboy, y, a juzgar por las imágenes y vídeos difundidos, ambos han conectado muy bien. "Otra vez envuelta en otra sesión de fotos genial para CoverGirl. ¡Tengo el honor de anunciar el primer coverboy, James Charles! ¡Seguidle, @JCharlesBeauty!", ha escrito la autora de Roaren su cuenta de Instagram. "Estoy más que excitado, abrumado, feliz, atónito y, por supuesto, en shock. Soy
el nuevo rostro de CoverGirl. El primer embajador masculino de la marca
y siento un gran honor por trabajar con una firma tan icónica. Comencé
con mi Instagram el año pasado para inspirar a otros y como un espacio
para retarme creativamente a mí mismo", ha publicado también Charles,
quien continúa: "Espero que esto demuestre de verdad que todos pueden
llevar maquillaje y conseguir lo que quieran si luchan por ello. No
puedo esperar para compartir con todos vosotros lo que tenemos en las
tiendas. Creedme cuando digo que va a ser realmente bueno".
El Ayuntamiento espera recaudar unos 750.000 euros para "programas sociales".
El Ayuntamiento de Madrid, gobernado por Manuela Carmena
(Ahora Madrid), introducirá a partir del 1 de enero de 2017 un impuesto
municipal a las entidades bancarias por el aprovechamiento del dominio
público de los cajeros automáticos. Esta medida aportará a las arcas
públicas algo más de 745.000 euros: "Una cantidad muy limitada", ha
admitido el responsable del Área de Economía y Hacienda del
Ayuntamiento, Carlos Sánchez Mato, quien ha señalado que no se trata de una "tasa contra el sector bancario".
Una mujer utiliza un cajero automático en
Madrid. En vídeo, el concejal de Ahora Madrid, Carlos Sánchez Mato
(Ayuntamiento de Madrid).Foto: SANTI BURGOS
Pese que se trata de una cuantía reducida de dinero, desde el
Consistorio han señalado que los fondos recaudados por la nueva tasa
serán destinados a proyectos de carácter social. Esta propuesta, incluida en las ordenanzas fiscales de 2017,
tendrá "un impacto económico reducido" si se compara con otras tasas,
admitió Sánchez Mato, aunque el concejal de Ahora Madrid consideró que
es "interesante" dedicar ese dinero a "programas sociales". Según
las estimaciones del Consistorio, en Madrid se encuentran 2.084 cajeros
automáticos de las características incluidas en la ordenanza municipal. El impuesto será diferente según la zona de la ciudad y el tipo de
cajero: las tasas pueden ir desde los 742,22 euros anuales por cajeros, a
los 26,21 euros.
El edil ha considerado en la rueda de prensa tras la junta de
gobierno que en varios municipios de España gobernados por el Partido
Popular también se recaudan impuestos de tipo similar. También matizó
las palabras de la alcaldesa, Manuela Carmena, quien afirmó en julio de 2015 que Madrid no gravaría la instalación de cajeros. "Era una cosa que estaba en estudio", afirmó el responsable del Área de
Economía y Hacienda, quien reiteró que no hubo "diferencias internas"
sobre este punto. Desde el Partido Popular criticaron la medida porque, según su
opinión, la nueva tasa podría "perjudicar a los madrileños, ante una
posible reducción de la red de cajeros". El portavoz de Economía del PP
en el Ayuntamiento de Madrid, Íñigo Henríquez de Luna, denunció que la
propia alcaldesa negó la implementación de un impuesto sobre los
cajeros. El concejal criticó los continuos vaivenes" del gobierno de
Ahora Madrid y sostuvo que, a raíz de esta medida fiscal, "las entidades
bancarias podrían optar por reducir la red de cajeros, empeorando el
servicio o repercutiendo la tasa en sus clientes".
Bajadas en el IBI
Entre las ordenanzas fiscales anunciadas este jueves se encuentra también la ejecución de la bajada en el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI),
que se reducirá entre un 20% y un 40% en 370.088 domicilios de 22
barrios de Carabanchel, Puente y Villa de Vallecas, Usera y Villaverde, y
que fue anunciada en el pasado mes de junio. También la tasa de vados se reducirá, insistió Sánchez Mato, aunque
será acompañada por un incremento en la tasa de vehículos de tracción
mecánica, que sube para los turismos con más de 16 caballos fiscales,
los considerados coches de lujo, y para las motocicletas de gran
cilindrada (desde 500 centímetros cúbicos). Esta última medida permitirá
al Ayuntamiento recaudar casi 2,5 millones de euros.
El
director de cine Daniel Guzmán se estrena en el teatro con ‘Los tragos
de la vida’, una historia de un emigrante en busca del éxito.
Daniel Guzmán dirige a Juan José Ballesta y Belén Cuesta en el ensayo de 'Los tragos de la vida'. Kike ParaCamisa blanca impoluta, sonrisa seductora, una coctelera plateada
agitada a golpes precisos y secos. Los tres ingredientes hacen a este
barman un ser irresistible. El emigrante que se coló en esta coctelería
sin haber mezclado en su vida nada más que el café con la leche es hoy
un hombre de éxito. No le falta dinero, fama, ni mujeres. Sin embargo,
sabe que lo más importante se ha quedado en el camino. El cineasta Daniel Guzmán salta a los escenarios con una pieza teatral, Los tragos de la vida,
escrita y dirigida por él. Es su estreno en el teatro y lo vive con la
misma pasión y ganas con la que levantó su primer largometraje A cambio de nada, con el que consiguió el Goya a la mejor dirección novel en la última gala de la Academia de Cine, además de un premio al mejor actor revelación para Miguel Herrán. Los tragos de la vida, que se estrena este jueves en teatro Infanta Isabel, de Madrid, está protagonizada por Juan José Ballesta, Belén Cuesta y Cristian Vázquez, recién licenciado en Arte Dramático. Guzmán prefiere hablar de pieza teatral más que de obra dramática. La historia de Los tragos de la vida
se desarrolla íntegramente en una sala luminosa, plagada de espejos y
brillantes y coloridas botellas de alcohol. El hilo central de este
cóctel amargo que es la vida responde al nombre de Beto, un emigrante
que, en apenas un año y sin experiencia previa, consigue convertirse en
el mejor y más solicitado barman de una gran ciudad, una cualquiera. Cada cóctel preparado por este camarero ilustrado responde a una
historia o a una situación. El margarita deshojado trata del desamor, el
dry Martini de un trío imposible. Así, a lo largo de los sesenta
minutos de duración, Los tragos de la vida narra al espectador
los sinsabores de la existencia de este hombre que creía tenerlo todo. “Es el viaje de una persona hacia el éxito absoluto que, sin embargo, le
deja vacío. Por el camino pierde a la mujer de su vida, y ello hace que
se replantee todo y vuelva a su país de origen”.
El actor y director de cine se siente atraído por la inmediatez del
teatro, por ese contacto directo con el público. “No quiero hacer
teatro, quiero hacer vida. Lo que busco es que esta historia se dirija
hacia un lugar alejado de la impostura. Quiero que lo que pase en el
escenario sea de verdad, que la realidad fluya sobre las tablas y en el
patio de butacas, y más con esta historia que habla de la emigración, el
desamor, la amistad”, asegura Guzmán, que busca con ahínco en los
ensayos, celebrados estos días en el bar improvisado del teatro,
trasladar a los actores la búsqueda de la verdad. No se despega de ellos
en ningún momento, les mira a los ojos, les toca, se acerca, les
explica los sentimientos de sus personajes. Todo menos dejarles solos en
el escenario. Menos preocupado por la exactitud del texto que por la necesidad de
encontrar al compañero. “Que cada frase persiga un objetivo”, “deja que
la intuición te llegue”, “improvisa si quieres”, “no tengáis miedo a las
pausas”, “tu motor es siempre tu compañero, siempre”, son las frases
que en esta mañana de ensayo, con los nervios del estreno ya en puertas,
va soltando el novel director de escena. “Quiero que esta experiencia
sea inolvidable para todos”.