La actriz
saca a subasta objetos tan personales como su anillo de compromiso con
Ted Turner, un retrato que le hizo Andy Warhol o el 'body' rojo y negro
de la portada de su libro de aeróbic.
La actriz Jane Fonda en Los Ángeles, el pasado febrero. gtres
Jane Fonda
ha decidido limpiar su casa. Los ochenta están como quien dice a la
vuelta de la esquina para esta estrella y activista nacida el 21 de
diciembre de 1937. Y este icono del feminismo solo quiere mirar para
adelante. De ahí que la ganadora de dos premios Oscar (por Klute, en 1971, y El regreso, en
1979) y nominada al mismo galardón en otras cinco ocasiones ha decidido
vaciar sus armarios y sacar a la venta parte de su colección personal
el próximo 23 de septiembre en una subasta. “Barbra Streisand
fue mi inspiración”, explica la intérprete más polifacética del
Hollywood de los setenta en unos vídeos de la casa de subastas Julien’s
destinados a los futuros compradores de las posesiones de esta actriz. “Llegado un momento en la vida lo que quieres es simplificar”, añade.
Portada del libro 'En forma con Jane Fonda'.
La hija de Henry Fonda, hermana de Peter Fonda y madre del también
actor Troy Garity lo vende todo, desde joyas tan personales como el
anillo de compromiso con el que el magnate mediático Ted Turner se
comprometió a ser su tercer marido, hasta la libreta que llevaba el día
que la arrestó la policía durante su época más rebelde y que contenía
los números de teléfono de Malcolm X y de miembros de los Panteras Negras. También hay bolsos, zapatos o vestidos que la intérprete ha sacado de
sus armarios, algunos de películas como el chaleco que utilizó en Klute (1971)o los trajes de La madre del novio (2004) y otros más cotidianos como esos siete pares de Manolo Blahnik perfectos para alguien que calce un 38 y medio. Menuda ganas de tirar dinero con los "Manolos" ¿Por qué no se los da a una ONG? Como asegura Fonda, la colección incluye piezas “que vienen del
corazón”, mementos que son “como hijos” y cuya venta la entristece. “Pero hay que mirar adelante”, asegura como lema de su vida. Una de esas
piezas que recuerda con cariño antes de que el martillo de la subasta
declare su nuevo dueño es el traje de Yves Saint Laurent negro con el
que recibió su primer Oscar. Una prenda sobria para unos Oscar, pero
como recuerda la actriz, eran años de protesta por la guerra del
Vietnam, ella era una activista y con ese modelo hizo que se notara su
presencia “sin hacer un discurso”. De la sobriedad del traje al estilo
años ochenta que todavía hoy destila ese body rojo y negro con
la que posó para la portada de su libro de aeróbic, cuando se convirtió
en una gurú de la gimnasia. “Lo guardé por lo mucho que significó para
mi”, explica ahora que se desprende de esta popular pieza que asegura
haber utilizado una sola vez.
Jane Fonda en 'Klute' (1971), con el chaleco que ahora saldrá a subasta.
No todo es ropa. Fonda ofrece también en la subasta una litografía única del retrato firmado que en 1982 le hizo su amigo Andy Warhol. O el guion de En el estanque dorado,
película de 1981 en la que trabajó junto a su padre. La copia a subasta
está firmada tanto por Henry Fonda como por la coprotagonista de la
cinta, Katharine Hepburn. “No sabía ni que lo tenía. Es lo que hace revolver entre las cosas que tienes guardadas”, comentó la actriz. Y que te haga falta dinero en estos tiempos....Mucho debe tener que pagar. La casa de subastas Julien’s ha marcado unos precios asequibles y en
este rastrillo de Fonda, que se celebrará el próximo 23 de septiembre,
el aficionado puede adquirir objetos que pertenecieron a esta actriz por
debajo de 100 euros. Al menos de salida. Porque, por ejemplo, el guion
firmado se espera que pueda superar los 1.000 euros, y el anillo de
pedida, los 3.500. ¿Las piezas más valiosas? Los numerosos vestidos de
Versace que lució año tras año en la ceremonia de los Oscar y que
podrían alcanzar 7.000 euros. Y, por supuesto el retrato de Warhol, que
confían en que supere los 26.500 euros.
Nunca acierto, si algo me resulta patetico , extraño, artificial, aburrido, etc etc resulta que luego veo que es felicitado por todo el mundo y que lo ve millones de personas, claro yo lo veo pero no me gusta nada. Anoche vuelve toda la parafrenalia de ese que llaman "Docureality " de la madre y las hijas, o mejor, la hija, dando el coñazo otra vez con la comida. madre e hija no desayunaron sino que se fueron a comer a restaurantes, de lo que me entero es que a la hija le gusta comer y a la madre no, y más cosillas sin importancia. El que es protagonista es "Bigote Arrocet" que vive como un marajá de cuento. El hacer no hace nada, pinta camisetas, pinta árboles y así pasa los dias y no le gusta el marisco. Bueno y eso es tan importante? una noche viendo y opinando sobre una familia que quiere ser "realeza" . Vaya que no creo que la Reina Letizia viva tan artificial como lo que llaman Las Campos". Anoche fue otro aburrimiento, bodrio y una desfachatez tremenda. Esas señoras viven con un lujo que no se lo salta ni Isabel Preysler, pero un debate ya no lo aguanto. ¿Como se puede aguantar que sea sinónimo de "espectacular" ver a esa Campos comprando bragas y a su madre enseñando zapatos que cuestan un potosí, sobre todo "Los Manolos". esos zapatos que diseña un palmero de las Islas Canarias, millonario en el mundo entero. Unos Manolos son el sueño, parece ser, de toda mujer que quiera ser importante. (vaya y a mi tb me gustaria claro, ) Por gustar que no quede adquirirlos es otra historia.
La hija de María Teresa Campos ha demostrado en la segunda entrega
de su programa que suscita más interés que su progenitora.
Los problemas
con su peso, con sus parejas o su habilidad para comprar en un
mercadillo la están convirtiendo en la favorita de los espectadores y
las redes. (Eso dicen) y ganará dinero para pagar su casa y el servicio porque decian que estaba arruinada.
Terelu en un mercadillo. / Telecinco
No mentía María Teresa Campos cuando aseguraba que el segundo -y parece que, de momento, último- capítulo de Las Campos
iba a ser mejor que el primero. Muchos no la creímos, la verdad. Será
que estamos demasiado escarmentados de promesas televisivas, pero, al
final, tenía razón. Sin tanta ingeniería de montaje para salvar la cara de las
protagonistas -nada de veladas hablando de los grandes problemas de la
alimentación-, María Teresa y Terelu se han lanzado al reality
puro y duro. Han mostrado sus vidas, sus amistades, sus cenas, sus
partidas de cartas y las conversaciones que cualquiera tiene cuando cree
que nadie le está prestando mucha atención . Si en el primer capítulo,
la madre e hija más famosas del momento trataron de justificar los
motivos para embarcarse en este tipo de programas, en esta segunda
entrega han corrido enfervorecidas a chapotear en el barro. Madre e hija han arriesgado y han ganado. Han pasado de protagonizar portadas en Hola a airear sus trapos semilimpios en prime time
y con tres horas de debate incluidas. A ver quién en su posición
hubiese aceptado semejante reto. Terelu y María Teresa han entendido el
formato y se han entregado en cuerpo y alma, aun sabiendo que era un
salto que podía salirles mal. Pero, sin duda, la estrella del reality ha sido Terelu y va camino de eclipsar a su propia madre. La colaboradora se ha atrevido a llevar todo el peso sobre sus
hombros. Ha puesto su imagen en la palestra y ha salido victoriosa -y no
ha retrocedido ni un ápice, que es de agradecer-. Ahora todos somos Terelu. Todos nos identificamos con ella, todos sufrimos como ella, todos
queremos vivir la vida como ella y todos nos sentimos frustrados con
nuestros kilos como ella. Terelu ha conseguido reinventarse en un personaje cotidiano -¡yo, como Terelu!, gritan las señoras- gracias a momentos tan impagables como estos: Terelu y la porra ¿Quién no se ha saltado el gimnasio para ir a comerse unas grasientas
porras? Terelu es capaz de hacerse un análisis de ADN para saber qué le
engorda y luego meterse entre pecho y espalda dos bolsas de papas cada
tarde. Terelu somos todos un domingo de resaca mientras vemos Qué tiempo tan feliz. Terelu y el mercadillo Ático de tres plantas, servicio en casa, chófer en la puerta y
racanear tres euros en un pack de bragas en el mercadillo. Así es Terelu
y sí, así somos todos los demás. Que una cosa es gastarse 700 euros en
un móvil y otra muy distinta estar dispuesto a invertir un euro en
renovar el whatsapp. Derroches no, ¿eh? ¡Derroches no! Terelu y el sexo O mejor, la falta de. Terelu lleva unos pocos meses sin novio -que no
quiere decir nada más que eso- y cree que está a punto de ordenarse
novicia. ¡Tampoco exageremos! Terelu sois todos vosotros cuando os
quejáis de vuestra vida sentimental después de haber ligado con tres la
noche anterior.
Terelu y el deporte Terelu quiere adelgazar pero no pisa un gimnasio ni muerta. Bueno, lo
pisó mientras tuvo un novio boxeador pero luego... Que si sales, que si
entras, que si duermes, que si no, y mira, se te pasa el año y no has
ido. Ahora, la cuota no te la perdona nadie. ¡Malditos deportistas!
Menos mal que después de tanto sudar toca una tapita de jamón para
reponerse. Cruzamos los dedos para que no quede aquí esta maravillosa aventura de Las Campos. Sabemos que hay veces que más no significa mejor. Que un producto tan
de culto como éste debería quedarse en estas dos entregas, o ampliar,
como mucho, una más a modo de broche final. Así nos dejaría un sabor de
boca inmejorable.
Pero somos egoístas y nos es difícil no pedir más. ¿Se imaginan a Terelu de rebajas? ¿A María Teresa viajando con sus amigas a Benidorm? ¿A María,
la asistenta, fugándose de casa de la señora? Ay, cuánto placer desde
la comodidad del sofá... Ojalá alguien atienda nuestras plegarias. Creo que lo próximo será Belén Esteban en Benidorm o algo así me temo......seguro que habrá más bodrios como este con Terelu o sin Terelu. Y eso que estamos en peligro, terremotos, terrorismo, hasta Merkel ha dicho que todos los alemanes hagan acopio de comida y agua por si acaso.....y no creo que alarme a la población por nada....
Aunque Isabel y Mario han viajado mucho en los últimos
meses, son fieles a una misma rutina vacacional. El escritor dedica
cinco horas al día a escribir, mientras Isabel se dedica a relajarse por
la playa o a leer un buen libro
e Agosto de 2016
by hola.com
"Mi madre no nos ha comentado nada, de momento, de su
boda con Mario; hablamos con frecuencia, pero, sobre todo, de sus
nietos, porque no puede verlos todo lo que le gustaría", contaba Chábeli
Iglesias el pasado abril a ¡HOLA!
Mario Vargas Llosa relata el terrible episodio que vivió durante sus vacaciones junto a Isabel Preysler.
Mario Vargas Llosa creía estar disfrutando de unas vacaciones de ensueño junto a su pareja Isabel Preysleren
un paraíso exótico del sudeste asiático cuando todo se truncó a causa
de un terrible episodio.
El premio Nobel de Literatura cuenta en su
columna del diario El País el ataque de medusas que sufrió durante su estancia en las islas de La Sonda, en el archipiélago de Nusa Tengara (Indonesia).
El Premio Nobel de Literatura relata el horror que vivió tras sufrir
este ataque que le hizo estar inmovilizado durante tres días. “Estaba nadando en un mar limpio, transparente, tranquilo y tibio, cuando de pronto me sentí acribillado en los brazos y el estómago por decenas, acaso centenas, de pequeños dardos o agujas invisibles que, durante unos instantes, me dejaron paralizado, flotando.
Lo peor llegó por la noche. Unas manchas violáceas erupcionaron de
repente en toda la piel afectada, acompañadas de una comezón feroz,
inmisericorde, que fue aumentando por segundos hasta volverse
irresistible"
. Y relata: “Nunca me he rascado tanto, nunca he dormido
tan poco, nunca he pasado una noche más exasperante en mi larga existencia".
Eso pasa por muy ricos que sean en no conocer el Mar y esas medusas que en Canarias llamamos "Aguas Vivas" hay que poner anmoniaco y un antialérgico. y se pone Betadine y no pican....pero los ricos nunca saben nada,
La noche en la que Isabel Preysler y Eva González conquistaron al príncipe Carlos
El Castillo
de Windsor abrió sus puertas para celebrar una gran cena de gala a la
que asistieron, de la mano de Porcelanosa, personalidades de todo el
mundo.
El Castillo de Windsor ha
abierto sus puertas para celebrar la gran cena de gala, con el príncipe
Carlos como anfitrión, a la que han asistido de la mano de Porcelanosa
personalidades de todo el mundo