Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

3 ago 2016

El preciado cazador de Pokémons........................................... Pablo Mediavilla Costa

Los datos entregados por los jugadores son una mina de oro y un potencial peligro.

Jugadores de Pokémon, en el parque del Retiro. PABLO MEDIAVILLA COSTA
Este es el primer reportaje de una serie de tres trabajos en los que se aborda la revolución de Pokémon Go.
Sentados a la sombra y en los alrededores del monumento a Alfonso XII, junto al estanque del Retiro de Madrid, hay un centenar de "cazadores" de Pokémon Go, el juego para móviles que ha revolucionado medio planeta.
 La mayoría son menores de edad, pero también hay parejas de treintañeros, turistas que se detienen a probar suerte y padres que acompañan a sus hijos.
 El sitio es uno de los mejores de Madrid por su alta concentración de personajes de la exitosa saga de Nintendo. "Venimos desde Fuenlabrada a cazar Pokémons", dice Ester, junto a su hijo Mario, de 9 años, que apenas despega la mirada de la pantalla.
 "Vamos de sitio en sitio para que juegue", añade.

 

El hecho de que el usuario entregue datos personales y esté geolocalizado por GPS en todo momento hace que la aplicación sea una fuente de información muy valiosa y sensible.
 Qué rutas siguen los jugadores, qué comercios visitan, junto a quién, a qué horas.
"La capacidad de movilización que tiene le da un poder que no habíamos visto.
Puede hacer que una gran cantidad de personas vaya a un sitio concreto y en un momento determinado, simplemente, poniendo un Pokémon", dice Damià Poquet, experto en seguridad informática de S2 Grupo.
Con apenas semanas de vida, Pokémon Go ha sido celebrado porque obliga a salir de casa, fomenta la relación entre jugadores y hasta requiere de un cierto ejercicio físico para encontrar los 145 ejemplares de Pokémon y otros puntos de interés superpuestos por el móvil en el mundo real y necesarios para completar la aventura virtual.
Hay casos ya famosos, como la aglomeración en el Central Park neoyorquino de centenares de personas, móvil en mano e incluso dejando el coche en mitad de la calle, en busca de un Vaporeon, una especie rara y muy codiciada del juego.

Damià Poquet y su compañero José González han estudiado su mecanismo en la ciudad de Valencia mediante la extracción y análisis de datos de la propia aplicación
. En el puerto, la Ciudad de las Artes y las Ciencias y el centro es donde se concentran el mayor número de reclamos y jugadores.
"Niantic, una startup nacida en Google, fue la elegida por Nintendo para desarrollar el juego porque ya contaba con la infraestructura y las bases de datos de geolocalización y posicionamiento de personas de su anterior producto, otro juego de realidad aumentada

Jugadores de Pokémon, en el parque del Retiro. PABLO MEDIAVILLA COSTA
Este es el primer reportaje de una serie de tres trabajos en los que se aborda la revolución de Pokémon Go.
Sentados a la sombra y en los alrededores del monumento a Alfonso XII, junto al estanque del Retiro de Madrid, hay un centenar de "cazadores" de Pokémon Go, el juego para móviles que ha revolucionado medio planeta. La mayoría son menores de edad, pero también hay parejas de treintañeros, turistas que se detienen a probar suerte y padres que acompañan a sus hijos. El sitio es uno de los mejores de Madrid por su alta concentración de personajes de la exitosa saga de Nintendo. "Venimos desde Fuenlabrada a cazar Pokémons", dice Ester, junto a su hijo Mario, de 9 años, que apenas despega la mirada de la pantalla. "Vamos de sitio en sitio para que juegue", añade.
El hecho de que el usuario entregue datos personales y esté geolocalizado por GPS en todo momento hace que la aplicación sea una fuente de información muy valiosa y sensible
. Qué rutas siguen los jugadores, qué comercios visitan, junto a quién, a qué horas. "La capacidad de movilización que tiene le da un poder que no habíamos visto. Puede hacer que una gran cantidad de personas vaya a un sitio concreto y en un momento determinado, simplemente, poniendo un Pokémon", dice Damià Poquet, experto en seguridad informática de S2 Grupo.
Con apenas semanas de vida, Pokémon Go ha sido celebrado porque obliga a salir de casa, fomenta la relación entre jugadores y hasta requiere de un cierto ejercicio físico para encontrar los 145 ejemplares de Pokémon y otros puntos de interés superpuestos por el móvil en el mundo real y necesarios para completar la aventura virtual. Hay casos ya famosos, como la aglomeración en el Central Park neoyorquino de centenares de personas, móvil en mano e incluso dejando el coche en mitad de la calle, en busca de un Vaporeon, una especie rara y muy codiciada del juego.

Damià Poquet y su compañero José González han estudiado su mecanismo en la ciudad de Valencia mediante la extracción y análisis de datos de la propia aplicación
. En el puerto, la Ciudad de las Artes y las Ciencias y el centro es donde se concentran el mayor número de reclamos y jugadores.
"Niantic, una startup nacida en Google, fue la elegida por Nintendo para desarrollar el juego porque ya contaba con la infraestructura y las bases de datos de geolocalización y posicionamiento de personas de su anterior producto, otro juego de realidad aumentada llamado Ingress", dice José González
. Los puntos de mayor afluencia de Pokémons y donde se concentran más jugadores coinciden con los de Ingress, según el estudio que han realizado.
La diferencia es que la muestra de datos que ahora maneja Niantic se ha multiplicado exponencialmente con los millones de jugadores en todo el mundo.
 El mapa de su posición y sus costumbres y la capacidad de movilizarlos es una mina de oro en sectores como la publicidad y abre muchos interrogantes en la protección y control de masas.
 El Ejército de Israel ha prohibido el juego a sus soldados por razones de seguridad y el Estado de Nueva York quiere hacer lo mismo con los condenados por delitos sexuales
. La federación de consumidores de Alemania ha amenazado con una demanda a Niantic si no cambia ciertas cláusulas de la aplicación, que vulneran la ley alemana de privacidad y protección del consumidor.
  El monumento a Alfonso XII en el Retiro es uno de los mejores lugares de Madrid para cazar Pokémons.
"En el caso de la medida de Nueva York, creo que no es tanto que puedas saber la ubicación de un jugador concreto, que no se puede, sino que el juego facilita ese primer paso para relacionarte con otras personas", dice José González.
 Todavía en fase beta o provisional, Pokémon Go carece de funciones que están ya previstas como la comunicación y ubicación entre jugadores.
 "Con estos añadidos se convertirá en una red social más.
Hoy en día es difícil no estar localizado, tanto Apple como Google, redes sociales, servicios web, saben dónde nos encontramos, qué comemos, quiénes son nuestros amigos", añade.
La Policía Nacional ha publicado un decálogo de consejos para los jugadores.
 Entre los "cazadores" del Retiro no parece preocupar el conocimiento que la aplicación tiene de ellos ni el uso que se le pueda dar a esa información. José Arcicollar, de 23 años, jugó por primera vez a Pokémon con ocho y lo tiene claro:
"Estaba esperando algo así, poder vivir la aventura del protagonista de esta manera".

“Un padre desesperado cargaba con sus tres hijos encima y salía corriendo”............................. Marta Rodríguez

El flashmob que unos jóvenes alemanes organizaron en Platja d'Aro provocó lloros, desmayos y ataques de ansiedad al confundirse con un ataque terrorista.

Los servicios de emergencias atienden a una mujer en Platja d'Aro. ATLAS
Lloros, desmayos, ataques de ansiedad, personas heridas al caer entre la multitud que huía hacia todas partes, padres cargando con sus hijos, bolsos, teléfonos móviles y todo tipo de objetos personales olvidados en restaurantes y bares
. Este fue el resultado del pánico y de la psicosis generada este martes por la noche por el flashmob protagonizado por unos turistas alemanes en Platja d'Aro (Girona).
 La policía, armada con metralletas, se colocó en puntos estratégicos de las calles.
Poco antes de las diez de la noche, como cualquier día de agosto, las calles estaban llenas de turistas que pretendían pasar una noche de fiesta en esta localidad costera y turística por excelencia de la Costa Brava.
 Según los testigos, en segundos cambió todo. Laura y Manolo, camareros del Restaurante Llevant, vieron como centenares de personas corrían desde el paseo de la playa en dirección a la calle principal.
 En ese momento el restaurante contaba con más de 400 comensales, entre interior y terraza.
 En segundos, la mímica imitando a disparos y los gritos de “bomb, bomb” y “atentado” crearon un estado de “psicosis”, aseguran.
Los clientes, unos tras otros, se levantaron tirando las mesas y lo que en ellas había, platos, copas, todo acabó roto en el suelo
. Algunos clientes huyeron por diferentes calles, pero la mayoría corrieron a refugiarse dentro, unos se encerraron en el baño, otros en la cocina, en el jardín interior…
 Por seguridad el encargado hizo cerrar las puertas desconociendo lo que sucedía.
 Más de media hora más tarde la gente, al percatarse de la importante presencia de Policía Local y Mossos d’Esquadra, salió.
Precisamente fueron los mossos los que socorrieron a una joven que cayó tras perder el sentido en la puerta de la heladería Dino.
Lograron reanimarla.
 Después acudió a una de las ambulancias que permanecían en las calles de Platja d’Aro.
 Los camareros del Dino también vieron como riadas de gente subían de la playa entre gritos y lloros.

Unas calles más adelante en El Tamarindo, su propietario, Armand, explicaba cómo había dejado entrar a la gente a refugiarse en su local.
 Mujeres y niños llorando en medio de un gran estado de nerviosismo.
 Ofreció botellas de agua “a todo aquel que vi necesitado”, explica.
Al cabo de más de media hora, cuando se supo que no eran armas reales y todo podía haber sido un malentendido, las personas también empezaron a abandonar el local.
En la Pizzería Sant Lluís se vivieron las mismas escenas.
 Los clientes que en aquel momento se encontraban cenando salieron despavoridos por puertas y ventanas.
 En su interior, como en otros locales, quedaron bolsos, móviles y otros objetos de personas que al oír los gritos y llantos de los centenares de personas que corrían por la calle han huido. Varias personas incluso perdieron el calzado, que quedó en las calles.
Raúl, el vigilante de un bar de la zona, lo explicaba así:
 “He visto un padre desesperado que cargaba con sus tres hijos encima y salía corriendo; una mujer en silla de ruedas que rodaba lo más rápido que he visto jamás, y una señora que ha cogido a su hijo del cochecito y ha salido a toda velocidad”.
 Raúl ha añadido: “Otra se cayó, se hizo un corte que sangraba, pero siguió corriendo”, unos hechos que no olvidará, asevera.
Varios de los locales cerraron tras el incidente.
 Pocas personas quedaron este martes noche en Platja d’Aro.

 Los restauradores de la localidad, algunos de los cuales sufrieron cuantiosas pérdidas, se plantean presentar denuncia para intentar cobrar por los daños económicos.

 En general todos piden que los autores sufran un castigo ejemplar.

 Uno de los camareros que vivió esta kafkiana situación asegura que “lo mejor de todo ha sido el final, por lo que podía haber sido”.

Carlota Casiraghi, 30 años ante los focos

La hija de Carolina de Mónaco siempre ha sido objetivo de las cámaras.

 En el día de su cumpleaños, repasamos la vida de un icono de estilo que hace sus pinitos en publicidad y es una amante de los caballos y la filosofía.

Guapa su Madre :

Bellisima su Abuela:


Carlota Casiraghi fue una de las invitadas a la gala del Met de Nueva York celebrada este año. Para una de las noches más importantes de la industria de la moda, ella escogió un diseño de Gucci. Carlota Casiraghi fue una de las invitadas a la gala del Met de Nueva York celebrada este año.
 Para una de las noches más importantes de la industria de la moda, ella escogió un diseño de Gucci.


Carlota Casiraghi, en el bautizo de su hermano Pierre en 1987. En la final de arriba, de izquierda a derecha, su padre Stefano Casiraghi, ss abuelos maternos y su abuelo paterno, Raniero de Mónaco. 
Carlota Casiraghi, en el bautizo de su hermano Pierre en 1987
. En la final de arriba, de izquierda a derecha, su padre Stefano Casiraghi, ss abuelos maternos y su abuelo paterno, Raniero de Mónaco.
El entonces príncipe Alberto, junto a sus sobrinos Carlota y Pierre Casiraghi en un acto oficial en 1988.
El entonces príncipe Alberto, junto a sus sobrinos Carlota y Pierre Casiraghi en un acto oficial en 1988.
Fruto del matrimonio entre Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover, nació la princesa Alejandra. En la imagen, Carlota Casiraghi sostiene en brazos a su hermana pequeña durante un viaje familiar a Kenia en el año 2000.Fruto del matrimonio entre Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover, nació la princesa Alejandra. En la imagen, Carlota Casiraghi sostiene en brazos a su hermana pequeña durante un viaje familiar a Kenia en el año 2000.   
 Fruto del matrimonio entre Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover, nació la princesa Alejandra. En la imagen, Carlota Casiraghi sostiene en brazos a su hermana pequeña durante un viaje familiar a Kenia en el año 2000.

Conforme se fue haciendo mayor, Carlota Casiragui fue evidenciando un parecido cada vez mayor con su madre, Carolina de Mónaco. 
 Conforme se fue haciendo mayor, Carlota Casiragui fue evidenciando un parecido cada vez mayor con su madre, Carolina de Mónaco.

Desde niña, siente pasión por los caballos. Y desde su adolescencia, Carlota Casiraghi compite en competiciones hípicas. En la imagen, en un concurso en Fontainebleau (Francia), en 2001. 

Desde niña, siente pasión por los caballos.
 Y desde su adolescencia, Carlota Casiraghi compite en competiciones hípicas. En la imagen, en un concurso en Fontainebleau (Francia), en 2001.
El heredero multimillonario Alex Dellal (junto a él en la imagen, en 2003) ha sido hasta la fecha la relación más larga que mantenido Carlota Casiraghi. Una relación que terminó cuando ella conoció al cómico francés Gad Elmaleh. 
El heredero multimillonario Alex Dellal (junto a él en la imagen, en 2003) ha sido hasta la fecha la relación más larga que mantenido Carlota Casiraghi.
 Una relación que terminó cuando ella conoció al cómico francés Gad Elmaleh.
Carlota Casiraghi cuando tenía 17 años.
Carlota Casiraghi cuando tenía 17 años.

Carolina de Mónaco junto a su hija, en día de los funerales por la muerte de Raniero III, en mayo de 2005. Carolina de Mónaco junto a su hija, en día de los funerales por la muerte de Raniero III, en mayo de 2005.

A una temprana edad empezó a despertar su gusto por la moda. El día de la entronización de Alberto de Mónaco, en mayo de 2005, Carlota Casiraghi lucía un conjunto de la firma Chanel.
A una temprana edad empezó a despertar su gusto por la moda.
 El día de la entronización de Alberto de Mónaco, en mayo de 2005, Carlota Casiraghi lucía un conjunto de la firma Chanel.
    
Aunque no es muy habitual verla en desfiles de moda, cuando acude a una pasarela es una de las privilegiadas en sentarse en primera fila. En la imagen, junto a Paul McCartney, la mujer del cantante y Gwyneth Paltrow en el desfile de Stella McCartney en la Semana de la Moda de París de 2009.  
Aunque no es muy habitual verla en desfiles de moda, cuando acude a una pasarela es una de las privilegiadas en sentarse en primera fila.
 En la imagen, junto a Paul McCartney, la mujer del cantante y Gwyneth Paltrow en el desfile de Stella McCartney en la Semana de la Moda de París de 2009. 


Cartola Casiraghi y su tía, Estefanía de Mónaco, el día del enlace del príncipe Alberto y Charlene en Mónaco, en julio de 2011. Cartola Casiraghi y su tía, Estefanía de Mónaco, el día del enlaace del príncipe Alberto y Charlene en Mónaco, en julio de 2011.



Ella también sigue las tradiciones familiares, así que siempre sale a saludar al balcón de palacio en el Día Nacional de Mónaco. En la imagen, junto a sus tres hermanos, Andresa y Pierre Casiraghi y Alexandra de Hannover, en 2009. Ella también sigue las tradiciones familiares, así que siempre sale a saludar al balcón de palacio en el Día Nacional de Mónaco.
 En la imagen, junto a sus tres hermanos, Andresa y Pierre Casiraghi y Alexandra de Hannover, en 2009. 

Carlota Casiraghi junto a Beatrice Borromeo, hoy esposa de Pierre Casiraghi, en una fiesta en Cabri en el verano de 2011. 

Carlota Casiraghi junto a Beatrice Borromeo, hoy esposa de Pierre Casiraghi, en una fiesta en Cabri en el verano de 2011.

Carlota Casiraghi inició en 2011 una relación con el cómico francés Gad Elmaleh, 15 años mayor que ella. En diciembre de 2013 nació su hijo Raphaël, el primero de la princesa de Mónaco y segundo del humorista. Y cuatro años después, en 2015, la pareja pondría punto y final a su relación. Carlota Casiraghi inició en 2011 una relación con
el cómico francés Gad Elmaleh, 15 años mayor que ella
. En diciembre de 2013 nació su hijo Raphaël, el primero de la princesa de Mónaco y segundo del humorista. 
Y cuatro años después, en 2015, la pareja pondría punto y final a su relación..





Princesa anuncio. En 2012, Carlota Casiraghi se convirtió en imagen de la firma italiana Gucci.Princesa anuncio. En 2012, Carlota Casiraghi se convirtió en imagen de la firma italiana Gucci.

2 ago 2016

Otro extrabajador de ‘Vogue’ utiliza sus vivencias para escribir un libro

Después de 'El diablo viste de Prada', un becario publica un tomo basado en el exeditor de la revista, André Léon Talley.

  André Leon Talley y Anna Wintour en el desfile de Carolina Herrera de 2014, en Nueva York.

Han pasado 13 años desde que Lauren Weisberger, una extrabajadora de la edición estadounidense de Vogue, publicara El diablo viste de Prada
. El exitoso tomo fue llevado a la gran pantalla dos años más tarde, generando otro gran triunfo y dándose a conocer al público en general de la mano de sus protagonistas: Meryl Streep, la cruel jefa que simulaba a Anna Wintour, y Anne Hathaway, la becaria a sus órdenes.
Ahora, otro trabajador en prácticas de Vogue ha publicado un tomo basándose en las vivencias dentro de la redacción.
 Aunque esta vez no ha centrado sus argumentos en Wintour, sino en el exeditor del medio André Leon Talley.
An Innocent Fashion, de R.J. Hernández, explora las vivencias de un redactor millennial que intenta hacerse un hueco en los editoriales de moda en Nueva York, pero cuya realidad no se ajusta a sus perspectivas.
 Su autor, de origen cubano y graduado en la Universidad de Yale en 2011, entró en Vogue con un seudónimo: Seymour Glass, un personaje de ficción creado por el escritor J.D. Salinger. "Evidentemente, nadie en la industria de la moda lee a J.D.Salinger", ha dicho Hernández al portal Page Six.
Según relata Page Six, una fuente asegura que nadie lo cuestionó porque estaba graduado de Yale y se suponía que era amigo de la familia Missoni, la casa de moda italiana y porque había trabajado en la revista W y en Elle. 
 "El que realmente sale peor parado en el libro es André. Ni si quiera los trabajadores de Vogue se dieron cuenta de que R.J. Hernández, era el autor del libro hasta que apareció posando en Vanity Fair", ha relatado la fuente. 
En la historia, un personaje llamado Elián San Jamar cursa sus estudios en la Universidad de Yale y se incorpora para realizar prácticas a la plantilla de la revista Vogue con el seudónimo Ethan St. James.
 Allí trabaja a las órdenes de Edmund Benneton "que siempre lleva una capa o un abrigo de piel" —la comparación aquí con André Leon Talley ya es inevitable, aunque el personaje de ficción tenga 30 años y Talley 66—.  
Hernández relata el duro trabajo que realiza para su ídolo, que incluye la elaboración de ensaladas de frutas, "una vieja silla como un trono" o reservar restaurantes en su nombre.
 En una de sus tareas, ordenar los diarios personales de Benneton, se da cuenta de que no es realmente un genio sino un hombre cansado, acabado y confiado en que podría seguir manteniendo su reputación como creativo a base de rumores.