Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

19 jul 2016

Leer ficción nos hace más empáticos..............................................Marya González Nieto

Un estudio asegura que se puede aprender sobre las emociones al explorar la vida interior de los personajes ficticios.


 
Leer ficción ayuda a mejorar las relaciones sociales.
Leer ficción fomenta la empatía
. Los lectores pueden formarse ideas sobre las emociones, las motivaciones y las ideas de los otros y trasladar esas experiencias a la vida real.
 Así lo afirma Keith Oatley, psicólogo y novelista, en una revisión de un estudio sobre los beneficios de la lectura para la imaginación que publica hoy en Trends in Cognitive Sciences.
En este nueva investigación se aportan fundamentalmente dos estudios que apoyan la tesis de Oatley. En el primero de ellos se pedía a varios participantes que imaginasen una escena a partir de escuetas frases, tales como “una alfombra azul oscuro” o “un lápiz de rayas naranjas”, mientras permanecían conectados a una máquina de resonancia magnética.
 La escena que debían imaginar, a raíz de las pistas que les iban dando, era la de una persona que ayuda a otra a la que se le ha caído un lápiz al suelo.
 Oatley explica que con tan solo escuchar tres frases se produjo en los participantes la mayor activación del hipocampo, una región del cerebro asociada con el aprendizaje y la memoria.
 “Los escritores no necesitan describir escenarios de forma exhaustiva, solo tienen que sugerir una escena y la imaginación del lector hará el resto”, añade.
La teoría de Oatley, que es profesor emérito de psicología aplicada y desarrollo humano en la Universidad de Toronto, se basa en que la ficción simula una especie de mundo social que provoca comprensión y empatía en el lector
. “Cuando leemos ficción nos volvemos más expertos en la comprensión de las personas y sus intenciones”, explica el investigador.
 Esta respuesta también se encuentra en las personas que ven ficciones televisivas o que juegan a videojuegos con una historia narrativa en primera persona.
 Lo que es común a todas las modalidades de la ficción es la comprensión de las características que asignamos a los personajes, según Oatley.
El otro experimento aportado a la revisión del estudio consistía en que los participantes debían adivinar lo que otras personas estaban pensando o sintiendo a partir de fotografías de sus ojos.
 Para ello podían elegir entre cuatro términos que describían estados de ánimo, por ejemplo, reflexivo o impaciente
. La conclusión fue que las respuestas de los lectores de ficción dieron lugar a términos más aproximados que los lectores de ensayos y libros de no ficción.
 Además de estos dos estudios realizados por Oatley, el psicólogo también aporta otras investigaciones que apoyan sus conclusiones, como uno realizado por Frank Hakemulder, investigador de lengua y literatura en el Institute for Cultural Inquiri (ICON), de la Universidad de Utrecht. Hakemulder afirma que la complejidad de los personajes literarios ayuda a los lectores a tener ideas más sofisticadas acerca de las emociones de los demás.
Todos estos experimentos se enmarcan en un momento de creciente interés por los estudios sobre las imágenes del cerebro.
 Hace unos años, en 2009, cuando el mismo autor publicó el primer estudio sobre esta cuestión,  no había tanta disposición y expectación ante estos temas.
 El giro de la comunidad científica hacia este tipo de investigaciones es algo que se ha producido en los últimos años.
 “Los investigadores están reconociendo ahora que en la imaginación hay algo importante que estudiar”, señala Oatley.
La característica más importante del ser humano es la sociabilidad, asegura Oatley.
“Lo distintivo es que los humanos socializamos con otras personas de una forma que no está programada por instinto, como es el caso de los animales”, explica el psicólogo, para quien la ficción puede aumentar la experiencia social y ayudar a entenderla.



 

¿Qué es el amor? Esto es lo que nos dice la ciencia............................................ The Conversation / GAYLE BREWER

Numerosas regiones cerebrales se activan y la concentración de hormonas aumenta al estar con una pareja o al pensar en ella.


Fotograma de la película 'Lo que el viento se llevo'.
Todos lo hemos sentido alguna vez en la vida.
 Los poetas han escrito sobre él, los cantantes le han canta
do, y a su alrededor ha crecido toda una industria dedicada a encontrarlo, expresarlo y conservarlo. Pero, ¿qué es el amor?, ¿dónde reside?, ¿qué lo desencadena?, y ¿qué pasa realmente en nuestras mentes y en nuestros cuerpos cuando nos enamoramos “perdidamente”?
Aunque a menudo sea difícil de definir, el amor romántico abarca el desarrollo de un fuerte vínculo emocional –conocido como “apego”–, la atracción sexual y los cuidados
. Los “enamorados” experimentan una serie de sentimientos intensos, como los pensamientos intrusivos, la dependencia emocional y un aumento de la energía, aunque estos sentimientos pueden limitarse a las primeras fases de la relación.

En cualquier caso, parece que el amor romántico es universal.
 Ahora bien, el grado en que se expresa o constituye una parte importante de la relación sexual puede variar. Por ejemplo, menos de un 5% de estadounidenses dice que se casaría sin amor romántico, frente a un 50% de pakistaníes.

La actividad cerebral

Numerosas regiones cerebrales, en particular las relacionadas con la recompensa y la motivación, se activan cuando pensamos en una pareja romántica o estamos en su presencia, entre ellas el hipocampo, el hipotálamo y el córtex del cíngulo anterior. 
La activación de estas áreas puede servir para inhibir el comportamiento defensivo, reducir la ansiedad y aumentar la confianza en la pareja.
 Además, se desactivan áreas como la amígdala y el córtex frontal, un proceso cuya función posiblemente sea reducir la probabilidad de la aparición de emociones negativas o juicios sobre la pareja.
Por consiguiente, al parecer la activación cerebral en repuesta a la pareja romántica premia la interacción social al tiempo que impide las respuestas negativas.
 El grado de activación cerebral durante las primeras fases de una relación romántica parece que influye tanto en nuestro propio bienestar como en qué medida la relación es un éxito o un fracaso.
Por ejemplo, la felicidad, el compromiso con la pareja y la satisfacción con la relación tienen que ver con la intensidad de la activación del cerebro.
Fotograma de la película 'Lo que el viento se llevo'.
Todos lo hemos sentido alguna vez en la vida. Los poetas han escrito sobre él, los cantantes le han cantado, y a su alrededor ha crecido toda una industria dedicada a encontrarlo, expresarlo y conservarlo. Pero, ¿qué es el amor?, ¿dónde reside?, ¿qué lo desencadena?, y ¿qué pasa realmente en nuestras mentes y en nuestros cuerpos cuando nos enamoramos “perdidamente”?
Aunque a menudo sea difícil de definir, el amor romántico abarca el desarrollo de un fuerte vínculo emocional –conocido como “apego”–, la atracción sexual y los cuidados. Los “enamorados” experimentan una serie de sentimientos intensos, como los pensamientos intrusivos, la dependencia emocional y un aumento de la energía, aunque estos sentimientos pueden limitarse a las primeras fases de la relación.
El amor romántico puede cumplir una importante función evolutiva, por ejemplo, al aumentar el apoyo parental disponible para la posterior descendencia
En cualquier caso, parece que el amor romántico es universal. Ahora bien, el grado en que se expresa o constituye una parte importante de la relación sexual puede variar. Por ejemplo, menos de un 5% de estadounidenses dice que se casaría sin amor romántico, frente a un 50% de pakistaníes.

La actividad cerebral

Numerosas regiones cerebrales, en particular las relacionadas con la recompensa y la motivación, se activan cuando pensamos en una pareja romántica o estamos en su presencia, entre ellas el hipocampo, el hipotálamo y el córtex del cíngulo anterior.
 La activación de estas áreas puede servir para inhibir el comportamiento defensivo, reducir la ansiedad y aumentar la confianza en la pareja.
 Además, se desactivan áreas como la amígdala y el córtex frontal, un proceso cuya función posiblemente sea reducir la probabilidad de la aparición de emociones negativas o juicios sobre la pareja.
Por consiguiente, al parecer la activación cerebral en repuesta a la pareja romántica premia la interacción social al tiempo que impide las respuestas negativas.
 El grado de activación cerebral durante las primeras fases de una relación romántica parece que influye tanto en nuestro propio bienestar como en qué medida la relación es un éxito o un fracaso.
Por ejemplo, la felicidad, el compromiso con la pareja y la satisfacción con la relación tienen que ver con la intensidad de la activación del cerebro.

La influencia hormonal

La oxitocina y la vasopresina son las hormonas más estrechamente asociadas al amor romántico. Las produce el hipotálamo y las libera la glándula pituitaria
 Si bien ambas influyen tanto en los hombres como en las mujeres, las segundas son más sensibles a la oxitocina, y los primeros, a la vasopresina.
El grado de activación cerebral durante las primeras fases de una relación romántica parece que influye tanto en nuestro propio bienestar como en qué medida la relación es un éxito o un fracaso
Las concentraciones de ambas hormonas aumentan durante las fases intensas del amor romántico, actúan sobre numerosos sistemas del interior del cerebro y sus receptores están presentes en diversas áreas cerebrales relacionadas con el amor romántico.
 La oxitocina y la vasopresina interactúan sobre todo con el sistema de recompensa dopaminérgico y pueden estimular la liberación de dopamina por el hipotálamo.
Las vías dopaminérgicas activadas durante el amor romántico crean una sensación placentera gratificante. 
Esas vías están relacionadas también con el comportamiento adictivo, que tiene que ver con la conducta obsesiva y la dependencia emocional observables normalmente cuando el amor romántico está en su fase inicial.
Los especialistas han investigado con frecuencia la manera en que la oxitocina y la vasopresina influyen en animales no humanos tales como los topillos de pradera y de montaña.
 Ha quedado claramente demostrado que en los topillos de la pradera (que forman relaciones monógamas de por vida llamadas “parejas estables”) la densidad de receptores de oxitocina y vasopresina son mucho más elevadas que en los promiscuos topillos de montaña, particularmente en el sistema de recompensa de la dopamina.
Además, los topillos de pradera se vuelven promiscuos cuando se bloquea la liberación de oxitocina y vasopresina. 
En conjunto, estos descubrimientos ponen de relieve cómo la actividad hormonal puede facilitar (o estorbar) la formación de una relación estrecha.

El amor y la pérdida

El amor romántico puede cumplir una importante función evolutiva, por ejemplo, al aumentar el apoyo parental disponible para la posterior descendencia.
 Sin embargo, lo habitual es que entablemos una serie de relaciones en nuestra búsqueda de “la persona”, y la pérdida del amor romántico es frecuente, bien por la ruptura de la relación, bien por fallecimiento.
 Aunque la pérdida sea desoladora, la mayoría de la gente es capaz de superarla y seguir adelante.
Existe una serie de similitudes entre las respuestas fisiológicas al amor romántico y al amor materno. Por ejemplo, las regiones del cerebro activadas por el amor materno se solapan con las activadas por el amor romántico
Una minoría de personas que viven una pérdida por fallecimiento desarrolla una aflicción compleja caracterizada por sentimientos dolorosos recurrentes y obsesión con la pareja desaparecida
 Todos los miembros de una pareja que pasan por un duelo sienten dolor en respuesta a estímulos relacionados con la pérdida (como una postal o una fotografía). 
Hay quien afirma que en las personas que sufren una aflicción compleja, los estímulos también activan los centros de recompensa del cerebro, lo que produce una forma de compulsión o adicción que reduce su capacidad de recuperarse de la pérdida.

El amor materno

Existe una serie de similitudes entre las respuestas fisiológicas al amor romántico y al amor materno. Por ejemplo, las regiones del cerebro activadas por el amor materno se solapan con las activadas por el amor romántico.
 Concretamente, se activan las áreas de recompensa cerebrales que contienen altas concentraciones de oxitocina y vasopresina, mientras que las regiones desactivadas durante el amor romántico –incluidas las relacionadas con los juicios y las emociones negativas– se desactivan durante el amor materno.
 Además, el aumento y la disminución de la concentración de oxitocina fomentan y cohíben, respectivamente, el comportamiento maternal.
 Sin embargo, entre el amor materno y el romántico existen diferencias debido a que el primero activa determinadas regiones (como la materia gris periacueductal) que no están activadas en el amor romántico, lo cual acentúa la naturaleza única del vínculo maternal.
Pocas cosas parecen tan espontáneas como las fases iniciales del “verdadero amor” o del amor que una madre siente por su hijo, pero la realidad es bastante más compleja, un juego de hormonas y complicadas interacciones fisiológicas que lo convierten en una pequeña maravilla del mundo.
Para saber más sobre el papel de los procesos biológicos en el amor romántico y la actividad sexual, ver Biological Psychology.



 

Sigourney Weaver recibirá el premio Donostia del Festival de San Sebastián..............................Mikel Ormazabal

La entrega del galardón será el 21 de septiembre en San Sebastián.

 

La actriz Sigourney Weaver, en una imagen de archivo.
La actriz estadounidense Sigourney Weaver recibirá el Premio Donostia en la 64 edición del Festival de Cine de San Sebastián, que se inaugura el 19 de septiembre.
 Weaver acudirá al certamen donostiarra para asistir al estreno europeo de la película Un monstruo viene a verme (A Monster Calls), del director Juan Antonio Bayona y de la que es protagonista.
La entrega del galardón a la actriz se producirá durante el pase de gala de la película el día 21 en el auditorio Kursaal.
 En el reparto del filme, que participará fuera de concurso en la Sección Oficial del Zinemaldia, figuran los intérpretes Felicity Jones, Lewis MacDougall y Liam Neeson.
Un monstruo viene a verme (A Monster Calls) está basada en la novela homónima de Patrick Ness, que fue seleccionada como mejor libro del año para jóvenes en Reino Unido. Ness, que también firma el guión, narra la historia de Conor, un niño de 12 años que trata de hacer frente a la enfermedad de su madre con la ayuda de un monstruo que viene a visitarle por la noche.
 Un monstruo viene a verme (A Monster Calls) es el tercer largometraje de la brillante carrera de Bayona (Barcelona, 1975), que cierra una trilogía de historias intensas protagonizadas, sobre todo, por el vínculo entre madres e hijos.

El Supremo condena a Diego Torres a pagar un euro a Urdangarin por dañar su honor al divulgar sus correos íntimos »

Torres, condenado a pagar un euro a Urdangarin por divulgar sus correos íntimos.

El Supremo recrimina que la conducta privada del exduque sea "expuesta como mercancía".

 

 
Iñaki Urdangarin, este martes, a su llegada al juzgado. EFE

 

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo (TS) ha condenado al exsocio de Iñaki Urdangarin, Diego Torres, a raíz de la revelación y divulgación, durante la instrucción del caso Nóos, de numerosos correos electrónicos de carácter personal e íntimo relativos a la vida privada del exduque de Palma, así como a la mayoría de los medios de comunicación que se hicieron eco del contenido de los emails.
"Su condición de personaje público no minusvalora ni degrada su derecho fundamental a la intimidad", determina tajante el tribunal en su sentencia, con la que condena a los demandados a abonar a Urdangarin el importe de un euro como indemnización por daño moral y a la publicación del encabezamiento y fallo de la sentencia.
La resolución judicial insta asimismo a los demandados a "cesar y abstenerse en lo sucesivo en el descubrimiento, revelación, publicación, difusión y divulgación en cualquier medio del contenido de los mensajes", que hagan referencia a la vida íntima del marido de la Infanta Cristina o de su familia, así como "hacer declaraciones, efectuar comentarios, emitir opiniones o juicios de valor sobre el contenido de dichos mensajes".
El Alto Tribunal recrimina, en relación a los medios que "se extralimitaron en la noticia, ahondando en su contenido y morbo", la intromisión ilegítima en el derecho a la intimidad personal y familiar del demandante: "Una cosa es que las actividades —del señor Urdangarin— estén expuestas a la curiosidad o incluso al escrutinio de los medios de comunicación y de la ciudadanía y otra que su conducta privada, en el ámbito matrimonial, sentimental o sexual pueda ser divulgada o expuesta como mercancía".
La Sala, que desestima los recursos de casación interpuestos por el propio Torres y por varios de los medios afectados contra la sentencia que dictó la Audiencia Provincial de Barcelona por estos hechos, incide en que "ni el derecho de información ni la libertad de expresión amparan la invasión de la intimidad de una persona".
En primera instancia se desestimó la demanda, pero la Audiencia la revocó, declaró lesionado el derecho a la intimidad personal y familiar de Urdangarin.