El
productor de la película, Dana Brunetti, confirmó a través de las redes
sociales que se encontraban bien. Rihanna, que debía actuar hoy, canceló
su concierto.
Dakota Johnson y Jamie Dornan, rodando en Niza. Cordon press
El terror se apodera una vez más de los franceses. El brutal atentado
cometido la noche de ayer, 14 de julio, en Niza, mientras miles de
familias celebraban en la calle la fiesta nacional ha llevado al país
galo a declarar tres meses más en estado de excepción. Niza no solo es conocida por sus aguas azul-turquesa sino también por
ser uno de los sitios turísticos favoritos de muchos famosos y por ser
escenario de muchos largometrajes. El último, la tercera parte de la
saga 50 sombras de Grey, protagonizada por Dakota Johnson y Jamie Dornan.
Dakota Johnson y Jamie Dornan, en Niza. Cordon Press
El terror se apodera una vez más de los franceses. El brutal atentado
cometido la noche de ayer, 14 de julio, en Niza, mientras miles de
familias celebraban en la calle la fiesta nacional ha llevado al país
galo a declarar tres meses más en estado de excepción.
Niza no solo es conocida por sus aguas azul-turquesa sino también por
ser uno de los sitios turísticos favoritos de muchos famosos y por ser
escenario de muchos largometrajes. El último, la tercera parte de la
saga 50 sombras de Grey, protagonizada por Dakota Johnson y Jamie Dornan.
Dakota Johnson y Jamie Dornan, en Niza. Cordon Press
El jueves por la mañana la pareja de actores fue captada mientras
descansaba y luego rodaba en las playas de Niza. Sin embargo, tras la
matanza las medidas de seguridad se han extremado. Fueron los mismos
productores quienes confirmaron que el equipo entero de producción como
de actores se encontraban en perfecto estado. Unas horas antes se habían
dejado ver en un bote cerca de Saint-Jean-Cap-Ferrat, donde ocurrió el atentado que se ha cobrado la vida de 84 personas.
El productor Dana Brunetti fue la encargado de confirmar que estaban a
salvo y lo hizo por medio de las redes sociales: “La producción
confirma que todos los que estamos trabajando en el sur de Francia nos
encontramos bien”, escribió. Y en otro mensaje añadió: “Gracias por
todas los mensajes y muestras de preocupación. Otro día triste para
Francia y el mundo”. Dakota Johnson y Jamie Dornan, en Niza. cordon pressOtra famosa que se encuentra en la ciudad francesa es Rihanna. La de Barbados llegó el jueves a Niza pues hoy, viernes, tenía previsto
dar un concierto como parte de su Anti World Tour. Sin embargo, el
alcalde de la ciudad anunció que el concierto ha quedado cancelado. El atentado ocurrió la noche del jueves. Un conductor –francés de origen
tunecino- se avalanzó contra una multitud de personas se encontraba en
el Paseo de las Ingleses, festejando el 14 de julio, dejando 84 personas
muertas –según el último balance del Gobierno francés-. El vehículo atropelló a gran velocidad
y a lo largo de casi dos kilómetros a grupos de congregados para ver
los fuegos artificiales. El conductor fue abatido por disparos de la
policía, según ha informado el Ministerio del Interior.
Es una de
las actrices más relevantes de la historia del cine español desde que
Luis Buñuel la descubriera al mundo con ‘Ese oscuro objeto del deseo’.
Habla memoria, que diría el maestro Vladimir Nabokov.
¿O era otro? Pero sigo la moda de jóvenes ilustrados, que para comentar
la imaginación que existe en un pase de Messi necesitan aproximarlo a
una frase o un pensamiento sublime o paradójico de Faulkner o de Capote,
pero en las referencias también pueden aparecer Aristóteles y Walter
Benjamin que justifique su posmoderna y culturizada reflexión sobre
hombres que recorren en calzoncillos un campo tratando de introducir una
pelota en la portería contraria. Y me piden que hable de la premiada Ángela Molina. Se lo merece, por supuesto. Pero hablemos del recuerdo. La primera
persona que me habló con gesto de éxtasis sobre una actriz muy joven a
la que no conocía fue Fernando Trueba.
En la primera renqueante, sufrida, chuleada por un hijo de puta
fascista.
Bajo la mirada perversa de Buñuel, siendo objeto del deseo de
un burgués casi anciano que porta un saco.
Y también la había visto en La Sabina,
su mejor interpretación, su presencia más carnal, interpretando a una
mujer al que es imposible no desear, pura vida, peligro inminente,
alguien de la que puedes enamorarte pero nunca confiar demasiado.
Me
explico, una mujer fatal que quiero imaginarme gitana, una actriz capaz
de introducir muchos registros a sus personajes, pero ante todo una
mujer muy hermosa que te cautiva con una mirada, un parpadeo, una
sonrisa oblicua, un te quiero pero también te puedo matar.
Y en el primer número de una revista de cine parida en 1981 y titulada, como no, Casablanca, que dirigía Fernando Trueba y en la cual escribían gente a la que admirábamos (Fernando Savater,
Juan Cueto) y en la cual hacíamos critica, o lo que fuera, un grupo de
amigos, más algún miserable con inútil carné de cinéfilo, colocamos en
la portada a esta impresionante señora. Sospecho que la entrevista que
le hicimos Fernando y yo no era legendaria. Estábamos colgados con la
dama y así es imposible que salgan buenas entrevistas. Éramos como dos
adolescentes perturbados, simplemente enamorados, con la boca abierta,
sin posibilidades de triunfo. Hubo un momento en el que Ángela
jugueteando con un papelito se le cayó al suelo . Ambos fuimos
arrebatados a devolvérselo. Me lo contó después Fernando, que es mucho
más perceptivo, crítico y listo que yo. Era un acto de amor de dos fans
(aunque debíamos de tener como veinticinco o veintiséis años) muy
colgados, extasiados ante la actriz y la mujer.
Y Ángela Molina desperdició durante muchos años ese crédito artístico
que le otorgó el esplendoroso principio de su carrera. La última vez que
la vi fue en un concierto olvidable de David Bowie en el Calderón.
Sospecho que ambos estábamos bastante perdidos.
Y la he visto envejecer
en la pantalla con notable talento, con su personalidad intacta aunque
el cabello esté blanco, las arrugas imperen, es el rostro de una persona
que ha vivido intensamente, para bien y para mal.
Y se merecía este
premio desde hace mucho tiempo. ¿Cómo me voy a olvidar de La Sabina?
La turística ciudad francesa es un fortín del Frente Nacional y aglutina los conflictos de convivencia, históricos y recientes.
Cadáveres en el paseo marítimo de Niza.AP
Llama la atención que la familia Le Pen haya erigido el alcázar del
Frente Nacional en la ciudad menos francesa de Francia.
No ya por por la
reciente incorporación de Niza al mapa del Hexágono (1860).
También
porque aquí nació el unificador de la patria italiana -Garibaldi- y
porque el escaparate marítimo de la ciudad, opulento y orgulloso a la
medida edulcorada de la Costa Azul, recibe el nombre de paseo de los
ingleses.
Ingleses como aquellos viajeros del sol que financiaron hace un siglo
el bar en maderas nobles del hotel Negresco, cuyos sillones de
terciopelo y lienzos de gusto prerrevolucionario alojan todas las tardes
a señoras y señores de otro tiempo, con su joyas, sus recuerdos, sus
arrugas y sus temores.
El atentado del 14 de julio
les ha dado la razón.
O la ha sobrepasado lejos de toda expectativa.
Y
han convertido Niza (342.000 habitantes) en un argumento de la
propaganda yihadista.
Porque la tragedia se ha escogido el día de la fiesta nacional.
Porque se ha perpetrado en un símbolo mayúsculo de la industria
turística francesa.
Y porque la matanza del camión se ha producido en la
ciudad-balneario donde más se ha arraigado el recelo a los musulmanes.
Arraigado significa que una de las peculiaridades de Niza consiste
precisamente en que buena parte de su cosmopolita población se
constituyó con los exiliados franceses constreñidos a buscarse otro mar
después de la independencia de Argelia
Se les llamaron técnica y hasta despectivamente como los "pied
noirs", pies negros, y se atuvieron a un proceso de asimilación en el
que también experimentaron la discriminación de los habitantes genuinos.
Eran extranjeros franceses en una ciudad de cuyos vaivenes migratorios
luego formaron parte los propios magrebíes.
Y ahí se produjo la colisión que aprovechó Jean-Marie Le Pen en las
últimas décadas para colocar el discurso identitario en la Costa Azul.
Y
para erigirse en protector de los franceses que huyeron de Argelia,
subrayando la paradoja que suponía para los "pied noirs" reencontrarse
en Niza o en Marsella con los emigrantes de la otra orilla.
Marine Le Pen ha sido capaz de prolongar la estrategia política,
territorial y hasta biológica de su padre
. Lo demuestra que la "delfina"
del clan, Marion Marechal Le Pen, diputada de 27 años, obtuviera el
mejor resultado del partido en los últimos comicios regionales -40% en
la primera vuelta- como cabeza de la lista por la circunscripción de
Provenza-Costa Azul-Los Alpes.
De hecho, el Frente Nacional es la segunda fuerza municipal en Niza y
desarrolla en el sureste de Francia un discurso identitario
polifacético.
No sólo aglutinando el voto conservador que recela de la
explosión migratoria y de la proliferación de mezquitas, sino acaparando
la frustración de antiguos obreros comunistas para quienes la mano de
obra magrebí les supuso una inesperada competencia.
Y no sobra el trabajo en Niza. La antigua perla de la Belle Epoque y
la expresión contemporánea del lujo se resiente de un nivel de
desempleo (15%) superior al del promedio nacional.
Es la razón por la
que reviste tanta importancia su posición estratégica en el límite
franco-italiano y su proyección turística, hasta el extremo de que la
visitan anualmente unos cuatro millones de foráneos.
Asustarlos forma parte de las pretensiones del brutal atentado, pero
también lo hace reventar la imagen de una ciudad expuesta a un
complejísimo modelo de integración cuya fiesta más popular,
paradójicamente, es la batalla de las flores.
El paseo de los ingleses se ha convertido en una descomunal
hemorragia.
Y no sólo. Ha sido el puerto de salida de un centenar de
vecinos de Niza que decidieron alistarse en el ISIS con la intención de
volver.
El escritor argentino consigue el máximo galardón de la Semana Negra de Gijón.
Gijón
Marcelo Luján, retratado en Gijón. Daniel Mordzinski
El argentino Marcelo Luján (Buenos Aires, 1973) ha ganado el Dashiell Hammett, el principal reconocimiento que otorga la Semana Negra de Gijón, por su libro Subsuelo, un inquietante y sobrio thriller
que ha sido considerado por el jurado como el mejor libro del género
negro publicado en España en 2015
. Luján ya ganó el premio de Getafe en
2009 por La mala espera.
Visiblemente emocionado, el
galardonado ha asegurado que “se cumple un sueño de juventud” y que es
un premio “a las decisiones arriesgadas tomadas al principio de la
escritura de la novela”.
El jurado cree que la selección de finalistas
era muy desigual y denuncia la falta de calidad de algunas de las obras y
de mujeres entre los finalistas.
Con esta novela, el ganador, al que le gusta ir por los
márgenes del género o directamente ajeno a él, demuestra que es un
excelente anatomista del mal cotidiano.
Tres adolescentes, tres hijos,
están sentados en el borde de una piscina de una casa de veraneo.
Llega
un cuarto, tarde, y tiene que ir a por hielos pero no le apetece. No
sabe que su desdén será el inicio de la desgracia
. A partir de este
sencillo y aparentemente anodino punto de partida, Luján despliega un
radiografía del deseo, la envidia, el odio, el amor filial y el sexo
depredador y destructor
. Un libro de estilo sencillo, un thriller basado en la fuerza de los personajes y que homenajea en su hondura a la maestra Patricia Highsmith.
El autor de Moravia sucede en el palmarés a Carlos Zanón, Alexis Ravelo y Guillermo Saccomanno,
los tres últimos en ganarlo y a un prestigioso ramillete de autores que
incluye a Ignacio Taibo II, Andreu Martín, Juan Madrid o Jorge Reverte.