Anunciaron su separación en julio de 2015 tras una década de relación, pero lo cierto es que Ben Affleck y Jennifer Garner nunca se han separado del todo.
Desde entonces, han sido habituales las salidas y vacaciones conjuntas del exmatrimonio de actores junto a sus tres hijos, la última vez el pasado 4 de julio
para celebrar el Día de la Independencia de Estados Unidos.
Y ahora los
medios estadounidenses apuntan que la expareja ha paralizado su
divorcio, quizá para darse una nueva oportunidad.
Al
parecer ninguno de los dos intérpretes ha llegado a rellenar nunca los
papeles del divorcio ni ha presentado demanda alguna en los juzgados, y
habrían puesto en punto muerto las discusiones sobre la separación,
según ha informado una fuente próxima a la pareja a US Weekly.
“Jen parece estar enamorada de Ben pero no se permite que su mente se lo
plantee.
Se centra en sus hijos”, cuenta a la revista un amigo de la
intérprete, de 44 años, madre de Violet (de 10 años), Seraphina (7) y
Samuel (4).
“Si fuera por él, ya estarían juntos.
Ben siente que no
puede vivir sin ella”, cuenta sobre la posición de quien a los 43 años
se va a convertir en el nuevo Batman
de la gran pantalla.
“No hay prisa para rellenar la documentación del
divorcio.
Están disfrutando de la vida ahora mismo. Nada ha cambiado en
su relación, sigue siendo poner a sus hijos en primer lugar”, decía un
amigo de la pareja la semana pasada a la revista People.
Jennifer Garner y Ben Affleck, junto a sus tres hijos, el pasado abril. co
Lo cierto es que nunca han tenido prisa por finalizar los términos
del divorcio, del que nunca han explicado los motivos, y desde el
principio ambos viven bajo el mismo techo en su mansión de cinco
habitaciones valorada en unos 15 millones de euros.
Con las nuevas
informaciones, parece que la actriz estaría dispuesta a perdonarle su infidelidad con su niñera,
algo que ocupó titulares durante semanas y aunque meses después Garner
se encargó de clarificar en una entrevista que esa no había sido la
causa de la ruptura.
La pareja se conoció en el rodaje de Pearl Harbour en 2001,
cuando Garner estaba casada con el también actor Sctorr Foley, y
contrajeron matrimonio en 2009.
El pasado mes de febrero la actriz
calificaba a su exmarido como el hombre de su vida en una entrevista con
Vanity Fair, algo que Affleck le correspondió con otra entrevista un mes después en The New York Times.
“Es una persona maravillosa”, dijo
El psicólogo de Harvard Dan Gilbert desmonta la fórmula del matrimonio con dinero y niños.
Charla de Dan Gilbert en un ciclo de conferencias TED, en 2004Foto: Kike Para
El psicólogo estadounidense Dan Gilbert conoce la receta de la felicidad.
Y es infalible. Este investigador de la Universidad de Harvard recuerda el caso de Moreese Bickham,
un ciudadano negro de Luisiana (EE UU) que en 1958 vio cómo dos
policías vinculados al Ku Klux Klan llegaban al porche de su casa y le
metían un tiro en el estómago
. Pese a la herida, Bickham, a sus 42 años,
logró coger un arma y defenderse.
Mató a los dos agentes. Actuó en
defensa propia, pero fue condenado a muerte por las racistas
instituciones del sur de EE UU de hace medio siglo.
Pasó más de 37 años
en prisión, 14 de ellos en el corredor de la muerte
. Encerrado 23 horas
al día en completo aislamiento. Hasta que, por las presiones de la
sociedad civil, fue liberado en 1996. Al salir, sobre su tiempo en la
cárcel dijo: “No lamento ni un minuto. Fue una experiencia gloriosa”.
Gilbert, nacido en 1957, sonríe antes de contar otro caso, el de
Ronald Wayne
. Junto a dos amigos, llamados Steve Jobs y Steve Wozniak,
fundó en 1976 una empresa para fabricar ordenadores: Apple
. En seguida,
por miedo a que el proyecto acabara en bancarrota, vendió sus acciones por 800 dólares.
“Ahora valdrían 62.000 millones de dólares”, exclama Gilbert.
“Nunca me
he arrepentido de mi decisión”, ha declarado Wayne, un ingeniero
retirado que vive feliz cerca de Las Vegas.
Moreese Bickham, encarcelado de manera injusta durante 37 años en EE UU, calificó la experiencia en prisión como "gloriosa"
El psicólogo de Harvard continúa su relato, durante su primera
conferencia en España, impartida en el centro cultural CaixaForum,
invitado por la Obra Social “la Caixa”. No hay entradas desde 15 días
antes.
Gilbert es una estrella de la oratoria. Sus charlas TED, disponibles en internet,
han sido vistas por más de 20 millones de personas. “Anthony Weiner era
un famoso político, joven, guapo y brillante. Estaba en la cumbre del
éxito.
Mucha gente pensaba que podría llegar a ser presidente de EE UU
.
Pero tenía una mala costumbre: hacerse fotos de su pene y enviárselas a
jóvenes mujeres que no eran su esposa”, prosigue Gilbert.
“No es una gran idea si quieres ser presidente de EE UU”, bromea. Cuando fue cazado en 2011, Weiner cayó en desgracia, hundió en el estupor a su familia y dimitió de su puesto de congresista
.
Su carrera política estaba arruinada. Pero un año después, en una
entrevista, Weiner confirmó que aquellos sucesos le habían cambiado,
para bien.
Era otro, una persona mejor. “2011 fue el mejor año de mi
vida”, manifestó.
Gilbert ya casi tiene la receta de la felicidad en la punta de la
lengua.
Muestra una última fotografía. Aparecen unos jovencísimos John
Lennon, Paul McCartney y George Harrison, acompañados por un cuarto
músico que no es Ringo Starr
. Es Pete Best,
el primer baterista de The Beatles. Abandonó el grupo en 1962, justo
antes de que se convirtiera en un fenómeno planetario.
“Soy feliz con mi
estilo de vida”, ha sostenido Best, que siguió tocando la batería en
Liverpool y hoy es un alegre abuelo.
Al investigador estadounidense se le iluminan los ojos, porque ya
tiene los cuatro ingredientes de la felicidad: “Dimite de tu puesto de
trabajo en medio de un escándalo, humillando a tu pareja si es posible,
ingresa en prisión de manera injusta, vende por un puñado de dólares tu
participación de 62.000 millones en una empresa y nunca, nunca, te
conviertas en un miembro de The Beatles”.
Parece una receta estrafalaria, pero a los cuatro protagonistas de la
historia les ha funcionado.
En realidad, Gilbert no habla de cómo ser
feliz, ni de por qué la gente no es feliz, sino de por qué la gente no
sabe lo que les hará felices.
“Los seres humanos infravaloran su propia
resiliencia: no se dan cuenta de lo fácil que será cambiar su visión del
mundo si ocurre algo malo. Constantemente sobredimensionan lo infelices
que serán ante la adversidad”, reflexiona en un encuentro con la prensa
en Madrid.
El científico compara esta capacidad de adaptación con “un sistema
inmune psicológico, similar al que defiende al cuerpo de gérmenes y
enfermedades”.
Estas defensas de la mente, como las del cuerpo, son más
fuertes en unas personas que en otras.
“Mi mujer jamás enferma y yo
pillo todos los resfriados. Lo mismo ocurre con el sistema inmune
psicológico.
Hay personas que son resilientes ante la peor tragedia.
Otras personas se entristecen a la mínima.
Constantemente sobredimensionan lo infelices que serán ante la adversidad”, reflexiona en un encuentro con la prensa en Madrid.
El científico compara esta capacidad de adaptación con “un sistema
inmune psicológico, similar al que defiende al cuerpo de gérmenes y
enfermedades”
. Estas defensas de la mente, como las del cuerpo, son más
fuertes en unas personas que en otras. “Mi mujer jamás enferma y yo
pillo todos los resfriados.
Lo mismo ocurre con el sistema inmune
psicológico.
Hay personas que son resilientes ante la peor tragedia
.
Otras personas se entristecen a la mínima.
Pero lo interesante es que la
inmensa mayoría de los seres humanos son del primer tipo”, proclama.
“El 75% de las personas vuelven a ser felices en los dos años
posteriores al peor trauma que te puedas imaginar”.
El científico compara la capacidad de adaptación
con “un sistema inmune psicológico, similar al que defiende al cuerpo
de gérmenes"
El psicólogo de Harvard sabe que se mueve en un terreno cenagoso: el
de la millonaria industria de la felicidad, una ametralladora de
charlas, cursos de coaching y libros de autoayuda.
Un mundo lleno de charlatanes y farsantes
.
“Desconozco sus motivaciones, pero en la industria de la felicidad hay
mucha gente que está equivocada”, reconoce Gilbert diplomáticamente.
Él es diferente.
Sus investigaciones se publican en las mejores
revistas científicas.
Uno de sus experimentos consistió en una
aplicación para teléfono móvil que preguntaba periódicamente a 5.000
personas de 83 países cómo se sentían, qué estaban haciendo y si estaban
pensando en otra cosa diferente a la que estaban haciendo
. Sus
resultados, publicados en la revista Science,
mostraron que las personas piensan en cosas que no están ocurriendo
casi tanto como en cosas que están delante de sus narices.
Y los datos
revelaron que esa “mente errante” les hacía, a menudo, infelices.
“La industria de la felicidad es una buena idea, pero debe basarse en
la ciencia
. Es muy fácil dar a la gente recetas para su vida.
Ha
ocurrido durante miles de años. Cada cura, cada rabino, cada orador
motivacional, cada camarero, cada taxista tienen una opinión sobre la
felicidad. ¿Qué opiniones son acertadas y cuáles no? Solo hay una manera
de saberlo: la ciencia”, zanja.
El laboratorio de Gilbert mide los sentimientos de miles de personas
para intentar desmontar afirmaciones que se dan por ciertas.
“Nuestro
cerebro nos da mala información sobre cómo de felices o infelices
seremos en futuras circunstancias. Si preguntas cómo de feliz serás si
te quedas ciego, la mayor parte de nosotros dirá que será infeliz
durante mucho tiempo o el resto de su vida.
Pero si medimos la felicidad
de las personas que de verdad se han quedado ciegas, veremos que son
perfectamente felices.
Y observamos este patrón en todas las
circunstancias”, relata.
El jurado destaca que es una intérprete “espontánea, auténtica y arriesgada"
El galardón está dotado con 30.000 euros.
La actriz Ángela Molina
ha sido galardonada con el Premio Nacional de Cinematografía, según ha
decidido el jurado que se ha reunido este jueves. El Instituto de la
Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA), organismo adscrito
al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, concede este premio, que
está dotado con 30.000 euros.
Este premio está destinado a recompensar la aportación más
sobresaliente en el ámbito cinematográfico español durante el año
anterior a su concesión, o labor profesional desarrollada durante ese
mismo año. Además, en casos excepcionales, también se podrá otorgar como
reconocimiento a la trayectoria profesional. El jurado ha premiado a la actriz
“por su trayectoria profesional que viene desde sus primeras películas
con apenas 20 años, dejando palpable la estirpe de artistas de donde
proviene, trabajando fuera y dentro de nuestras fronteras, marcando con
sus interpretaciones la talla de actriz que la han hecho merecedora de
numerosos reconocimientos y premios, destacando su amor y generosidad
con cada uno de los actores y directores que ha trabajado. Una actriz
espontánea, auténtica, arriesgada y original”. Hace tres años Molina
obtuvo también la Medalla de Oro de la Academia de Cine. Fernando Trueba
fue galardonado el pasado año y se sumó a la lista de premiados en años
anteriores: la guionista, novelista y productora Lola Salvador (2014);
el director Juan Antonio García Bayona (2013); la diseñadora de
vestuario Yvonne Blake (2012); el director Agustí Villaronga (2011); o
el cineasta Álex de la Iglesia (2010). Asimismo, desde 1980, han recibido este galardón grandes
personalidades del cine español como Carlos Saura Atares, Francisco
Rabal, Mario Camus, Elías Querejeta Gárate, Carmen Maura, Vicente
Aranda, Fernando Fernán Gómez, José Luis Garci, Víctor Erice, Marisa
Paredes, Montxo Armendariz o Manuel Gutiérrez Aragón, entre muchos
otros.