Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

11 jul 2016

Cristiano Ronaldo sufre un esguince de ligamento

El atacante luso se lesionó en el minuto 24 de la final y podría perderse la Supercopa de Europa con el Madrid el 9 de agosto.

Las lágrimas de Cristiano Ronaldo cuando tuvo que tirar la toalla y pedir el cambio durante la final contra Francia hicieron saltar las alarmas: si la estrella del Madrid claudica a los 24 minutos es porque tiene algo serio. 

De momento, la primera exploración a la que se sometió Ronaldo detectó un esguince de grado I del ligamento lateral interno de la rodilla izquierda.

En la inabarcable ambición de la estrella de Portugal no hay prácticamente sitio para la idea de perderse partidos, pero los compromisos con su club empiezan en menos de un mes. 
En el calendario de la nueva temporada, la primera cita importante del Real Madrid es el próximo 9 de agosto, cuando se jugará la Supercopa de Europa ante el Sevilla del en la localidad noruega de Trondheim.
 Cristiano deberá someterse a más pruebas que determinen el alcance una lesión que podría apartarle de la primera lucha por un título en su nuevo curso con el equipo blanco. 
Cristiano se lesionó la rodilla izquierda después de una dura entrada de Payet en el minuto 9 de la final de la Eurocopa.
 Intentó seguir en el campo, pero en cada arrancada el dolor le sobrevenía. 
Tras un intento de los servicios médicos de la selección por aliviarle el dolor, Ronaldo pidió el cambio en el minuto 24, llorando, y se perdió el resto de la final. 
Tras la victoria de la selección, el capitán alzó el trofeo del triunfo.

10 jul 2016

Y gana Portugal la Eurocopa!!!!!!


Eurocopa Final

Así fue
Portugal
1
 
Francia
0
FINALIZADO

Y llevaréis luto por él................................................................ Rubén Amón

Sepúlveda se cruje y se conmociona en el fervor de una capilla ardiente multitudinaria.

 

El novillero Carlos Ochoa se abraza a un familiar de Víctor Barrio.
De cuerpo presente estaba Víctor Barrio, aislado de la vida por un cristal que manoseaban sus familiares porque no podían abrazarlo. Se desdoblaban los psicólogos con sus chalecos distintivos. Y bullía el dolor hasta hacerse penetrante, claustrofóbico, feroz, entre las paredes del pabellón de deportes de Sepúlveda.

No cabía lugar más inhóspito para las exequias de un héroe joven.
 Ni siquiera la primavera de las coronas de flores lograba perfumar la combustión de la capilla ardiente, pero ningún templo sagrado hubiera podido contener la movilización de los sepulvedanos. Ni los niños ni los ancianos se quedaron en casa. Fueron a despedirse de Víctor. Porque Víctor no tenía apellido en Sepúlveda.
 Era el hijo de Joaquín, el panadero.
 Y Joaquín se trastabillaba porque no podía caminar. Lo sujetaban sus amigos, como los amigos sujetaban a la viuda del maestro, concejala del PP, viuda de aspecto adolescente y de rictus cadavérico, con las mejillas surcadas de lagrimones.
Es impudoroso contar estas cosas, asomarse a la sima del dolor ajeno, aunque sea con la coartada de la obligación profesional
. Y reconoce uno haberse precipitado al féretro del maestro. Que no fue amortajado de luces, sino como un príncipe en blanco y negro, aunque estaba su vestido catafalco y oro en una silla, custodiando la escena de la capilla ardiente, un traje funerario y deshabitado que desgarraba la ausencia.

"¡Torero, torero!"

Aplaudían los sepulvedanos para exorcizar el drama, le gritaban "Torero, torero" y se alineaban en la carretera nacional para despedirse.
 Adolescentes que se cuadraban como militares. Ancianos que se desmoronaban como marionetas sin hilos.
Toreros de la raza de Alberto Aguilar y de Sergio Aguilar. Y aprendices de toreros, como Carlos Ochoa.
 Que ya se ha puesto el vestido de luces. Y que no se lo piensa quitar.
 Porque le debe a su malogrado compadre prolongar hasta la gloria tantas horas de entrenamiento, tantos sacrificios sepultados en la arena de Teruel.
"Hoy es el día más triste e infeliz de mi vida", masculla el novillero madrileño. "Nunca he sentido tanto dolor.
 Pero yo voy a ser figura.
Se lo debo a Víctor. Su muerte me va a hacer más fuerte", confía Ochoa entre la incredulidad y los sollozos.
Se hizo el silencio en la cafetería del hostal Villa de Sepúlveda cuando apareció en la televisión una semblanza de Víctor Barrio.
 Y se pusieron de pie los comensales, como su fuera a escucharse la palabra de Dios. Unos retenían las lágrimas.
Otros las exponían sin disimulo, arañando el silencio con susurros.
Era un ritual inesperado y preparatorio.
Al otro lado de la carretera, aparecía en volandas el féretro que transportaba al maestro. Sus amigos lo llevaban en volandas
. Y lo descubrían con esmero para hacerlo resucitar al primer día.

Concha Velasco: “A los 76 años se puede comenzar”.......................................Manuel Morales

La actriz recibe el premio Corral de Comedias del festival de Almagro por su extensísima trayectoria.

Será casualidad, pero Almagro (Ciudad Real) amaneció hoy, jueves, nublado y con llovizna en el día de la inauguración de la 39ª edición de su festival Internacional de Teatro Clásico, un cielo inhabitual en estas fechas en la localidad manchega.
 Sin embargo, fue llegar la actriz Concha Velasco al palacio Valdeparaíso para charlar sobre la concesión del 16º premio Corral de Comedias del festival por su relevante trayectoria en las artes escénicas, y salió el sol.
 Concha Velasco (Valladolid, 1939) nunca había estado en Almagro como actriz, sí como espectadora.
 Ahora, a los 76 años, ha acudido para interpretar en el monólogo Reina Juana a quien la historia motejó como La Loca, en una obra escrita por Ernesto Caballero y dirigida por Gerardo Vera que ya se pudo ver este año en Sevilla y Madrid. ¿Por qué es su primera vez en Almagro?
 "No lo sé, nunca me lo habían ofrecido, y eso que soy de las que llama a los directores y productores para trabajar. Ha llegado cuando tenía que llegar".

 

Con camisa, pantalón y zapatos negros y chaqueta blanca, acudió Velasco al encuentro con los medios, con su eterna sonrisa y simpatía.
 "Doy gracias a Dios por tener a los 76 años ilusión en la vida y en el trabajo", declaró quien ya lo ha sido todo en el teatro, el cine y la televisión
. De su preparación para Reina Juana contó que dedicaba "cinco horas de estudio al día por página" de una obra que muestra las últimas horas de la reina castellana.
La gran intérprete se felicitó porque, a pesar de que en su trabajo ha sufrido "todo tipo de enfermedades y caídas", ha sido providencial su "memoria prodigiosa".
El futuro inmediato de quien quiso ser bailarina en sus comienzos es dar voz a la atormentada Juana la Loca "hasta finales de 2017, aunque les he dicho a los responsables de la obra ‘pero vosotros sabéis que edad tengo?"
. Uno de estos la acompañó en la rueda de prensa: el director Gerardo Vera, que se declaró “impresionado” cada vez que ve a Velasco en el escenario, “un lugar que se ha convertido en prolongación de su vida”.
 Vera, para quien también es su primer Almagro, alabó a la vallisoletana porque, “en un monólogo no hay trampa ni cartón, o tienes una gran actriz o te pegas una hostia”
. De la relación entre ambos en la preparación del montaje, Vera señaló que "no hablaron mucho de trasfondos, no hemos perdido ni un segundo, porque a Concha la pones en un trampolín y ella se tira".
 Una imagen que le llevó a definir a Velasco como su “flotador” para que el texto no naufragase
. A esa metáfora respondió la actriz con humor:
Sobre el otro motivo de su presencia en Almagro, el premio Corral de Comedias, la directora del festival, Natalia Menéndez, dijo que cuando ella propuso a Concha Velasco como merecedora del galardón, los miembros del jurado lo aceptaron por unanimidad.
Una distinción que para Velasco "supone seguir adelante, porque la vida, a los 76 años, puede comenzar".
Este reconocimiento se suma al premio Nacional de Teatro (1972), la Medalla de Oro de las Bellas Artes (1987), un Goya de Honor (2012), el premio Ondas a Mejor Actriz (2012), el premio de la Academia de Televisión a toda una vida…
Antes de despedirse, Velasco —que recogerá esta noche el galardón en el teatro Municipal de Almagro de manos de Menéndez y del ministro de Educación, Cultura y Deporte en funciones, Íñigo Méndez de Vigo (en principio la ceremonia iba a celebrarse en el precioso Corral de Comedias del siglo XVII) — quiso remarcar que lo suyo fue siempre “vocacional” y que su célebre frase de “Mamá, quiero ser artista”, que se convirtió hasta en un musical, “estaba bien”, pero que ella tuvo claro siempre que lo que le gustaba era el teatro.
 Eso y cantar, porque en el día en que han comenzado los Sanfermines, no se le olvidó que en la plaza de toros de Pamplona, cuando se paran las corridas para dar cuenta de las viandas y el vino, se canta La chica ye ye, el tema que ella popularizó en los sesenta, cuando protagonizó comedias indispensables del cine español.
 Y cuando, como confesó en una entrevista, todos los actores le querían meter mano “porque estaba buenísima”.
Y fue irse Concha Velasco y volvió a nublarse, quién sabe por qué.

 “Me han llamado muchas cosas en la vida, pero flotador, nunca”.