15 feb 2016
¿Vacaciones en el Titanic? Una réplica del transatlántico zarpará en 2018........................... El País
El nuevo crucero podrá acomodar a 2.400 pasajeros y viajará desde Southampton a Nueva York en su viaje inaugural.
Un nuevo Titanic, una réplica casi exacta del famoso barco que naufragó en la noche del 14 de abril de 1912
y en el que murieron 1.514 personas, surcará los mares en 2018.
Esa es la fecha oficial para que sea una realidad el proyecto que fue anunciado por el multimillonario australiano Clive Palmer, propietario de Blue Star Line, en abril de 2012, tras la firma de un acuerdo con el astillero estatal de China CSC Jinling
. El barco tendrá casi 270 metros de largo, 53 metros de largo y podrá alcanzar una velocidad de 24 nudos.
El nuevo crucero zarpará de Southampton, Inglaterra, con destino a Nueva York en su viaje inaugural.
En cuanto a su capacidad, podrá acomodar a 2.400 pasajeros, 177 más que el Titanic original.
Asimismo, el nuevo Titanic contará con todas las medidas de seguridad
modernas, control de satélite, sistemas de navegación digital y “todo
aquello que uno espera que tenga un barco del siglo XXI”, ha contado al New York Post el director de marketing de la compañía, James McDonald
.
Los historiadores y expertos en el Titanic, Steve Hall y Daniel Klistorner, fueron designados como consultores de diseño de interiores. Las semejanzas con el barco original serán asombrosas.
En los camarotes, el diseño del nuevo Titanic es fiel a los estilos Imperio y Luis XVI.
Madera de sicómoro, caoba y los mejores paneles de roble se utilizaron en las mejores habitaciones de primera clase.
La piscina, que en la época del Titanic era casi una novedad, forma parte de unos baños turcos que también estarán en el Titanic II.
En el original, estaba dividido en dos partes.
En una se sentaban los hombres solteros y en otra las mujeres solteras y las familias.
La decoración, que también se ha respetado, era muy simple y estaba adornada con carteles publicitarios.
La compañía ha señalado que le han llegado a ofrecer casi un millón de dólares (casi 900.000 euros) por un billete en primera clase, aunque todavía no se ha abierto el plazo para reservar plazas.
Por ese precio irá tb leonardo di Caprio y sacará a cada señora al borde del Precipicio, si no no vale.
Esa es la fecha oficial para que sea una realidad el proyecto que fue anunciado por el multimillonario australiano Clive Palmer, propietario de Blue Star Line, en abril de 2012, tras la firma de un acuerdo con el astillero estatal de China CSC Jinling
. El barco tendrá casi 270 metros de largo, 53 metros de largo y podrá alcanzar una velocidad de 24 nudos.
El nuevo crucero zarpará de Southampton, Inglaterra, con destino a Nueva York en su viaje inaugural.
.
Los historiadores y expertos en el Titanic, Steve Hall y Daniel Klistorner, fueron designados como consultores de diseño de interiores. Las semejanzas con el barco original serán asombrosas.
Decoración al estilo Imperio y Luis XVI
Entre los lugares más emblemáticos del barco estarán la gran escalera –una de las imágenes más conocidas de Titanic–, que estaba reservada para las personas de primera clase; la sala de fumadores, donde solo podían entrar los hombres y que recreaba los ambientes de los clubs de Nueva York o Londres, y el Café Parisien, que se construyó con la idea de recrear el típico café francés.En los camarotes, el diseño del nuevo Titanic es fiel a los estilos Imperio y Luis XVI.
Madera de sicómoro, caoba y los mejores paneles de roble se utilizaron en las mejores habitaciones de primera clase.
La piscina, que en la época del Titanic era casi una novedad, forma parte de unos baños turcos que también estarán en el Titanic II.
Un millón por un billete
La imagen del comedor de tercera también se replica.En el original, estaba dividido en dos partes.
En una se sentaban los hombres solteros y en otra las mujeres solteras y las familias.
La decoración, que también se ha respetado, era muy simple y estaba adornada con carteles publicitarios.
La compañía ha señalado que le han llegado a ofrecer casi un millón de dólares (casi 900.000 euros) por un billete en primera clase, aunque todavía no se ha abierto el plazo para reservar plazas.
Por ese precio irá tb leonardo di Caprio y sacará a cada señora al borde del Precipicio, si no no vale.
25 años confesándose....................................................... Juan Cruz
El escritor Andrés Trapiello conversa con su editor, Manuel Borrás, que le publica sus diarios desde hace un cuarto de siglo.
Este editor tenía 25 años menos cuando el escritor que tiene enfrente
le llevó un mamotreto con sus confesiones.
Esa noche, el editor, Manuel Borrás, de Pre-Textos, no pudo dormir, pero no por pensar en cómo rechazar el manuscrito, sino pendiente de lo que al autor, Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953), le había pasado del año que tan minuciosamente relataba.
Desde entonces, no solo son editor y autor, sino también son amigos.
En ese mundo de egos confrontados que es el universo de los libros, eso puede ser milagroso.
Los dos hablan de esa relación (y de los diarios) en un café madrileño, El Espejo, cuyo nombre parece adecuado para charlar sobre la literatura del yo.
Aquel primer volumen, El gato encerrado, se refería a las peripecias personales de Trapiello en 1987, y se publicó en 1990.
Este último, el decimonoveno, trata de 2005. ¿Es un milagro, Borrás, tener a alguien tanto tiempo en el catálogo y además ser su amigo?
“No suele ser común, sí.
A veces consigues mantener esa amistad, otras no. Si eres leal, eres sincero. Y si aceptan la verdad, todo discurre sobre ruedas”. ¿Pero no ha tenido usted la tentación de decirle: oye, basta de diarios? ¿Qué pensó cuando le llegó este material? “¡Uf, aquel volumen! Él me había hablado de la existencia de unos diarios. Que se lo había propuesto a cinco editores y se lo habían rechazado. Yo sería el sexto en rechazarlo, me dijo”.
A Trapiello los editores del rechazo le explicaron cómo tendría que haberlo hecho: “Son cartas que conservo porque me divierten; no solo me lo rechazaban, sino que, como dice Ferlosio, ¡venían con inri!… Los libros no tienen por qué gustar a todo el mundo.
Y no, no me importó que me dijeran que no. Yo he sido editor desde muy joven… Lo que les interesaba era justificarse, quizá porque creían que yo era un autor complicado”.
¿Y usted por qué le dijo que sí, Borrás?
Esa noche, el editor, Manuel Borrás, de Pre-Textos, no pudo dormir, pero no por pensar en cómo rechazar el manuscrito, sino pendiente de lo que al autor, Andrés Trapiello (Manzaneda de Torío, León, 1953), le había pasado del año que tan minuciosamente relataba.
Desde entonces, no solo son editor y autor, sino también son amigos.
En ese mundo de egos confrontados que es el universo de los libros, eso puede ser milagroso.
Los dos hablan de esa relación (y de los diarios) en un café madrileño, El Espejo, cuyo nombre parece adecuado para charlar sobre la literatura del yo.
Aquel primer volumen, El gato encerrado, se refería a las peripecias personales de Trapiello en 1987, y se publicó en 1990.
Este último, el decimonoveno, trata de 2005. ¿Es un milagro, Borrás, tener a alguien tanto tiempo en el catálogo y además ser su amigo?
“No suele ser común, sí.
A veces consigues mantener esa amistad, otras no. Si eres leal, eres sincero. Y si aceptan la verdad, todo discurre sobre ruedas”. ¿Pero no ha tenido usted la tentación de decirle: oye, basta de diarios? ¿Qué pensó cuando le llegó este material? “¡Uf, aquel volumen! Él me había hablado de la existencia de unos diarios. Que se lo había propuesto a cinco editores y se lo habían rechazado. Yo sería el sexto en rechazarlo, me dijo”.
A Trapiello los editores del rechazo le explicaron cómo tendría que haberlo hecho: “Son cartas que conservo porque me divierten; no solo me lo rechazaban, sino que, como dice Ferlosio, ¡venían con inri!… Los libros no tienen por qué gustar a todo el mundo.
Y no, no me importó que me dijeran que no. Yo he sido editor desde muy joven… Lo que les interesaba era justificarse, quizá porque creían que yo era un autor complicado”.
¿Y usted por qué le dijo que sí, Borrás?
“Cuando me fui a la cama,
con el original, estaba agotado y me lo leí de un tirón. ¡800 folios!
¡Lo malcrié porque si ahora me manda un tocho así, seguro que no lo leo
en una noche!”. ¿Y no echó usted de menos los nombres propios, que
hubiera tanta X no le interrumpía la lectura?
“¡Pero las adiviné
todas!”.
“Hay mucha gente”, dice Trapiello, “que me ha reprochado tanta
X.
A otra le da igual. Era un lector muy asiduo de los diarios de
Stendhal, y en ellos encontraba el escollo de los nombres propios.
¡No
sabía nada de ellos!”. Así que optó por las X, “además, porque no son
unos diarios propiamente, sino que están concebidos como una novela,
porque salen cinco, seis, siete o diez años después de lo que se cuenta…
Si se leyeran dentro de cincuenta años y estuvieran los nombres
propios, nadie se enteraría de quiénes son, así que para qué…
Cada X representa un comportamiento, una conducta moral, el nombre
real es, en muchos casos, secundario. Solo cuando es significativo el
nombre (‘X no cree en Dios’ no es el mismo que ‘el Papa no cree en
Dios’)”.
El primer volumen tardó en venderse 10 años.
¿Usted, Borrás, como editor, no cree que se venderían mejor si hubiera un índice de nombres propios? “No lo sé. Un diario no se puede vender como un best seller; en el caso de Andrés, lo efectivísimo ha sido el boca-oído…
Y no solo se vendió mal la primera entrega, también la segunda, la tercera, la cuarta…
Pero seguí publicando porque creo que la misión del editor es también creer en aquello que estás sometiendo a la intemperie de los otros. ¡Publico un libro porque a mí me ha servido!”.
En este nuevo volumen, Seré duda, declara muy pronto:
“Yo es nadie”. ¿La vida de yo es nadie tiene 10.000 páginas?
“En algún momento ya he explicado que este tipo de libros los escribe una persona que tiene la sensación de que llega tarde al lugar de los hechos o que se va demasiado pronto de donde suceden las cosas, alguien que está desplazado social, literaria y políticamente, e intenta encontrar ser un encaje en todo ello”.
—¿De veras se siente usted desplazado?
—Personalmente sí.
De arranque, este es un diario, aunque luego sea una verdadera novela
. Vamos al diario justamente aquellos que salimos de una conversación con la sensación de que teníamos que haberle dicho esto a alguien… porque siempre se nos ocurre la respuesta dos horas después…
No, no me siento desplazado; en una obra literaria el autor no se siente desplazado… Estoy muy a gusto en el diario, tal vez no en la vida, pero sí en estos libros.
—¿Y por qué no en la vida?
—Nadie está a gusto en la vida o lo está muy relativamente, muy barojianamente, porque todo está bien relativamente.
—¿Le cura este proceso de escribir?
—¡Me debe de curar porque llevo diecinueve tomos!...
Son remedios homeopáticos, no son de choque, sino de mantenimiento; me mantienen más o menos en forma.
—¿Y usted nunca ha desfallecido, Manuel, como editor, publicando esos diecinueve tomos?
En ningún momento. Andrés ha tenido dudas por los resultados en algún momento; es inherente a su temperamento y por el ímprobo esfuerzo que hace.
Él ha causado con los diarios polémicas y sinsabores; a mí también me han dolido algunas de sus caricaturas, pero jamás le he puesto puertas al campo.
¿Usted, Borrás, como editor, no cree que se venderían mejor si hubiera un índice de nombres propios? “No lo sé. Un diario no se puede vender como un best seller; en el caso de Andrés, lo efectivísimo ha sido el boca-oído…
Y no solo se vendió mal la primera entrega, también la segunda, la tercera, la cuarta…
Pero seguí publicando porque creo que la misión del editor es también creer en aquello que estás sometiendo a la intemperie de los otros. ¡Publico un libro porque a mí me ha servido!”.
10.000 páginas
Trapiello ha escrito ya más de 10.000 páginas de diario, minuciosamente.En este nuevo volumen, Seré duda, declara muy pronto:
“Yo es nadie”. ¿La vida de yo es nadie tiene 10.000 páginas?
“En algún momento ya he explicado que este tipo de libros los escribe una persona que tiene la sensación de que llega tarde al lugar de los hechos o que se va demasiado pronto de donde suceden las cosas, alguien que está desplazado social, literaria y políticamente, e intenta encontrar ser un encaje en todo ello”.
—¿De veras se siente usted desplazado?
—Personalmente sí.
De arranque, este es un diario, aunque luego sea una verdadera novela
. Vamos al diario justamente aquellos que salimos de una conversación con la sensación de que teníamos que haberle dicho esto a alguien… porque siempre se nos ocurre la respuesta dos horas después…
No, no me siento desplazado; en una obra literaria el autor no se siente desplazado… Estoy muy a gusto en el diario, tal vez no en la vida, pero sí en estos libros.
—¿Y por qué no en la vida?
—Nadie está a gusto en la vida o lo está muy relativamente, muy barojianamente, porque todo está bien relativamente.
—¿Le cura este proceso de escribir?
—¡Me debe de curar porque llevo diecinueve tomos!...
Son remedios homeopáticos, no son de choque, sino de mantenimiento; me mantienen más o menos en forma.
—¿Y usted nunca ha desfallecido, Manuel, como editor, publicando esos diecinueve tomos?
En ningún momento. Andrés ha tenido dudas por los resultados en algún momento; es inherente a su temperamento y por el ímprobo esfuerzo que hace.
Él ha causado con los diarios polémicas y sinsabores; a mí también me han dolido algunas de sus caricaturas, pero jamás le he puesto puertas al campo.
‘El Renacido’ de Iñárritu arrasa en los Bafta...................................................... Patricia Tubella
La última película del director mexicano consigue cinco premios de cine británicos y afianza su carrera hacia los Oscars.
A dos semanas del fallo de los Oscar, la película El Renacido
ha visto reforzadas sus expectativas al erigirse en la gran vencedora
de los galardones de la Academia Británica de Cine entregados esta noche
en Londres.
El proclamado mejor filme del año procuraba también sendos premios Bafta a su director, Alejandro González Iñárritu, y a su protagonista, Leonardo DiCaprio, durante una gala que ha reconocido a Brie Larson –la gran favorita- como mejor actriz por su papel en La Habitación.
Los británicos Mark Rylance (El Puente de los Espías) y Kate Winslet (Steve Jobs) se han hecho con los Baftas a los mejores actor y actriz de reparto, quizá la única sorpresa de la velada celebrada en la Royal Opera House del Covent Garden, y bajo la batuta del perenne maestro de ceremonias Stephen Fry.
Porque el grueso de las casas de apuestas ya habían vaticinado el éxito de El Renacido, la historia de supervivencia de un trampero en la América salvaje de 1823, que ha acumulado cinco premios, incluida la dirección de fotografía de Emmanuel Lubezki.
La nueva entrega de Mad Max –Fury Road, que figura entre las nominadas a mejor película por la academia hollywoodense- le ha seguido a la zaga con cuatro galardones, tres de ellos de índole técnica y un cuarto destinado al diseño de vestuario, categoría en la que competía el español Paco Delgado por su trabajo en La Chica Danesa.
El resto de los apartados ha resultado en unos premios muy repartidos entre el ramillete de películas contendientes, y entre los que destacan el Bafta al mejor guion original para Tom McCarthy por Sportlight (cinta sobre el escándalo destapado por el Boston Globe sobre los abusos de menores por clérigos católicos), el de mejor guion adaptado (La Gran Apuesta, que firma Adam McKay) y la banda sonora que el veterano Ennio Morricone ha creado para Los Odiosos Ocho, de Quentin Tarantino.
El estreno en el Reino Unido de Relatos Salvajes, del realizador argentino Damián Szifron, fue objeto de polémica el pasado marzo por su coincidencia en el tiempo con un accidente aéreo en los Alpes franceses provocado por el copiloto, y que presentaba similitudes “turbadoras para el público” con uno de los episodios de la película.
La cinta ha conseguido, sin embargo, imponerse como el mejor título de habla no inglesa en el transcurso de una ceremonia que designaba a Brooklyn como el filme británico más destacado del año.
La última entrega de la renovada saga de Star Wars consiguió, como parecía previsible, un único premio por los efectos especiales, si bien su joven coprotagonista, John Boyega, fue elegido gracias al voto del público como la estrella emergente a tener en cuenta en el firmamento del cine.
Su discurso de aceptación fue tan festivo como la propia ceremonia, celebrada en el día de San Valentín, y que procuró a los televidentes imágenes de las más famosas estrellas de Hollywood invitadas a la gala besándose ante las cámaras para festejar el evento.
El proclamado mejor filme del año procuraba también sendos premios Bafta a su director, Alejandro González Iñárritu, y a su protagonista, Leonardo DiCaprio, durante una gala que ha reconocido a Brie Larson –la gran favorita- como mejor actriz por su papel en La Habitación.
Los británicos Mark Rylance (El Puente de los Espías) y Kate Winslet (Steve Jobs) se han hecho con los Baftas a los mejores actor y actriz de reparto, quizá la única sorpresa de la velada celebrada en la Royal Opera House del Covent Garden, y bajo la batuta del perenne maestro de ceremonias Stephen Fry.
Porque el grueso de las casas de apuestas ya habían vaticinado el éxito de El Renacido, la historia de supervivencia de un trampero en la América salvaje de 1823, que ha acumulado cinco premios, incluida la dirección de fotografía de Emmanuel Lubezki.
La nueva entrega de Mad Max –Fury Road, que figura entre las nominadas a mejor película por la academia hollywoodense- le ha seguido a la zaga con cuatro galardones, tres de ellos de índole técnica y un cuarto destinado al diseño de vestuario, categoría en la que competía el español Paco Delgado por su trabajo en La Chica Danesa.
El resto de los apartados ha resultado en unos premios muy repartidos entre el ramillete de películas contendientes, y entre los que destacan el Bafta al mejor guion original para Tom McCarthy por Sportlight (cinta sobre el escándalo destapado por el Boston Globe sobre los abusos de menores por clérigos católicos), el de mejor guion adaptado (La Gran Apuesta, que firma Adam McKay) y la banda sonora que el veterano Ennio Morricone ha creado para Los Odiosos Ocho, de Quentin Tarantino.
El estreno en el Reino Unido de Relatos Salvajes, del realizador argentino Damián Szifron, fue objeto de polémica el pasado marzo por su coincidencia en el tiempo con un accidente aéreo en los Alpes franceses provocado por el copiloto, y que presentaba similitudes “turbadoras para el público” con uno de los episodios de la película.
La cinta ha conseguido, sin embargo, imponerse como el mejor título de habla no inglesa en el transcurso de una ceremonia que designaba a Brooklyn como el filme británico más destacado del año.
La última entrega de la renovada saga de Star Wars consiguió, como parecía previsible, un único premio por los efectos especiales, si bien su joven coprotagonista, John Boyega, fue elegido gracias al voto del público como la estrella emergente a tener en cuenta en el firmamento del cine.
Su discurso de aceptación fue tan festivo como la propia ceremonia, celebrada en el día de San Valentín, y que procuró a los televidentes imágenes de las más famosas estrellas de Hollywood invitadas a la gala besándose ante las cámaras para festejar el evento.
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