Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

6 feb 2016

Patricia y Carol, una historia de amor

La cumbre más difícil de alcanzar para una mujer es no ser jamás esa buena chica que se espera de nosotras.

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Cate Blanchett, a la derecha, y Rooney Mara en un fotograma de la escena de la pelicula ‘Carol’. 
Que la homosexualidad se cura es algo que hoy solo creen algunos fanáticos religiosos que mandan a sus hijos a terapia
. Pero en los años cuarenta, aquellos tratamientos psiquiátricos gozaban de cierto prestigio, estaban en la onda de las terapias freudianas y a sus puertas llamaban chicos y chicas de clase bien que querían erradicar de su alma la pulsión que les abocaba a sentirse atraídos por seres del mismo sexo.
 A uno de estos psiquiatras acudió la joven Patricia Highsmith, una chica de Texas que estudiaba en Barnard, la prestigiosa universidad de mujeres al norte de Manhattan.
Patricia andaba pensando en casarse con su novio, otro joven escritor, pero la conciencia íntima de su ambigüedad sexual le hizo ponerse en manos de un médico.
No se lo tomaba muy en serio, o no quería realmente curarse, porque cuando le propusieron una terapia con un grupo de mujeres casadas que padecían una homosexualidad latente, la joven dejó escrito que le divertía imaginar que se ligaba a alguna de esas señoras ricas carcomidas por su desviación.
 Casadas, ricas, mayores que ella.
 Ese era el tipo de mujer por el que se sentía atraída aquella joven morbosa, que a los 27 años ya tenía en un cajón Extraños en un tren, publicada un año más tarde.
En las Navidades de 1948, Patricia entró a trabajar en la sección de juguetes de Bloomingdale’s, para ganarse un dinerillo extra que le ayudara a pagar la terapia a la que asistía sin convencimiento
. Fue allí donde una tarde vio entrar a una mujer envuelta en un abrigo de nutria, sofisticada, inconfundiblemente burguesa, con un pelo rubio que parecía iluminar el departamento
. Highsmith, que ponía por delante su deseo a una posible patología, observó a la dama como solía hacer con las mujeres que le gustaban, de manera impertinente, escrutadora.
 Quiso creer que la elegante señora le devolvía la mirada con idéntica intensidad.
 Esa anécdota fue plasmada en unos cuantos folios aquella misma noche, fue el esbozo de The Prize of Salt.
 
La escritora norteamericana Patricia Highsmith durante su estancia en Lleida en la década de los ochenta.
Leí la novela, en España titulada Carol, hace muchos años, bajo el influjo entonces de Ripley y su perverso atractivo de individuo amoral, y me pregunté si era posible que aquella historia de amor arrebatado entre dos mujeres podía haber salido de la misma pluma que esas otras novelas en las que la violencia sin culpa vertebraba las acciones de los personajes.
En Carol había una rendición al amor, a un amor lésbico que no era castigado en el final, porque a pesar de que la mujer casada pierde la custodia de su niña, no parece un acontecimiento suficientemente dramático como para convertir el desenlace en un drama.
Highsmith se escondió tras un seudónimo para publicar la novela
. Había una razón aún más poderosa que la de rehuir el escándalo: haber escrito una historia de amor, aunque fuera de amor prohibido, le causaba una insuperable vergüenza.
“Esa novela apesta”, dijo en más de una ocasión
. Pero no lo entendieron así sus lectores, sobre todo aquellas mujeres que vieron reconocidos sus deseos sexuales por vez primera en una novela digna, no en una publicación barata de quiosco más destinada a poner cachondos a los hombres que a contar el amor lésbico con solvencia literaria
. Fue ese reconocimiento popular el que devolvió a la autora cierto aprecio por una obra recibida con estupor y condescendencia por los críticos.
 Hay novelas cuya importancia va más allá de sus valores estrictamente literarios. Carol es, además de la única historia donde se adivina algo de la intimidad de la autora, un libro esencial, por valiente y rompedor, para todas esas chicas que decidieron no casarse con su novio y reconciliarse con su verdadero ser.
 Como no podía ser de otro modo en una historia firmada por Highsmith, hay un componente retorcido, al menos así lo veo yo, en la relación de la joven aprendiz y la señora burguesa.
 Se diría que están jugando a las mamás. De hecho, la joven Patricia confesaba en su diario una atracción perversa hacia su madre, con la que tuvo una relación que haría las delicias de un psicoanalista.
 Carol está ahora en los cines.
 Carol es Cate Blanchett y la chica callada pero de intensa mirada es Rooney Mara
. La escritora fue tan guapa como la actriz que la representa, aunque el alcohol y las rarezas la convirtieran en una anciana a caballo entre dos sexos
. Pero esa extravagancia demuestra que las mujeres no respondemos a un prototipo: Highsmith amaba a las mujeres tanto como las detestaba y nunca enmascaró su misoginia.
 Evitó cualquier rasgo sentimental en su escritura.
 Y a mí me atrae esa confusión mental que la llevaba a despreciar lo femenino y a desearlo furiosamente.
 Prefiero imaginar un universo que acepte las peculiaridades individuales a esa necesidad tan en boga de castigar el mal comportamiento, como reclama cierto puritanismo militante.
 Highsmith no fue una lesbiana ejemplar, pero es que la cumbre más difícil de alcanzar para una mujer es no ser jamás esa buena chica que se espera de nosotras.

 

5 feb 2016

Muere la modelo de ‘Playboy’ Katie May, a los 34 años

La maniquí ingresó en el hospital el lunes pasado, tras sufrir un derrame cerebral.

La modelo de Playboy Katie May, de 34 años, ha muerto este viernes en un hospital en Los Ángeles donde se encontraba ingresada desde el lunes pasado a causa de un derrame cerebral.
Fue el portal estadounidense TMZ quien confirmó la noticia.
Según la página web, la familia decidió desconectar a la modelo del respirador artificial que la mantenía con vida.
 "Es muy duro para nuestros corazones confirmar la muerte de Katie May, madre, hija, hermana, amiga, mujer de negocios, modelo y estrella de las redes sociales. Katie sufrió de un derrame cerebral causado por un bloqueo en la arteria carótida", reza el comunicado hecho por su hermano Stephen May.
La modelo, que comenzaba a alcanzar la fama gracias a las redes sociales, tenía 1.9 millones de seguidores en Instagram y solía publicar con frecuencia vídeos en Snapchat. May era madre de una niña de 7 años.
La familia de Katie May ha creado una página web para recibir donaciones que ayuden a la manutención de su hija.
 "Cualquiera que haya tenido la suerte de conocer a Katie ha sido bendecido, ella tenía un increíble corazón, mente y espíritu.
Fue una luz de inspiración y guía para tantas personas en este mundo. Por favor, ayúdennos donando dinero para ayudar a su hija y mejor amiga Mia", dice el mensaje en la página, que hasta el momento ha recaudado 10.247 dólares de los 100.000 que esperan recolectar.

 

Seis abogados se turnarán para defender a la infanta Cristina

El expresidente balear Jaume Matas y otros acusados intentan un pacto para rebajar la pena.

La Infanta e Iñaki Urdangarin antes de iniciarse el juicio, a mediados de enero.
Seis abogados se turnarán en la defensa de la infanta Cristina a lo largo del juicio del caso Urdangarin (también llamado caso Nóos), según ha comunicado por escrito el despacho de Miquel Roca al tribunal juzgador.
 La vista se reanuda el martes que viene con la hermana del Rey en el banquillo y se prolongará, según las previsiones, hasta finales de junio.
 Los seis letrados que se coordinarán para la defensa son el propio Roca, Jesús María Silva, tres abogados más de Barcelona y un sexto de Palma. Mientras, la agencia Europa Press informa de que el expresidente de Baleares Jaume Matas y la Fiscalía Anticorrupción están acercándose a un pacto para rebajar la petición de pena a cambio del reconocimiento de los hechos y el resarcimiento de daños por parte del exdirigente del PP, tanto en este caso como en otros dos en los que está encausado.
 
La Infanta e Iñaki Urdangarin antes de iniciarse el juicio, a mediados de enero.
Seis abogados se turnarán en la defensa de la infanta Cristina a lo largo del juicio del caso Urdangarin (también llamado caso Nóos), según ha comunicado por escrito el despacho de Miquel Roca al tribunal juzgador.
 La vista se reanuda el martes que viene con la hermana del Rey en el banquillo y se prolongará, según las previsiones, hasta finales de junio. Los seis letrados que se coordinarán para la defensa son el propio Roca, Jesús María Silva, tres abogados más de Barcelona y un sexto de Palma. Mientras, la agencia Europa Press informa de que el expresidente de Baleares Jaume Matas y la Fiscalía Anticorrupción están acercándose a un pacto para rebajar la petición de pena a cambio del reconocimiento de los hechos y el resarcimiento de daños por parte del exdirigente del PP, tanto en este caso como en otros dos en los que está encausado.

En el escrito dirigido al tribunal, los defensores de la hermana del Rey comunican que los abogados “se irán sustituyendo entre sí, en función de sus agendas profesionales”, para dar cumplimiento a lo acordado por la sala de dar flexibilidad a los letrados para agilizar el juicio.
Las magistradas acordaron en la vista previa de organización del juicio, celebrada con los abogados de todos los acusados el pasado octubre, otorgar amplia flexibilidad a los mismos para que pudieran sustituirse en las sesiones programadas entre el 11 de enero y el 30 de junio para evitar dilaciones y suspensiones por concurrencia de señalamientos con otros procesos, han indicado. Pablo Molins, Jorge Navarro, Juan Segarra y Jaume Riutord se sumarán así a Roca y Silva en la defensa de la Infanta durante el juicio, en el que está acusada como colaboradora necesaria en dos delitos fiscales presuntamente cometidos por su marido, Iñaki Urdangarin.

Otros dos casos

Por otra parte, la Fiscalía Anticorrupción está ultimando un pacto con el expresidente Matas de cara a reducir la petición de pena a la que se enfrenta en el marco del caso Nóos.
 El supuesto pacto contempla no solo el reconocimiento de los hechos y la reparación del daño en esta causa, sino que también engloba un acuerdo en el caso Son Espases en relación a los supuestos amaños cometidos durante la construcción del hospital de referencia de Baleares y su conexión con la reforma de la sede del PP nacional en Génova.
Así lo han confirmado a Europa Press fuentes judiciales, que han precisado que el abogado de Matas y de otros dos ex altos cargos se reunieron con el fiscal Pedro Horrach con el objetivo de cerrar distintos acuerdos para sus patrocinados.
 Así, han acudido a la sede del ministerio público los letrados del exgerente del Instituto Balear de Turismo (Ibatur) Juan Carlos Alía y del exasesor jurídico de esta entidad, dependiente del Govern, Miquel Àngel Bonet. Matas se enfrenta a una petición de 11 años de cárcel en el marco del caso Nóos a raíz del presunto desvío de 2,6 millones de euros públicos a favor del Instituto Nóos, 2,3 de ellos correspondientes a la celebración de dos foros sobre turismo y deporte.
 El acuerdo permitiría rebajar sustancialmente la pena que la fiscalía reclama para él.

 

El show de Rita Barberá................................................................... Rubén Amón

La exalcaldesa del PP nos obliga a creer que era ajena a la ubicua y estructural corrupción valenciana de su partido

Rita Barberá durante una rueda de prensa en Valencia. Mónica Torres / EL PAÍS TV
Rita Barberá nos está exponiendo a un ejercicio de ingenuidad y de credulidad.
Tan exigente que su extrañeza a la corrupción la convierte en un epígono trasnochado del "Show de Truman".
 Vivía ella en una fábula construida por los demás.
Y le llamaban "La jefa" no por reconocimiento jerárquico, sino como un mote cariñoso gracias al cual sus adláteres lograban secuestrarla en una realidad paralela.
Pensábamos que el mito de la mujer florero se había canonizado con el Jaguar de Ana Mato y con las clases de samba de la infanta Cristina, pero les ha superado a ambas la candidez de Rita Barberá . Que no gobernaba en un despacho.
 Lo hacía, según parece, en una cámara hiperbárica cuyas propiedades catárticas le permitían conservarse inmaculada entre tantos maleantes.
Rita Barberá permanece aislada, encapsulada, sacralizada, mientras están en prisión o imputados todos sus allegados políticos y en todos los ámbitos.
 Habla el PP de casos individuales.
 Y tiene razón el PP, porque los han ido imputando de uno en uno, ordenadamente, verbigracia, todos los concejales del Ayuntamiento de Valencia.
 O nueve de diez, para ser exactos.
Y en rigor no procede hablar de imputación.
Debe decirse que están investigados.
 La superstición del PP no es jurídica, sino semántica.
 Se ha cambiado la terminología procesual en sentido eufemístico para aludir los mismos hechos presuntamente delictivos.
 O no tan presuntamente, porque Fabra, ex presidente de la diputación de Castellón, ha sido condenado, del mismo modo que Rus, ex presidente de la diputación de Valencia, ocultaba en el coche más dinero que Jesús Gil debajo del colchón.
Rita Barberá es Truman en su pureza.
 Lo demuestran incluso los pormenores del caso Urdangarin.
 El juez Castro quiso imputarla porque atribuía a la Administración levantina haber "regalado" 3,5 millones de euros del erario público a las sociedades superyerno, pero no es ella quien expía la responsabilidad
. Lo hace su número dos, Alfonso Grau, exagerando hasta la parodia la inocuidad o la ceguera de "La jefa" y abochornando la solidaridad de la jerarquía en la calle Génova de Madrid.
Ya lo dijo María Dolores de Cospedal, antes de que Rajoy decidiera convertirla en florero a ella también, que Rita es el icono, el símbolo del PP.
 "Nos gusta lo que haces, cómo lo haces y todo lo que haces", proclamó la secretaria general del partido, amañando un exorcismo voluntarioso frente al hedor de la corrupción ubicua.
Y adquiere entonces el Senado toda esa plenitud funcional que tantas veces le reprochamos.
 El Senado sirve, por ejemplo, para crionizar a Rita Barberá.
 Sirve para embalsamarla en vida. Para aforarla como una especie protegida.
Porque el PP de Rajoy no se puede permitir que arda también la falla indultada, después de haber ardido todos los ninots, en un caso aislado de pira multitudinaria.


¿Cómo era posible que la corrupción le rodeara sin que ella se percatara? La responsabilidad in vigilando de una institución pública convierte en insostenible que Barberá no haya renunciado a todas sus responsabilidades, aunque los informes policiales y las pesquisas judiciales sobrentienden que la ex alcaldesa no era precisamente un florero.
 Y sí era probablemente una planta carnívora, esa X mayúscula -las aspas de San Andrés en su martirio- que concentra el misterio de cualquier trama española y berlanguiana digna de reconocerse como genuina.