Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

22 ene 2016

El conflicto de las pensiones sacude la literatura española........................................ Manuel V. Góme

El Ministerio de Empleo reclama la pensión a autores jubilados que siguen publicando. Decenas de creadores son inspeccionados.

 

Javier Reverte en el Congreso de los Diputados
Javier Reverte (centro), ayer en el Congreso de los Diputados.
Los escritores españoles jubilados andan de abogados.
 En algunos casos, porque ya han sido convocados por la Inspección de la Seguridad Social y, en otros, porque temen ser convocados, como les ocurre a muchos de sus colegas.
 El último caso ha sido el de Luis Landero (Alburquerque, Badajoz, 1948), el autor de Juegos de la edad tardía
. El 14 de enero compareció en la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, acompañado de un asesor.
 Tuvo que presentar los contratos editoriales de los dos últimos años.
 Landero cobra una pensión como profesor jubilado, pero el Ministerio de Empleo quiere saber de dónde proceden sus otros ingresos, en su caso casi todos de derechos de autor.
 Este escritor se encuentra a la espera del resultado de un proceso que puede saldarse con una multa de decenas de miles de euros.
 El caso de Javier Reverte (Madrid, 1944), periodista jubilado y autor de novelas y libros de viajes, está mucho más avanzado: por lo pronto ya le han retirado la pensión
. Este mes ya no la ha cobrado y, además, le han exigido una multa de 121.637,13 euros.
El conflicto llevó ayer al PSOE a presentar en el Congreso una proposición no de ley para que sea compatible cobrar la pensión con cualquier actividad creativa.
 “Los autores representan una situación excepcional”, explican fuentes socialistas. “Nuestro objetivo es desarrollar una ley del artista y del creador, no sólo para resolver este conflicto, sino para solucionar el problema de la creación en España de una vez”.

El asunto hunde sus raíces en la legislación española, en la virtud de la cual percibir una pensión de jubilación y trabajar es incompatible.
 Pero, ¿qué es trabajar? Como norma, se interpreta que es desarrollar una actividad habitual con la que se tienen unos ingresos que alcanzan o superan el salario mínimo interprofesional (9.172,80 al año), un límite establecido en la reforma de pensiones de 2011
. Tanto Landero como Reverte han sobrepasado esta cantidad en algún ejercicio.

Derechos de autor

Luis Landero.
Luis Landero. EL PAÍS
A continuación, llega el nudo gordiano del conflicto:
 ¿Qué sucede con los derechos de autor, la gran fuente de ingresos de estos escritores?
 Empleo asegura que, en ningún caso, estas inspecciones afectarán a estos derechos, tanto en las obras publicadas antes o después de la jubilación.
 Pero Landero asegura que sus ingresos literarios proceden sobre todo de derechos de autor.
Las inspecciones no sólo están afectando a escritores, también a músicos, pintores, fotógrafos, explican desde las diferentes entidades de gestión de derechos de autor
  Estas organizaciones se están coordinando para hacer frente a una situación que aseguran que pone en peligro el futuro de la creación artística en España. Carlos Muñoz, abogado de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE), explica que “todo esto es muy perjudicial para nuestro país”. “En la ACE tenemos 1.700 socios, el 45% de ellos son jubilados
. Que con la actividad intelectual ganen más del salario mínimo interprofesional, tenemos unas 225 personas. 
Todos pueden ser inspeccionados”, prosigue. A pesar de este cálculo, no se puede saber el número de creadores afectados. Las asociaciones que les representan o gestionan sus derechos aseguran que deben mantener el secreto profesional, pero mantienen que son muchos.
 “Pierden los autores, pero también pierde la sociedad”, explica Javier Gutiérrez, de Vegap (entidad de los artistas plásticos y visuales), que gestiona los derechos de más de 100.000 autores.
 “Impiden a una persona de 65 años seguir creando”, prosigue.
Cualquier escritor español jubilado con el que se hable estos días ya ha consultado con abogados o está a punto de hacerlo o se sabe la legislación laboral de memoria.
Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931), premio Cervantes en 2006, todavía no ha recibido la llamada de la Seguridad Social, pero ha estudiado a fondo todos los casos ante lo que pueda ocurrir.
“Esto es terrorismo cultural”, asegura. “Estamos todos atemorizados”, explica Luis Landero
. Los agentes literarios y editores consultados se muestran extraordinariamente preocupados sobre el efecto que esto puede tener sobre la creación cultural.

En el Ministerio de Empleo subrayan que no se trata de ningún tipo de campaña específica. Inciden en que las reclamaciones responden a los cruces habituales que efectúan Hacienda y la Seguridad Social desde el plan antifraude de 2012 en las que se han detectado situaciones como las de Landero o Reverte.
Fuentes oficiales de la Seguridad Social insisten en que “los derechos de autor serían neutros”
. Y apuntan que “los ingresos no solo provienen de los derechos de autor, sino de las actividades de promoción direct
a de la obra, como las conferencias, la presencia en medios de comunicación o en foros de debate”. “Son precisamente esas actividades (sus ingresos) y los gastos que para el autor se originan (y que luego se deducen) los que revelan que el autor está realizando una actividad por cuenta propia, que es lo que resulta incompatible con la pensión.
 En este caso, lo normal es que el autor pasara a situación de jubilación flexible”.

Caminar por la playa… en Castilla y León...........................................María Cicuéndez

¿Senderismo en verano? Por la rivera del río Duratón, en Segovia, es posible. Una ruta refrescante y poética.

Vista del Parque Natural de las Hoces del Duratón.

Decía el aventurero José Antonio Labordeta que “el silencio debería ser el único sonido del paisaje de las Hoces del Duratón
. A esa calma se une el latido histórico de los pueblos que han recorrido estos parajes, y el arrullo del vuelo de las rapaces que vigilan los cielos.
Hoy le invitamos a seguir practicando deporte, también en verano, eligiendo rutas más frescas e incorporando al senderismo, el turismo activo en bicicleta y en piragua desde el Parque Natural de las Hoces del río Duratón, uno de los más emblemáticos de la provincia de Segovia.
 Y en silencio.
Déjese aconsejar por los guías de la Casa del Parque, situada en la antigua Iglesia de Santiago, en Sepúlveda, sobre las diferentes opciones deportivas y culturales, como una visita a la ermita románica de San Frutos, del siglo XII.
 La Casa del Parque ofrece rutas para todas las edades, desde niños hasta mayores de 60 años
. Los recorridos en piragua parten desde el acceso del Portillo de la Pez, un precioso enclave del río que le hará sentir en la playa gracias a la presencia de arena de pinar.
Las Hoces del Duratón ofrecen un paisaje de contrastes entre las grandes llanuras de la meseta castellana: cortados, cárcavas, pliegues, meandros y paredes verticales llenas de oquedades sorprendentes que el río va dejando a su paso.
 Al interés y belleza del paisaje, hay que añadir la gran riqueza arqueológica e histórica que encierra en su interior esta peculiar garganta.
Este parque natural, situado en el noroeste de Segovia, abarca desde Sepúlveda hasta la presa del embalse de Burgomillodo.
 Son más de 5.000 hectáreas y 25 kilómetros de recorrido, en los que el río ha excavado las rocas calizas esculpiendo durante millones de años las impresionantes paredes que en algunas zonas alcanzan hasta 100 metros de altura.
Cuenta con tres ambientes diferentes: la parte alta está ocupada por el páramo, en donde abundan los bosques de sabinas y de enebros; en el fondo del cañón, se alza el bosque de rivera, compuesto por sauces, chopos y alisos entre otras especies; y siguen los cortados, donde solo encontrará alguna especie adaptada a estas duras condiciones de roca.


 

El plátano está en peligro de extinción......................................................... Sergio C. Fanjul

La desaparición de especies vegetales es una realidad. Agricultores y empresas están recuperando semillas que garantizan la riqueza genética necesaria para el ciclo vital.

 


El plátano está en peligro de extinción
Algunas especies de animales en peligro de extinción han conseguido hacerse un hueco en el imaginario popular gracias a su gran exposición mediática.
 El lince ibérico, la ballena azul, el urogallo o el oso pardo.
No pasa lo mismo con sus vecinas de la Naturaleza: variedades vegetales que se esfuman de la faz de la tierra a ritmo trepidante sin ocupar titulares.
 Tipos locales de tomates, patatas o judías, que se plantan en cada pueblo y que nunca volveremos a ver.
 O no tan locales, como el plátano, una de las frutas más populares del mundo que también está bajo amenaza grave.
 La causa, el mal de Panamá, un hongo resistente a los fungicidas que casi se lleva por delante una variedad de banana (Gros Michel) en los años sesenta.
Ahora, ha vuelto a aparecer otra cepa con su misma virulencia arrasando plantaciones de Indonesia, África, Australia... y, lo que es peor, amenazando la variedad que entonces resistió, Cavendish, los plátanos más populares del planeta, que representan el 47% de la producción mundial
. De momento, no hay tratamiento eficaz para luchar contra la plaga.

¿Los responsables? La agricultura a gran escala que nació de la llamada Revolución Verde en torno a los años sesenta (la introducción de variedades mejoradas, monocultivo y productos químicos), y el éxodo de la población rural a la urbe
. Los hijos de los que cultivaban ya no quieren cultivar.
 La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) avisa: durante el último siglo se ha perdido el 75% de los recursos genéticos en agricultura y ganadería.
Y hay quien se preocupa.
 Asociaciones, redes de intercambio y bancos de semillas, practicantes de la agroecología, ciertas administraciones y algunas pequeñas empresas se han empeñado en que esa riqueza genética no se pierda. ¿Los motivos?
Desde conservar la biodiversidad a la variedad en los platos, de la alimentación sana a la sana memoria de las tradiciones agrarias de nuestros abuelos, de la protección del pequeño agricultor a la de las recetas propias de cada lugar.

Las variedades locales se dan muy bien

Nos estamos perdiendo el sabor de la pera de siete en boca, la cebolla matancera o la lechuga moronda
El fréjol negro de Turón (Asturias), la berenjena china de Trebujena (Cádiz), la pera de siete en boca, de Alhama-Linares (La Rioja), el tomate corazón de toro andaluz...
Las variedades locales se caracterizan porque se dan en una zona geográfica concreta, la evolución y la selección de los mejores ejemplares por parte de los agricultores ha hecho que con el paso del tiempo se hayan adaptado perfectamente.
 De ahí que pasen a formar parte de la gastronomía local
. Otra de sus características es su heterogeneidad: mientras que los tomates del supermercado son casi idénticos entre sí, en una huerta pueden ser diferentes unos de otros.
 Además, plantando variedades locales, los campesinos recuperan el control sobre su producción, porque no necesitan obtener las semillas de las grandes empresas: las obtienen ellos mismos o a través de redes de intercambio.
 Mediante estas redes, las semillas viajan a otros lugares, evolucionan y dan lugar a variedades locales nuevas.
Así, la vida no se estanca y los procesos fluyen.
“Las semillas de las variedades locales constituyen un derecho colectivo de las comunidades agrarias que las han desarrollado.
 Deben ser de dominio público y no un bien privado de ciertas grandes empresas que restringen su uso para su beneficio particular “, afirma María Carrascosa, integrante de la Red Estatal de Semillas Resembrando e Intercambiando, una organización fundada por un puñado de personas concienciadas a finales de los años noventa que coordina a unas 25 redes locales
. Entre sus actividades están la formación de agricultores, el fomento de la creación de bancos y redes de semillas y la organización de una Feria Estatal de la Biodiversidad Agrícola.

Leyes que fomentan las especies clonadas

Según esta red, las normativas europea y estatal de semillas fomentan el uso de variedades clónicas patentadas y favorecen a las empresas privadas que las producen.
 Esto no ayuda a conservar el patrimonio genético-agrícola ya que impone una serie de normas (tomates del mismo tamaño, sin irregularidades, sin cambios de color...) que impide la comercialización de las variedades locales y limitan su intercambio.

Preservar una cultura

La conservación de las variedades locales tiene también una vertiente cultural: la etnobotánica, que estudia las relaciones entre los seres humanos y los vegetales, y permite preservar las tradiciones agrarias y gastronómicas. Laura Aceituno, de la asociación La Troje, en El Berrueco (Madrid), dedicada a la formación, investigación y divulgación en esta materia, recoge en su tesis doctoral este conocimiento en peligro de extinción a base de entrevistas con los mayores de la zona.
 “Alrededor de estas semillas existe una cultura de formas de cultivo y recetas, una tradición oral que se transmitía de generación en generación y que, en algunos casos, hemos conseguido salvar in extremis”.
 En La Troje trabajan con semillas de variedades tradicionales como el tomarte gordo, la lechuga moronda o la cebolla mantancera.
 Producen semilla, plantel y frutales de estas variedades para distribuir entre pequeños hortelanos interesados en recuperar la diversidad y los sabores tradicionales.
“Es una forma de crear vida y resistencia en el campo”, dice Aceituno:
 "El control de las semillas por parte de grandes empresas ha provocado una disminución drástica de la diversidad y, desgraciadamente, cuando una variedad desaparece lo hace para siempre”.

Que el campesino controle la producción

“Tradicionalmente siempre se han intercambiado semillas”, dice Lucía Díaz Fanjul, de la asociación asturiana Biltar:
 “Los campesinos bajaban al pueblo con una bolsa de semillas para cambiarlas.
La diversidad en la huerta es fundamental para garantizar el sustento, si la cosecha de una variedad se pierde contamos con otras”
. En Biltar son partidarios de que el campesino gestione la producción, y consideran que producir su propia simiente es un acto de desobediencia civil.
La agroecología hoy goza de buena salud.
“Hace 12 años era predicar en el desierto; ahora hay más interés”, celebra Aceituno. ¿Las razones?
 “Más conciencia social y preocupación por una alimentación saludable; y la crisis, que ha provocado un regreso al campo y la revalorización de la agricultura como ocurre en Francia, donde siempre ha estado muy valorada”.

Charlotte Rampling: “Boicotear los Oscar es racismo contra los blancos”.................................. Álex Vicente

La actriz británica, nominada por '45 años', se opone a la creación de cuotas para los intérpretes negros.


Rampling en una escerna del filme "45 años."
Rampling en una escerna del filme "45 años." AP
La veterana actriz Charlotte Rampling, nominada al Oscar por su interpretación en la película británica 45 años, se ha opuesto este viernes a un boicot de la ceremonia de los premios para protestar contra la ausencia de actores negros entre los nominados en las categorías interpretativas. “Eso es racismo contra los blancos.
Es difícil saber si es el caso, pero puede que los actores negros no merecieran estar en la recta final”, ha afirmado durante una entrevista concedida a la emisora francesa Europe 1.

 

Rampling tampoco se ha mostrado partidaria de crear cuotas para mejorar la representación de las minorías entre los finalistas al Oscar, como ha propuesto el cineasta Spike Lee, que apoya el boicot junto a nombres como Will Smith y Jada Pinkett. “
¿Por qué clasificar a las personas? Vivimos en países donde, más o menos, somos aceptados…
Pero siempre habrá problemas y [gente que diga] “él es menos guapo”, “él es demasiado negro”, “el otro es demasiado blanco”… ¿Por eso hay que crear miles de pequeñas minorías por todas partes?”, se ha preguntado
. Instada a precisar su opinión, Rampling ha zanjado su intervención con un “no comment”.
"Puede que los actores negros no merecieran estar en la recta final"
En las últimas horas, actores como George Clooney, Mark Ruffalo o Lupita Nyong’o se han mostrado críticos con la Academia, a la vez que la etiqueta #OscarsSoWhite se multiplicaba en las redes.
 La voz de Rampling es la primera nominada que rompe el consenso
. La actriz de 69 años, que ganó el Oso a la mejor actriz en el pasado festival de Berlín, ha dicho que encontrarse “en el palmarés de los Oscar” ya es una recompensa, porque implica “la entrada en el gran club del cine que es la Academia”.
Rampling es conocida en Francia, donde vive desde hace casi 40 años, por sus posturas conservadoras
. En 2007, apoyó la candidatura de Nicolas Sarkozy y se presentó por sorpresa a uno de sus mítines. Sin embargo, poco después afirmó seguir sintiendo “afinidad con la izquierda”.
 La actriz ha dicho que, en caso de ganar, dedicaría el premio a su difunto marido, el periodista Jean-Noël Tassez, que falleció en octubre tras haber sido confidente de François Mitterrand y del mismo Sarkozy.