El director Denis Villeneuve cuenta las sensaciones que se desprenden del guion que coprotagonizan Harrison Ford y Ryan Gosling.
Han pasado varias décadas. “Wyoming. Llano, sin colinas: puedes verlo
todo a 20 millas de distancia. Nada de vallas, sólo tierra arada y
seca.
La cámara gira y ves un árbol gigantesco, muerto, que se mantiene
en pie por cables”, describe
Ridley Scott. “Junto al árbol hay una cabaña blanca tradicional, al estilo de
Las uvas de la ira,
con un porche.
Y más allá, a una distancia de dos millas, al anochecer,
está una cosechadora enorme fertilizando el suelo”.
Sí, este el inicio
de
Blade runner 2, como ha contado el director de la primera parte esta semana en Los Ángeles en el AFI. “Tiene 16 faros klieg, y es cuatro veces más grande que la cabaña
. Entonces, un
spinner [un coche volador]
llega por el aire y levanta el polvo.
Mientras ladra un perro, por
supuesto, un tío sale del vehículo: allí está Rick Deckard.
Entra en la
cabaña, abre la puerta, se sienta, huele el estofado y espera a que
llegue un tío. El tío le ha visto llegar, así que aparca la cosechadora
(que le saca tres pisos de altura a la casa) y baja por una escalera.
Es
un tío grande
. Entra por la ventana y se pone al lado de Harrison. La
casa cruje: ese tío debe pesar 158 kilos por lo menos.
Y no voy a decir
nada más”.
Así iba a arrancar
Blade runner, por lo que incluso
existen unos bocetos dibujados de esa secuencia. Se descartó, y Scott,
que ahora solo produce la secuela porque está más metido en el
desarrollo del mundo
Alien, ha recuperado aquel momento para empezar la segunda parte, con un Deckard mayor. Y eso que
Blade Runner
ha sido una obsesión en la vida del director inglés, que la ha
remontado -añadiendo imágenes, filmando nuevas, incorporando una
secuencia de
Legend (otra de sus películas) o quitando la voz en
off- en varias ocasiones tras su estreno en 1982.
Blade runner 2 comenzará a rodarse en verano del próximo
año.
El guion es obra de Hampton Fancher, que también escribió el
primero, basándose en la novela de
Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? Fue el libreto el que convenció a
Harrison Ford a incorporarse al proyecto.
El lunes
Ryan Gosling
no pudo más y contó que él será el coprotagonista.
También alabó el
guion y a la pareja Denis Villeneuve como realizador y Roger Deakins
como director de fotografía.
“Hay un chip dentro de mí y si digo algo
más, explotaré”, contó el actor, excusándose para no ahondar en el
proyecto.
Sí es público que Fanch
er, a sus 77 años, ha colaborado en la
escritura con Michael Green y que Scott ha estado presente. Pero nada
más de la trama, y tampoco de su título, aunque
Warner Bros. ha registrado varias webs con el nombre Androids dream (Los androides sueñan).
Quienes sí saben, callan. Bastante tiene Ford con la llegada de
El despertar de la Fuerza.
Por su parte, el británico Deakins, uno de los mejores directores de
fotografía actuales, habitual del cine de los hermanos Coen y candidato
en 11 ocasiones a los Oscars, ha dado pocas pistas:
“Vamos a rodarla
como una película independiente de la primera
. Por supuesto, habrá
elementos que la enlacen con la original, pero hay que hacer lo mejor
para este guion”,
dijo en septiembre,
alejándose de la icónica imagen de lluvia atravesada por rayos de luz.
“No rodaremos en 3d, pero podría estrenarse en ese formato”.
Está será
su tercera película con Villeneuve, tras
Prisioners y
Sicario.
¿Y Villeneuve? El canadiense afronta el gran reto de su carrera en su novena largometraje (tiene casi rematada
Story of your life, sobre invasiones marcianas).
Se hizo conocido con
Incendies en 2010, y llegó a Hollywood en 2013, cuando rodó seguidas
Enemy y
Prisioners, ambas con Jake Gyllenhaall y ambas,
en un hermoso guiño, finalizadas con el mismo plano.
El viernes pasado estrenó en España
Sicario, con la que concursó en el pasado festival de Cannes. Y a petición de EL PAÍS, accede a contar algo de
Blade Runner 2
.
“Cuanto más sé de cine, y más ruedo, intento ser más sencillo y
eficiente a la hora de plasmar en imágenes las ideas”, empieza a contar
como esquema general.
“Deakins me ayuda en este camino.
Para mí es un
privilegio trabajar con él.
Creo que es más un contador de historias que
un fotógrafo”.
Para
Sicario, Villeneuve recuperó la impresión que dejó en él
Los siete samuráis, de Kurosawa. “Es una de las películas que más han influido en mi vida”. Posible pista. Del guion de la nueva
Blade Runner, apunta:
“No puedo decir mucho, porque vivo rodeado de restricciones, pero sí que es muy potente”. Hay detalles que van a unir
Blade Runner 2
con el resto de su carrera.
“De una manera curiosa, se va a repetir el
esquema de gente incómoda en sitios donde se desarrolla la acción.
Cuando leí el guion, sentí que me llamaba a mí, y solo a mí.
Por eso
acepté el reto”
. De eso ya iba
Blade Runner. Villeneuve piensa
un rato: “Sí, todo aquello estaba, y se repite cierta melancolía.
Una
melancolía que creo estaba en mis películas precedentes.
Pero, de
verdad, te prometo que más ya no puedo contar”.