Catar acaba de adquirir la pintura de Paul
Cézanne 'Los jugadores de cartas' (1894-95) por 191 millones de euros
(250 millones de dólares), lo que la coloca en el primer puesto de los
cuadros más caros de la historia.
'Desnudo acostado', de Amedeo Modigliani.
La obra Nu Couché (Desnudo acostado) del italiano
Amedeo Modigliani, fue subastada en Christie's por 158 millones de
euros (170,4 millones de dólares), por lo que superó con creces el
último récord del artista, que se situaba en 66 millones.
Gustav Klimt, 'Retrato de Adèle Bloch-Bauer'
Picasso, 'Desnudo, hojas verdes y busto'
El cuadro 'Desnudo, hojas verdes y busto' (1932), de Pablo Picasso, se subastó en 2010 en Christie's por 81,9 millones de euros
Pablo Picasso, 'Muchacho con pipa'
Pablo Picasso, 'Muchacho con pipa' (1905): 80 millones de euros (subastado en 2004)
Vincent Van Gogh, 'Retrato del doctor Gachet'
Vincent Van Gogh, 'Retrato del doctor Gachet' (1890): 63 millones de euros (subastado en 1990)
Vincent Van Gogh, 'Los lirios'
Vincent Van Gogh, 'Los lirios' (1889): 41,5 millones de euros (subastado en 1987)
Manuela Carmena o cómo no perder la sonrisa ni cuando te quieren escupir.
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha sido increpada este
martes cuando participaba en el ciclo de conferencias 'DeustoForum
Gipuzkoa: Ciudades para vivir, ciudades para convivir', celebrado en el
campus de la Universidad de Deusto en San Sebastián.
Cuestionada sobre el desalojo por parte de la policía autonómica vasca del gaztetxe (centro para jóvenes) de Kortxoenea
en San Sebastián, un proyecto autogestionado que se ha desarrollado en
los últimos cinco años en un inmueble de propiedad privada ahora
desalojado para ejecutar una promoción de viviendas, Manuela Carmena ha
explicado que, cuando hay una orden, hay que cumplirla.
En este sentido, ha indicado que, cuando unas personas deben
abandonar un local "agotados los procesos legales, de escucha y de
mediación", hay que "tomar una decisión de fuerza, en respeto a la
integridad de las personas".
Su postura, aplaudida por
prácticamente todos los presentes en la conferencia, ha recibido la
crítica de una de las asistentes, que ha protagonizado un momento muy
desagradable tras gritar a Carmena que le escupiría por las afirmaciones
realizadas. "Te escupiría por lo que estás diciendo", le increpó
mientras la alcaldesa no perdía la sonrisa.
Antonio Montero desvela por primera vez en su nuevo libro la cara oculta
de la profesión.
Relata a qué situaciones límite tuvo que enfrentarse y
hasta dónde ha sido capaz de llegar por una exclusiva. Montaje con el libro de Antonio Montero
El periodista Antonio Montero,
colaborador habitual de programas de entretenimiento, se ha presentado
siempre como un buscador de historias de las que luego se nutren las
revistas y los espacios televisivos. Es un ‘paparazzo’ y así se presenta
en el libro que acaba de escribir cuya lectura no dejará indiferente.
En 'Paparazzi Confidencial. Historias de una profesión maldita’
(Ediciones Akal) cuenta algunas experiencias profesionales, como que
seguir a determinados personajes puede costar un disgusto, que se puede
acabar en la comisaría o, como él mismo explica, que tras una
información publicada puede llegar una inspección de Hacienda.
Hay capítulos muy comprometidos
donde Montero ha preferido utilizar nombres ficticios y donde la
información se convierte en 'top secret'. En otros, narra sus viajes por
medio mundo hasta encontrar ‘la pieza', como sucedió con el viaje de
novios de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar o las fotos únicas de
la Reina Letiziae Isabel Preysler en bikini.
Las estrategias de Preysler
Isabel Preysler en bikini en una publicación de 1993.
Antonio Montero se había colado en casa de Isabel Preysler,
en la calle Arga 1, como si fuera un colaborador de la Asociación para
la Infancia (ANDE), de la que Isabel Preysler acababa de ser nombrada
presidenta:
“Ningún 'paparazzo' estaba invitado, pues la familia
Boyer-Preysler nos consideraba ciertamente molestos. Y lo éramos. Yo no
era todavía conocido por los escoltas del ex ministro. Al menos cuatro
le acompañaban permanentemente.
Así que cuando vi el corro de delegados,
salí de mi coche y me incorporé al cortejo con mi cámara colgada al
hombro. (…) Así que allí estaba yo en casa de Isabel sin ser invitado.
Todos charlaron animadamente y posaron para mí con toda naturalidad.
¿'Dónde quieres que nos pongamos?', me preguntaba ingenuamente Isabel”
.
Montero también explica que cuando llega a la agencia en la que
trabajaba le dicen que cómo no le había hecho preguntas.
El fotógrafo no
duda en llamar para que le haga unas declaraciones, ya que el reportaje
tendría el triple de valor, y la respuesta la cuenta en el libro.
El periodista Antonio Montero,
colaborador habitual de programas de entretenimiento, se ha presentado
siempre como un buscador de historias de las que luego se nutren las
revistas y los espacios televisivos. Es un ‘paparazzo’ y así se presenta
en el libro que acaba de escribir cuya lectura no dejará indiferente.
En 'Paparazzi Confidencial. Historias de una profesión maldita’
(Ediciones Akal) cuenta algunas experiencias profesionales, como que
seguir a determinados personajes puede costar un disgusto, que se puede
acabar en la comisaría o, como él mismo explica, que tras una
información publicada puede llegar una inspección de Hacienda.
Antonio Montero junto a algunos de sus compañeros de 'El programa de Ana Rosa'.
Esta sería la parte menos buena que también refleja la vida profesional de Montero. En esta cara de la moneda se detallan las guardias interminables esperando a Alicia Koplowitz en su finca con su supuesto novio, las noches eternas a la espera de que aparecieran Marta Chávarri y Alberto Cortina o las horas encaramado a un árbol hasta que en el horizonte se ve aparecer al Príncipe Felipe en una jornada de caza junto a Iñaki Urdangarín
y sus amigos los Fuster y López Madrid. Imágenes con un valor
importante en el mercado, que unas veces se publicaban y otras se
guardaban por aquello de la amistad entre el dueño del medio y los
protagonistas de las fotos.
Alicia Koplowitz con su entonces novio Gonzalo Muñoz.
Hay capítulos muy comprometidos
donde Montero ha preferido utilizar nombres ficticios y donde la
información se convierte en 'top secret'. En otros, narra sus viajes por
medio mundo hasta encontrar ‘la pieza', como sucedió con el viaje de
novios de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar o las fotos únicas de
la Reina Letiziae Isabel Preysler en bikini.
Las estrategias de Preysler
El
‘paparazzo' periodista muestra en esta prepublicación cómo consiguió
historias únicas que después fueron portada de las grandes revistas
españolas e internacionales. Una de ellas fue el viaje de Isabel Preysler y Miguel Boyercon
las niñas Tamara y Ana a Egipto que, hasta ahora, todos creían que fue
una escapada familiar cuando en realidad se trataba de un viaje promocional. Años después Montero se convertía en su dolor de cabeza y también el de sus escoltas.
Isabel Preysler en bikini en una publicación de 1993.
Antonio Montero se había colado en casa de Isabel Preysler,
en la calle Arga 1, como si fuera un colaborador de la Asociación para
la Infancia (ANDE), de la que Isabel Preysler acababa de ser nombrada
presidenta: “Ningún 'paparazzo' estaba invitado, pues la familia
Boyer-Preysler nos consideraba ciertamente molestos. Y lo éramos. Yo no
era todavía conocido por los escoltas del ex ministro.
Al menos cuatro
le acompañaban permanentemente. Así que cuando vi el corro de delegados,
salí de mi coche y me incorporé al cortejo con mi cámara colgada al
hombro. (…)
Así que allí estaba yo en casa de Isabel sin ser invitado.
Todos charlaron animadamente y posaron para mí con toda naturalidad.
¿'Dónde quieres que nos pongamos?', me preguntaba ingenuamente Isabel”.
Montero también explica que cuando llega a la agencia en la que
trabajaba le dicen que cómo no le había hecho preguntas. El fotógrafo no
duda en llamar para que le haga unas declaraciones, ya que el reportaje
tendría el triple de valor, y la respuesta la cuenta en el libro.
“¡Gastamos
una fortuna en seguridad para que entre en mi salón cualquiera! Isabel
estaba verdaderamente cabreada. 'No se enfade', le dije.
'He visto la
ocasión y reconozco que he sido muy osado'. 'Se adoptarán medidas
oportunas para depurar responsabilidades', me dijo con brusquedad y
colgó.
Al cabo del tiempo, tomaba su primera comunión Tamara, la cuarta
hija de Isabel y la única habida en su matrimonio con Carlos Falcó
. La
celebración tenía lugar en la finca toledana de Casa de Vacas (…)
Reptando como una lagartija entre los abrojos conseguí acercarme hasta
la casa para tratar de romper la exclusiva que Isabel había pactado con
'¡Hola!'
. Un tal Frutos, uno de los escoltas de Julio José y Enrique
Iglesias me descubrió y advirtió a los 'gorilas' de Isabel de mi
presencia.
Uno de ellos, que se llamaba Miguel, se vengó de mi osadía y me propinó una paliza que me dejó baldado.
Me arrojaron a un camino y allí me quedé intentando volver a respirar.
Mientras el todoterreno se alejaba se escuchaban las voces de Miguel a
mis espaldas: '¡Que se joda y se vaya andando!'.
Los
hijos varones de Julio Iglesias, que aún eran muy jóvenes, contemplaron
la paliza desde una ventana del caserón. Hablando hace unos meses con
Julio J. Iglesias, él todavía lo recordaba”.
Julio José Iglesias en un acto público este pasado verano.
Alicia Koplowitz con su entonces novio Gonzalo Muñoz.
Hay capítulos muy comprometidos
donde Montero ha preferido utilizar nombres ficticios y donde la
información se convierte en 'top secret'. En otros, narra sus viajes por
medio mundo hasta encontrar ‘la pieza', como sucedió con el viaje de
novios de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar o las fotos únicas de
la Reina Letiziae Isabel Preysler en bikini.
Alicia Koplowitz con su entonces novio Gonzalo Muñoz.Hay capítulos muy comprometidos
donde Montero ha preferido utilizar nombres ficticios y donde la
información se convierte en 'top secret'
. En otros, narra sus viajes por
medio mundo hasta encontrar ‘la pieza', como sucedió con el viaje de
novios de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar o las fotos únicas de
la Reina Letiziae Isabel Preysler en bikini.