Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

21 ago 2015

Presentan a "Carmen"

 

El miércoles pasado Lourdes Montes dio a luz a Carmen, su primera hija, en el Hospital Quirón Sagrado Corazón de Sevilla. Mismo centro donde se encuentra ingresado su esposo, el torero Francisco Rivera Ordóñez, tras la grave cogida que sufrió hace apenas diez días en Huesca.
 La abogada ha abandonado hoy, menos de 48 horas después del nacimiento de Carmen, el centro de salud y lo ha hecho de la mano del diestro.
 Ambos posaron sonrientes y dejaron ver por primera vez la carita de Carmen.
 

Carmen nació el miércoles y pesó tres kilos con 340 gramos.
 La bebe que nació en perfecto estado de salud midió 51 centímetros.
 Vestida de blanco, la hija de la pareja Rivera Montes, posó por primera vez ante el lente de los fotógrafos que aguardaban su salida del hospital.
 Ya lo había advertido Cayetano, hermano del Rivera, “Es una niña muy morenita, gordita y guapa”.


Junto a la feliz madre, se dejó ver el diestro, quien aún a paso lento, demostró que se encuentra mejor de salud. 
“Ya son muchas mujeres las que dependen de mí", ha dicho. Fuentes médicas aseguran que el torero se recupera muy bien tras la grave cogida que sufrió en Huesca.


Centenares de personas despiden a Lina Morgan en La Latina............................................. Néstor Villamor

Personajes culturales y políticos acuden también a la capilla ardiente, ubicada en el teatro.

 

Despedida a Lina Morgan
El padre Ángel, el productor Jesús Cimarro y la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ante el féretro. / Luca Piergiovanni (EFE)

La capilla ardiente se abrió al público a las 16:30, pero la entrada del Teatro de La Latina, en Madrid, ya estaba a esa hora repleta de personas que acudieron a despedir a Lina Morgan, fallecida este jueves a los 78 años.
 Además de sus admiradores, también despidieron a la actriz personalidades del mundo de la política y la cultura, como la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y la actriz Concha Velasco.
 Al menos 300 admiradores, según cálculos policiales, quisieron despedir a la cómica en el teatro de sus éxitos.
Abanico en mano para sofocar el calor, Carmen Martínez, de 82 años, no dudó en ir a La Latina. "Esta mañana he llorado mucho", comentó mientras hacía cola para entrar a la capilla ardiente, instalada sobre el escenario.
 "Yo quería mucho a Lina Morgan. Fui a verla muchas veces al teatro, tengo todas sus películas y me ha quitado muuuchas penas".
Con cuentagotas, fueron llegando, a lo largo de la tarde, coronas de flores enviadas por Fofito, La casa del actor, Jesús Cimarro (director-gerente del teatro), Raphael, Lolita y Rosario Flores y un largo etcétera.
 El cuerpo de la actriz permanecerá en La Latina hasta esta medianoche y después recibirá la incineración en un acto privado cuyos detalles no han trascendido (al igual que el lugar y la fecha de su entierro).


Es ese cariño de la gente el que recordaron muchas de las personalidades que acudieron a rendir homenaje a la cómica.
"Ahora mismo está el patio de butacas del teatro está lleno, lleno del público que vino a aplaudirla", explicó, entre lágrimas, la actriz Rosa Valenty, que se refirió a Morgan como una "gran actriz", un "genio" y "alguien que en cualquier país sería un Chaplin absoluto y total".
 Del afecto de sus compañeros de profesión también dieron cuenta los actores Concha Velasco, que no pudo contener las lágrimas ("Creo que no solo los compañeros hemos perdido a una amiga: creo que España ha perdido un referente cultural muy importante") y Jesús Guzmán, que coincidió con ella en Hostal Royal Manzanares ("Es una actriz entrañable; se trabaja muy a gusto con ella porque te pones a su altura").
Diversas autoridades políticas que acudieron al teatro de La Latina, propiedad de Morgan entre 1983 y 2010, destacaron su valentía al convertirse en empresaria teatral.
 "Fue una pionera del mundo empresarial del arte y de la cultura", comentó Pedro Sánchez, que adelantó también que presentará al Ayuntamiento de Madrid una propuesta para dedicarle "una calle o un espacio de esta ciudad" a Morgan.
"Lo vamos a mirar", dijo la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes, presente también en el acto, "a ver si se le puede hacer algún tipo de reconocimiento".
 En la misma línea se mostró la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, que se refirió a Lina Morgan como "una mujer que para muchos españoles era como de casa".
 También se mostró de acuerdo con esta iniciativa Manuela Carmena, que opinó que estaría "muy bien" poner su nombre a una calle o a un teatro.
Diversos políticos presentes en el acto se mostraron abiertos a nombrar una calle en Madrid en homenaje la actriz
No solo fueron políticos quienes estuvieron presentes en el acto.
 También Jesús Cimarro recordó la importancia de la actriz: "Luchó por el teatro de este país en los peores momentos; se pierde una gran actriz y una gran cómica"
. Lo mismo hizo el padre Ángel García, fundador de Mensajeros de la paz y amigo personal de la actriz:
 "Es una pérdida, pero compensa más la alegría de lo que hemos vivido con ella que lo que hemos perdido".
A las 20:30, en La Latina se representó, en homenaje a Lina Morgan, el tema La oración, del espectáculo que ahora se representa en el teatro, La oración flamenca, cuyas funciones estarán dedicadas a la cómica hasta el próximo día 30.
Pero lo que obtuvo la actriz, además del reconocimiento de personajes públicos, fue lo que a ella siempre le interesó más: el calor de la gente.
 "Lo bonito es que vengan los dos públicos a verme actuar", dijo la actriz en una entrevista a este diario en 1985, en referencia a sus admiradores de siempre y a los de nuevo acuño.
 A su capilla ardiente acudieron todos sus públicos: mayores, jóvenes, niños.
 Algunos llevaban flores, a otros les saltaban las lágrimas, pero todos tenían la necesidad de despedirse de una actriz que hizo reír a todo un país.

20 ago 2015

Madame Bovary somos todos.............................................................................. Álex Vicente

Una ruta turística por Ry, el pueblo que inspiró a Flaubert, dos adaptaciones al cine y una nueva traducción recalcan la inmortalidad del personaje.


Los edificios de esta alargada calle comercial tienen las vigas de madera a la vista, como es obligación en este rincón de la geografía francesa.
El establecimiento de Michel, una barbería a la antigua con silla reclinable que cobra 12 euros por cortar, peinar y afeitar, sigue siendo el más veterano del lugar
. Le siguen de cerca una droguería, una floristería, dos carnicerías, un panadero que vende especialidades locales y varias tiendas de ultramarinos salidas de otra época, dispuestas a lo largo de esta pequeña arteria que avanza en dirección al Crevon, el afluente que marca los límites de esta pintoresca localidad.
 Nos encontramos en Ry, el pueblo de la Normandía profunda que habría inspirado a Gustave Flaubert a la hora de idear Yonville-l’Abbaye, aquel paraje ficticio donde transcurría su novela Madame Bovary.
Cuando este escandaloso libro apareció por entregas a finales de 1856, nadie fue capaz de ubicar en el mapa el lugar donde la protagonista ponía fin a sus días
. Pero, ya entonces, los habitantes de Ry encontraron parecidos más que razonables entre el libro y la realidad.
 Las coincidencias entre las suntuosas descripciones de Flaubert y la topografía del pueblo eran demasiado flagrantes para ser casualidad
. “Después, no hay nada más que ver en Yonville. La calle —la única calle—, larga como tiro de fusil y bordeada por algunos negocios, se interrumpe bruscamente en el recodo de la ruta”, escribió Flaubert sobre este “pueblo perezoso”, “apartado de la llanura” y situado “a ocho leguas de Ruan”. Todo coincide
. Ahí está el riachuelo en el que “los chicos se divertían pescando truchas los domingos”, el mercado principal de la comarca “con un techo de tejas y sostenido por una veintena de postes” e incluso el supuesto domicilio del matrimonio Bovary, actual oficina del notario, dotado de una salida lateral que permitía que Emma entrara y saliera sin ser espiada por sus vecinos, que hoy siguen retirando los visillos para observar al forastero.

La 68ª traducción al castellano

Los infortunios de Emma Bovary, esa heroína pálida, fantasiosa e insatisfecha que “conservaba en las comisuras de los labios ese rictus que arruga el rostro de las solteronas y los ambiciosos venidos a menos”
, se pueden leer en una nueva (y excelente) traducción publicada por Eterna Cadencia, realizada por el poeta y ensayista argentino Jorge Fondebrider, que se suma a las 67 traducciones previas existentes en castellano.
Vista la obsesión estilística que tenía siempre Flaubert, la tarea ha resultado ardua.
 “Me hice a la idea de que, si él tardaba dos semanas en escribir media página, yo no podía liquidar una en media hora”, sonríe Fondebrider.
Su versión incluye 500 notas a pie de página con información sobre la época de Flaubert, extractos de su correspondencia y opiniones de expertos.
Al traductor, sin embargo, le importa poco el personaje:
“Bovary es lo menos fascinante.
 Existe un malentendido fenomenal en considerar que los personajes son el centro de esa novela. Tampoco importa demasiado la trama, por más perfecta que sea.
 Importa el estilo y la manera de contar” “
Lo curioso es que Francia, que nunca prestó atención a Flaubert, se vuelva a equivocar poniendo el ojo en el personaje antes que en el escritor”, concluye.
Para responder a los escépticos que recuerden que otros pueblos comparten rasgos parecidos, los lugareños cuentan con un argumento definitivo.
 Decidido a abandonar el lirismo de La tentación de San Antonio, cuya escritura le había dejado insatisfecho, Flaubert quiso inspirarse en “uno de esos incidentes de los que la vida burguesa está llena”
. Buscando un caso real que inspirara su historia, muchos creen que dio con un suceso acontecido a mediados del siglo XIX en este pueblo de 700 habitantes: el suicidio de Delphine Delamare, una joven que se dio la muerte a los 26 años tras acumular deudas impagables y tener distintas aventuras, dejando a una hija de seis años de la que nunca se ocupó demasiado.
 Es decir, igual que el personaje de Flaubert.
 Si las suspicacias subsisten, los autóctonos replican que su marido, Eugène Delamare, fue alumno del padre de Flaubert en Ruan.
 Y que su madre incluso prestó 3.000 francos al matrimonio, como atestigua una acta notarial conservada en Ry
. En uno de los laterales de la iglesia, en cuyo porche de madera Claude Chabrol filmó parte de su adaptación con Isabelle Huppert, figura la tumba de Delphine.
 Ostenta una inscripción que da por seguro un vínculo que Flaubert nunca reconoció: “Delphine Delamare, Madame Bovary, 1822-1848”.

El mercado de Emma

En esta especie de Flaubertlandia, los comerciantes no dudan en sacar provecho a ese lazo
. En la calle principal, una tienda de productos artesanos llamada El Mercado de Emma vende miel, mermelada y galletas.
 Al mismo nombre rinde tributo la Droguería Emma, ubicada en el lugar donde habría comprado el arsénico con el que se suicidó.
Sin contar con el café Le Flaubert, situado enfrente al restaurante Le Bovary, que sirve cerdo salteado à la moutarde a la hora del almuerzo.
 La paradoja es que este pueblo denostado por Flaubert, que lo convirtió en símbolo de la mezquindad provinciana, se muestre orgulloso de ser el modelo que inspiró al autor.
“Ry podría ser un pueblo como otro cualquiera
. Si no lo es, se debe a Flaubert. El libro le dio una identidad propia”, explica Catherine Parmentier, una de las jóvenes guías que conducen el llamado circuito Bovary, visitas turísticas en las que se leen fragmentos de la novela.
 Las frecuentan profesores de francés con fetichismo confeso por la novela —que desde 2014 vuelve a formar parte del programa del bachillerato— y chicas adolescentes fascinadas por el destino de su desdichada heroína.
Una vista de la localidad francesa de Ry, en Normandía.
Lo mismo opina Nicolas Bourgaud, de 42 años, que regenta una relojería fundada por su familia hace casi un siglo.
 Su difunto padre, obsesionado por la novela, creó en los setenta un museo de autómatas arcaico pero encantador, en el que recreó con 300 muñecos mecánicos los pasajes más importantes del libro. “Todo lo que describió Flaubert es la pura verdad.
 Nada ha cambiado demasiado: siguen existiendo los personajes envidiosos, amargados y cornudos. En Ry se distingue la mediocridad de la naturaleza humana en todo su esplendor”, afirma Bourgaud, que sigue abriendo el museo familiar para grupos con cita previa.
¿Qué tiene esta heroína de hace siglo y medio para seguir fascinando a nuestra época?
 Su influencia sigue irradiando la literatura francesa actual, como demuestran autores como Sophie Divry con La condition pavillonnaire, biografía de una esposa insatisfecha en un suburbio residencial de la Francia de hoy, o Éric Reinhardt, quien ha novelado en El amor y los bosques (Alfaguara) la trágica existencia de una Bovary contemporánea. Además, el otoño vendrá acompañado de dos nuevas adaptaciones cinematográficas. La primera es Primavera en Normandía, que traslada la historia a la actualidad inspirándose en el cómic Gemma Bovery, a cargo de la dibujante británica Posy Simmonds.
La segunda, más fiel al original, lleva el título de Madame Bovary y está dirigida por la francesa Sophie Barthes, que escogió a la actriz australiana Mia Wasikowska como protagonista.
 “Bovary siempre será un enigma, un personaje que intriga y cautiva. Podemos culparla de sus errores, caprichos y deseos, pero a la vez la entendemos. Con sus defectos y virtudes, lo tiene todo para ser una heroína trágica moderna”, responde Barthes. Madame Bovary, ¿c’est moi? Tal vez lo seamos todos.
 Para la directora, Flaubert fue “un visionario” que supo adivinar “los excesos que llevaba consigo el modelo capitalista”, lo que también explicaría su notoria actualidad.
Al final del libro, el lector solo lograba discernir a dos vencedores: el usurero Lhereux, responsable de la deuda de Bovary y propietario de medio pueblo, y el farmacéutico Homais, emblema del burgués arribista que llegará al poder bajo Napoleón III.

 

Nace Carmen, la hija del torero Francisco Rivera Ordóñez


nace la hija de Francisco Rivera Ordoñez
Lourdes Montes, ingresando al hospital en Sevilla. / Gtres

La abogada Lourdes Montes ha dado a luz a su hija Carmen en Sevilla. La pareja de Francisco Rivera Ordóñez ingresó ayer al Hospital Quirón Sagrado Corazón, misma clínica donde se encuentra internado su marido tras la grave cornada que sufrió en Zaragoza. 
Para la diseñadora ésta es su primera hija mientras que para el torero es la segunda. Cayetana, de 15 años, es su primogénita, producto de su anterior matrimonio con Eugenia Martínez de Irujo, hija de la duquesa de Alba.
La noticia se ha dado a conocer gracias al tuit que ha escrito el también torero Cayetano Rivera, hermano del diestro. “¡Otra vez tío!”, fue la frase con la que confirmó el nacimiento de Carmen Rivera, llamada igual que su abuela y padre de Francisco Rivera, Carmina Ordóñez, icono de la prensa rosa.
La llegada de Carmen supone una alegría para toda la familia que desde la grave cogida que sufrió Francisco, ahora apodado Paquirri en honor a su padre, en Huesca ha atravesado momentos difíciles. El torero tuvo que ser operado de urgencia en la misma plaza de toros y después fue trasladado a Zaragoza, donde continuó con su recuperación.
 Sin embargo, el diestro no se quería perder el nacimiento de su segunda hija por lo que pidió el traslado a Sevilla.