Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

21 jul 2015

Vargas Llosa y Preysler, pasión en el yate de Fernández Tapias

Isabel y el Nobel pasarán varios días recorriendo la Costa Azul gracias al empresario y a su mujer Nuria González. Podrán disfrutar de la terraza «Senequier» en Saint-Tropez y de las vistas del puerto.

 

Vargas Llosa y Preysler, pasión en el yate de Fernández Tapias
Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler. El Nobel y la socialité se preparan para unas vacaciones especiales 
Espero que mañana los veamos en un despliegue en la revista de cabecera de Isabel Preysler, al aprovechar la hospitalidad de Fernando Fernández Tapias y la dulce Nuria González, ya que el naviero vigués vuelve a su pasión naútica (que abandonó hace años debido a sus problemas cardiacos) y tiene nuevo yate, parece que de alquiler, ya que vendió el suyo.
 No sé si Preysler y Mario Vargas Llosa se están aprovechando de la situación, pero eso parece ahora que se han subido en el yate con el que el matrimonio galaíco-palentino está recorriendo la Costa Azul
. Seguro que estarán en Saint-Tropez, donde veraneé siete años inolvidables yendo de la Plage des Salins, muy cerca de «La Madrague» de Brigitte Bardot y también la casa de Jeanne Moreau, entonces aún sin deformaciones faciales.
 Fefé es asiduo de aquel lugar tan chic y le encanta sentarse en «Senequier» y su amplia terraza. Preysler y Mario también habrán disfrutado, o siguen disfrutando allí de la mejor perspectiva del puerto, cuyo primer amarre estaba reservado de por vida al genial Herbert Von Karajan.
 Tenía un yate nada epatante llamado «Arabella», como el nombre de su hija, con la que conviví en varias Romerías del Rocío en casa de los García Otero. 
Allí también se alojaban y compartimos litera en el primer piso la Duquesa de Alba y Rocío Jurado. Yo estaba en el mismo cuarto con Pedro Carrasco y José Antonio Revuelta, que ahora vuelve a la actualidad por las desmemoriadas memorias de Amador Mohedano.
 Luego surgiría el flechazo de Rocío con el hermano de Maria Eugenia Fernández de Castro.
 Fue un escándalo por los celos de la pareja del hermanísimo que era del coro que bailaba en las fiestas.
 La chipionera interrumpió una actuación, tiró el micrófono y salió de escena.
 De eso sí que no se acuerda Amador al mirar atrás sin ira. 
Tampoco lo hace una de las que participan en «los viernes de Isabel Preysler», esa especie de merienda-cena-madrugada llena de risas, desahogos sentimentales y chismorreos varios.
 Por ella, que no quiere que su nombre trascienda, supe que Preysler disfruta imitando a la duquesa de Alba. «Copiaba como nadie su vocecita de pájaro herido», me cuenta y me facilita unos datos que no tienen precio: que está dispuesta y entregada al hispano-peruano ennoblecido por Don Juan Carlos, tanto que ya encargó nuevos juegos de cama con sus iniciales entrelazadas.
 Escondió las sábanas blanquísimas con la B de Boyer y una P en tipografía inglesa, lo que no deja de ser una curiosa forma de bordar sobre lino la inicial de los titulares.
 Será una costumbre de su Filipinas natal que aún mantiene. En este caso lo normal sería ver cruzada la I de Isabel con la M de Mario, que sería lo lógico, pero no es el caso.
 Parece que ordenó con urgencia que le llevasen sus nuevos juegos de cama a su residencia de Puerta de Hierro
. Es un suma y sigue que levanta sarpullidos, ¡qué más quisieran algunas!, por no hablar de esa herida abierta que tiene Patricia Llosa y que sigue supurando sin consuelo y con mucha rabia.
La otra aportación significativa a su nuevo estatus sentimental es que el teléfono que tiene en la piscina tiene 26 botones.
 Cada uno de ellos contacta con otros números: la habitación del señor, el cuarto de la señora, los correspondientes de Tamarita y Ana, sin olvidar a los hijos pródigos que ya no están como Enrique y Julio José, además de otros números relativos a los cocineros, ama de llaves, doncellas y un etcétera tan preciso y minucioso como esta ya cansina exposición a dúo que Vargas Llosa debería frenar por aquello de ser un escritor de postín y un premio Nobel, que da la impresión de que está banalizando su figura literaria.
 Quizá es que la llamativa pareja está viviendo una «búsqueda del tiempo perdido»
. Debe de ser eso porque, si no, no entiendo tantas apariciones, que cada vez son más repetitivas, ya que se concentran en una sucesión de fotografías sin ningunas comillas a modo de declaraciones. Menos mal que los Fernández Tapias no son de fondear, lo que le viene muy bien a la nueva pareja, en la soleada y ya multitudinaria Ibiza donde los de «Land Rover», encabezados por Belén Lacalle, han repetido esa cena millonaria con el espectáculo gastronómico de Paco Roncero. Arrasa a pesar de que cuesta 1.500 euros
. Abunda la clientela rusa que invade la isla blanca, por no hablar de los visitantes árabes entre las piscinas del hotel Hard-Rock.
 Es un intento de renovación de Matutes Jr., que modernizó lo que fue el hotel Playa d’en Bossa donde Smilja nos alojaba en los primeros desfiles «ab lib». 
 Mejor que hayan frecuentado la Costa Azul, donde Isabel y Mario han pasado inadvertidos hasta cuando ellos han querido.
Isabel lleva una extraña Pamela o son figuraciones mias? Ella no se gasta un Euro y Vargas llosa no escribe, no sé si esa pareja durará mucho , van siempre de "prestado" No sé yo que pasará y ni me importa pero como dice la canción "De donde sacas pa tanto como destacas"..............

El bolso más deseado se hace en Alicante


El bolso más deseado se hace en Alicante
Al hablar de moda y de lujo, tanto los especialistas como los menos expertos identifican una serie de marcas que copan las preferencias de los bolsillos más poderosos: Louis Vuitton, Dior, Prada, Loewe, Hermés o Chanel son algunas de las firmas más deseadas, además de encontrarse en esos grandes escaparates de la principales capitales mundiales de la moda, como son París, Milán o Nueva York
. Hacerse visible, sobre todo cuando se tiene una gran estructura empresarial, no es una tarea sencilla. Aún menos si se trata de un negocio compuesto tan solo por dos personas.
Es el caso de M2Malletier, el proyecto de Marcela Vélez y Melissa Losada, dos jóvenes colombianas que se conocieron en Nueva York, y que desde Barcelona empiezan a inquietar a las grandes firmas de lujo .Estrellas, como la actriz Cate Blanchett o la cantante Taylor Swift, se han dejado ver en las alfombras rojas con estos bolsos que llaman la atención por sus formas rectas y por su asa metálica, convertido en símbolo de la marca.
“No nos gustaba nada de lo que había en el mercado de lujo, muy basado en los logotipos”, afirma Marcela Vélez, quien relata el origen de ese asa metálica que es su elemento diferenciador:
 “Lo vimos en unas ilustraciones de instrumentos médicos medievales, y a partir de ahí estudiamos cómo incorporar una pieza de metal en un bolso”.
Inspiradas en la arquitectura moderna, a lo que ayuda que su despacho se encuentre en el taller de Ricardo Bofill en Barcelona, tanto Vélez como su socia comenzaron a finales de 2011 el proceso creativo y la búsqueda de una fábrica interesada en producir un volumen bajo de unidades.
 Ellas se ocupan del diseño, supervisar la producción, de vender, de controlar los pedidos... “Habíamos hecho pruebas en Colombia, pero no salieron bien.
 Aquí tienen años y años de experiencia”, explica Marcela.
Tras varios intentos, la madre de un amigo les puso en la pista de una fábrica de tamaño mediano de Alicante:“Nos reunimos con ellos, y desde el principio su respuesta fue increíble.
Es un negocio familiar en el que todos están involucrados, y eso se nota cien por cien en el producto final”. Vélez y Losada sufragaron con sus ahorros la prueba piloto en la que hicieron 20 bolsos, como la primera temporada, en la que vendieron 194 unidades a tres clientes.
“Recuperamos la inversión, y empezamos a ganar un salario”.
La segunda colección fue la del despegue: pasaron a 14 clientes, y como dice Vélez, “todo empezó a multiplicarse”, hasta llegar a los 2.500 bolsos que venden por temporada, en total 5.000 al año, con precios que van desde los 800 euros hasta las unidades más exclusivas, que rondan los 4.000.
 Sus clientes son tiendas multimarca, como Ekseption en Madrid o Santa Eulalia en Barcelona. “Tratamos de escoger una o dos tiendas importantes de cada ciudad”. Además, no reponen los productos vendidos: “la idea es que se agoten y la gente se quede con ganas a la temporada siguiente”.
En la actualidad, venden en medio centenar de tiendas de todo el mundo, aunque quieren concentrar su crecimiento en Asia y EEUU.
 “Hemos visto varios diseños de marcas grandes que nos han tomado como inspiración”, ironiza Vélez.
En cinco años, si las ventas acompañan darán el siguiente gran paso: la joyería.
La receta, la misma: discreción y calidad.

Olivia Valère: “La nueva Marbella es de los DJ”........................................................... Esperanza Codina

La francesa es la reina desde hace tres décadas de una ciudad que cada noche se reinventa.


Las noches de Marbella han pasado en tres décadas de la música melódica a la electrónica, de la aristocracia europea a los jóvenes adinerados con ropa desaliñada y carísima y de la exhibición pública de la jet set a una buscada intimidad.
 Las veladas con Jaime de Mora sentado al piano con Shirley Bassey micrófono en mano, se han transformado en grandes fiestas de madrugada, cada vez a horas más intempestivas, con los DJ más potentes como principales reclamos.
“Ahora ellos son las estrellas”, afirma sobre los disc jockeys la empresaria francesa Olivia Valère, reina del ocio nocturno en Marbella desde que abrió local en Puerto Banús en 1985.
 De eso hace 30 años, demasiados para que todo incluido el glamur, permanezca intacto.
“Era otro mundo, otro público. La noche ahora la hacen los jóvenes”, apunta.
Valère aterrizó en Marbella en 1984, tras bajarse de un avión fletado por la cantante Kimera para transportar a los invitados de su fiesta de cumpleaños
. Marbella era un lugar de temporada alta impregnado aún por el ambiente de lujo creado en la década de los sesenta por Alfonso de Hohenlohe, responsable de ubicar en el mapa de la diversión de los millonarios este punto del litoral malagueño.
 Seann Connery era entonces un habitual de los encuentros nocturnos.
"Antes los famosos no se vendían.
 Ahora asisten si les pagas o son amigos"
La empresaria inauguró negocio en Puerto Banús el 4 de julio de 1985 y tres años más tarde, acabó con la hegemonía de su rival Regine al quedarse con el local que esta regentaba en Puente Romano, el hotel hermano del Marbella Club.
“Los famosos de entonces hacían una vida normal, salían y se mostraban tranquilamente.
 Había paparazis, pero menos que ahora y no eran tan pesados”, cuenta.
 Recuerda una fiesta en la que la actriz Brooke Shields empezó a grabar con una cámara a todos los invitados, con total naturalidad, o cómo Barry White se animaba a cantar sin insistirle mucho.
 “Los famosos no se vendían. Hoy es más complicado (…) Si asisten a un evento, es por amistad o porque les pagas”, afirma.
La jet set se aleja ahora de los flashes, busca la discreción.
“Prefiere celebrar en la intimidad”, apunta la empresaria francesa, una nostálgica del ambiente “romántico” de hace tres décadas
. Porque ahora la noche es de los jóvenes y son de otra manera. Valère no entiende cómo, al caer el sol, un hombre puede vestir camiseta y no una camisa.
 “¡Claro! Pero la camiseta cuesta 1.000 euros”, exclama.
Olivia Valère posa en su discoteca junto a Paris Hilton
La empresaria erigió su templo dedicado a la noche a finales de los noventa.
 La discoteca Olivia Valère sigue siendo la referencia nocturna en Marbella
. Hay otros locales que ofertan música electrónica, con fiestas ocasionales que proliferan en las redes sociales, pero su complejo es puntero.
Ni siquiera pudo hacerle sombra hace tres temporadas la apertura fallida del club Billionaire de Flavio Briatore.
 La adrenalina se suaviza en el negocio de Valère con los distintos ambientes del restaurante Babilonia y La terraza de Karen.
 La discoteca anuncia este julio y agosto 11 sesiones de DJ, con platos fuertes como Luciano y Carl Cox. Paris Hilton pinchará el 28 de julio —ya estuvo el año pasado—
. La empresaria no desvela el caché de la heredera pero dice que le hace “precio de amiga”.
La marcha no empieza hasta las tres de la madrugada y “las colas se forman a las cuatro”.
 Nada que ver con antes. La crisis en su sector tocó suelo en 2012.
 “Antes de la crisis hubo 10 años estupendos”, analiza. Sostiene que la recuperación en Marbella es real.
“El lujo se ha democratizado ¿Quién no viaja hoy en día?
 Cualquiera puede ponerse guapo y salir a disfrutar. Antes parecía que existía cierto complejo por el lujo, como si fueran dos mundos distintos”, argumenta.
 La entrada a su discoteca cuesta 30 euros con una copa; 50 si hay sesión de DJ. “Va a ser la temporada del siglo”, afirma Olivia Valère, feliz “de seguir en el paraíso”
. Tiene 68 años y está de retirada. El negocio lo llevan sus tres hijos.
 Ejerce de abuela y de “princesa durmiente” tras pasar 25 años acostándose cada noche casi al amanecer.

 

Marina Castaño declara acusada de malversación de fondos públicos

La viuda del Nobel Camilo José Cela ha llegado al mediodía a los juzgados de Padrón.

Marina Castaño, viuda del premio nobel Camilo José Cela, a su llegada a los juzgados de Padrón. / XOÁN REY (EFE)

La viuda del Nobel Camilo José Cela, Marina Castaño, ha llegado al filo del mediodía a los juzgados de Padrón, donde ha declarado por supuestos delitos de malversación de fondos públicos, fraude en subvenciones y apropiación indebida. "No, lo siento, muchas gracias", ha dicho a las puertas del edificio.
 Cuando se conoció la imputación Castaño declaró: "Se me ha juzgado en los medios de difusión sin oírme, sin pruebas e, incluso sin juez". Y añadió: "Siempre he cumplido la Ley".
Castaño, "trató de justificar sus actuaciones en la gestión" de la Fundación que homenajea al desaparecido escritor de Iria Flavia.
 Así lo indicó el abogado de la acusación particular, Xosemaría Rodríguez, quien indicó que sus preguntas quedaron sin contestar, tanto por parte de Castaño como por el exgerente de la Fundación, Tomás Cavanna, cuyo despido la jueza sospecha que ha sido simulado y que forma parte de esta investigación.
Marina Castaño, viuda del premio nobel Camilo José Cela. / XOÁN REY (EFE)
De hecho, por el cese de esta relación contractual también está llamado a declarar, este miércoles, el exconselleiro de Fraga y ahora miembro del Consello de Contas Dositeo Rodríguez, quien aseguró que dimitiría del órgano fiscalizador si se mantiene su imputación en este caso.
 También han sido llamados a declarar su hija y el secretario de la Fundación.
Previamente, prestó declaración el exgerente de la Fundación, Tomás Cavanna, cuyo despido la jueza instructora sospecha que fue "simulado". A la salida del edificio judicial, ha declinado "hacer declaraciones" a las preguntas de si confía en quedar desimputado y si ha entregado documentación. "Las declaraciones dentro", ha manifestado.
La jueza también ha imputado al exconselleiro con Fraga Dositeo Rodríguez, actualmente miembro del Consello de Contas y quien tendrá que prestar declaración, al igual que su hija y el secretario de la Fundación Cela, José Luis Delso M. este miércoles por el despido de Cavanna. Rodríguez ha indicado que si la jueza mantiene su imputación, dejará su puesto en el órgano fiscalizador.
Según se recoge en el último auto de la jueza de instrucción del número 2 de Padrón, la viuda de Camilo José Cela afirmó en un correo electrónico que "los servicios" que, "durante tantos años", había prestado el exdirector gerente de la Fundación Camilo José Cela, Tomás Cavanna Benet, quien está acusado de "redactar" su carta de despido, le hacían "merecedor de una ilimitada generosidad".
"No habrá acuerdo con nadie, puesto que se le despide bajo mi Presidencia y dispongo que se haga según él y yo decidamos", había asegurado, previamente, en esa misma comunicación con fecha del 5 de mayo de 2010, según recoge el auto de la jueza.
RESCATE DE LA FUNDACIÓN
La marcha de Cavanna se incluyó en el plan de viabilidad de la Fundación Camilo José Cela, que estaba en quiebra y tuvo que ser rescatada con fondos públicos por parte de la Xunta. A partir de 2010, la Consellería de Cultura ostentó la presidencia de la fundación, que pasó a ser honorífica en el caso de Castaño, título que le ha sido revocado a la viuda de Cela.
Así, se firmó una addenda de 230.000 euros a la fundación y se le pagaron 150.000 euros de indemnización a Cavanna, según reconoció el propio Dositeo Rodríguez, miembro del Consello de Contas en la actualidad.
 De hecho, el expatrono ha sido llamado a declarar en calidad de imputado por "simulación" del despido del exgerente, al igual que su hija Covadonga.
En el auto redactado con fecha del 29 de mayo, la jueza instructora del juzgado número 2 de Padrón considera "revelador" el correo enviado por Covandonga Rodríguez a Marina Castaño, José Luis Delso y Dositeo Rodríguez, todos ellos llamados a declarar entre este martes y miércoles.
Fue Lola Ramos, una vecina de Iria Flavia, el lugar donde nació Cela y está la sede de la fundación, la que presentó la denuncia inicial ante la Fiscalía de Galicia aportando diversa documentación.
 El fiscal García Ortiz encontró indicios de que que la agrupación de interés económico Lengua y Literatura, constituida con un 80% de capital de la Fundación Cela y un 20% aportado por Marina Castaño, a través de otra sociedad que dirige desde su propia vivienda, denominada Letra y Tinta, gestionó las subvenciones de la Fundación Cela y abonó sus facturas, lo que pudo haberle permitido lograr "grandes cantidades de dinero en concepto de devolución de IVA".