Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

20 jul 2015

Kim Kardashian sin maquillaje para Vogue España

Si hay una celebrity famosa por sus looks y por aparecer siempre impecable es Kim Kardashian. Sus selfies perfectos y sus apariciones más que estudiadas la convierten continuamente en el foco de atención.
De ahí­ que resulte sorprendente su última portada, en una producción que ha realizado precisamente para Vogue España. Kardashian abre la revista posando sin maquillaje con una instantánea realizada por Theo Wenner.
 Así lo asegura la publicación, que en su web afirma que "la persona con más seguidores en redes sociales del mundo posa posa para Vogue España como nunca antes la habí­as visto: sin vestidos de alfombra roja y sin maquillar".
La revista ha publicado la portada como adelanto, y la propia Kardashian ha colgado la imagen en su perfil de Instagram, donde acumula 730.000 Me Gusta.
 "¡No puedo esperar a que podáis verlo!", ha afirmado.
 En el primer adelanto (el número llegará a los quioscos el 21 de julio) se asegura que las fotos están "sin retocar", y también que la protagonista de Keeping up with the Kardashians no lleva una gota de maquillaje, aunque muchos ya critican que eso no es exactamente lo que parece vistas las imágenes. También hay algunos extractos de la entrevista con la esposa del rapero Kanye West.
 Habla sobre su padrastro ("Ya le he dicho a Caitlyn [Jenner] que, mientras no me robe a mi estilista, maquillador o peluquero, estamos bien
. Bromeamos sobre el tema, es divertido verla feliz"), sobre el primer embarazo, de su hija North West ("con el primer embarazo le decí­a a Kanye que no sería muy fácil crecer siendo nuestra hija por lo que iba a tener que afrontar.
 Recé por ello. Ahora sé que podrá manejarlo") o sobre este segundo embarazo ("Lo más difícil de este año fue asistir a la gala del Met porque estaba embarazada de poco más de dos meses y con naúseas").
 

Pinto da Costa:“Jamás conocí a una estrella con la humildad de Casillas”................................Javier Martín

"No se valora lo que se tiene hasta que lo pierdes"
 

El 23 de abril de 1982, Jorge Nuno de Lima Pinto da Costa fue elegido presidente del Futebol Clube do Porto.
 Bajo su férrea dirección, el club ha alcanzado las mayores glorias: dos copas de Europa, dos de la UEFA y 20 títulos de liga.
Convirtió el club en una máquina de ganar, pero también en una máquina de madurar jugadores y exportarlos a buen precio.
 No hay en el mundo un presidente con más años al frente de un club (33 temporadas) ni con tantos títulos (58).
A sus 77 años, lo ha visto todo, lo sabe todo, aunque, desgraciadamente, cuenta menos.
Pregunta. ¿Tenía previsto el fichaje de Iker Casillas?
Respuesta. Las estrellas nos interesan siempre, pero era impensable.
 Buscábamos portero, porque el titular, Fabiano, se fue a Turquía, y Helder ya tiene 37 años, pero nunca pensamos en Casillas.
Cuando surgió la posibilidad, pregunté si era real y ordené parar todo; el objetivo ya solo fue Casillas. Yo era un gran admirador suyo.

“Cristiano es el mejor; pero Messi, de otro planeta”

J. MARTÍN/ Lisboa
La política de ventas de jugadores deja al Oporto sin apenas posibilidades de luchar por la Champions. “Nuestro país no tienen capacidad económica”, alega su presidente.
 “Podemos descubrir talentos, pero en cuanto destacan es imposible retenerlos con los salarios que pagamos y las locuras que se hacen por ahí, sobre todo en Inglaterra.
 Pero no vamos a desistir”
P. Una fórmula que habían encontrado era la de los fondos de inversión, que la UEFA y la FIFA han prohibido
R. Estoy totalmente en contra de la prohibición
. En cualquier actividad económica se permite la financiación.
 No se puede prohibir en el sector inmobiliario, en el textil o en la sanidad o en la investigación. Teníamos a la banca que apoyaba a los clubes, pero ahora no quiere financiar.
¿Por qué no los fondos?. Estoy a favor de que se sepa quiénes son los accionistas de los fondos, pero a quien perjudica la prohibición es a los clubes más débiles.
P. Lleva 33 años como presidente, así que poco hay que no sepa o no le haya ocurrido. Ha tenido su teléfono intervenido y ha estado en los tribunales.
R. He tenido diez procesos y en todos he sido absuelto; en todos recurrió el fiscal y en todos volví a ser absuelto. Tengo la conciencia tranquila.
P. ¿Cristiano o Messi?
R. No puedo olvidar, aunque quiera, el sentimiento patriótico, si se puede llamar así, pero eso no nos puede hacer perder el raciocinio. Me da mucha tristeza cuando los seleccionadores eligen a los mejores del mundo y veo, por ejemplo, que el técnico portugués, mi amigo Fernando Santos, no pone a Messi entre los tres mejores.
 Un absurdo. Ante una pregunta tan directa para un portugués, yo diré: Ronaldo es el mejor del mundo
. Messi es de otro planeta.
P. Y llegó, firmó, saludó a Mourinho [en la escultura del museo] y comió con usted. ¿Qué impresión tuvo?
R. Jamás he conocido a una estrella del fútbol con más humildad y sencillez. Estamos muy felices por su calidad profesional, pero sobre todo por la humana. Estoy seguro de que va a triunfar y va a ser feliz aquí.
P. Se dice que el mejor entrenador del Oporto es el presidente. ¿Elige usted al técnico?
R. Sí, siempre. Y creo que debe ser así en un club. Aumenta mi responsabilidad y para el entrenador es un plus de confianza porque sabe, y lo sabe toda la afición, que voy con él al fin del mundo.
P. En la pasada temporada no paró de elogiar a Lopetegui, pese a sus resultados irregulares. Incluso le visitaba frecuentemente en las concentraciones.
R. En los días de partido, siempre desayuno y almuerzo con la plantilla.
Y bajo a los vestuarios antes del encuentro para hablar con todos.
P. Siempre ha sido constante su riesgo en el fichaje de entrenadores inexpertos. A Lopetegui, lo calificó de “cambio radical”.
R. Ya tenía pensado cambiar de entrenador, pero no por cambiar, sino cambiar de mentalidad y para eso necesitaba un entrenador joven con la ambición de crecer.
Le llamé y me pidió pensárselo.
Le volví a llamar a los dos días y solo me preguntó una cosa: “¿Soy una de sus opciones o soy su preferido?”.
 Yo le dije que era mi preferido, que si cogía el coche firmábamos ya
. Llegó al día siguiente y le firmé por tres años para que viera que no era un capricho.
 Estuvo una semana viendo todos los partidos del equipo de la temporada anterior.
P. Lopetegui provenía de la escuela del tiqui-taca, nada que ver con el tradicional del Oporto, de fortaleza atrás.
R. Hay veces que no necesito un entrenador como Lopetegui.
 Cuando tengo en el equipo a Hulk, Falcao y James, me es indiferente el entrenador.
 Con ellos es difícil no ganar. Pero entramos en un periodo en que no teníamos esos jugadores ni la capacidad económica para sustituirlos, y el trabajo es diferente.
Al principio lo de Iker parecía impensable. Será feliz y triunfará aquí”
P. Usted ganó la Copa de Europa [1987] con Artur Jorge, un desconocido.
R. Sí, había bajado al Portimonense a Segunda, y le fiché pese a las protestas de la directiva.
P. Y en 2002 vuelve a experimental con un tal Mourinho.
R. En 1994 teníamos de entrenador a Bobby Robson y Mourinho [29 años] era el último de sus ayudantes.
Una persona afable, divertida, trabajadora... Lo que más aprecié de él era que, a pesar de su posición subalterna, tenía gran ambición
. Quien no tiene ambición no va hacer nada positivo en la vida. Robson le fue dando posibilidades y ya era su mano derecha cuando se marchó al Barcelona
. Entonces le dije a Mourinho que volvería a Oporto como primer entrenador.
Volvió y ganó la UEFA y la Champions. Nunca fue problemático. Es un gran amigo.
Jorge Pinto da Costa, en el museo del estadio do Dragão, en Oporto. / JOÃO HENRIQUES
P. El Oporto lleva dos años sin ganar nada, algo inédito en su mandato. ¿Cómo califica el trabajo de Lopetegui?
R. El primer año estuvo bien, pero el próximo va a ser mejor.
No ganó nada, pero estoy satisfecho. En la Liga, un estudio de los arbitrajes demostró que al Benfica fue favorecido con siete puntos.
Y en la Champions nos eliminó el Bayern en cuartos.
P. Con Lopetegui llegó una docena de jugadores, muchos de ellos de la liga española. ¿También los elige usted?
R. No, nunca.
 Todos vienen porque los aprueba el entrenador. Siempre ha sido así.
 Todos los días me ofrecen jugadores, pero nunca ordeno una negociación si el entrenador no me lo dice.
En otros casos la iniciativa es de él, como ocurrió con Casemiro y Tello. A Ibrahimi nos lo ofrecieron, le pregunté a Lopetegui y me dio el placet.
P. El Oporto se caracteriza por comprar futbolistas baratos y venderlos caros.

R. Tengo esa fama, pero yo vendo barato
. Soy el que más barato vende. Vendí a Pepe por 30 millones ¿Cuántos partidos lleva jugados? Ha salido muy barato. Antes el Real Madrid compró muchos defensas por 10 y 15 millones que no valieron nada. El Chelsea nos compró a Ricardo Carvalho en 2004, han pasado 11 años, ya fue vendido varias veces y aún sigue en el Mónaco y en la selección.
 Deco fue al Barcelona y su presidente lo consideró la mejor adquisición en su mandato. Caros son los que se compran baratos y luego no juegan. Yo vendí, decían que caro, a James por 45 millones al Mónaco. Y un año después lo compraba el Madrid por 70.
P. ¿Pero esa fama no deja de ser un orgullo para usted?
R. Por supuesto.
Todos saben que cuando compra un jugador del Oporto compran calidad, pero también personalidad. Soy feliz si salen y triunfan fuera.

‘Tiburón’ no se olvida........................................................................ Gregorio Belinchón

Hace cuatro décadas se estrenó la película de Steven Spielberg que cambió radicalmente la manera de hacer cine de los grandes estudios e inventó el taquillazo veraniego.

 


Hace 40 años Steven Spielberg y el estudio Universal crearon el taquillazo (blockbuster) de verano. Hace 40 años Spielberg mató al nuevo Hollywood, el que lideraban sus amigos Francis Ford Coppola, Martin Scorsese, Brian de Palma, el de Arthur Penn y Peter Bogdanovich, el de El graduado, El padrino, Bonny y Clyde y el talento de Hal Ashby y Terrence Malick.
 Hace 40 años Spielberg aprendió a ser humilde.
 Hace 40 años –en concreto, el 20 de junio de 1975 en EE UU y el 19 de diciembre de aquel mismo año en España- se estrenó Tiburón.
“Crear un taquillazo es el arte más reciente del siglo XX”, dijo a mediados de los setenta el todopoderoso productor Robert Evans.
 Y sin embargo, Tiburón por poco se convierte en un desastre para su productora, Universal, y en un filme ridículo que hubiera hundido la incipiente carrera de Spielberg por culpa de un rodaje caótico. Hace pocos meses, el hoy legendario cineasta reconocía:
“Mereció la pena porque así pude rodar Encuentros en la tercera fase, que era realmente la película que quería hacer, y porque desde entonces he poseído el derecho al montaje final de todos mis trabajos.
 Pero sobre todo, Tiburón me convirtió en una persona humilde, me obligó a aplacar mi imaginación cuando se enfrenta a la realidad de la vida”.
La bola de nieve arrancó en verano de 1973, cuando los productores David Brown y Richard Zanuck compraron por 150.000 dólares y un porcentaje sobre los beneficios de la película los derechos cinematográficos de la novela Jaws (‘Mandíbulas’), a su autor, Peter Benchley, al que además pusieron a escribir el guion.
 A la vez, habían visto un primer montaje de Loca evasión, una comedia de aventuras con Goldie Hawn dirigida por un jovenzuelo, Steven Spielberg, al que le ofrecieron dirigir MacArthur.
Rechazó la propuesta, pero vio en un montón de guiones uno con el título Jaws, pidió llevárselo, lo leyó durante el fin de semana, y el lunes pidió hacerse cargo del proyecto
. Eso sí, quería transformarlo y rechazó filmar en el tanque de agua de Universal.
 Al contrario que sus amigos, “Steven era desde el principio un tipo de Hollywood, parte del sistema, sin segundas intenciones ni pizca de espíritu rebelde”, cuenta Matthew Robbins, guionista de Loca evasión, en el libro de Peter Biskind Moteros tranquilos, toros salvajes, donde John Milius apunta: “Steven era el que salía corriendo a comprar las revistas especializadas de la industria.
 Se pasaba el tiempo hablando de recaudaciones”.

Dos veranos idénticos

Cuatro décadas después, Jurassic world –la primera película de la historia en superar los 500 millones de dólares de taquilla en su estreno, y la más rápida, en tan solo 13 días, en alcanzar los mil millones- muestra que en esencia nada ha cambiado.
 Solo el tamaño de los bicharracos, el número de sus dientes y los presupuestos: cuanto más, mejor. Más aún, Steven Spielberg y Universal son quienes producen Jurassic world: ambos veranos se miran cara a cara como reflejos de un espejo
. En el resto del mundo, Tiburón llegó en diciembre de 1975.
“Entonces Spielberg era un tipo arrogante”, recuerda Enrique Herreros, el publicista de Universal encargado del lanzamiento en España.
“Mi trabajo fue sencillo. Se la mostré a los críticos, aproveché el ruido mediático procedente de EE UU y la estrenamos a lo grande
. Fue un exitazo”. Entre los numerosos homenajes que han celebrado este aniversario, Alamo Drafthouse, el famoso cine texano, proyecta durante varios fines de semanas la película en una pantalla gigante y el público la ve en sentado sobre flotadores en una laguna.
 No se dice nada de posibles escualos en el agua.
A finales de diciembre de ese año, Joe Alves, director artístico de Loca evasión, empezó a trabajar en un escualo mecánico de unos ocho metros.
 Mientras, una segunda unidad filmó en el Gran Arrecife australiano de coral tiburones blancos.
 Esa parte funcionó, no así los diseños de Alves, que fue sustituido en ese apartado por un jubilado, Bob Mattey, famoso por haber creado el calamar gigante de 20.000 leguas de viaje submarino. Mattey abandonó su retiro y construyó tres tiburones mecánicos a los que llamaron Bruce. Pocas veces funcionaron bien y solo sus problemas técnicos le costaron a la Universal dos millones de dólares.
 El rodaje, impuesto por Spielberg en aguas abiertas, arrancó el 2 de mayo de 1974 en la Costa Este estadounidense, en Martha’s Vineyard (isla de la que Spielberg no salió en cinco meses), y el presupuesto de cuatro millones se catapultó a nueve, y los 55 días de rodaje previstos se convirtieron en 159.
 El guion fue reescrito a la carrera por Carl Gottlieb, pero por una vez la historia no fue la culpable de los retrasos, sino los falsos tiburones, que no habían sido testados en el mar. De Palma, que vio las primeras tomas, recuerda:
 “A Bruce se le ponían los ojos bizcos, y no podía cerrar las mandíbulas”. Los escualos de pega se desteñían, se hundían al igual que el barco protagonista.
 Como se rodaba en alta mar, de las 12 horas de cada jornada solo eran útiles cuatro: entre ir y venir y las manipulaciones de los tiburones y los barcos se perdía el resto del tiempo…
Actores borrachos, constantes accidentes… Robert Shaw era tan buen intérprete como alcohólico, Roy Scheider perdía constantemente los nervios y Richard Dreyfuss, que pensaba que aquello era un fracaso seguro, se convirtió en el rey de la farra en Martha’s Vineyard.
 El enfrentamiento final entre el trío protagonista y y el tiburón se rodó en dos meses y medio, duplicando lo presupuestado para ese momento
. Solo una cosa funcionó durante la filmación: la montadora Vera Fields, que fue realizando su trabajo según se rodaba (y no al final), con lo que en Universal fueron viendo metraje de suficiente calidad como para no abandonar la película.
 Como los bichos mecánicos eran un desastre, Fields y Spielberg decidieron que el tiburón blanco solo aparecería de la mitad del filme hasta el final.
 El truco cuajó, aumentando la tensión en pantalla.
El rodaje acabó en septiembre y en diciembre se filmaron en Los Ángeles un par de tomas más. Cuando Spielberg escuchó la primera propuesta musical de su amigo el compositor John Williams, le dio la risa y pensó que estaba bromeando.
Sin embargo, el músico acertó: aún hoy mucha gente tararea su melodía cuando se sumerge en el mar… y otros por miedo ni siquiera se bañan, mientras en su cabeza retumba la famosa partitura.
A pesar de todos los incidentes, la película fue un éxito de taquilla y crítica
. Tras un pase increíblemente bueno con público en Dallas en marzo de 1975, Universal decidió saturar las televisiones con anuncios e invirtió 700.000 dólares.
Pero Zanuck optó por un estreno de tan solo 409 cines: que la gente se moviera a ver Tiburón.
 Acertó con la expectación; a mediados de julio ya estaba en mil pantallas y superado los 470 millones de dólares de taquilla, en su momento, un récord
. Desde ese momento, Hollywood abandonó la Navidad como época de grandes lanzamientos, multiplicó su inversión publicitaria televisiva e incrementó su apetito por las tajadas económicas rápidas: y cuanto más rápidas, mejor.
 Se olvidó del público adulto, que había dejado de ir a los cines, y se centró en los adolescentes, que seguían fieles a las salas
. Star wars no hizo más que confirmar el cambio, convirtiendo el material de serie-B, entonces en manos de productores como Roger Corman –que acabaron así destruidos-, en la esencia de los guiones y de las grandes producciones de las majors.

19 jul 2015

Hallado un hombre muerto en la piscina de Demi Moore

El joven, de 21 años, ha aparecido ahogado en la piscina de la famosa actriz de su casa de Beverly Hills.

La actriz Demi Moore en una gala en honor a Tarantino. / VALERIE MACON (AFP)

Un joven de 21 años fue encontrado muerto en la piscina de la famosa actriz Demi Moore en la madrugada del domingo
. Moore no se encontraba en su casa de Beverly Hills en ese momento, según informó la policía al diario Los Angeles Times.
La policía llegó a la escena en la madrugada y encontró a un hombre que estaba siendo atendido por los paramédicos. Fue declarado muerto poco después.
La policía de Los Ángeles apunta a un accidente de un miembro del personal que trabajan en la lujosa casa de la actriz hollywoodiense.
 "Parecía haber resbalado y caído en la piscina. Y no sabría nadar", declaró un sargento a un diario local.
La policía continua con las investigaciones
La actiz, de 52 años , ha protagonizado películas como la exitosa Ghost ( 1990 ) y  GI Jane ( 1997). Estuvo casada hasta hace dos años con Ashton Kutcher y antes lo estuvo con Bruce Willis.