Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

19 jul 2015

Eugenia y Coronado desplazan a Preysler y Vargas Llosa en el cuché

El verano no da tregua
. Los arrumacos de la nueva pareja del verano, Eugenia Martínez de Irujo (46) y José Coronado (57) ya tienen su portada en '¡Hola!'. Aunque las webs de sociedad se adelantaron a la 'Biblia rosa', el interés por ver las primeras imágenes de la aristócrata en brazos del actor -con permiso de ABC, que también adelantó algunas fotografías de sus encuentros- no ha menguado
. Un amplio reportaje que ha conseguido desplazar al otro gran romance estival, el de Isabel Preysler y el escritor Mario Vargas Llosa. ¿Tendrá algo que ver con las confesiones de la reina del corazón a otros medios 'off the record'?
Salidas en moto, románticas cenas, conversaciones en terrazas, abrazos en las calles... Parece que la duquesa de Montoro y el protagonista de la serie 'El Príncipe' están viviendo un buen momento y no se esconden
. Ambos son conscientes de su perfil público y los paparazzi van a seguirles allá donde vayan. Coronado ya se ha pronunciado al respecto anoche, en el preestreno de 'Sólo química', donde realiza un cameo: 'Sí, estoy feliz'
. No se esperaba que diera la cara tras saltar la liebre. Se avecinan nuevas portadas en la revista de cabecera de la Casa de Alba...
La otra gran protagonista del papel cuché es Sara Carbonero.
 La periodista deportiva deja su trabajo por amor y acompañará a Iker Casillas a Oporto.
 La despedida y su nueva guía en la ciudad copan las páginas de varias revistas.
Por su parte, 'Diez Minutos' se dedica al clan Pantoja, una vez Chabelita ha abandonado 'Supervivientes'.
 La hija de la tonadillera más famosa de España, ahora en la cárcel, pide perdón a su novio Alejandro por sus coqueteos en la isla con Christopher.
 La publicación también se atreve a desvelar las idílicas vacaciones de Telma Ortiz, hermana de la Reina Letizia, quien demandó hace tiempo hasta a 50 medios de comunicación por publicar detalles de su vida privada. Imperdible también el disfraz de Terelu de los años 20 para asistir a un cumpleaños en una mansión de Madrid.
En Lecturas, más ración de Chabelita. "No me siento igual de querida que mi hermano [Kiko Rivera]", cuenta la joven de 19 años
. Atribuye gran parte de culpa a su tío Agustín.
 Desconocemos cuánto tiempo tardará el DJ en responder, y si lo hará en un 'Sálvame Deluxe' o en su cuenta de Twitter.
Permanecemos atentos. El cuento de nunca acabar, vamos... Y hablando de Telecinco, en la misma revista, el encuentro de Jorge Javier Vázquez y la Reina Letizia, además de un despliegue al ganador del último 'reality' de la cadena de Mediaset.
Por su parte, Semana apuesta sobre seguro con Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa. Erre que erre con que ella no ha roto ningún matrimonio, pese a lo que digan los hijos del Nobel.
 El pintor Fernando de Szyszlo, muy amigo del matrimonio, se ha pronunciado al respecto en la revista: "Mario no se ha vuelto loco, es una persona seria y consciente.
Por eso, tenemos que respetar lo que hace. Vamos a ver qué pasa". Pues eso, que queda mucho verano por delante.

El refugio de los actores de la ‘dolce vita’.........................................................María Salas Oraá

Portofino se convirtió en los sesenta en un paraíso vacacional, desde entonces no hay famoso que se resista al pueblo italiano.

 

Mariah Carey y su novio, el magnate australiano James Packer, en Portofino. / Cordon Press

El pequeño pueblo de Portofino, con apenas 500 habitantes y de orígenes marineros, se convierte en verano en la localidad costera más exclusiva de Italia a la que acuden los famosos seducidos por su belleza.
Situado a 35 kilómetros de Génova, en el noreste del país, Portofino es una bahía inmersa dentro del parque natural de la región en la que el azul del mar contrasta con el verde de la vegetación y con las tonalidades de las coloridas casas del puerto.
Se puso de moda en los sesenta como lugar de vacaciones de los actores y actrices de la dolce vita, que dejaban la elegante vía Veneto de Roma atraídos por la belleza del paisaje, la intensidad de las puestas de sol y las fiestas exclusivas.
 Desde entonces, cada vez más celebridades acuden con sus yates a este pueblo de tradición marinera, cuyos habitantes eran conocidos como “delfines” por los griegos y los romanos gracias a su habilidad como navegantes.
Su famosa piazzeta, símbolo del pueblo, se ha acostumbrado a ver pasar durante el verano a cantantes como Beyoncé, Rihanna, Rod Stewart y el tenor italiano Andrea Bocelli y a top models como la diosa de ébano Naomi Campbell, la supermodelo israelí Bar Refaeli y la alemana Heidi Klum.
 Solo en esta semana se han dejado ver los diseñadores Dolce&Gabbana junto a Kylie Minogue y Sylvester Stallone con su familia.
Sylvester Stallone pasea con su familia por las calles de Portofino esta semana. / cordon press
En sus aguas han navegado actrices como Eva Longoria, Salma Hayek y Eva Mendes, que eligieron el mismo lugar de vacaciones que compañeros de profesión como Leonardo Di Caprio y Michael Douglas.
La cantante Mariah Carey fue la primera cara conocida en estrenar esta temporada estival y lo hizo la semana pasada acompañada de su multimillonario novio australiano James Packer y a bordo de una embarcación de 50 millones de euros
. La pareja fue retratada cuando paseaba abrazada por el puerto y los turistas fotografiaron a la cantante cuando entró en la iglesia de san Jorge, patrón de Portofino.
Hasta este escenario romántico también viajó con su mujer el futbolista español Xabi Alonso, que fueron fotografiados el verano pasado en una escapada de fin de semana para celebrar sus cinco años de matrimonio en el enclave mediterráneo.
Un lujar idílico y con encanto que sirvió de inspiración para un perfume de los modistas italianos Domenico Dolce y Steffano Gabbana, embaucados por el aroma fresco de este escondite del Mediterráneo.

Así es un día de compras con la extraordinaria Iris Apfel................................................Noelia Ramírez

Pasamos una jornada con la rara avis de la moda, abanderada de la autenticidad y de un estilo único, aprovechando el cálido homenaje que le rindió la pasarela 080 Barcelona Fashion.

Iris Apfel

Apfel descansa en el espacio Azul Tierra, en un momento de sus compras. «¿Cuál es mi color favorito? En la tonalidad apropiada, ninguno me disgusta».
«¿Hay alguna tienda en Barcelona que tenga joyas grandes y raras? Ésas son las que me gustan, ¿por qué no me llevas a alguna?». Iris Apfel quiere ir de compras.
 Es sábado por la mañana, estamos en su suite del Mandarin Oriental y, aunque el aire acondicionado ejerza agradecidamente su función, Barcelona pasa por una ola de calor histórica.
 A Iris (y a sus 93 años) poco le importa el bochorno y el sol abrasador.
 Ella insiste en pasar el día de tiendas. «Me encanta buscar cosas, creo que en otra vida fui cazadora-recolectora, pero ahora siempre ando liada y comprar se ha convertido en un placer esporádico»
. La rara avis de la moda (mote que se ganó gracias a la exposición con 80 de sus excéntricos looks en el museo Metropolitan de Nueva York en 2005) visita por tercera vez la capital catalana, invitada y homenajeada por la pasarela 080 Barcelona Fashion.
«Primero vine en el 53 y luego en los 70.
 La ciudad ha crecido muchísimo, ahora es mucho más internacional, aunque solo veo las mismas tiendas que en EE UU», lamenta mientras indica a la maquilladora que ella con un poco de labial y polvo bronceador se apaña, porque anda con molestias en sus ojos.
 Apfel lleva desde el lunes en la ciudad, y ya le ha dado tiempo a recorrerse Els Encants Vells («un mercadillo fantástico, compré unos botones y unos bolsos que me vienen fenomenal»), ir al desfile de Custo, emocionar a los 200 espectadores que acudieron a su encuentro en la Fundación Miró para visionar Iris (el último documental de Albert Maysles, inolvidable director de Grey Gardens), comer dos veces en La cuina d’en Garriga y comprar en Uterqüe
. La firma de Amancio Ortega la tiene fascinada. «Me ha encantado: los precios están bien y sus joyas son fantásticas.
 Recomiéndame algo similar», dice, en su ánimo infinito por descubrir nuevos tesoros.


Iris Apfel

‘It-girl’ a los 84. 

 Precisamente su ecléctica colección de joyas es la culpable de que se haya convertido en un icono de moda idolatrado a escala global.

 Tenía 84 años cuando se transformó en la «anciana debutante de la moda».

 Fue cuando a Harold Koda, comisario del MET, le chivaron que había una neoyorquina que tenía una de las colecciones de alta joyería más interesantes de Estados Unidos. 

 Pertenecía a una interiorista que había trabajado como decoradora para nueve presidentes en la Casa Blanca (desde 1950 hasta 1992) y era propietaria junto a su marido, Carl Apfel, de la reputada firma de telas Old World Weavers

. Koda pronto comprendió que esos collares arquitectónicos no podían disociarse de unos looks que desbordaban personalidad, así que le dedicó una exposición a parte de su increíble armario. Nina Ricci, Balenciaga, Armani… 

Apfel tiene una colección de ensueño, sin formalismos, que abarrota sus tres pisos de propiedad y que combina prendas de alta moda con ropa de mercadillos de sus viajes por todo el mundo.

 De cuando buscaba de sol a sol rarezas para decorar los hogares de una exigente clientela como Jacqueline Onassis o Esteé Lauder. 

«Ahora vivimos la peor década de todas. Estos diseñadores jóvenes de hoy en día están obsesionados con los medios de comunicación y no saben cómo coger un patrón ni cómo cortar una tela.

 El mercado de masas lo ha matado todo. Ya lo advirtió Balenciaga cuando se retiró y dijo que la moda había muerto. No sé si es el final, pero estamos muy cerca», cuenta. 

Envejecer no es un pecado. La silla de ruedas de Apfel se queda aparcada toda la jornada en el maletero del coche.

 Para la segunda parada, en Sarrià, en el local Passage, sigue igual de enérgica.

 Ella defiende el paso de los años y reniega de la cirugía. «Cuando las chicas son jóvenes y bonitas tienden a confiar únicamente en cómo lucen

. Cuando esas pobres jóvenes que no se han cultivado se hacen mayores, su belleza desaparece y no les queda nada. Yo me di cuenta de que si quería ser atractiva, tenía que hacer algo más. Ser más lista. 

Si quieres resultar cautivadora, primero tendrás que interesarte por algo. Me dan pena todas estas mujeres que viven obsesionadas, como si envejecer fuese un pecado o significase el fin de todo.

 ¡Menuda estupidez!».

Iris Apfel

Ella confía en el legado de sus alumnos de la Universidad de Texas, donde da clases desde hace unos años, aunque reconoce que «los jóvenes de hoy en día están tan absortos en sí mismos que creen que tienen derechos porque sí, pero se equivocan

. En esta industria no llegas y te dan la oficina con vistas, la gente que realmente lo ha hecho bien empezó fregando suelos, y no hay nada malo en ello».

 Ella no fregó los de la Casa Blanca, pero asegura que cuando trabajaba decorándola, la única primera dama con la que pudo entenderse fue Pat Nixon.

 «Al menos se preocupaba por el legado histórico, al resto le importaba todo un carajo y no tenían gusto.

 Fíjate en la señora Clinton [Bill Clinton fue el último presidente para el que trabajó], ni siquiera se interesa por cómo luce».

La confesión en internet de una mujer india violada emociona a su país................................Belén Hernández

Sapna Bhavnani, exconcursante de Gran Hermano 6 en India y peluquera de famosos, confiesa a través de las redes sociales y después de 20 años un ataque sexual que sufrió en Chicago.

La imagen de Sapna Bhavnani publicada en 'Humans of Bombay'
La imagen de Sapna Bhavnani publicada en 'Humans of Bombay'

Sapna Bhavnani decidió contar sobre el escenario la violación que sufrió hace 20 años cuando vivía en Chicago.
La artista y activista india de 44 años lo hizo en la obra Nirbhaya junto a otras mujeres que habían sufrido situaciones similares.
 La pieza, premiada en el festival Fringe de Edimburgo en 2013, es un homenaja a la joven con el mismo nombre que fue atacada sexualmente hasta la muerte en Nueva Delhi en diciembre de 2012 y que conmocionó a la India.
 Cuando la obra llegó a su país, entre el público estaba Karishma Mehta, una economista que en 2014 se convirtió en responsable del blog Humans of Bombay donde publican imágenes de ciudadanos indios anónimos, siguiendo el ejemplo del famoso Humans of New York de Brandon Stranton. “Decidí quedar con ella para tomar un café en Bandra [suburbio de Bombay] y acabamos hablando casi dos horas", explica a Verne.
 "Le pregunté si quería contar su historia. Sonrió y me dijo que sí".
 El resultado se publicó el pasado 9 de julio y desde entonces acumula más de 2.000 me gusta en Instagram y más de 85.000 en Facebook.
 "Cuando me pidió que le contara mi historia estaba tan asustada que sentía que el corazón se me había caído a los pies", explica por correo electrónico Bhavnani.
 "Pero algo me llevó a decirle que sí. Tuve que decidirme en el momento y esa espontaneidad hizo que el resultado haya sido mágico”.
 Ambas mujeres se encontraron tras acabar la función teatral, pero hasta este año la imagen no ha sido publicada.

La historia de Bhavnani no solo ha emocionada a las redes sociales, los medios tradicionales también han querido contar la historia de esta mujer famosa en su país por ser peluquera de famosos como los actores de moda en Bollywood Katrina Kaif o Hrithik Roshan o el capitán del equipo nacional de cricket indio Mahendra Singh Dhoni y además de exconcursante de Bigg Boss 2012 -la versión india del reality Gran Hermano-.
 Cuando su experiencia llegó a  The Independent, el HuffingtonPost India o la cadena de televisión nacional india NDTV, se multiplicó su repercusión digital. "Las reacciones posteriores han sido una bendición", asegura Bhavani, “siento que dará fuerza a otras personas para hablar”.
La tragedia que sufrió se la contó a su madre por primera vez media hora antes de salir al escenario con la obra Nirbhaya.
 “Cómo buena madre india me planteó que por qué quería que el mundo lo supiera. Estaba conmocionada.
Pero eso fue lo que más fuerza me dio para seguir adelante”. Después del éxito de función, que cosechó premios internacionales y viajó hasta Nueva York, relató su experiencia en la revista Decan Chronicle en 2014 y viajó por zonas rurales para compartir su experiencia con mujeres indias.
 A falta de un psicólogo, cuenta que a veces también acudía a una particular “terapia de moda”: compraba algo en Primark durante su estancia en Edimburgo, para luego volver a su habitación de hotel exhausta.
Desde la violación de una joven en un bus de Nueva Delhi en 2012, cada vez más mujeres indias han hablado sobre su experiencia y la sociedad las ha acogido, dejando a un lado la tradición que las convertía en el objetivo de todo tipo de ataques.
 “Tengo clara mi misión. No quiero discutir sobre el odio, quiero que las personas que han vivido este trauma puedan seguir adelante.
 Si después de escuchar mi historia, solo te quedas con eso y no con el amor a los supervivientes, es que no he hecho mi trabajo bien”, asegura Bhavani, que dice no sentirse afectada por los malos comentarios que ha recibido, ni tener malos recuerdos de Chicago ni de su etapa en Estados Unidos. “El yoga ha sido mi mejor profesor. No le deseo la muerte a mis violadores, ni siquiera deseo que los castren…
 Alguien me dijo que antes de la tormenta viene la calma, pero para mí ha sido después”.

“Después de que mi padre muriera, me mudé a Chicago donde encontré personas como yo que podía ser ellas mismas, tatuarse, experimentar con su pelo y sentir la libertad.
Una Nochebuena salí a tomar algo sola a un bar, con un vestido corto y mi pintalabios rojo.
 Tenía 24 años y había bebido, cuando un grupo de chicos salió de detrás de unos contenedores, me apuntaron con una pistola y me forzaron a practicarles sexo oral, hasta acabar en una violación colectiva.
 Me recuerdo volviendo a casa queriendo olvidarlo todo y dejando este incidente en mi subconsciente para no dejar que me deprimiera
. Sigo llevando vestidos cortos y el rojo más brillante en mis labios.
 Después me casé con el amor del instituto, tuve que enfrentarme al maltrato y salí de aquel matrimonio pensando por qué tenía que pasarme eso a mi, una feminista convencida.
 Y pensé que hay cosas fuera de tu control
. Vivimos en un mundo donde todos estamos estresados intentando salir adelante y tratando de ser escuchados, pero me gustaría decir que nadie quiere que le peguen, lo violen o tener que vender su cuerpo.
 He tardado 20 años en poder contarlo, pero para mi no es un signo de debilidad que una mujer se lo guarde y lo calle, sino una marca de fortaleza y algo que debemos respetar”.