Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

27 jun 2015

Madrid ilumina la Cibeles con los colores de la bandera arcoíris

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, tiene una fuerza tremenda en las redes sociales. Lo demostró durante la campaña electoral, cuando miles de usuarios se volcaron para apoyarla, y lo ha vuelto a demostrar este fin de semana.
Carmena colgó a medianoche en Twitter una foto de la fuente de Cibeles de la capital iluminada con los colores del arcoíris, en honor del Día Internacional del Orgullo Gay, que se celebrará este domingo
. A la imagen únicamente le acompañaba un texto, "#LoveWins", el hashtag utilizado para celebrar la legalización del matrimonio gay en EEUU.
¿Simple? Pues el mensaje ha conseguido más de 3.000 retuits (y subiendo) en apenas unas horas.
El Ayuntamiento de Madrid se ha adelantado dos días a la conmemoración del Día Internacional Orgullo LGTB al colocar este viernes la bandera arcoíris en el balcón de la antigua sede del Consistorio, en la plaza de la Villa, así como en las juntas municipales de los 21 distritos de la ciudad.
Además de la Cibeles, también la fuente de Neptuno se ha iluminado con los colores de la bandera arcoíris.
Las banderas permanecerán hasta el próximo día 5 de julio, fecha en la que concluirán las actividades organizadas para celebrar el Orgullo de Madrid 2015.
"El compromiso municipal con la defensa de la igualdad real de derechos de todas las personas tiene hoy un símbolo claro en Madrid.
 La bandera arcoíris, símbolo de la lucha del movimiento LGTB por la igualdad de lesbianas, gais, transexuales y bisexuales, ondea desde esta tarde en la sede de las juntas municipales de los 21 distritos de la ciudad", reza la nota del Ayuntamiento.
Asímismo, el Ayuntamiento de Madrid tiene previsto izar la bandera arcoíris en el Palacio de Cibeles, sede actual del Consistorio, el próximo domingo, aunque los servicios jurídicos del Gobierno municipal estaban analizando la forma concreta para hacerlo "conforme a la ley".

La bandera arcoíris ondeará en el Ayuntamiento de Madrid y en las juntas de distrito durante las fiestas del Orgullo

 

 

 

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Revolución del armario global........................................................... Carmen Mañana

Christian Dior puso patas arriba la sociedad francesa de posguerra con el traje Bar y la estética del 'new look', que celebraba el poder de lo femenino frente a la austeridad

Setenta años después, aún puede percibirse su influencia. Ahora, un libro y una exposición analizan este fenómeno.

Traje Bar perteneciente a la primera colección de alta costura que Christian Dior presentó el 12 de febrero de 1947 en París. / Patrick Demarchelier
Diseñar una falda por debajo de la rodilla podría parecer tan provocador como dejarse barba de tres días.
Pero este acto supuestamente irrelevante se convierte en todo un desafío si se acomete en las postrimerías de la II Guerra Mundial.
 Una época en la que las cartillas de racionamiento aún funcionaban en Francia, el metro de tela seguía vendiéndose a precio de chuletón de buey en Reino Unido y los shorts vaqueros formaban ya parte del paisaje costero estadounidense
. Pese a todo ello, el 12 de febrero de 1947, Christian Dior (Granville, Francia, 1905) decidió presentar en París un modelo compuesto por una falda larga negra y una chaqueta blanca que “marcaba la cintura al tiempo que redondeaba las caderas, enfatizaba el pecho y subrayaba los hombros”.
 Así definía Gianfranco Ferre, diseñador de Dior desde 1989 hasta 1997, el traje Bar. Esta pieza no solo acaparó el protagonismo del primer desfile de alta costura de la maison, sino que dio lugar al new look, una nueva estética que redefinía la silueta de la mujer
. Celebrando el poder de las curvas frente a la austeridad imperante, sacudió los cimientos de la moda y agitó una sociedad en plena transformación.
Siete décadas después, su influencia aún puede percibirse con claridad.
Desde los salones de alta costura hasta las salas de juntas. Un libro de la editorial ­Rizzoli y una exposición titulados Dior, la revolución del new look analizan ahora la trascendencia de este fenómeno.
 Bajo una mirada escéptica o propia del año 2015 –donde prácticamente cualquier cosa es tendencia– resulta difícil creer que un cambio en el patronaje pueda tener un efecto real en la vida de las mujeres y en la industria de la moda.
Por eso, a Laurence Benaïm, responsable del libro Dior, la revolución del new look (Rizzoli), le gusta recordar el impacto que la aparición del traje Bar generó en Estados Unidos.
 Dior fue acusado de querer “ocultar las sagradas piernas de las americanas” e incluso hubo protestas en Chicago al grito de “¡Abajo con el new look! ¡Quememos al señor Dior!”.
Esta nueva estética no solo era percibida por algunas mujeres “como un paso atrás”, según apunta Benaïm, sino también como un ejercicio de ostentación gratuito tras las penurias de la guerra.
 En Reino Unido, por ejemplo, la Normativa para la fabricación de la ropa civil, vigente durante la II Guerra Mundial, limitaba el ancho de las faldas a seis pies (1,83 metros)
. Para fabricar una de las que Dior presentó en 1947 se requerían casi 60 metros de tela.
Chaqueta y falda de lana pertenecientes a la colección de alta costura primavera-verano 2010 de Dior. / Patrick Demarchelier
“En el resto de Europa, sin embargo, estos ambiciosos patrones animaron la reindustrialización textil, donde Marcel Boussac, propietario de la marca Christian Dior, fue un actor principal”, señala Benaïm.
Gracias o a pesar de la polémica, el new look se convirtió en un éxito inmediato.
 El traje Bar, que costaba 58.500 francos (unos 3.200 euros actuales), fue uno de los más demandados de la colección, según asegura Pierre Cardin, aprendiz por entonces de monsieur Dior.
Además, el maestro de Granville decidió vender licencias para que otros fabricantes produjesen versiones de sus piezas.
 Lo que solo ayudó a popularizar aún más el new look. “De repente todo lo demás parecía pasado de moda. Recuerdo ver a mujeres añadiendo trozos de tela a sus faldas”, cuenta Hubert de Givenchy en el libro de Benaïm.
 “Esa colección de 1947 funcionó como un verdadero manifiesto. Reivindica el poder de la vida, simbolizado por una opulenta femineidad, en contra de la destrucción.
 Encarna la esperanza en el futuro”, argumenta Florence Müller, comisaria de la exposición Dior, la revolución del new Look, que acoge el Museo Christian Dior de Granville (Francia).
Según Benaïm, ese desfile “materializó la idea de bienestar reencontrado, la vuelta al arte de gustar”. Ocho años después, Christian Dior y su new look ya vendían, según datos de la marca, más prendas que sus competidores directos: 5.154 frente a las 4.140 de Jacques Fath y las 300 de Chanel.
¿Supo leer el maestro una pulsión inconsciente entre las mujeres que habían pasado años enfundadas en uniformes de soldado, enfermera u obrera, o la provocó? “El gran modisto es aquel que sabe, como un alquimista, asociar su historia a la historia y hacer que no sepamos cuál es el origen exacto de sus creaciones. Un gran artista es el que no deja el cuerpo del delito. Si no, sería demasiado fácil, ¿verdad?”, reflexiona Benaïm.
Varias modelos lucen prendas de la colección de alta costura para el otoño-invierno de 2012, la primera que Raf Simons presentó como director creativo de la marca francesa. / Patrick Demarchelier
Los expertos como Müller creen que pudo inspirarse en la belle époque de su infancia, así como en la indumentaria de las amazonas de finales del siglo XIX.
 Pero más trascendente que las raíces de esta nueva silueta resulta su influencia a lo largo de las décadas. Empezando por su propia casa y terminando por las cadenas low cost.
La clave de que el new look continúe siendo un referente relevante e inagotable reside, en palabras de Benaïm, en la compleja técnica que esconde:
“Constituye una lección absoluta de rigor y de corte”. El equilibrio “entre las estructuras arquitectónicas y flexibles” que exhiben sus diseños los convierte, según Müller, en piezas atemporales. Y, por tanto, trasladables a cualquier época, incluida la actual. Si no literalmente, sí a través de algunos de los elementos que Dior ideó.
Para su primera colección al frente de la casa francesa hace tres años, Raf Simons reinterpretó la curva sobre las caderas de la chaqueta Bar y la combinó con unos pantalones negros. Antes que él, John Galliano, director creativo de la maison desde 1997 hasta 2011, le dio un toque neocolonial y la aderezó con collares masáis.
Y así ad infinitum. Puede que Christian Dior muriese 10 años después de crear el new look, pero su obra, como la de los grandes genios, le ha sobrevivido custodiada en museos, plasmada en libros y caminando, cada día, entre nosotros.

 

Quijote, un telescopio para el Nobel............................................................. Nuño Domínguez / Javier Salas

Se inaugura en Tenerife el experimento con el que científicos españoles quieren captar el primer eco del Big Bang.

Instalación de los telescopios del proyecto Quijote en el Observatorio del Teide. / IAC
Estos días, en Tenerife, hay un puñado de españoles empeñados en lograr un descubrimiento digno de un Nobel.
 Lo hacen con un presupuesto magro y atacan uno de los mayores enigmas del universo por un flanco en el que están solos. Su gran apuesta se llama Quijote, un observatorio con dos telescopios de 2,5 metros de diámetro que domina la isla de Tenerife desde Observatorio del Teide, a más de 2.300 metros de altura.
 Está previsto que el Rey Felipe VI inaugure hoy este y otros seis telescopios robóticos.
“Este tipo de instrumentos te ofrecen grandes ventajas, yo a las nueve acuesto a mis hijas y a las diez puedo estar buscando asteroides que podrían aniquilar una ciudad entera”, explicaba hace unos días Miquel Serra, administrador del observatorio
. Cinco días antes de la inauguración, este científico y gestor prepara todo para la visita del monarca. Hay un nuevo telescopio ruso ya perfectamente instalado y en frente una plataforma de cemento vacía en la que debería instalarse un telescopio de Qatar.
 También hay dos instrumentos estadounidenses y otro liderado por el Observatorio Astronómico de Mallorca para cazar asteroides que por su tamaño se llaman city-killers, asesinos de ciudades.
El Quijote también es un observatorio robótico, aunque apunta a algo infinitamente más lejano. Uno de sus dos radiotelescopios comenzó a barrer el cielo en 2012.
El segundo comenzará a funcionar ahora.
 Su objetivo es captar señales conocidas como ondas gravitacionales primordiales, surgidas menos de un segundo después del Big Bang, hace 13.700 millones de años.
Captarlas sería la comprobación de que el universo recién nacido vivió un periodo de inflación en el que su tamaño se multiplicó millones de veces en fracciones de segundo.
 Se trata de un fenómeno clave para que un universo sin luz ni materia pudiese evolucionar hasta formar estrellas, galaxias y planetas como la Tierra donde la vida es posible.
 Demostrar la existencia de ese eco lejano se considera, además, un pasaporte directo al Premio Nobel de Física, que sería el primero en el caso de España.

Se acaba la financiación

En el experimento de Tenerife participan el IAC, el Instituto de Física de Cantabria, la Universidad de Cantabria, la empresa Idom que ha construido los telescopios. 
También colaboran el Observatorio Jodrell Bank de la Universidad de Manchester (Reino Unido) y el Cavendish Laboratory de la Universidad de Cambridge. 
El 90% del experimento es español. Está previsto que capte datos durante 10 años, aumentando periódicamente el umbral de intensidad de la señal que puede captar.
Uno de sus problemas actuales es la financiación. 
Su presupuesto total ha sido de seis millones de euros, explica Rebolo. 
La mayor parte -cuatro millones de euros- vino del programa Consolider en 2007. Ese programa se termina este mismo año , lo que obligará a reducir el personal que trabaja en el experimento
. “En total trabajamos aquí 15 científicos y 15 ingenieros”, explica Rebolo. “Una vez acabado el programa [Consolider], si no hay nada equivalente, a partir del próximo año empezamos a perder ingenieros y postdocs”, lamenta.
Nos enfrentamos a “grupos muy potentes, con muchos recursos económicos, pero, por ahora, la cuestión está completamente abierta”, explica en su despacho Rafael Rebolo, director del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y padre intelectual del experimento.
 El año pasado, el equipo estadounidense que lidera la caza de estas señales se dio el batacazo de su vida al anunciar, sin pruebas suficientes, que habían encontrado ese primer eco del Big Bang.
 Otros experimentos demostraron que probablemente el tipo de radiación captada venía del polvo dentro de nuestra galaxia y no de las ondas responsables de la inflación en los orígenes del universo. Por ahora nadie ha conseguido superar ese problema de la contaminación, pero este y muchos otros equipos siguen apostando por llegar a este descubrimiento histórico mediante el mismo método: captar la señal conjunta, descartar el ruido del polvo y ver si queda algún rastro de esas ondas primigenias.

¿Dónde está la meta?

El Quijote encarna otra manera de hacer lo mismo.
 Mientras el equipo de EE UU, BICEP, y el resto se aproximan a la señal empezando desde arriba y bajando a intensidades de señal cada vez menores, el telescopio de Tenerife parte de intensidades de señal bajas e irá subiendo.
 Si realmente existen las ondas gravitacionales, ambos equipos las encontrarán.
En el camino de Quijote también se interpone otro tipo de contaminación: la radiación sincrotrón
. Se trata de electrones haciendo piruetas debido a los campos magnéticos que acaban enmascarando la señal original de la primera luz del universo, conocida como Radiación Cósmica de Microondas. La gran ventaja, dice Rebolo, es que el comportamiento de los electrones se conoce mucho mejor que el del polvo y, además, es un experimento asequible
. “España no tiene la tecnología para hacer un BICEP y queríamos ser absolutamente autosuficientes”, resalta.
En 1992, los investigadores del IAC llegaron solo meses tarde a otro descubrimiento fundamental sobre la composición de esta primera luz del universo, dice Rebolo. Finalmente se les adelantó el equipo del satélite espacial Cobe de la NASA, que desde el punto de vista del presupuesto jugaban en otra liga.
 Los estadounidenses John Mathers y George Smoot recibieron el Nobel de Física en 2006 por el descubrimiento de la anisotropía del CMB, logrado gracias a ese satélite.
“Ahora nos pasa exactamente igual que en el 92”, explica Rebolo. “Estamos dando vueltas en la pista y no sabemos dónde está la meta
. Aquella vez ellos tenían mejor coche y ganaron.
Ahora puede pasar igual, pero ninguno sabemos dónde está la meta”, resalta.

Seis observatorios robóticos

El Rey tiene previsto inaugurar hoy otros seis telescopios robóticos de menor tamaño financiados por varios países.
MASTER. Este telescopio ruso que forma parte de una red con otros 10 instrumentos situados en otros puntos. Su objetivo es cubrir todo el cielo una vez al día para descubrir supernovas, exoplanetas o brotes de rayos gamma.
QES. Se trata de un instrumento de Qatar para captar nuevos exoplanetas y que también forma parte de una red con tres nodos, uno en China, otro en Nuevo México y este tercero en Tenerife.
MAGEC. Un telescopio para la detección de asteroides potencialmente peligrosos que pertenece al Observatorio Astronómico de Mallorca. En 2012 sus responsables descubrieron el DA14, un cuerpo que pasó muy cerca de la Tierra y que había pasado desapercibido a las mayores agencias espaciales del mundo.
AMOS-CI. Eslovaquia usa estos dos telescopios gemelos, uno en Tenerife y otro en La Palma, para detectar asteroides y otros meteoros.
LCOGT. Parte de la Red de Telescopios Las Cumbres de EE UU, con fines científicos y de ciencia ciudadana. Tenía ya observatorios similares en EE UU, Chile, Suráfrica y Australia.
SLOOH . Son dos telescopios de EE UU situados en el Observatorio del Teide desde 2004. Pertenecen a la Telescope Society (EE UU) y están abiertos al uso público a través de internet.

 

“Todavía echo de menos cosas de mi padre”...................................................... Luis Gómez

Francisco Rivera Ordóñez es un torero a una exclusiva pegado muy a su pesar y también un empresario a ratos perdidos. Hombre anuncio, ha vuelto a los ruedos por “necesidad vital”.

 

Francisco Rivera Ordóñez, durante la entrevista. / SAMUEL SÁNCHEZ
En el árbol genealógico de Francisco Rivera Ordóñez hay diez toreros, así que por edad (41), ahora le corresponde tomar el relevo de tan impresionante dinastía y representar el papel de cabeza de cartel. De hecho, ha regresado a los ruedos este año.
 Sin embargo, los avatares de su vida familiar le han convertido en permanente objetivo de la prensa: es un hombre a una exclusiva pegado.
 Al público en general le cuesta distinguir si es un torero famoso o un famoso que además es torero. Algún beneficio tiene esta contradicción, porque de paso se ha convertido en hombre anuncio, ahora para la firma de relojes Seiko.
Por el camino, también es empresario
. La entrevista se realiza de pie en la barra del bar de un restaurante por razones que no vienen al caso: no se aprecia incomodidad en el entrevistado, detalle que evidencia que es un torero muy toreado en estas lides.
Pregunta. Se retira en 2012 y regresa en 2015. Conclusión: en tres años, arruinado.
Respuesta. En mi caso, a Dios gracias, vuelvo porque lo echaba mucho de menos. Era una necesidad mía vital.
  No estoy completo si no cumplo mi ciclo en la plaza.
 Necesito hacer la vida de torero que es lo que a mí me gusta, y ahí consigo la felicidad plena.
P. ¿Realmente cree que puede aportar algo al toreo?
R. No. Lo que vengo es a realizar mis sueños, los que he tenido tantas noches.
 Creo que todavía puedo luchar por realizar esa faena que he soñado tantas veces y conseguir vivir otra vez esas emociones que solo se viven en el toro.
P. A los 41 años, ni es un torero joven que aporte frescura ni tan viejo como para que se le reconozca sabiduría.
R. Son 20 años.
 La experiencia no solo la dan los años sino los toros que toreas.
He toreado más de 1.000 corridas. Esa experiencia tiene que servir para algo ¿no?.
P. ¿Plazo para la retirada?
Francisco Rivera y su esposa Lourdes Montes. / EUROPA PRESS
R. Me he planteado torear este año para celebrar mis 20 años de alternativa.
P. ¿Hace planes?. ¿Se sitúa con 50 años?
R. No hago planes de una semana para otra, así que...
 Lo que sí me veo es en el campo tranquilito.
P. Se calificó como emprendedor.
Descríbalo mejor: ¿inversor o empresario?
R. Soy más empresario que inversor. En lo que me meto me gusta meterme de lleno y ser partícipe de la creación, como inversor puro y duro me he visto en alguna, pero no me llena.
P. ¿Y alguna empresa ha tenido éxito?
R. El último proyecto que hemos culminado es la Lonja del Barrranco de Sevilla.
P. ¿Ha creado empleo?
R. Mucho empleo.
P. ¿Cuánto es mucho empleo?
R. Directos son 80 puestos de trabajo.
 Y los indirectos, pues se me va.
P. Si de verdad es empresario, tendrá una opinión sobre la crisis.
R. La crisis es una realidad.
Tiene que servir para afianzar las empresas o para redirigirlas. Cuando todo va bien, se abusa. Hoy en día hay que usar la imaginación.
P. Ya, pero los sueldos son más bajos.
R. Pues hay que trabajar más.
P. Su vida privada es un hecho inevitable, pero al mismo tiempo le da fama y le permite ser un hombre anuncio.
Entiendo que esté harto, pero le reporta beneficios.
R. Quiero pensar que por lo que soy famoso es porque soy torero no por mi vida privada
. Cuando eres un personaje público estás expuesto y tu vida privada puede interesar, pero lo que soy es torero.
 He empezado una profesión y la lucho cada día.
P. ¿Controla su imagen?
R. Todos estamos preocupados por nuestra imagen desde que salimos de casa y nos ponemos una camisa que vaya acorde con tu personalidad.
 Mi imagen no siempre la puedo controlar, una vez que entras en ese circuito rosa pues ya la dejas de controlar y parece que vale todo, la manipulan, juegan con ella, es complicado.
Los hermanos Rivera durante la feria taurina de Villanueva del Arzobispo. / GTRES
P. Me sorprendió saber que la noche anterior a su boda con la hija de la duquesa de Alba, su madre (Carmen Ordóñez) le recomendó que se escapara y huyera, que ella se encargaría de dar la cara por usted.
R. Es el sexto sentido de las madres, eso solo lo tienen las madres. Y así fue.
P. ¿Y no se lo reprochó después?
R. Mi madre para nada era rencorosa en ningún sentido.
 Al revés, fui yo quien dijo:  'qué razón tenias. Nunca jamás'.
P. También sorprende que no pueda llevar a las corridas ningún recuerdo de su padre, ni un triste capote. (Isabel Pantoja no repartió algunas de esas pertenencias).
R. Tengo algunos, pero muy poquitos.
 Echo de menos tener cosas de mi padre.
 De hecho lo sigo echando de menos.
Acostumbrado a controlar sus respuestas (y sus emociones), de tan entrevistado como está, ese, "de hecho lo sigo echando de menos”, por fin le delata.