Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

15 jun 2015

¡Confirmado! Mario Vargas Llosa e Isabel Preysler son novios






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La revista ¡Hola! adelanta su salida a este lunes y publica en su portada la imagen que confirman la relación de Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa.
 Ajenos al revuelo mediático que ha dado la vuelta al mundo, la pareja disfrutó de una romántica cena. Isabel y Vargas Llosa, como dos personas libres, demuestran con su actitud que no se van a esconder.

Isabel conoció a Vargas Llosa en julio de 1986, cuando le hizo una entrevista para la revista ¡Hola!, y entablaron una buena amistad. Las circunstancias de la vida han propiciado que esa amistad se haya tornado en una relación de pareja.

Isabel ha ido retomando sus compromisos públicos tras la muerte de Miguel Boyer.
 El premio Nobel, por su parte, está separado Patricia Llosa, con la que se casó en segundas nupcias después de separarse de su primera esposa, Julia Urquidi.
Vargas Llosa aclaró su situación sentimental tras las imágenes publicadas por ¡HOLA! de su almuerzo con Isabel.
"Lo único que le confirmo es que estoy separado.
Digo simplemente que estoy separado y no tengo más declaraciones que hacer sobre mi vida privada", dijo.

‘Yesterday’ cumple 50 años.......................................................................... Fernando Navarro

La canción de Paul McCartney para los Beatles es la más versionada de la historia.

Todo comenzó una mañana en mayo de 1965
. A Paul McCartney se le había pegado una melodía en la cabeza durante un sueño y no conseguía quitársela.
 Lo que parecía un juego de su mente llegó a convertirse en una de las melodías más reconocibles de la historia del pop en manos de The Beatles.
  Según sus propias palabras, era como una vieja melodía de jazz, como las que solía cantar su padre y que le hacía volver a su pasado.
La letra, en cambio, fue otro cantar.
 Cuenta la leyenda que su autor canturreaba como primer verso “scrambled eggs, oh baby, how I love your legs” (“Huevos revueltos; oh, cariño, cómo me gustan tus piernas”).
 Lo repitió durante días pero, al final, durante un viaje a Portugal con su chica de entonces, Jane Asher, le puso los versos adecuados.

Letra de 'Yesterday'

Ayer,
Todos mis problemas parecían tan lejos.
Ahora parece como si
Estuvieran aquí para quedarse.
Oh, yo creo en el ayer.
De repente,
No soy ni la mitad del hombre que solía ser.
Hay una sombra suspendida sobre mí.
Oh, el ayer vino de repente.
Por qué ella tenía que irse, no lo sé.
No me lo dijo.
Yo dije algo malo,
Ahora añoro el ayer.
Ayer,
El amor era un juego tan fácil de jugar.
Ahora necesito un lugar para esconderme.
Oh, yo creo en el ayer.
La canción, finalmente, se grabó el 14 de junio de 1965
. Después de una toma con John Lennon en el órgano Hammond, el productor George Martin sugerió a McCartney usar un cuarteto de cuerda
. McCartney se resistió en un principio y dijo: “No quiero ser un Mantovani –en referencia al compositor de música ligera italiano, que solía tocar en aquella época en auditorios de Londres-“. Pero sin esos arreglos la canción no hubiese sido la misma.
Yesterday se publicó en el álbum Help! .
Tiene el honor de ser la canción con más versiones de la historia, según el Libro Guinness de los récords. Entre sus más de 1.500 versiones, son famosas las cantadas por Frank Sinatra, Aretha Franklin, Elvis Presley o Willie Nelson.
 Este monologo interior de McCartney guarda una melancolía mágica.
 Es casi imposible no quedar seducido por ella.


Una canción eterna

 

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, novios desde hace dos meses

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, novios desde hace dos meses

Viuda de Miguel Boyer desde septiembre de 2014, Isabel Preysler ha recuperado la sonrisa y las ganas de amar junto al premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa
. Fuentes muy cercanas a la pareja han confirmado la noticia a DIEZ MINUTOS.

Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa son pareja desde hace dos meses
Se conocen desde hace décadas pero ha sido ahora cuando se han enamorado
. Fuentes muy cercanas a la familia de Isabel Preysler han confirmado a Daniel I. Carande, periodista de DIEZ MINUTOS, que hace poco más de dos meses que sale con el premio Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa.
La noticia es un auténtico bombazo pues la guapa filipina enviudó de su tercer marido, el exministro Miguel Boyer, fallecido a consecuencia de las secuelas de un ictus, en septiembre de 2014
. Por su parte, se había dicho que él llevaba unos meses separado de su esposa, su prima hermana Patricia Llosa, con quien contrajo matrimonio hace ya medio siglo, en 1965.
 Sin embargo, el comunicado de Patricia, a raíz de la noticia de la relación de su marido con Isabel, en el que asegura que no están separados, deja muchos interrogantes en el aire.
Nuestra revista puede confirmar que el prestigioso escritor peruano ya ha entrado en casa de Isabel Preysler en varias ocasiones, donde ha acudido a cenar, aunque afirma el entorno de la exmujer del cantante Julio Iglesias que "todavía es pronto para hablar de noviazgo".
Quienes parecen estar encantados con esta relación son los hijos de la ahora empresaria cosmética, que consideran a Vargas Llosa como un hombre encantador y muy culto
 Todos desean que Isabel vuelva a sonreír y lo cierto es que el escritor ha logrado que pase de la tristeza a las ganas de volver a mostrar su gran sonrisa
. A partir de ahora podríamos ver a esta nueva pareja en la calle más de una vez juntos.
La pareja, que ha coincidido recientemente en un acto de Porcelanosa en Buckingham Palace, en Londres, viajaba desde la capital del Támesis a Madrid, donde ha sido vista en un restaurante del hotel Eurobuilding de Madrid.
 Buenos amigos desde hace más de treinta años, era habitual que Isabel y Miguel coincidiesen con Mario y Patricia, como se puede ver en estas fotos.
Su buena relación hizo que ya en 1986 se publicasen rumores de una relación entre ellos en el libro 'Reina de corazones', de Paloma Barrientos.
cena
COCHE
Isabel Preysler ha estado casada en tres ocasiones: con Julio Iglesias entre 1971 y 1978, con quien tiene tres hijos: Chábeli, Enrique y Julio José; con Carlos Falcó, marqués de Griñón, de quien fue esposa entre 1980 y 1980 y con quien tuvo a Tamara; y Miguel Boyer, con quien estuvo casada desde 1988 hasta su reciente muerte el pasado año, con quien tuvo a su hija Ana.
Isabel Preysler con tres de sus hijos: Tamara, Ana y Julio Jose
Mario Vargas Llosa ostenta el título de marqués de Vargas Llosa -título nobiliario creado por el rey don Juan Carlos para reconocer su labor en el mundo de las letras en español-.
 Entre sus innumerables reconocimientos se encuentran el Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1986), el Premio Cervantes (1994) y el Premio Nobel de Literatura (2010).
 En su caso ha estado casado en dos ocasiones: su primera esposa fue Julia Urquidi y la segunda, de quien se ha separado hace poco, Patricia Llosa.
Mario Vargas Llosa con su exmujer, Patricia Llosa

El diluvio del amor............................................................................... Fernando Neira

La lluvia impregna de épica la isla de Wight, uno de los festivales más populares, en el que Hendrix impartió su última lección.

Luke Spiller, de The Struts, actúa entre el público en el festival de Wight en medio de la lluvia. / rob ball (wireimage)

La recoleta y distinguida Isla de Wight, esa en la que un veinteañero McCartney ya soñaba con retirarse cuando escribió When I’m sixty-four, se transforma durante todo este fin de semana en un divertido reducto jipi (o en un gigantesco parque de atracciones, que también) con motivo de un festival de resonancias míticas en la historia del rock.
 Hace justo ahora 45 años que el trío del maestro Jimi Hendrix impartió aquí su última lección magistral, como se encargaron de recordar ayer por la tarde las decenas de miles de asistentes que portaban una careta con el rostro del fugaz pero imborrable genio londinense.
 Los herederos de aquellos melenudos contumaces ya no asustan a los afables pobladores de esta islita vacacional al sur de Gran Bretaña, pero los 65.000 asistentes a la inmensa pradera de Newport hubieron de hacer frente a un pertinaz sirimiri que derivó en aguacero monumental para aderezar el rock adolescente de You Me At Six y el psicodélico de The Black Keys.
 A falta del verano del amor, y puesto que el astro rey, por mucho que se avecine el solsticio, es reacio a estas latitudes, la chavalería se sometió a un amoroso diluvio generosamente salpicado en barro.
Las chicas lucen flores en el pelo, así sean de mentirijilla y nos encontremos a muchos miles de kilómetros de San Francisco
. Los muchachos evidencian una irresistible querencia por descamisarse, aunque no pare de chispear y los termómetros se estanquen en los 17 grados.
 Pero existen rasgos unificadores: las pinturas faciales, las bolsitas de plástico en la cabeza y, sobre todo, esas katiuskas verdes de jardinero con las que unos y otras hacen frente al barrizal.
Porque Wight ofrece dos escenarios grandes y 12 de tamaño más reducido, pero también muchas hectáreas para la socialización y el recreo, diversos artefactos recreativos para girar muy deprisa a muchos metros sobre el suelo, una nutridísima oferta de comida para una nutrición deplorable y simpáticas excentricidades como un Oxygen Bar que oferta chutes de oxígeno burbujeante para “revitalizar la mente” y “prevenir la resaca”.

Jornada regular

A la espera de dos citas tan colosales como las de Blur y Fleetwood Mac, el primer día empezó solo regular.
 Los irlandeses Kodaline son unos émulos modositos de Coldplay, aunque en directo ganan en carnalidad, y lo de Counting Crows bordeó, por desgracia, el disparate, con un Adam Duritz decidido a lapidar su propio legado (lo que hizo con Mr Jones no fue deconstrucción, sino descuartizamiento) y aparentemente más preocupado por mascar chicle que por la afinación.
 Pero estos gatillazos siempre estimulan los hallazgos por los escenarios adyacentes.
 Fue curioso comprobar, por ejemplo, el creciente predicamento de que gozan por estos lares los jovencísimos Ruen Brothers, un moreno y un rubio (teñido) con tanta facilidad para enhebrar estribillos eufóricos y coreables como otros hermanos ilustres, The Proclaimers, y el mismo gusto retro por los años cincuenta que otro bisoño compañero de pupitre, Jake Bugg.

La sorpresa creció en varios grados de fascinación con los recién nacidos Man & The Echo, a los que se les nota el magisterio de Paul Weller pero también, en estos tiempos de desprejuicios, ¡los falsetes de Hall & Oates! O con Signals, tres chicos y una chica saltarina que parece dulzona como Natalie Imbruglia pero acaba arañando y asombrando como una Björk en proceso de formación.
 Y en esas sucedió lo inesperado
. Con You Me At Six al frente de las operaciones, el orvallo derivó en chaparrón y la multitud decidió que no se había movilizado hasta el último confín del Canal de la Mancha para que Zeus y demás dioses de la lluvia les tocaran las narices
. Y es cierto que el quinteto inglés practica una especie de punk-rock tolerado, una especie de cruce entre Foo Fighters y (ejem) Maroon 5, pero la tormenta lo empapó todo de épica y el común de los mortales se echó en brazos de Josh Franceschi, que no tiene culpa de ser guapo pero sí de haberse dejado la piel cuando comprobó que el personal, lejos de amilanarse, pedía más árnica.
Es curioso que una banda infinitamente más solvente, The Black Keys, no propiciase luego ni la tercera parte de excitación
. Quizás porque la rutina se vaya imponiendo sobre la química entre Auerbach y Carney. 
Y quizás, o muy probablemente, porque no hay cuerpo ni atuendo que resistan seis horas de jarreo ininterrumpido.