'¡Hola!' insinúa un idilio entre la viuda de Boyer y el premio Nobel, recién separado de su esposa, Patricia Llosa.
Isabel Preysler ha vuelto a donde solía
. Unos meses después de quedarse viuda del exministro
Miguel Boyer todo parece indicar que ha iniciado una nueva relación nada mas y nada menos que con
Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura.
La revista
¡Hola!,
que desde hace décadas ejerce de portavoz de Isabel Preysler, publica
hoy en su portada unas fotos de la pareja insinuando la existencia de un
idilio entre ambos.
En realidad, solo una foto de espaldas de la pareja
en la que la señora viuda de Boyer acerca su brazo al del escritor
prueba que se rozaron mientras paseaban, tras almorzar juntos en Madrid,
pero es la publicación misma en la revista lo que da verosimilitud a
que la relación que vaya más allá de la amistad.
Aunque puestos a mal
pensar, también podría tratarse de una estupenda campaña de promoción de
Isabel para la que, con o sin su conocimiento, se hubiera utilizado al
caballero Varga Llosa .
No es la primera vez que se comenta la
posibilidad de un idilio entre Vargas Llosa y la Preysler, de hecho hace
más de veinte años cuando ella, recién casada con Boyer, realizó una
entrevista al escritor para la revista
¡Hola! como dirían los castizos, en Madrid no se hablaba de otra cosa, e incluso se llegó a aventurar que el autor de
Conversaciones en la catedral
pasaría a ser el cuarto marido de Isabel.
Todo quedó en nada y Vargas
Llosa siguió casado con Patricia Llosa, madre de sus hijos Álvaro,
Gonzalo y Morgana e Isabel, contra todo pronóstico, continuó unida a
Miguel Boyer hasta la reciente muerte de éste.
Ahora, según publica la
revista, se ha sabido que el escritor y su esposa, la segunda tras su
breve matrimonio con su tía Julia, se han separado.
Muy oportuno, al
menos el dato, con el que
¡Hola! explicaría que en la relación entre Isabel y Mario no existen impedimentos.
Una, viuda de 64 años y el otro, separado de 79.
La semana pasada, la misma revista publicaba unas fotografías de la
cena que el príncipe Carlos de Inglaterra
ofreció en el palacio de Buckingham a una serie de celebridades
convocadas por la empresa de pavimentos cerámicos Porcelanosa que, a
cambio de patrocinar algunas obras benéficas de la fundación Príncipe de
Gales, puede presumir de entrar en palacio.
Mario Vargas Llosa fue uno
de los invitados a la velada y posó en ella junto a Isabel, fija en esas
celebraciones ya que, además de lucir palmito, tiene un contrato con
Porcelanosa como imagen de la firma
. Con motivo de la publicación de las
fotos de la velada palaciega, Isabel Preysler confesó que había vuelto a
la vida y que, en realidad, no perdió a su tercer marido en el momento
de su muerte, acaecida el pasado mes de septiembre, sino hace dos años y
medio cuando Boyer sufrió un ictus.
Con esas palabras, de algún modo,
ampliaba el periodo de duelo y preparaba, quizá, el bombazo de esta
semana.
Porque está claro que la primera interesada en que se
sepa su buena relación con Vargas Llosa es ella misma, no tanto porque
en realidad vivan un romance sino porque, con una habilidad de la que
siempre ha hecho gala, Isabel Preysler sigue moviendo los hilos de su
vida para seguir en primer plano.
Tiene un gran mérito. Lleva así casi
cuarenta años.
Entre el resto de las portadas destaca la entrevista de
Carmen Lomana que ofrece
Lecturas, donde explica su paso por
Supervivientes
y, al tiempo, que da un repaso al resto de concursantes, ofrece lo
mejor de sí misma.
Hay que recordar que durante años se estuvo buscando a
la sucesora de Isabel Preysler y que Lomana tuvo puntos para serlo,
aunque, como se ha podido comprobar, al final la sucesora de la Preysler
es ella misma, ni sus hijas, Chábeli, Tamara y Ana han podido
desbancarla.
Por otra parte, la revista
Semana dedica su
primera página a Carmen Sevilla, perteneciente a una época en la que
las famosas lo eran por su trabajo y no por se vos quien sois.
La actriz
y cantante, de 85 años, afectada por una enfermedad neurodegenerativa
está ingresada en un centro especializado y ya no conoce ni a su propio
hijo, Augusto Algueró.
En
Diez Minutos optan por una
famosa que, aunque trabaja como periodista televisiva se hizo famosa por
su relación con un futbolista: Sara Carbonero, en horas bajas tras sus
meses de gloria absoluta, acudió con Iker Casillas a la boda de una
prima, vestida dicen como “una diosa griega”
. Lo siento, Sara, pero
diosa, diosa, lo que se dice diosa de la prensa del corazón solo hay
una: Isabel Preysler.