Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

9 jun 2015

Jessie Burton recrea en ‘La casa de las miniaturas’ la atmósfera del Siglo de Oro holandés

Pasión, codicia y misterio en el Ámsterdam del XVII

Jessie Burton y la casita de muñecas que inspira su novela, en el Rijksmuseum. / Marc Driessen
La luna despunta sobre las altas casas patricias de la antigua Curva de Oro de Ámsterdam y su reflejo riela como plata en la tinta de los canales.
Del agua flanqueada de barcazas brota el excitado trompeteo de las fochas en celo que comparten espacio con los patos, los cisnes y algún somormujo.
 Un chapoteo especialmente fuerte trae a la memoria una de las imágenes más impactantes de La casa de las miniaturas: la ejecución de un hombre acusado de sodomía por el contundente procedimiento de lanzarlo al agua con una piedra de molino atada al cuello.
 La casa de las miniaturas (Salamandra) es la novela de la joven escritora británica Jessie Burton (Londres, 1982) que se ha convertido en uno de los grandes éxitos recientes de la literatura europea, y el motivo de estar aquí, en Ámsterdam, dando vueltas tras la autora como un feliz holandés errante. Burton guía un recorrido por algunos de los escenarios de su relato, que transcurre en la ciudad en la segunda mitad del siglo XVII, su época de esplendor, la edad de oro holandesa en comercio, arte, ciencia, navegación y poder mundial.
 Ha querido la casualidad que en el vestíbulo del hotel se exhiba la piel de una gran serpiente como la que adorna colgada del techo la casa de la novela.
La narración tiene como protagonista a Petronella Oortmann, Nella, una joven perteneciente a una familia de provincias noble pero arruinada que se desposa con un boyante y aventurero comerciante de Ámsterdam y llega con su periquito, perfume de azucena y una buena dosis de candidez para instalarse en su nueva casa en la Curva de Oro del Herengracht, la parte más soberbia de la ciudad.
 El choque con los usos y costumbres de la pujante metrópoli –demediada entre el dinero y la moral protestante, Mammón y el agua siempre al acecho, siempre amenazante- , así como con las fuertes y misteriosas personalidades de su marido, el viajero Johannes Brandt, que hule a sal, canela y cardamomo “y habla todas las lenguas del mundo salvo la del amor”, y la hermana de este, la estricta Marin, trastornan a la muchacha, que se empeña en descubrir los muchos secretos –también sexuales- que rodean a su nueva familia.
 Hay ecos de Rebeca y de Jane Eyre en la novela
. La autora se muestra encantada ante ambas referencias.
“Son dos de las primeras novelas que leí de verdad y la de Charlotte Brontë vuelvo a releerla siempre que paso un mal momento, sin duda mi novela tiene de ambas”, dice Burton, una joven atractiva y simpática que ha decidido cambiar su carrera de actriz por la de escritora,.

Un vistazo a la Málaga de la Guerra Civil

Jessie Burton ultima su próxima novela que transcurrirá en parte en Málaga durante la Guerra Civil y en parte en el Londres de los años setenta con una chica de Trinidad que investiga sobre un artista de los treinta.
Pero ya proyecta la tercera, que continuará de alguna manera la historia de La casa de las miniaturas, con las peripecias de Thea, el bebé, convertida en una joven de 16 años y enrolada como pintura y naturalista en una expedición al Surinam…
El elemento sobre el que pivota la trama, su MacGuffin, y esto es lo que hace tan especial la novela, es una casa en miniatura, una casa de muñecas, que el marido regala a su esposa y que se va amueblando al ritmo de la vida real con los envíos de una enigmática miniaturista.
 La novela de Burton ha vendido ya medio millón de ejemplares en inglés y ha sido traducida a 34 idiomas.
Está en las listas de los libros de éxito en varios países, incluso en Holanda, donde triunfa pese a contarles a los holandeses parte de su propia historia.
Ha vendido ya los derechos para una serie de televisión.
La verdad es que Jessie Burton ha alumbrado una novela apasionante, que trasciende la trama sentimental e intimista de su enunciado para adentrarnos en un mundo en el que nada es lo que parece, no exento de perversidad y violencia –también de belleza, la belleza de las pinturas de Pieter de Hooch o Jan Steen-, con una heroína que revela asimismo oscuros impulsos y facetas insospechadas.
 Es espléndida la esencial reconstrucción que hace del Ámsterdam “radiante y excesivo” de la época, tanto de la ciudad como de la vida exterior e interior de sus habitantes, sus conciencias, siempre yendo “de Dios a un florín”.
 No en balde ha leído la autora The embarrassment of riches, de Simon Schama, –el gran libro sobre el tema (que recomendaba no hace mucho Félix de Azúa en estas mismas páginas)- y se ha documentado a fondo sobre el periodo del “milagro holandés”.
 “No sé muy bien cómo hice esa síntesis, me puse a imaginar, mi imaginación es muy visual, cerraba los ojos y lo veía, fui acumulando capa sobre capa, ampliando detalles”.
Uno sale de la lectura de La casa de las miniaturas deseoso de saber mucho más sobre esa Gouden Eeuw, esa edad de oro llena de tantas cosas maravillosas.
 Ya solo por eso la novela, que ha sido comparada con La joven de la perla y El jilguero, ya vale la pena.

Muñecas del Rijksmuseum

“Todo empezó aquí, en 2009”, señala Burton abarcando con la mano la sala del Rijksmuseum dedicada a las casas de muñecas del XVII y en la que ocupa un lugar prominente la que inspiró su novela.
 La propietaria de esa casita, en realidad un producto de gran lujo cuyo coste igualaba al de una casa de verdad y era un objeto de prestigio entre las damas acaudaladas similar a los gabinetes de arte y curiosidades de sus maridos, se llamaba Petronella Oortman y de ella tomó el nombre de su protagonista la escritora, al igual que se apropió también del de su marido, Johannes Brandt, aunque la novela no trata en absoluto de narrar sus vidas.
La casita del museo (que es mayormente la que se describe en la novela) es alucinante: reproduce al detalle las habitaciones de la casa real incluidas las costosísimas vajillas de porcelana china, las pinturas, los muebles de maderas nobles, los suelos que parecen de un cuadro de Vermeer, las mantelerías, la biblioteca.
Estas casas, obra de centenares de artesanos, no eran para jugar, se colocaban a la entrada, de forma que el visitante tuviera una idea de la magnificencia de la mansión de verdad, eran un signo de riqueza y servían también d educación visual para que las niñas aprendieran las tareas domésticas”.
Los cambios de la casa se reflejaban en la casita, y esta era una especie de protoFacebook, con el mismo punto de exhibicionismo de la vida privada (lo que hoy ofrece una mirada privilegiada sobre cómo era una vivienda del XVII).
 La casita que nos ocupa, con el exterior de carey -concha de tortuga- con incrustaciones de peltre, va encajada en un mueble lujoso.
De los muñecos que la habitaban y que debían ser fiel reflejo de los habitantes reales, solo se ha conservado un bebé, y la circunstancia la ha aprovechado Burton para su trama.
Más tarde, tomando un tentempié en el café del antiguo Waag, el edificio donde se pesaban las mercancías llegadas de todo el mundo en las bodegas de los barcos de la Compañía Holandesa de las Indias Orientales (VOC, en sus siglas holandesas), de Batavia, de Malabar, de Ceilán, de las Molucas y de Japón, y donde tuvo lugar en 1632 la célebre lección de anatomía del doctor Tulp inmortalizada por Rembrandt –y realizada sobre el cadáver de un criminal ahorcado el mismo día: esos detalles que abren el apetito-, Burton explica que una de las cosas que la cautivó al investigar el Ámsterdam del XVII fue la inestabilidad psicológica que provocó en su burguesía la rápida riqueza adquirida en contraste con el puritanismo calvinista. Hay muchas metáforas que aluden a ello en la novela como el azúcar que se pudre en los almacenes.
La escritora cursó literatura inglesa y española en Oxford, estudió arte dramático, ha hecho teatro (su sueño vocacional, aunque está “harta de luchar por papeles minúsculos” y se plantea dejarlo –“me he desenamorado”, dice) y trabajó en la City con finalidad puramente alimenticia. Le pregunto si ser actriz no ha influido –vía Ibsen y Nora- en lo de la casa de muñecas.
“No lo había pensado, pero sí es cierto que hay una influencia del teatro en mi novela, mi forma de narrar es muy esencial y con un afán de control como el de un director de escena, sabiendo a la vez como actriz que el dominio total es imposible.
 Mi tendencia al melodrama es también muy de teatro”. Aunque ha hecho Shakespeare, y la novela tiene escenas crueles muy isabelinas, la autora se muestra reticente (y polémica) con el bardo: “Se hace demasiado, creo que sobre todo se monta para los turistas; debería decretarse una moratoria de Shakespeare por unos años”.
El recorrido continúa atravesando el Barrio Rojo –habría que ver qué pensarían los estrictos burgomaestres luteranos de las chicas que ofrecen sus servicios desde los escaparates- y ante bares de los que brotan efluvios de cannabis como para hacerte caer en el canal, hasta llegar la iglesia Oude, en la que arranca la novela. Burton señala la talla de una silla del coro en la que figura un hombre que evacúa monedas como si fueran excrementos y las lápidas que alfombran el suelo de forma que caminas “sobre más de diez mil muertos”.
La plaza Dam, centro neurálgico del Ámsterdam de la edad de oro, en la que la que hoy los veteranos de la Segunda Guerra Mundial, celebrando el aniversario del final de la contienda, remedan la marcialidad de los milicias burguesas de petos plateados y trabucos, y la calle Kalverstraat, tan importante en la trama –es donde vive la misteriosa miniaturista-, aunque en la actualidad llena de tiendas de franquicias, son otros de los lugares que visitamos.
“Lo más interesante de la época son los contrastes: el arenque y los gofres, las almas y los monederos, el derroche y el pecado, que las mujeres vistieran sobriamente de negro pero debajo llevaran excitantes forros de piel”, explica la escritora.
“Esa atmósfera de lucha entre uno mismo, los impulsos, y la apariencia”, me ha cautivado. Junto a la aventura en ultramar –la guerra con los ingleses, las exploraciones de los Barentsz, Tasman o Bontekoe, el comercio- , la pujanza económica y el clima general de tolerancia intelectual, “se vivía en buena medida en un ambiente de miedo y sospecha, de desconfianza, que coartaba la libertad individual sobre todo en los aspectos morales”.
En eso, y en el amor al dinero, la codicia y la corrupción, cree Burton que hay un paralelismo con la sociedad actual pese a la impresión superficial de que hemos progresado mucho.
 “La gente sigue siendo juzgada, marginada y asesinada por las mismas causas que entonces; también ellos, los holandeses del XVII, creían que eran modernos”.

 

La policía busca al hijo de Tom Hanks................................................................ Barbara Celis

Los agentes londinenses quieren interrogarle tras haber destrozado una habitación de hotel en una noche de juerga y violencia.

Tom Hanks, junto a su hijo Chet Haze
Tom Hanks, junto a su hijo Chet Haze. / cordon press
La fama no es gratuita y a menudo los hijos de las celebridades son las víctimas colaterales del éxito de sus mayores
. El hijo de Tom Hanks, oficialmente conocido como Chet Haze, es una de ellas.
 El pasado noviembre confesó por Instagram que llevaba enganchado a las drogas y al alcohol desde los 16 años (tiene 24)
. Con aquella declaración pública trataba de hacer borrón y cuenta nueva con su pasado y comenzar una nueva vida a través de la puerta de la rehabilitación médica
. Pero seis meses más tarde parece que sus adicciones siguen ahí.
 Según ha publicado el británico Daily Mirror la policía londinense le busca para interrogarle tras haber destrozado una habitación de hotel en una noche de juerga y violencia.
Según cuenta el rotativo británico, este joven, que se cambió el apellido de Hanks a Haze para darle densidad al personaje de músico de rap que trata de construirse desde hace unos años, pasó recientemente una noche en un hotel cercano al aeropuerto de Gatwick, en Londres.
 Antes había sido el invitado estrella en un club cercano donde se le vio consumir a espuertas champán y vodka en el área reservada.
“Después se fue al hotel con un amigo suyo actor y con tres chicas.
 Se le vio vomitar en el parking y después subió con ellas a la habitación y empezó a hacer ruido” afirma una fuente sin identificar en el diario británico.
“Al llegar a la habitación le pidió a las tres chicas que se metieran con él en la cama pero ellas no son así por lo que él comenzó a gritar
. Después confundió un poco de maquillaje con cocaína y comenzó a preguntar ¿quién tiene la coca? Pero allí nadie consumía drogas.
 Después comenzó a chillar que no la compartiría con nadie”.
Los gritos y el ruido despertaron a varios pilotos que dormían en las habitaciones contiguas por lo que desde la recepción le llamaron la atención.
 Horas más tarde, Chet Hanks había hecho las maletas dejando tras de sí daños por valor de 1.200 libras, unos 1.640 euros.
 El Daily Mirror muestra varias fotos de la habitación en la que rompió espejos, muebles y arrancó de cuajo la televisión de la pared
. La policía local no ha confirmado el nombre del hombre al que buscan por el destrozo aunque sí han dicho que es de nacionalidad estadounidense y según la fuente citada por el Mirror no hay duda de que se trata del hijo de Tom Hanks.
El tercero de cuatro hermanos, Chet Hanks, también siguió los pasos de su padre e hizo sus pinitos en el cine hace unos años, cuando participó en Indiana Jones, el Reino de la Calavera de Cristal.
 Sin embargo, después ha optado por abandonar la interpretación para abrazar la música y dedicarse al rap, algo que no ha estado exento de críticas, entre otras cosas por el mencionado cambio de nombre, que en los círculos raperos no ha sido bien visto, sobre todo teniendo en cuenta la procedencia de clase privilegiada del joven.
 Recientemente además también fue objeto de escarnio por utilizar la palabra "negro" en sus canciones y en sus conversaciones, algo que en Estados Unidos sólo es políticamente correcto si quien la pronuncia es precisamente de raza negra.
¿Por qué todos los hijos de faosos se enganchan a la Droga o acban en La Cárcel?

 

Zerolo: “Desde la izquierda tenemos que ser el cambio que queremos ser”.....................................Juan Cruz


Zerolo: “Desde la izquierda tenemos que ser el cambio que queremos ser”

Entrevista íntegra del exconcejal de Madrid a EL PAÍS en julio de 2014


Muere Pedro Zerolo
Pedro Zerolo en junio de 2014. / Samuel Sánchez
Pedro Zerolo era un volcán
. Un hombre de mil ideas por minuto, y todas esas ideas eran para mejorar la vida de la gente
. Como activista, como republicano.
Ayudó a la gente a ser más libre; cuando enfermó se decidió a combatir el destino fatídico proclamando su fe en la libertad como una manera de la salud.
La suya era una revolución a la vez pública e íntima.
 Esta entrevista, realizada para la última página de EL PAÍS, una sección que tiene 600 palabras, tiene cerca de 5.000 palabras, y aquí aparece íntegra.
 Muestra su carácter volcánico, de volcán noble, y en ese momento lo era más que nunca, como si bulleran en esas palabras las condensaciones humanas de su compromiso emocionante
. Fue en cierta manera la expresión de su voluntad de perdurar ayudando con palabras a que los demás se siguieran organizando para hacer mejor la vida
. Esta es, pues, la entrevista completa con el volcán Zerolo.
PREGUNTA. ¿De qué tenemos que presumir en este tiempo?
RESPUESTA. Tendríamos que presumir de nosotros mismos.
 El compromiso es con nosotros mismos, desde la izquierda tenemos que ser el cambio que queremos ver
. Como ciudadanos, pueblo o país tenemos muchas cosas para presumir y no lo hacemos.
 Nos castigamos demasiado y no es bueno para un país y en una realidad, como la latinoamericana por ejemplo, que no ha tenido la autoestima muy alta durante mucho tiempo.
 Es más, ha tenido un bajón.
 En los últimos años, tanto en América Latina como en España, se han producido hechos como para tener un subidón de autoestima.
 Nos hemos convertido en referentes de apuesta por las políticas públicas, de apuestas valientes por los derechos civiles; por ejemplo, durante la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, España se convirtió en el primer país del mundo en reconocer la dignidad de las personas homosexuales, transexuales y bisexuales.
 Cierto que son una minoría, pero luego se reconoció la igualdad efectiva entre mujeres y hombres y nos convertimos en un referente en la Unión Europea y Latinoamérica.
España jamás llegó puntual a la cita por la igualdad.
 No fuimos los primeros en abolir la esclavitud, ni en reconocer el derecho al voto de la mujer, ni en reconocer derechos sociales o laborales
. Por primera vez llegamos puntuales a la cita con la igualdad.
Nos tenemos que sentir orgullosos. Creo en el orgullo.
 El orgullo es el exceso de autoestima que hay que tener para seguir viviendo, para sobrevivir, para resistir.

P. Habrá sido un subidón para las causas que tú has defendido ver que el Rey de España [Felipe VI, recién llegado al Reinado] reciba a los homosexuales en la semana del Orgullo Gay.
R. Sí. El reconocimiento de la diversidad social y cultural del Rey en su discurso tiene que ver con España, que es un pueblo de pueblos.
 Es bueno para algunas cuestiones que tenemos pendientes.
 Bien que el Rey reconozca la diversidad social, en este caso la afectivo-sexual, que conozca y reconozca a los colectivos reivindicativos, el LGTB, que han sido los auténticos protagonistas de la lucha por el matrimonio igualitario y de la Ley de Identidad de Género, la que reconoce la dignidad de las personas transexuales, de la que siempre nos olvidamos.
 Me parece un gesto muy positivo.
P. ¿Somos ahora un país mejor?
R. Creo que somos un país más digno.
 Siempre digo que no hay mejor construcción del ser humano que la poesía y las Constituciones.
 La poesía nos ayuda a querernos, a entendernos y a analizarnos y las Constituciones generan un espacio de respeto y de dignidad.
 Toda Constitución tiene su anclaje en el respeto a la dignidad de cada cual y como los que creemos en la Constitución lo interiorizamos y lo defendemos, hemos luchado por ello.
Los países que tienen una Constitución y por tanto un estadio de respeto tienen que reconocer la dignidad de todas las personas que viven en ese espacio con los mismos derechos, los mismos deberes y con los mismos nombres.
 Por eso somos un país más digno, más decente (como diría Zapatero) y somos un país de referencia, lo vuelvo a decir.
Los grandes movimientos de liberación, de autodeterminación personal tienen raíces anglosajonas. En España y Latinoamérica siempre pensamos que solo era posible en esos países y que para nosotros era imposible.
 Hemos hecho posible lo imposible, de hecho, hay movimientos de liberación y autodeterminación que ahora tienen acento latino, como el LGTB (aunque nació en EE.UU).
El reconocimiento del matrimonio igualitario, de la Ley de Identidad de Género me produjo un orgullo latino también, lo subrayo porque los pueblos tienen que sentirse orgullosos de sus logros
. El bajón de autoestima ha sido tan grande que durante largos años hemos olvidado que muchos países de América Latina fueron precursores de leyes como la del divorcio, la del reconocimiento al voto de la mujer o de interrupción voluntaria del embarazo, como la Argentina y el Uruguay de los años treinta.
No hay mejor construcción del ser humano que la poesía y las Constituciones
Pero nos olvidamos y nos castigamos en exceso y creo que no es bueno.
 Soy socialista, internacionalista y he estado siempre en los movimientos sociales que son fundamentales, esa es la clave.
No he crecido políticamente en el Foro de Davos sino curiosamente en los foros sociales de Portoalegre
. Y ahí creíamos (como utopías que muchas se han hecho realidad en América Latina) que el círculo de progreso está en saber recoger las iniciativas ciudadanas que surgen en las calles, para asumirlas inmediatamente desde el movimiento asociativo y trasladarlas a los partidos políticos para que las incorporen (o no) a su programas electorales.
Una vez llegados al Gobierno las devuelven al pueblo convertidas en leyes.
Ese es el círculo de progreso que quiero, para eso hace falta valentía y ahí son importantes los movimientos sociales, los de autodeterminación personal, que son en los que creo.
Habrá quien me diga que es cierto que los movimientos de autodeterminación territorial han cambiado las fronteras de un país a otro, o los colores de una bandera.
Pero los movimientos que más tranquilidad y felicidad han traído al planeta han sido los movimientos de autodeterminación personal, el de liberación racial, el antiesclavista, el de LGTB, el de las mujeres, el feminista, el obrero y el movimiento socialista, porque el socialismo es un movimiento, un activismo, por eso me gusta definirme como activista socialista.
P. Ese bajón de autoestima que hemos sufrido incluye a la política. ¿Qué efecto ha tenido en la política española de este tiempo, qué hemos perdido?
R. Más que un efecto lo que se ha producido es un desafecto por la política y lo que más me preocupa es que pudiera haber un desafecto por la democracia
. Para vencerlo tenemos que acudir a la corresponsabilidad, no podemos salir, lo haya provocado quien lo haya provocado, tenemos que saber que vivimos en sociedad y que tenemos corresponsabilidad.
Hablo de los partidos políticos, de los sindicatos, de los movimientos sociales y también de los medios de comunicación.
Existe una corresponsabilidad para seguir creyendo en algo mágico que es la democracia, por ella se luchó a lo largo de la historia del mundo.
 Hay que profundizar en ella, apostar para que procure mayor participación y contacto con la ciudadanía.
 Hay que tener fe en la democracia, es algo mágico y además funciona.
Cada vez que hay una convocatoria electoral se producen muchos mensajes que recogemos y analizamos, también desde los medios de comunicación, y nadie dice que ha sido por el proceso electoral.
Acabamos de salir de unas elecciones que por desgracia siempre se han considerado menores en este país y en otros porque Europa sigue interesando poco
. Creo en Europa y defiendo la idea de una Constitución europea pero no se subraya lo importante de esta convocatoria
. Los mensajes salen por la participación, si hay mucha o poca, si hay partidos que suben o bajan o si hay partidos que aparecen por primera vez, hay que recogerlos.
 Si no leemos el resultado del proceso democrático, malo.
 Creo que es posible recuperar la magia de la democracia.
Hay que tener fe en
la democracia,
es algo mágico
y además funciona
Todos somos corresponsables, no se pueden utilizar sinónimos que son negativos con la democracia o con los principios de la izquierda -hemos perdido mucho en ese sentido-.
 La democracia no es un lío. Es la mejor de las apuestas, siempre en continua transformación. "Siempre nos quedarán las palabras", decía León Felipe
. La derecha nos ha querido quitar hasta las palabras, ha intentado contaminar algunos de nuestros principios y hemos ido perdiendo en la batalla de las ideas, y democracia no es lío.
 Las primarias no son un problema, todo lo contrario, pero la derecha ha conseguido que muchos de nuestros principios los veamos negativamente. El laicismo no es anticlericalismo, el federalismo no es independentismo y la república no es caos sino todo lo contrario, son los principios que han inspirado a la inmensa mayoría de los países para generar estadios de estabilidad, respeto, corresponsabilidad, avance y progreso social.
P. ¿Cuál ha sido tu propia lectura como socialista?
R. En estas elecciones irrumpe una fuerza política, Podemos, que viene a dar un toque a la izquierda desde la izquierda.
 A mí me parece bien y tiene su explicación en lo que ha pasado en este país
. Han pasado muchas cosas y todos hemos mirado para otro lado
. Cuando la gente es capaz de echarse a la calle indignada porque no puede más es que algo está pasando.
 Hay que valorar lo que está pasando y no minusvalorarlo, o incluso despreciarlo, sino tomar nota.
En muchos casos se trató a las manifestaciones del 15M con una enorme soberbia. Se llegó a decir: "Si quieres algo, dímelo en las urnas".
Marea tras marea, verde, blanca, roja (la de la cultura), o naranja (la de los servicios sociales -en las que me impliqué mucho-). Al final, ha habido un grupo de ciudadanos que se han organizado como fuerza política y han tenido un resultado espectacular en democracia, 1.200.000 votos.
 Hay que tomar nota y no dedicarnos a despreciarlos, minusvalorarlos e incluso insultarlos.
 Son una manifestación más de las izquierdas, la izquierda siempre ha sido plural Podemos es una de ellas.
P. ¿Crees que el estado de ánimo de este país está a la baja interesadamente, que hay razones para que el estado de ánimo no sea tan bajo?
R. Está muy bien que hablemos de las posibilidades que hay de gobernar en Madrid, en Catalunya o en el País Vasco pero la batalla de las ideas es aún más importante
. La izquierda debería ser consciente de que en el mejor de los casos gobierna (no soy tan pesimista como Rosa Luxemburgo cuando decía "el camino de la izquierda está integrado de derrotas". No, me gusta decirlo de otra manera para que se entienda mejor) pero el poder lo sigue teniendo siempre la derecha política, mediática, empresarial o religiosa.
 A la izquierda no le queda más que ser valiente -o lo es o no es izquierda- y se ha perdido la valentía. Si nos circunscribimos a Europa la batalla de las ideas la está ganando la derecha y es donde tenemos que estar.
 De ahí, que insista tanto en mi discurso sobre justicia social, laicismo, federalismo y republicanismo.

Más importante que el relato de lo que llevas en tu programa o de lo que cuentas que vas a hacer cuando llegues al Gobierno es el discurso, la identidad ideológica, la ideología.
 A veces, me acusan de decimonónico y ese el problema, que alguien pueda pensar que hablar de ideología, de identidad social es decimonónico.
Sonará así, pero es que han cargado de negatividad nuestras ideas, seguimos siendo lo que somos.
 La inmensa mayoría somos hombres y mujeres trabajadores/as, obreros/as, emprendedores/as, pequeños empresarios/as, currantes, por eso tenemos que tener clara la importancia de la ideología, del discurso.
Tenemos que tener en cuenta la batalla de las ideas porque son las que procuran los vuelcos electorales, no ganar una determinada alcaldía, presidencia de comunidad autónoma o la presidencia de un país.
 Eso está muy bien, pero yo voy más allá: son los vuelcos electorales los que permiten avanzar y profundizar en democracia. Los hemos vivido, en España ha gobernado el Partido Socialista más años que la derecha y cuando hemos sido valientes hemos acertado
. La batalla de las ideas es fundamental y en eso tenemos que estar.
P. Ese concepto de valentía, ¿cómo se adapta a lo que sucede en Catalunya?, ¿crees que es un problema para España?
R. Está bien que reconozcamos a presidentes, expresidentes, ex jefes de Estado, pero el verdadero protagonista de la historia de España en estos años de democracia ha sido el pueblo, la ciudadanía española, porque parece que hasta "el pueblo español" suena mal.
 Las palabras son muy importantes para entendernos sobre todo cuando tratas de explicar un discurso político, cuando te explicas bien la gente te entiende.
La cuestión catalana es la crónica de un fracaso colectivo, y además, retroalimentado por el nacionalismo excluyente españolista y catalanista de derechas que ahora nos ha metido en un callejón sin salida.
 Y aquí, lo que hay que aplicar es generosidad
. A veces, la gente mira únicamente a la izquierda. ¡Oiga, perdone, si en el callejón sin salida nos ha metido el Partido Popular y Convergencia i Unió!
 Hasta hace dos días no sabía que Convergencia era un partido independentista.


P. No lo sabían ni ellos, en 2012 Mas dijo que no lo eran.
R. Nos hemos metido en un callejón sin salida y de un fracaso colectivo tenemos que salir entre todos. Tiene que haber concordia y generosidad.
 Hay posibilidades desde la valentía.
Coincido con el discurso de Felipe VI cuando afirma que la fuerza de España está en su diversidad. España es de los países que acumula mayor cantidad de diversidad por kilómetro cuadrado del mundo, y Latinoamérica también, de ahí su fuerza.
Se están comiendo el mundo, a EE UU, con la mejor fuerza que se puede tener, la cultura, la fusión, el mestizaje. Y Europa no, porque quizá no hacemos una política adecuada para ello.
El español está más vivo que nunca -y todas las lenguas que directa o indirectamente tiene que ver con el español-. Hay que ser valientes.
España siempre fue históricamente las Españas, el Rey habló por primera vez de la diversidad y eso ya es bueno, de la diversidad social, de la diversidad afectivo-sexual
. Ha reconocido y conocido a los colectivos de LGTB, la diversidad cultural, y por tanto, a la realidad de los distintos pueblos que forman España. España es un pueblo de pueblos y una nación de naciones.
 Si fuéramos capaces de dar un salto valiente con el que dejáramos claro que Estado solo hay uno -donde reside la soberanía popular y en el que todos decidimos, un estado federal y plurinacional- creo que podría lograrse la concordia con el reconocimiento que se pretende por unos y por otros.
Es muy importante dar ese paso de valentía, miremos a América Latina que se reconocen plurilingüísticos, plurinacionales.
El concepto jurídico es el de nación, el de Estado, la soberanía reside en el pueblo español, que es el que tiene que decidir
. Y luego es un pueblo compuestos por otros pueblos, que son naciones porque muchos de ellos tienen una cultura propia, una lengua propia y un derecho propio
. Podríamos transitar ese camino con valentía para salir de esto decidiendo todos.
Sobre todo en una Europa y en un momento, el siglo XXI, donde como socialista lo que busco y defiendo son proyectos de colaboración y de cesión de soberanía, de construcción como es el mismo proyecto europeo, no proyectos egoístas.
El problema que tiene ahora la izquierda es de  desorientación, de falta de identidad
Me pareció motivo de orgullo que España fuera el primer país de Europa en convocar el referéndum por la Constitución europea porque es una magnífica construcción del ser humano.
 Las constituciones tienen su anclaje en el reconocimiento de la dignidad de cada cual, pero crean estadios de respeto y algunos defendemos el Estado constitucional y que España pudiera ser un Estado social, democrático, de de derecho, laico, federal y republicano.
P. ¿Hay mucha generosidad?
R. No hay tanta.
 La generosidad la he aprendido de las mujeres, han marcado mi vida tanto desde el punto de vista intelectual, fundamentalmente mujeres feministas, como en el día a día.
 De mi padre aprendí a proclamar las ideas y de mi madre a llevarlas a la práctica, a las pequeñas cosas. De mi madre y de muchas compañeras y amigas que diariamente constituimos red.
Le comentaba a un personaje muy conocido que cuando uno se pone enfermo o hay una tragedia funciona de inmediato y se pone en marcha la red de mujeres.
 Me dijo: "¿Qué red?". Una red a la que cada vez se suman más hombres solidarios.
 Me parece un mundo enormemente enriquecedor porque lo mismo hablas de un tema con profundidad, una tarde intelectual fuerte, que hablas de la vida.
 Yo últimamente hablo mucho de la vida, de que tiene sus cosas buenas y cosas menos buenas, de que existe también la muerte y la enfermedad y de que tenemos que estar preparados para ello.
Por eso, yo que soy ateo pero soy creyente, no creo que nos quiten las palabras.
 Creo en la libertad, en la igualdad, la fraternidad y en la generosidad.
 Quiero ser bueno aquí y ahora, coherente con lo que pienso.
 Quiero ser el cambio que quiero ver y lucho por serlo, porque genera referencias. Creo que la izquierda ha perdido referentes.
 Hay una parte importante de la ciudadanía que en este momento no sabe qué es ser de izquierdas, la izquierda es ser, estar, vivir.
Lo fácil es ser de derechas.
 Ser de izquierdas no es nada fácil porque tienes que ser coherente con lo que piensas, adaptarte a muchas realidades cuando ya tienes un recorrido.
No digamos ya mis padres, que han tenido que adaptarse a cosas para las que nunca les instruyeron. Tienes que tener la mente abierta, de ahí que mi obsesión sea la apuesta por el laicismo.
 Por eso me impliqué muchísimo en la última conferencia política, para hacer explícito lo que era implícito en el Partido Socialista.
Nunca fue explícito, ya es claro que el Partido Socialista es un partido laico que responde a una cultura laica en la que se reconoce el pluralismo ético, moral y religioso.
 Y el laicismo es un movimiento social teórico y práctico, lo aprendí entre otros de Gregorio Peces Barba y de Luis Gómez Llorente, que busca la defensa de la libertad de conciencia. Es fundamental ser libres de conciencia y por lo tanto el laicismo.

Me empeñé y lo conseguí, porque además fueron enmiendas que se llevaron desde el Partido Socialista de Madrid que no se subsumieron, se debatieron y se ganaron por inmensa mayoría.
 Se ganó porque el Partido Socialista se define como un partido laico que va a plantear una nueva relación con las distintas confesiones religiosas.
 Por supuesto, con la derogación de los acuerdos entre España y el Vaticano, con una apuesta por la autofinanciación de las distintas iglesias y su sujeción al sistema tributario; y que desde luego quiere dejar clara la apuesta pública por la educación, universal y laica.
Me he empeñado tanto en el laicismo porque son los principios, ese es el problema, el Partido Socialista tiene que tener ahora claridad en el mensaje.
A veces me comentan que yo digo lo mismo que otros compañeros pero que a mí me entienden (risas)
. Es fundamental la claridad en el mensaje, la identidad en el discurso y la valentía en la acción. El discurso es más importante que el relato y en el discurso no sólo está una apuesta por la justicia social.
Por supuesto que el Partido Socialista nace para combatir la desigualdad apostando por la igualdad entre todos los hombres y mujeres y a través de las políticas públicas, pero también es importante apostar por el laicismo, el federalismo y el republicanismo, es un discurso redondo que no puedes compartimentar porque si no le falta algo.
Eso ha hecho que muchos partidos socialistas en Europa hayan desaparecido.
 Ahora hay otra cosa, pueden coincidir en principios y en ideas pero ya no son partidos socialistas. Los partidos pueden desaparecer.
El Partido Socialista puede desaparecer y yo lucho no sólo para que no desaparezca, sino para que tenga más fuerza que nunca
. Por eso hay que volver a la identidad de clases y del discurso ideológico.
El laicismo es fundamental, la laicidad es el resultado, laicismo es el movimiento. Laicidad es un resultado que ya nadie discute porque es implícita a toda Constitución.
 Pero es fundamental porque es el movimiento histórico que ha ido secularizando la sociedad para que tengamos leyes como las que tenemos: la del matrimonio igualitario, de identidad de género, la de educación sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo, la de investigación con células madre, la de reproducción asistida, la del divorcio, la de la adopción; y otras tantas más que son fruto de la laicidad y del republicanismo cívico implícito del Partido Socialista
. Eso hay que explicitarlo porque si no lo olvidamos, nos desorientamos.

El problema que tiene ahora la izquierda en general y la socialista en particular es un problema de desorientación, de falta de identidad y hay que recordar que esos son sus frutos.
 Por eso no les gusta a los de siempre el laicismo, no les queda más que admitir la laicidad pero sin laicismo no avanzamos, y sin laicidad no hay futuro en paz en una sociedad plural y diversa.
Por si esto fuera poco, además el laicismo es el mejor antídoto contra el fundamentalismo político, el integrismo religioso y el nacionalismo excluyente.
P. Te parecerá bien que Felipe VI haya accedido a su reinado sin misa.
R. Claro, me parece bien
. Cuando digo que han contaminado las ideas quiero decir que ha sido una labor perfectamente orquestada.
 La derecha, el poder, la derecha política, mediática, religiosa, empresarial, tiene una estrategia y ha ido cargando todo de negatividad.
El laicismo es anticlericalismo, federalismo es independentismo, república es caos.
 Ahora se ha hablado mucho de la república, que no es sólo una forma de Estado, es un movimiento social, es una transmisión de valores.
La virtud republicana se basaba en el reconocimiento de la igualdad y hay formas de Estado donde ya no hay igualdad de origen, de nacimiento, de sexo; aunque luego el parlamento, al ser monarquías parlamentarias, lo vaya corrigiendo pero la esencia republicana es la esencia de la democracia.
 Se han dicho muchas cosas, incluso desde sectores progresistas, que si cuesta más que si cuesta menos, que si pudiera haber presidentes de la república conservadores o de derechas…
Vamos a ver, primero habría que pensar
. Soy partidario de un referéndum pero habría que pensar también qué tipo de república queremos, no es lo mismo la de Francia que la de Alemania.
La falta de referentes en Europa y en España es fundamental, la izquierda tiene que construirse de abajo arriba, lo fácil es ser derechas, y la izquierda tiene que instruirse continuamente, para eso nacieron las casas del pueblo pero también la enseñanza pública, un objetivo también fundamental, ¿qué queremos que piensen nuestros hijos si no tienen una enseñanza pública de excelencia?
 Ya no digamos si el abuelo no está y no cuenta historias, los padres no tienen tiempo para transmitir valores y van a colegios concertados de una determinada ideología.

Encima ha desaparecido Educación para la Ciudadanía, vital para entender lo que es la democracia, la diversidad, los valores, hay que volver a los valores.
 Yo soy ateo pero creo en la libertad, en la igualdad, en la generosidad y para que nadie piense que las personas que no tenemos valores religiosos somos seres vacíos y hemos caído en el nihilismo y en la vacuidad, tengo que recordar que tenemos ética, moral y espiritualidad.
Yo tengo una espiritualidad laica, siento luego existo, sentir es fundamental.
 Me gusta insistir mucho en lo del socialismo afectivo, creo que ahora más que nunca el socialismo es efectivo en la medida en que es afectivo, somos una familia, somos seres gregarios pero en todo caso, insistiendo en ello, tengo una espiritualidad, trasciendo, me emociono.
 Dicho de otra forma, unos trascienden con los profetas y otros trascendemos con los poetas, yo lloro, yo me emociono y esa es una batalla que también se ha ganado desde el poder, desde la llamada de atención que nos han hecho
. Somos un partido de gobierno, lo hemos sido durante mucho tiempo y hemos hecho muchas cosas bien, otras menos bien y algunas mal pero somos un partido de gobierno, no de poder, eso es lo que nos están diciendo.
P. Sigues siendo un volcán.
R. No lo sé, soy así y así seguiré, como dice la canción.
 El sábado 5 de junio seguiré yendo en la pancarta de cabecera del Día del Orgullo y volveré a cantar esa canción:
 Yo soy así, así seguiré, nunca cambiaré, a quién le importa.
P. ¿Qué has aprendido durante tu enfermedad?
R. Que quien siembra, recoge. Más aún que el cariño de los que me rodean, de Jesús, mi marido, de mi familia o de mis amigos, me ha sorprendido el cariño anónimo, el de cualquier persona que de repente se acerca y me abraza cuando salgo a la calle, a veces el abrazo es tan afectivo que me hace llorar.
 Gente completamente anónima. Jesús se pone muy nervioso porque vienen y nunca sabes a qué vienen, creo que para llevar bien esto no hay que tener miedo, lo que he tratado es de vencer el miedo
. No es fácil, el miedo se vence con tranquilidad, estando tranquilo con uno mismo.
Los valores son importantes, cuando te dicen que tienes cáncer miras inmediatamente para atrás. Siento cierta satisfacción al ver que hecho cosas, y estoy tranquilo, sin miedo, y sin miedo sientes que la vida está contigo, que la fuerza está contigo.
No me gusta hablar de valentía porque es otra idea, no todo el mundo responde igual, no todos los días son iguales, hay días que no me puedo levantar, esto es durísimo, terrible pero no tengo miedo, que ya es.

Todo esto tiene que ver con el discurso, todo está relacionado, creo que lo que hace el poder es inocular el miedo y la izquierda en este momento, y dentro de la izquierda la socialdemocracia ha sido una sucesión de salidas del armario, como emigrante, gay, republicano, ateo o como persona enferma de cáncer ahora.
Además el activismo me ha ayudado, me ha dado vida porque en su momento los homosexuales tuvieron que hacer bandera de la visibilidad con el sida, una enfermedad que se utilizó por el poder para perseguir y discriminar entre otros a los homosexuales.
El manifestarte como eres, ser transparente es fundamental, sobre todo en un servidor público como yo me considero, soy concejal, secretario de movimientos sociales del PSOE pero fundamentalmente soy un servidor público y tengo que manifestarme como soy.
Por eso he salido del armario.
También me lo han enseñado las mujeres, que en esto del cáncer han sido adelantadas sobre todo para combatir las ideas negativas sobre una enfermedad y luchar por sobrevivir y por la vida que es de lo que se trata, de luchar por vivir.
Y hay que vivir de la mejor manera que se puede vivir, viviéndola y afrontándola con valentía, determinación e ilusión.
Algo que no te había dicho es que en el discurso la izquierda tiene también que procurar no sólo transmitir la defensa de esos valores, de esa apuesta por las políticas públicas que son las que garantizan la igualdad de trato, de oportunidades y de consideración, sino también tener un discurso claro y valiente sobre el modelo económico, sobre la necesaria progresividad fiscal, sobre los paraísos fiscales, la tasa Tobien, un discurso valiente que nos están reclamando.
 Hemos sido valientes en muchas cosas y no lo hemos sido en materia económica, hay que dejar bien claro que la izquierda no sólo debe procurar la mejor redistribución de la riqueza sino que debe apostar por un modelo que genere puestos de trabajo y prosperidad económica.
Y a ti querido Zerolo ahora te toca descansar....Tu testigo lo cojerá otro y tu lo guiarás. Descansa en Paz de tantas cosas que has tenido que hacer para cambiar un poco este mundo.

Muere Pedro Zerolo............................................................. Emilio de Benito

El dirigente socialista luchaba contra un cáncer de páncreas desde hace año y medio.

Poco tiempo quiso estar contigo "esa enfermedad" luchabas tanto contra ella como luchastes por tus derechos . Y esa lucha te lleva a un lugar, que estarás tranquilo . Creo que te lo deseamos todos viendo tu energia y tu fortaleza, pero a veces no puede ser. 

ATLAS

Pedro González Zerolo (Caracas, 1960) ha fallecido esta mañana en Madrid, después de más de año y medio de enfrentarse a un cáncer de páncreas. Concejal del Ayuntamiento de Madrid desde 2007, fue elegido presidente del Partido Socialista de Madrid (PSM) en febrero de este año.
 Pero el reconocimiento de Zerolo le había llegado mucho antes, como presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) desde 1998 hasta 2003, adonde llegó desde la presidencia del colectivo LGTB de Madrid, Cogam.
En ese tiempo fue el muñidor —nunca solo— de la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo que se aprobó en 2005.

Aquella norma fue una revolución en España, Europa y tuvo un gran impacto en Latinoamérica.
Por primera vez un país reconocía en completa igualdad los matrimonios de gais y lesbianas sin ninguna salvedad.
 Otros países (Holanda, los escandinavos) tenían leyes de parejas de hecho que les reconocían algunos derechos, pero eran normativas paralelas a la del matrimonio heterosexual. Zerolo —abogado de profesión hasta que tuvo que dejar su despacho por la militancia— fue uno de los encargados de cribar todo el sistema legislativo español para cambiar las menciones a Marido y mujer por la de cónyuges, un cambio semántico de tanto calado como el de modificar las referencias a padre y madre por la de progenitores, porque la ley española también equiparaba a las parejas del mismo sexo con las heterosexuales a la hora de adoptar
. Él mismo utilizó la ley para casarse en 2005 con Jesús Santos, quien le ha acompañado hasta su muerte en el domicilio de la familia.
Poco después, también fue Zerolo responsable de la ley de identidad sexual que reconoció gran parte de los derechos de las personas transexuales, y que también se consideró avanzada para su época
. Fue entonces cuando, por empeño personal del entonces presidente José Luis Rodríguez Zapatero, el activista entró a formar parte de la ejecutiva del PSOE como responsable de ONG y Movimientos Sociales, un tema que conocía perfectamente.
Concejal de Madrid desde 2003 —fue en el número tres de la lista que encabezó Trinidad Jiménez, una de sus valedoras en el partido—, nunca abandonó la lucha por los derechos de la población LGTB (hace un año recibió el premio de Transexualia), pero se volcó en su nuevo papel.
 Vehemente, valiente y ambicioso, en una de las enésimas crisis del partido en Madrid, la búsqueda de un candidato al Ayuntamiento para las elecciones de 2007, Zerolo se postuló para dirigir el intento de desplazar al PP de la presidencia del Consistorio.
 Falto de una familia que le apoyara dentro del PSOE, el partido prefirió a Miguel Sebastián.
 Esta vez, según fuentes del partido, su abierta homosexualidad jugó en su contra.
En enero de 2014, Pedro Zerolo anunció que tenía un cáncer de páncreas.
 Por primera vez ese año faltó a la manifestación del Orgullo Gay
. Fue uno de sus pocos síntomas de debilidad
. Abanderado de la visibilidad en todos los terrenos, fue actualizando su perfil en las redes sociales para adaptarla a su nueva imagen.
 La quimioterapia le hizo perder la conocida melena rizada, y su cabeza calva se convirtió en su nuevo símbolo.
En su última entrevista publicada en EL PAÍS Zerolo confesaba que, a pesar de la enfermedad, seguía siendo un volcán. "Canario, de Tenerife, ¡cómo el Teide!
Estoy enfermo, lo sabes.
 De la enfermedad aprendí que quien siembra recoge.
 Me ha sorprendido el cariño anónimo
. Creo que para vencer esto no hay que tener miedo.
El miedo se vence con tranquilidad, estando tranquilo con uno mismo.
 Sin miedo sientes que la vida está contigo…".
Aquella segunda salida del armario, como él la definió alguna vez, fue muy bien acogida por colectivos como el de pacientes con cáncer, que encontraron en Zerolo un símbolo de visibilidad. Pero aquella exposición pública también tuvo su efecto negativo
. Un sacerdote, Jesús Calvo, llegó a decir que su enfermedad era un castigo divino.
Los efectos de la enfermedad no le hicieron perder la voluntad de ayudar al partido
. En la última crisis del PSM motivada por la destitución de Tomás Gómez como dirigente del partido, fue elegido como hombre de consenso para sustituirle.
Poco después hizo su último favor a la formación
. Al presentarse —ya muy enfermo— como candidato a liderar la lista de la Comunidad de Madrid dio legitimidad a la elección de Ángel Gabilondo, que así pudo decir que su nombramiento había surgido de una elección interna, y que no había sido nombrado a dedo.
Orador incansable, Zerolo cuidó todo lo que pudo su vida privada.
En los últimos meses se le podía ver yendo al cine en Madrid —siempre con su marido y algún amigo o una hermana— y también paseando, cuando las fuerzas se lo permitían, por Chueca. Ateo, republicano, gay, feminista y socialista, decidió morir en su casa.
 El lunes por la tarde, sus amigos más cercanos recibieron una llamada avisando de su inminente adiós para que pudieran despedirse.
 El Ayuntamiento de Madrid acogerá esta tarde a partir de las 15.00 su capilla ardiente.D.E.P. Zerolo yo soy una de las personas anónimos que le duele que de esta batalla no hayas podido salir. Mis condolencias a tu marido. Duerme en paz.