Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

6 jun 2015

Capturado un extraño rayo verde lunar en las Canarias...........y no es tan usual.

La NASA selecciona y publica la imagen del fotógrafo Daniel López en su web

El legendario fenómeno atmosférico es difícil de observar y retratar, incluso en su versión solar.

 

“Se me ocurrió fotografiar desde La Palma cómo la Luna llena salía desde detrás de las cúpulas del observatorio del Teide, en Tenerife”, explica a Verne el fotógrafo Daniel López
 . Era la cuarta vez que lo intentaba: el Roque de los Muchachos “es un terreno en el que puede haber vientos de hasta 40 kilómetros por hora y el observatorio está a 143 kilómetros de distancia, por lo que en estos casos es imposible evitar que el teleobjetivo tiemble”
. También puede haber calimas o, en ocasiones más raras, nubes altas. Las fotos astronómicas no sólo requieren muchísima planificación, sino también algo de suerte.
López usó dos cámaras.
 Una con un teleobjetivo de 840 milímetros y otra con un objetivo de 200 milímetros, para obtener un campo más abierto.
 Sacó unas mil fotos con cada una de ellas, con la intención de grabar un timelapse.
Al terminar, López echó un primer vistazo a las capturas.
 Estaba más que satisfecho con el resultado, pero aun así se llevó una gratísima sorpresa: “En alguna de las imágenes vi una mancha verde y comencé a pensar que había fotografiado un rayo verde lunar. De los solares ya había conseguido varias fotos, pero sólo había visto los rayos verdes lunares por internet”. 
Su sospecha se confirmó cuando pudo ver bien las fotografías: había cazado este fenómeno tan difícil de observar.
 Envió una de las imágenes a la NASA para su fotografía astronómica del día, una iniciativa cuya cuenta en Twitter suma más de un millón de seguidores y con la que López ha colaborado en más de una ocasión. Incluso ha publicado una foto de un rayo verde y un rayo rojo solar a la vez.
La NASA suele contestar en uno o dos meses, pero en este caso “me respondieron en seguida y me dijeron que saldría publicada al día siguiente”.
ampliar foto
Daniel López / elcielodecanarias.com
Como saben todos los lectores de Julio Verne, un rayo verde es un fenómeno atmosférico que ocurre poco después de la puesta de Sol o poco antes de su salida, en el que se puede ver un punto verde por encima de la estrella, siempre que contemos con un horizonte distante y un día claro.
Encontramos la causa de este fenómeno en la refracción de la luz, como explican en Astrofísica y física: 
 “La luz se mueve más lentamente en el aire bajo, más denso, que en el aire en capas superiores, menos denso”
. Por este motivo, los rayos solares siguen una trayectoria ligeramente curva. “La luz de alta frecuencia (verde/azul) se curva más que la luz de baja frecuencia (roja/naranja), así que los rayos verdes y azules de la parte superior del sol en el horizonte permanecen visibles mientras que los rayos rojos están tapados por el horizonte”.
 El efecto se puede ver en otros cuerpos celestes brillantes, como la Luna, Venus, o Júpiter, pero es más sutil, según escribía Jovi Esteve en El País: "Eso sí, no pestañee. Apenas tiene uno o dos segundos para verlo o poderlo fotografiar".
Una de las claves de las fotografías de López son las condiciones idóneas que presentan las islas Canarias: “Tomé la foto a 2.400 metros, prácticamente a la misma altura que el observatorio del Teide
. A ese nivel ya has dejado abajo la parte más revuelta de la atmósfera.
 Además, a las islas nos llegan los vientos alisios, que son muy laminados, por lo que tampoco hay muchas turbulencias, y por eso se pueden ver las cúpulas del observatorio con tanta claridad a pesar de la distancia".
López recoge sus fotos de la naturaleza y el cielo de las islas en su web El cielo de Canarias. Originario de Paterna del Campo (Huelva), se fue a vivir a Tenerife en cuanto le salió la oportunidad de trabajar en el Instituto de Astrofísica de Canarias.
 Pasó dos años en el centro, "saliendo muchas noches con la cámara”.
 Ya por aquel entonces había publicado su primera fotografía en la web de la NASA, así que decidió quedarse en la isla e intentar seguir trabajando en lo que le gustaba: fotografiar el cielo.
La primera foto de López que publicó la NASA en su fotografía astronómica del día, tomada con el telescopia Isaac Newton del observatorio del Roque de los Muchachos. Daniel López / Instituto Astronómico de Canarias
Lo consiguió gracias a su primer timelapse, El cielo de Canarias, que desde 2011 se ha reproducido 2,4 millones de veces en Vimeo. 
Las imágenes que recoge son el fruto de miles de fotografías que hizo a lo largo de un año. La NASA también publicó este timelapse: “Lo vieron a través de National Geographic y se pusieron en contacto conmigo”. A partir del segundo 20 del vídeo vemos un rayo verde solar. “Es el primero y el mejor que capté”, afirma.
Su trabajo ha servido para decorar el tranvía de Tenerife y para ilustrar los billetes de la ONCE. Un fragmento de uno de sus timelapses incluso apareció en la nueva versión de los documentales Cosmos, presentados por Neil deGrasse Tyson: se trata del almendro que se puede ver a partir del minuto 1:09.
Estos timelapses son una clara muestra de lo que le gusta fotografiar: “Paisajes con cielo”. Son fotos que hay que planificar muy detalladamente:
“Tengo que pensar en la hora a la que se verá mejor la Luna, cómo encuadrar la Vía Láctea, buscar un emplazamiento adecuado aunque suponga caminar cuarenta minutos después de dejar el coche… Pero cuando salen bien, son fotos mágicas”.

Veremos como se ha vestido Letizia para la Ocasión

El rey Felipe preside su primer Día de las Fuerzas Armadas.

 

Desfile previo al acto de Izado Solemne de Bandera en la Plaza de Colón de Madrid con motivo del Día de las Fuerzas Armadas. / Ballesteros (EFE)
La celebración del Día de las Fuerzas Armadas ha comenzado con el izado solemne de bandera, una enseña de 290 metros cuadrados en la madrileña plaza de Colón, en un acto presidido por el jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante general Fernando García Sánchez.
Los jardines del Descubrimiento de la plaza de Colón han sido el escenario del acto, que ha contado con los jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general Jaime Domínguez Buj; del Ejército del Aire, Francisco Javier García Arnaiz; y de la Armada, almirante Jaime Muñoz Delgado, así como el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa.
Después de que los jefes militares pasaran revista a la Fuerza, se ha procedido al izado de la bandera, que mide 290 metros cuadrados (21 x 14 metros), pesa 35 kilos y se soporta en un mástil de acero de 50 metros de altura.
Momento del acto de Izado Solemne de Bandera en la Plaza de Colón de Madrid con motivo del Día de las Fuerzas Armadas. / Ballesteros (efe)
Decenas de personas han presenciado el breve acto que ha durado unos 15 minutos y en el que han participado 172 militares de los tres ejércitos y la Guardia Civil.
La ceremonia se ha cerrado con un desfile de la compañía mixta de honores.
El equipo de izado lo han formado un suboficial y diez soldados del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y la Guardia Civil.
Este ha sido uno de los tres actos solemnes de izado de bandera que se realizan al año en Madrid: con motivo del patrón de San Isidro, presidido por el alcalde de Madrid; la onomástica del Rey, presidido por el presidente del Consejo General del Poder Judicial; y el día de la Constitución, copresidido por los presidentes del Congreso y Senado.
Además, a partir de este año se añadirá un izado solemne más con motivo de la proclamación de Felipe VI como Rey, el próximo 19 de junio.
El izado de bandera de Colón ha precedido al acto principal del Día de las Fuerzas Armadas, que estará presidido por primera vez por Felipe VI como Rey, acompañado por la Reina Letizia.
Allí se desarrollará un solemne homenaje a los caídos, que contará también con la presencia del ministro de Defensa, Pedro Morenés, y la cúpula militar al completo

La Mata Hari del Caribe................................................................ Yolanda Monge

Marita Lorenz fue contratada por la CIA para asesinar a Fidel Castro. No pudo hacerlo: se había enamorado de él.

 Ahora recupera en una biografía su historia-

Llegó el Comandante y mandó.....

 

El oficial Ernst Hankiewicz, Marita Lorenz y Fidel Castro, en 1959. / Cordon Press
El rumbo de la isla caribeña de los cubanos y de la guerra fría reposaba en forma de píldoras venenosas en un bote de crema rejuvenecedora Pons.
 Allí las había escondido Marita Lorenz cuando embarcó en Miami a principios de 1960, rumbo a La Habana
. Su misión: matar a Fidel Castro, su amante durante ocho meses
. Ella era la Mata Hari del Caribe.
Nerviosa, casi en estado de pánico y temerosa de que a su llegada al aeropuerto José Martí fuera registrada y encontrasen las pastillas envenenadas que llevaba consigo, Lorenz las depositó en un bote de crema facial.
 “Me sentía incapaz de llevar a cabo la misión que Frank Fiorini [Frank Sturgis, condenado luego por el Watergate] me había encomendado.
 No iba a matar a Fidel, no fallé, como otros cientos que lo intentaron después.
 Sencillamente, fui incapaz y no me arrepiento”, explica hoy Lorenz.
Pero incluso si hubiera decidido seguir adelante con la llamada Operación 40, una trama gubernamental que, según Lorenz, unía a la CIA, al FBI, al exilio cubano y la mafia, no podría haberlo hecho
. Cuando en la habitación del hotel Habana Libre, que solía compartir con Castro, abrió el bote de crema comprobó que las pastillas se habían desintegrado y solo quedaba una masa pastosa del arma que debía de acabar con la vida del líder del Movimiento 26 de Julio.
“Lo tiré por el bidé”, relata tranquila. “No se iba por el desagüe y tuve que empujarlo, hasta que despareció del todo.
 Entonces me sentí libre”, relata. 
“No lamento no haber matado a Fidel, al contrario: es la decisión de la que estoy más orgullosa en mi vida”.
Marita Lorenz, en una playa de Cuba, En 1959, poco antes de conocer a Castro.
Hablar de la vida de Marita Lorenz es repasar gran parte de la historia del siglo XX, de su peor historia, la del Holocausto, los asesinatos políticos y la miseria humana. “Siempre estuve destinada a estar sola.
 Y no sé por qué”, escribe en sus memorias Yo fui la espía que amó al comandante quien hoy tiene 75 años y sobrevive, con ayuda de la asistencia pública en Baltimore (Estados Unidos), en un oscuro y diminuto piso cuyo destartalado cuarto de baño por no tener no tiene ni puerta.
Lorenz debía haber llegado al mundo junto a su hermana gemela, pero cuando su madre ingresó en el hospital de la ciudad alemana de Bremen para una revisión, el pastor alemán de un oficial de las SS, que la increpaba por haber seguido acudiendo hasta el final de su embarazo a un médico judío, le atacó y una de las dos niñas murió. 
 Sobrevivió Marita y murió Ilona.
 Sus padres honraron a la pequeña fallecida sumando ese nombre al de la superviviente: Ilona Marita Lorenz.
 Era el 18 de agosto de 1939. Hitler se disponía a invadir Polonia.
Así se inicia el primer capítulo del libro Yo fui la espía que amó al Comandante, que este próximo martes publica Península, del grupo Planeta.
 Las primeras 48 páginas del volumen son los primeros 19 años de La Alemanita, como la bautizó Fidel. En la Segunda Guerra Mundial, Lorenz, de madre americana y padre alemán, acabó internada en el campo de concentración de Bergen-Belsen cuando tenía cinco años. 
“En los barracones en los que yo estaba, los mismos en los que falleció Anna Frank, nos abrazábamos entre nosotros
. Desde niños pequeños a adolescentes, para no morir de frío, aunque algunos ya estaban medio muertos”, relata serena para concluir que, sin embargo, entonces lloró hasta que no le quedaron lágrimas.
No lamento no haber matado a Fidel. Es la decisión de mi vida de la que estoy más orgullosa”
A Marita Lorenz la encontraron escondida debajo de un camastro de madera tras liberar el campo los británicos el 15 de abril de 1945. “
Cuando el conductor de la ambulancia me sacó de debajo de mi escondite estaba llena de piojos, de gusanos, de moratones y pesaba menos de 20 kilos”.
 Fue una de los 200 niños que sobrevivieron aplicando el lema: “No hables, no pienses, no respires”.
La señora Lorenz, que el día de su entrevista viste camiseta y dos camisas, una encima de otra, y a quien su hijo Mark, de 45 años, retoca el despeinado cabello para que luzca mejor en las fotos, define lo que sucedió en 1945 como el final de una pesadilla y el inicio de otra
. Con siete años, Marita fue violada el día después de Navidad de 1946 por un sargento estadounidense en la Alemania liberada por los aliados.
Conoció a Castro en La Habana en febrero de 1959 cuando ella tenía 19 años y él 33. “Me convertí en su amante y quedé embarazada. 
En Cuba fui drogada y forzada a lo que calificaron como un aborto.
 Décadas más tarde supe que mi hijo había sobrevivido y se llamaba Andrés”, dice
. “¿Alguien puede imaginar qué supone eso para una madre a la que le arrebatan a su bebé en una mesa de operaciones y sale de Cuba con el vientre vacío?”, se pregunta en alto Lorenz, mientras acaba de comerse un plátano y acaricia a su perro, Bufty.
  Cerca hay más animales, quizá ellos impregnan el lugar de un pesado olor que se pega a la piel: una gata, una tortuga y un enorme pez naranja que “de vez en cuando se lanza como en una misión suicida contra el cristal de la pecera”.
MARITA LORENZ, CON EL UNIFORME DEL MOVIMIENTO 26 DE JULIO, EN 1959.
Lorenz concede que ha sido una mujer en un entorno de hombres, que ha inventado mentiras para protegerse, a ella y a sus hijos, y que ha dicho la verdad cuando le ha convenido. “Ahora quiero dejar las cosas claras”, declara.
La Mata Hari del Caribe ya no tiene el pelo negro-cuervo. 
Ya no luce la esbelta figura de sus años de party girl de la mafia neoyorquina, de la que salieron algunos de sus amantes
. Asegura que tampoco porta pistola y que ya no teme por su vida
. Parece deprimida. “Nunca he pensado en quitarme la vida, aunque a veces he querido morir. Pero morir es fácil, el reto es vivir”.
Sentada frente a la televisión con la que pasa sus días, junto a un cartel de la película de Los Doors, dedicado por Oliver Stone, quién la contactó para hacer una película sobre su vida, la señora Lorenz habla de cómo fue testigo del complot para matar a John F. Kennedy en Dallas.

Antes del magnicidio hubo más historias. Fruto de su relación en Miami con Marcos Pérez Jiménez, brutal dictador venezolano al que acabó dando Franco refugio en España, llegó su hija Mónica Mercedes. 
Tampoco tuvo suerte.
 Fue abandonada en la selva venezolana con una tribu de indios Yanomami con su hija de entonces 14 meses. Querían que muriesen.
La historia de Marita Lorenz tiene luces y sombras
. “Hay quien puede pensar que es bastante increíble”, reconoce. “Pero, ya sabe, la realidad supera la ficción”. En el caso de Lorenz, esa realidad está construida con recuerdos que, ocasionalmente, se enfangan en la historia oficial.
 “Esa que, si me permite que se lo recuerde, no siempre es la creíble”.