Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

16 may 2015

El runrún...................................................... Boris Izaguirre

Esta semana ha tenido ritmilllo gracias a la revelación de Ada Colau como cantante o el enfado de Charlize Theron en Cannes.

 

La actriz Charlize Theron en Cannes. / Pascal Le Segretain  (guetty )

Ha sido una semana más movida de lo habitual, en parte porque este periódico estrenaba nuevo formato.
Y en ese ajetreo se ha colado el runrún de Ada Colau, un vídeo rumboso y sabrosón en plena campaña electoral donde Colau se muestra sencilla, comprometida y sobre todo divertida.
Un gol baratito de los políticos emergentes en este baile donde queremos que cambie el ritmillo, aunque que sea solo un poco.
Colau, candidata a la alcaldía de Barcelona, la ha colado bien mientras en España atravesamos por distintas etapas con ritmo saleroso como de rumbita.
 El runrún de principios de año era que el bipartidismo se acababa.
 Ahora es que posiblemente repitamos lo sucedido en las elecciones británicas y que recuperen el aliento los partidos tradicionales.
Y en ese apartado de nuestra democracia que es la corrupción, todo parece quedarse en un runrún, un mal rato para unos cuantos privilegiados que en su día fueron políticos honorables.
 Mientras el runrún nos dibuja una sonrisa, a ritmo de rumba, Catalana por supuesto.
De nuevo en mayo arrancan el Festival de Cannes, en Francia y el Festival de Flores de Chelsea, en Londres.
 Dos eventos cargados de simbolismo y estilo.
 En la alfombra roja de Cannes todos son estrellas.
 En el Festival de Chelsea donde todo son flores, este año es el príncipe Carlos el que está en el punto de mira, porque se han filtrado cartas suyas aconsejando a los primeros ministros.
 Un príncipe y un ministro pueden mantener cierto runrún pero jamás una relación epistolar
. A Carlos lo acusan de querer inmiscuirse en el Gobierno cuando sabe que no está entre sus privilegios. Tony Blair no sabe, no contesta.
Y mientras tanto, Cannes despliega más información y magisterio en la alfombra roja que en la sala de proyecciones
. No es un runrún, es el ritmo de nuestro tiempo.
 Las películas probablemente no sean obras maestras, pero la verdadera magistralidad está en esa alfombra roja, la más civilizada del mundo donde las estrellas, sobre todo las femeninas, entienden ese desfile como una prolongación de sus carreras como una profesión paralela vendiendo lujo
. Un carrusel donde todas deslumbran, posan y se van.
 Y si en la gala del Met en Nueva York se consagró el zombi chic, un estilo donde todo el mundo parece regresar alegremente de entre los muertos, entre jirones y calaveras, en la alfombra roja de Cannes se ha impuesto el lesbianismo ligero como código chic pero también como género sexual favorito en las interpretaciones de las grandes actrices.
 Tanto Charlize Theron como Cate Blanchett interpretan personajes que juegan con el prejuicio de la marimacho y con la lucha por una mejor calidad de vida entre dos lesbianas de los años 50. Theron le sacó las uñas a un periodista que osó preguntarle si su personaje tenía más lado masculino que femenino.
Y le dejó muy claro que las mujeres son solo eso, mujeres. Blanchett fue más lejos, ante la pregunta de si había tenido relaciones con otra mujer, respondió que sí y además varias veces, dejando a la prejuiciosa prensa internacional con la boca abierta.
 Un viejo run run se silencia y se abre paso a una definitiva reivindicación femenina.
En el parlamento británico hay tantas diputadas “lets be honest” (un juego de palabras muy en boga entre las lesbianas discretas) que el Daily Mirror lanzó un titular declarándolo como el más gay del mundo
. Ese mismo día en otra isla, Palma de Mallorca, estallaba un nuevo escándalo de corrupción después de una imputación a otro funcionario acusado de organizar orgías con altos cargos públicos mallorquines y prostitutas de muchas nacionalidades
. La investigación intenta arrojar luz sobre una presunta trama corrupta incrustada en la policía de Palma.
 Las prostitutas han declarado que eran contratadas para bacanales con alcaldes y políticos, donde “corrían el Dom Perignon y la Viagra”
 ¡Qué combinación! ¡Qué resacón! Por más bueno y real que sea el Dom Perignon, termina afectando
. Y los que han usado Viagra en plan diversión saben que deja un dolor de cabeza no doble sino triple.
 Hay que reconocerle a esas fiestas un punto refinado, casi glamuroso precisamente por esa combinación.
Y que puede verse como una apuesta por el turismo de calidad. Entre todos los runrunes de corrupción, nos faltaba una bacanal con prostitutas y policías en una isla. Y además con buen presupuesto.
 Así se constata que Berlusconi definió un estilo aspiracional: tienes que pegarte una fiesta a lo Villa Certosa para transformarte en un Ulises moderno y presunto que sabe seguir el ritmo, que sabe seguir el runrún.

15 may 2015

Aquella Preciosa Mujer










Natalie Portman llama racista a Netanyahu................................................................. Rocío Ayuso


Natalie Portman, en Cannes.
Natalie Portman, en Cannes. / Vincent Desailly (Getty Images)
Si algo quedó claro desde que Natalie Portman se dio a conocer por primera vez en la pantalla con El profesional (1994) cuando era todavía una niña es que la actriz nacida en Israel habla a las claras. De ahí que incluso en los tiempos de corrección política que corren no dude en criticar abiertamente la reelección de Benjamín Netanyahu como primer ministro israelí. “Sus comentarios racistas son horrendos”, subrayó contrariada y defraudada con su reelección. Sus declaraciones son parte de una extensa entrevista concedida a la revista The Hollywood Reporter con motivo del estreno de su primer largometraje como directora, A Tale of Love & Darkness, basado en la novela del mismo título de Amos Oz.
La actriz de 33 años, ganadora del Oscar por su trabajo en Cisne negro, tampoco duda en criticar abiertamente su galardón comparándolo con los “falsos ídolos” que menciona Abraham en el viejo testamento. “Y (el Oscar) es literalmente una estatuilla dorada. Es como adorar ídolos de oro”, describe. Esa es la razón por la que prefiere no exhibir el premio en su nuevo hogar parisino donde acaba de mudar su residencia con su marido, el bailarín y coreógrafo francés Benjamín Millepied, de 37 años, y su hijo Aleph, de 3. Sobre su nueva ciudad de residencia tiene sentimientos encontrados debido al choque cultural que sufre alguien que desde los 3 años se crió en EEUU pero que mantiene vivas sus raíces con su país natal. Aunque como afirma, le gusta sentirse como una extranjera. “Es lo que siempre me he sentido”, añade.
La entrevista coincide con el anuncio de su próximo trabajo cinematográfico, donde la portavoz de Dior se transformará en Jacqueline Kennedy para la película Jackie, dirigida por el director chileno Pablo Larrain y centrada en los cuatro primeros días de la vida de quien fue primera dama tras el asesinato de su esposo John F. Kennedy.
Natalie Portman y su marido Benjamin Millepied.
Natalie Portman y su marido Benjamin Millepied. / Tony Barson (FilmMagic)
Sin televisión en su nueva casa y con un francés que no le da mucho más que para ojear revistas, el pasatiempo favorito de Natalie Portman en París es la cocina. Y su trabajo, ese que ahora ha llevado más allá de la interpretación al campo de la dirección y de la producción. En cuanto a su familia, la actriz asegura en una conversación que ella misma grabó en su iPhone para no ser tergiversada que si hay algo decepcionante en su relación es ella misma. “Cuando tienes alguien te mira diariamente es como si te enfrentaras a un espejo en el que puedes ver tu mejor comportamiento y el peor. Y es un gran reto ver en ese espejo la mejor persona que puedes ser”, señala la actriz ambiciosa e insegura por partes iguales según su propia descripción.

Los secretos del 'eyeliner'................................................................. Maite Nieto


Luis Almodóvar y Carlos Martínez. Producción: Maite Nieto
La mayoría de las actrices míticas de la época dorada de Hollywood enamoraron a la cámara y a los espectadores con sus interminables ojos de gata
. Pero ni Greta Garbo, ni Elisabeth Taylor o Audrey Hepburn fueron inventoras de este estilo de maquillaje en el que una línea más o menos gruesa, más o menos alargada, es capaz de convertir unos ojos convencionales en el centro de atención del rostro
. El trazo, en origen únicamente negro, ya enmarcó los ojos de personajes históricos mucho más antiguos.
 Recuerden las imágenes del Antiguo Egipto y las de dos de sus reinas más poderosas: Cleopatra y Nefertiti.
Entonces ese trazo firme sobre la línea de los párpados no se conocía con la definición de 'eyeliner', tampoco había productos en diferentes texturas y colores para conseguirlo, pero el efecto que creaba era el mismo: definir el contorno, ampliar la mirada y corregir los defectos de cada tipo de ojo con sólo variar la pincelada
. En la actualidad vuelve a ser tendencia. 
Estamos en temporada de 'eyeliner' y se admite igual en su versión más sutil y discreta que en las más exageradas.