Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

12 may 2015

El himno eterno de Édith Piaf................................................... Álex Vicente


Fotografía de Edith Piaf que se exhibe en la muestra de la Biblioteca Nacional de Francia.

En el centenario de su nacimiento y más de medio siglo después de su desaparición, Édith Piaf reaparece entre los vivos.
 Lo hace en la gran exposición que le dedica la Biblioteca Nacional de Francia hasta el 23 de agosto, en su faraónica sede del este de París.
 La voz firme y temblorosa de la cantante, nacida en la capital francesa en 1915, se propaga estos días por sus salas, donde cientos de fotografías reproducen su rostro de pájaro triste, recorriendo una trayectoria que la llevará de cabarets de mala muerte al mismo Carnegie Hall de Nueva York.
 A medio recorrido, se distingue su silueta menuda y de hombros encogidos, metida en su vestido favorito, confección de seda negra diseñada en los cincuenta por Jacques Heim, con el que paseó su particular luto existencial por medio planeta.
La exposición analiza desde casi todas las perspectivas posibles el recorrido de la cantante, a quien erige en icono de la Francia popular.
 "Piaf fue una mujer fuera de lo común, pero con el aspecto de una cualquiera", sostiene el comisario Joël Huthwohl, director del departamento de Artes del Espectáculo de la Biblioteca Nacional
. Pese a que sobreactuara ocasionalmente su filiación con el proletariado, los orígenes de Piaf fueron extremadamente humildes.
 Era hija de saltimbanquis de un circo ambulante y su juventud transcurrió en los barrios obreros del norte de París, como Belleville, Ménilmontant o Pigalle. "Incluso cuando ganó mucho dinero, nunca se aburguesó", afirma Huthwohl.
"Se compró un palacete privado, pero cuentan que se instaló en la portería".
La muestra no evita adentrarse en su ambigua actuación durante los años de la ocupación nazi, cuando mostró cierta connivencia con el poder de Vichy.
 "Piaf participó en un viaje a los campos de internamiento en Alemania, apoyando así la propaganda del régimen.
 Pero nunca fue una mujer con conciencia política, lo que también se le puede reprochar, pero es inadecuado cualificarla de colaboracionista.
 Durante la guerra, también escondió a amigos judíos", apunta Huthwohl
. Después del conflicto, sería absuelta por el comité de purga política que examinaba los casos de colaboración
. Pocos años más tarde, el director y dramaturgo Sacha Guitry la escogió para encarnar al París sublevado de la Revolución en la película Si Versailles m'était conté... (1954). Piaf aparecía en ella como jefa de filas de los sans-culottes, entonando un canto revolucionario subida a la verja de la residencia real.
El icono popular queda redimido.
De hecho, Piaf no siempre fue la misma. "Antes de la guerra, era una mujer sometida a hombres viriles, soldados, marinos y canallas. Progresivamente, se convirtió en una mujer mucho más liberada, que no tuvo ninguna vergüe
nza en exponer una vida sentimental muy intensa, con múltiples amantes a los que nunca escondió, pese a que en el fondo siguiera buscando a un hombre ideal que no terminó de encontrar", agrega el comisario
. La muestra la sitúa al borde del advenimiento del feminismo.
Cuando falleció en 1963, se había convertido casi en un modelo prefeminista: una mujer de sexualidad activa y propietaria de su destino profesional.
"No fue una mujer del Mayo del 68, pero sí forma parte del eslabón perdido que precedió a ese movimiento", señala Huthwohl.
 La muestra repasa sus romances con Louis Dupont, Yves Montand, Marcel Cerdan o Théo Sarapo, con quien contrajo matrimonio un año antes de morir, además de detenerse en el mayor de sus amores –ese Dios al que rezaba antes de salir a escena– y sus conocidas supersticiones.
Cártel promocional de Edith Piaf.
La muestra también analiza el contenido de sus letras y la universalidad de sus canciones, que ha fascinado a artistas de todo tipo, de Louis Armstrong a Serge Gainsbourg, de Étienne Daho a Patricia Kaas y de Ute Lemper a Anna Calvi.
 Todos ellos han versionado temas de todos sus periodos, de la llamada canción realista de sus inicios, fundamentada en el costumbrismo parisiense, a los himnos universales sobre la experiencia humana de su etapa final.
El insigne semiólogo Roland Barthes pronunció en 1948 una conferencia sobre la chanson popular y el lugar singular que Edith Piaf ocupaba en ella.
 Barthes hizo una lista de sus características: utilizaba una "poesía directa" y un lenguaje coloquial "pero sin excesos", interpretaba a una mujer con "carácter y coraje" que "nunca retrocedía ante el amor" y se erigía en portavoz de "los débiles, los oprimidos y los infelices".
"Es una mujer pequeña, no muy joven ni tampoco muy bella, que expresa la tristeza trágica del pueblo, el alma de un mundo sin corazón y el espíritu de un mundo sin esperanza", afirmó Barthes. La muestra reproduce sus opiniones, junto a las de decenas de expertos y aficionados, desde la musicóloga Catherine Rudent, quien analiza "el mecanismo de su laringe" y la vibración de sus cuerdas vocales, hasta el joven novelista Adrien Bosc, ganador del premio de la Academia Francesa con Constellation, sobre la figura de Marcel Cerdan.
La exposición concluye con el Oscar y César que Marion Cotillard recibió por su interpretación en La vie en rose, una forma de recordar su plena vigencia en el imaginario actual.
¿Cómo se explica que Piaf siga fascinando, un siglo después de su nacimiento, mientras otros han caído en el más profundo de los olvidos? Para el comisario, la cantante encarna "la Francia eterna", esa construcción imaginaria que sigue siendo plenamente vigente. "La identificamos con esa imagen romántica de París, como las postales de Robert Doisneau.
 Es la ciudad del turismo y los grandes monumentos. El París de Piaf está congelado en el tiempo", asegura Huthwohl. "Se trata de un cliché, más que de una realidad".
 En el barrio de Belleville, algunas placas conmemorativas señalan los lugares donde residió
. Pero poco tiene que ver ya con la ciudad en la que vivió Piaf décadas atrás: en la esquina de su primer domicilio ya no hay acordeonistas de barriada, sino supermercados asiáticos. Escuchar a Piaf es, para muchos, una forma de aferrarse a un pasado lejano, si es que existió alguna vez.

Catherine Deneuve: “Ya no quedan estrellas”............................................... Álex Vicente

La actriz francesa cree que los selfis han acabado con el glamour que rodeaba a las grandes artistas.

 

Catherine Deneuve
La actriz francesa Catherine Deneuve. / LOIC VENANCE (AFP)

Para Catherine Deneuve, la irrupción de móviles y cámaras digitales ha terminado con la magia que solía rodear a las estrellas de cine.
“Ya no quedan estrellas en Francia”, afirmó la actriz francesa en una entrevista al periódico Le Journal du Dimanche.
 “Una estrella es alguien que se muestra poco y que se mantiene en la reserva.
 Con la llegada del digital, se ha producido una intrusión de todo, por todas partes, en todo momento. Hoy vemos mucha gente famosa que tiene millones de followers, cuando no han hecho absolutamente nada”, denunció Deneuve.
La idea de observarse a uno mismo hacer cosas, en lugar de vivirlas, es terrible”
La actriz inaugura este miércoles el Festival de Cannes como protagonista de la película La tête haute (La cabeza alta), donde interpreta a una juez de menores, abriendo el camino a las estrellas como Cate Blanchett, Matthew McConaughey, Benicio del Toro, Joaquin Phoenix, Rachel Weisz, Emma Stone, Salma Hayek o Marion Cotillard, que pasarán durante los próximos 12 días por la localidad de la Costa Azul
. Pese a todo, para Deneuve el festival ya no es lo que era. “Antes era muy glamuroso. Hoy lo es mucho menos”, sostuvo en la entrevista.
 La actriz, de 71 años, dijo sentirse aliviada por no competir con la cinta, que inaugura el certamen fuera de competición, tras múltiples visitas al festival desde su debut en el cine en 1956. “
Todo baja como un soufflé. A las siete de la tarde eres la reina del día, pero a medianoche, c’est fini (se terminó, en castellano)”, resumió.
Una de las novedades de esta 68ª edición del festival será la prohibición de los selfis en la llamada montée de marches, la alfombra roja y posterior escalinata que conduce hacia la sala del Palacio de Festivales donde se proyectan las películas de la competición. Catherine Deneuve también dijo oponerse a esta moda fotográfica
. “Es formidable poder hacer fotos [con el móvil] pero detesto los selfis, fotografiarse sin parar, hablar por FaceTime…
 Es algo que lo banaliza todo.
 Esa idea de observarse a uno mismo hacer cosas, en lugar de vivirlas, es terrible”, afirmó la actriz. La relación de Deneuve con la tecnología es “limitada”.
 “El móvil es muy práctico, [pero] lo apago cuando hace falta y no me siento a la mesa con él”, añadió.
Catherine Deneuve, en una alfombra roja. / BERTRAND LANGLOIS (AFP)
En octubre pasado, Deneuve ya afirmó que los selfis le parecían una costumbre “horrible”, pese a acceder prestarse ocasionalmente a ella a petición de sus fans.
 El delegado general del certamen, Thierry Frémaux, justificó en abril su prohibición argumentando que se trata de una práctica “a menudo extremadamente ridícula y grotesca”. “2.200 personas acceden a la sala [del Palacio de Festivales] y hay que hacerles entrar
. Con los selfis, todo se ralentiza considerablemente”, explicó después.

Agota Kristof. Una vida sin adjetivos.................................................. Javier Rodríguez Marcos

En ‘La analfabeta’, la autora de ‘El gran cuaderno’ habla de una vida, la suya, que se partió por la mitad al menos dos veces.

Agota Kristof.

Decir que la lectura es una enfermedad, la escritura un consuelo y la infancia el paraíso son metáforas tan gastadas que el corrector de Word debería, por defecto, alertar de su uso.
 Y sin embargo, La analfabeta (Alpha Decay) arranca así: “Leo. Es como una enfermedad”.
 Lo que siguen son 11 estampas que valdrían por otras tantas novelas, siete décadas contadas en medio centenar de páginas escritas a degüello, sin miramientos
. Sujeto y predicado. Adjetivos, los justos.
La vida de Agota Kristof, de eso trata el libro, se partió por la mitad al menos dos veces
. La primera, a los 14 años, cuando fue enviada a un internado estatal, mezcla de orfanato y reformatorio, porque su madre no podía mantenerla.
 La segunda, a los 21, cuando cruzó a pie la frontera entre la Hungría comunista y Austria camino de un centro de refugiados con su marido, un bebé de cuatro meses y dos bolsas: una con pañales y biberones; la otra, con diccionarios.

Redacciones escolares

Agota Kristof se arrepintió de haber publicado La analfabeta (Alpha Decay).
Eran textos propios de un colegial, decía.
 Pero necesitaba dinero. Las 57 páginas de este descarnado relato autobiográfico comienzan en un pueblecito húngaro sin estación o electricidad y terminan en Suiza: tras siete años, Kristof por fin ha aprendido a leer y escribir en francés.
Nacida en Csikvánd (Hungría) en 1935 y muerta en Neuchâtel (Suiza) en 2011, los 76 años que vivió Kristof caben en la palabra frío: el que sufrió en sus huesos y el de su propio estilo, crudo a la hora de relatar sin patetismos el día que se decretó tristeza “obligatoria” en el internado porque había muerto Stalin o que tenía que fingirse enferma para quedarse en la cama cuando se le rompían los zapatos porque solo tenía un par
. Con idéntica distancia escribió en 1987 El gran cuaderno, un libro que transpira inocencia y crueldad y que la hizo famosa
. Era su primera novela. La redactó en francés después de años de vivir en Suiza.
 Siempre le gustó escribir, pero tardó en hacerlo en una lengua que no fuera el húngaro.
 La razón es sencilla: solo perfeccionó el nuevo idioma cuando tuvo que ayudar a su hija con los deberes después de que la niña se echara a llorar porque no la entendía
. Ocupada como estaba en mantenerla trabajando en una fábrica, la madre, enferma de lectura desde los cuatro años, se había convertido en una analfabeta.

 

Montserrat Caballé deja plantado al juez y se queda sin abogado.................................................Jesús García


Montserrat Caballé.
Montserrat Caballé. / Marcel.li Saenz
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Montserrat Caballé debía poner hoy punto final a sus problemas con la justicia
. A las 10 horas estaba previsto el juicio en el que la soprano solo tenía que ratificar el acuerdo firmado con la Fiscalía y la Agencia Tributaria
. En virtud de ese pacto, Caballé asume que en 2010 defraudó medio millón de euros y, a cambio, consigue una pena menor (seis meses) que le permite esquivar la cárcel.
 Pero la artista no ha aparecido hoy por la Ciudad de la Justicia de Barcelona y nadie sabe por qué.
El abogado de Caballé renunció a defenderla hace dos días.
Esta mañana, ante el juez y las demás partes, ha ratificado que ha "perdido el diálogo" con la soprano y que existe entre ellos "falta de confianza".
El letrado no ha sabido explicar por qué motivo su clienta no se ha presentado a la vista. El juez ha aceptado la renuncia y ha tenido que suspender la vista.
La sorprendente ausencia de Caballé abre una incógnita sobre la resolución del caso.
 Tras una ardua negociación, la artista admitió haber cometido fraude fiscal: para eludir el pago de impuestos en España, dijo que vivía en Andorra cuando, en realidad, su lugar de residencia habitual era Barcelona
. Caballé pagó la cuota defraudada, lo que permitió aplicarle una atenuante (reparación del daño) y rebajarle la pena hasta los seis meses de cárcel por un delito de fraude fiscal.

El juez pedirá ahora a Caballé que designe un nuevo abogado (si no, se le asignará uno de oficio) y buscará una nueva fecha para celebrar el juicio.
 Lo que se ignora es si Caballé se ratificará en lo que ya había acordado con las acusaciones o, por el contrario, planteará una nueva estrategia
. Pese a que el acuerdo está firmado de su puño y letra, la ley especifica que debe ratificarlo ante un juez en la vista oral.
 En caso de no estar de acuerdo con los hechos que se le atribuyen (y que ya ha aceptado) las partes volverán a redactar escritos de acusación y se celebrará el juicio.
El estado de salud de Montserrat Caballé, según fuentes de su entorno, es delicado.
De hecho, ya se ausentó de una vista por motivos médicos
. Durante la investigación del caso, y dados sus problemas de movilidad, el juez y la fiscal se desplazaron hasta su casa para interrogarla.