Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

2 abr 2015

El copiloto Lubitz investigó métodos para matarse la víspera del siniestro

Hallada la segunda caja negra del A320 estrellado en los Alpes

Las autoridades francesas finalizan la recogida de restos relevantes en Seyne-les-Ales

Hallada la segunda caja negra del A320 estrellado en los Alpes

Las autoridades francesas finalizan la recogida de restos relevantes en Seyne-les-Ales

 

Flores y velas en el aeropuerto de Düsseldorf. / Reuters | Atlas

El comunicado que dio a conocer este jueves la fiscalía de Düsseldorf, que tiene a su cargo las investigaciones para determinar las causas que ocasionaron la tragedia del Airbus A320 de Germanwings, es breve pero confirma la sospecha de que el copiloto Andreas Lubitz estrelló el aparato deliberadamente para poner fin a su vida (y matar a otras 149 personas) de una manera brutal. La noche anterior a la tragedia, Lubitz utilizó una tableta para investigar en Internet las diversas formas de suicidio y cómo llevarlo a la práctica. También buscó detalles sobre la puerta de la cabina de pilotaje.

El comunicado emitido por la fiscalía revela que en el curso de las pesquisas los agentes descubrieron en la vivienda del copiloto en Düsseldorf una tableta cuyo contenido no había sido borrado por su propietario.
 Según el organismo, el nombre del usuario, la correspondencia personal y el historial de búsqueda le habían permitido llegar a la conclusión que la tableta había sido utilizada por el copiloto de Germanwings.
El análisis del historial del dispositivo electrónico reveló detalles macabros. Entre el 16 y el 23 de marzo, Andreas Lubitz se dedicó a buscar, además de información relacionada con tratamientos médicos, informaciones que le ayudaran a conocer todas las formas de suicidio y los medios para llevarlo a cabo.
“Por lo menos durante un día, el afectado buscó durante varios minutos detalles sobre la puerta de la cabina y sus mecanismos de seguridad”, añade el texto de la fiscalía.
vídeo: reuters live
Esos datos abundan en la tesis de la fiscalía francesa, que dos días después de la tragedia, tras valorar las grabaciones de la primera de las cajas negras encontradas y que señalaban que el copiloto había bloqueado por dentro la puerta blindada de la cabina e impidió que el capitán pudiera regresar a su puesto.
También este jueves, los investigadores franceses informaron de la recuperación de la segunda caja negra del avión, la que registra los datos de vuelo, como posición, velocidad y trayectoria, así como si estaba activado el piloto automático y las acciones de la tripulación.
 La segunda caja negra se encontraba en una zona que ya había sido rastreada en varias ocasiones. Pero había quedado enterrada, y la baliza de localización que lleva incorporada sólo se activa debajo del agua, según explicó el fiscal de Marsella, Brice Robin.
 Fue al cavar que una gendarme descubrió la caja, después de nueve días de búsqueda
. La caja presenta un aspecto ennegrecido, probablemente está quemada, pero su “estado general da esperanzas razonables” de que sus datos podrán ser analizados, según Robin. Debe llegar al aeropuerto de Roissy esta noche para ser entregada a la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) encargada de la investigación técnica del siniestro.
Los equipos de rescate han recogido 2.285 fragmentos de ADN y aislado 150 perfiles.
Las identificaciones deberían empezar a principios de la semana que viene. El fiscal se ha comprometido a avisar a los familiares en cuanto haya resultados.
 La restitución de los restos mortales deberá sin embargo esperar a que se haya localizado a la totalidad de los pasajeros, un proceso que podría tardar entre tres y cinco semanas.
También se han recuperado 470 bolsas de objetos personales, entre ellos unos 40 teléfonos móviles en estado “muy dañado”, que serán restituidos a los familiares cuando finalice la investigación.
Los gendarmes se mantendrán en la zona siniestrada para acompañar las labores de limpieza de la zona, pero dan por finalizado el dispositivo de búsqueda.
El resultado de las investigaciones que inició la fiscalía de Düsseldorf ha revelado hasta ahora que Andreas Lubitz había interrumpido en 2009 su formación como piloto en la escuela de Lufthansa en Bremen a causa de una depresión.
 El organismo también reveló que el copiloto había recibido, antes de conseguir su licencia de piloto, tratamiento psicoterapéutico por “tendencias suicidas” y que Lubitz tenía una baja médica el día de la catástrofe, que fue hallada en trozos en su domicilio.
Lufthansa admitió el miércoles que el copiloto informó en 2009 a la escuela de la compañía de que había padecido un “episodio previo de depresión grave”.

Manicura francesa..................................................................... Boris Izaguirre

Observando las manos de Susana Díaz uno puede entrever que no tiene miedo ni al ridículo ni a las modas que vienen y van, ni muchísimo menos a la feminidad.

 

Susana Diaz. / PACO PUENTES

La penúltima semana de marzo había empezado bien.
 Estábamos dispuestos a comentar el regreso de la manicura francesa al descubrirla en las expresivas manos de Susana Díaz, celebrando su triunfo en las elecciones andaluzas.
 Pero el caso Neymar lo cambió todo. A bordo de un taxi en Barcelona el día que el fiscal solicitó cárcel para el presidente del Barça, el chófer me comentó
: “Es un drama, y nos afecta, yo estoy todo el día en el taxi, ahora con el Bartomeu y Rosell en el banquillo, ¡echándole la culpa a Tito Vilanova, que no se puede defender, hombre, porque no está vivo!
Sonará mal pero me tienen jodido, es mucho morro y mucha pasta, tío”.
El taxista de Barcelona no se había fijado, o prefirió no comentar, en la nueva situación de Tania Sánchez (sin trabajo ni novio) ni tampoco en la manicura francesa de la legitimada presidenta de Andalucía,
 “¿Eso qué es?”. Intenté explicarle que es una técnica de manicura parisiense que tuvo un gran impacto en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, al parecer los soldados americanos la descubrieron a través de las novias que la guerra les otorgó en Europa, que también les apaciguaban con el bálsamo del sexo oral. Pero eso es otra historia.
 La manicura francesa consiste en una elegante capa de esmalte blanco aplicada en las puntas de las uñas, mientras el resto permanece cubierto de un esmalte transparente o ligeramente rosado.
 En el jolgorio sevillano por el triunfo de Susana no era fácil fijarse en ello y, además, su cabellera champagne y el impermeable verde menta, que parecía envolverla como un caramelo, competían en atención con su felicidad
. Pero allí estaban, recién hechas, quizás para darse un respiro y meditar un poquito sobre todo lo que esas uñas tendrán que agarrar, soltar o firmar.
Observando esa manicura sevillana uno puede entrever varias cosas de Susana Díaz.
 No tiene miedo. Ni al ridículo, ni a las modas que vienen y van ni muchísimo menos a la feminidad. Que es algo que la diferencia del resto de otras políticas nacionales.
 Quiere darnos una imagen pulcra y secretarial. Eficiente y coqueta. Y quizás forme parte de su empeño en que la veamos cercana a la tierra o a la calle. Pepa Bueno le pregunto en la SER qué pensaba hacer el día después de las elecciones. Respondió: “Currar”.
Lo que sí debería es pulir sus respuestas con respecto a Pedro Sánchez.
 “Es normal”, le dijo a la estrella de la mañana cuando quiso saber cómo era la relación entre ellos. Y esa es la típica respuesta que las starlets del cotilleo ofrecen al empezar o terminar una exclusiva sentimental.
 ¿Tan normal como la que mantiene con la juez Alaya?
Entre la juez y la presidenta existe un ceñidísimo duelo estilístico.
 Mientras la presidenta Díaz es expansiva, colorida y juguetea con el barrio y lo rural, la juez Alaya es funcional, severa y pelín inquisitorial. Aunque llena de finura urbana sus arreglos y apuesta sin dudar por un nuevo minimalismo andalusí.
Sabemos que a las damas de la política les disgusta que hablen de su vestuario, pero entre la juez y la presidenta se da ese desafío diario, una perfecta mezcla de política, lidia y vestimenta que no podemos dejar pasar.
¿Serán cuatro años de alto voltaje estilístico? Son tantas las citaciones y celebraciones en Andalucía que exigen respetar un código de vestuario que será muy difícil no encontrar titulares sobre este duelo de uñas esculpidas.
El regreso de la manicura francesa pilló a Rosa Díez apartada de las tendencias.
 Y allí sigue aferrada.
 Siempre nos resultó inquietante que Díez no calibrase la oportunidad de ser una Señora Robinson que le ofrecía el Graduado a Albert Rivera.
 Quizás si hubiera descubierto los beneficios de la manicura francesa, Rosa sería una mujer más feliz tras estas elecciones.
Otra mujer, de absoluta ficción, empieza a convertirse en referencia aunque sin manicura francesa. Es La Cenicienta, la célebre heroína buena y bendecida por la magia ideada por un francés y requetemejorada por un estadounidense.
 Disney vuelve al ataque esta vez con una versión real, no de animación, y dirigida por Kenneth Branagh, el niño prodigio que explotó a Shakespeare durante los años noventa.
 Esta Cenicienta es como un nuevo Jesucristo: las humillaciones a las que la someten su madrastra (una Cate Blanchett en plan Liberace) y sus hermanastras, inspiradas en las hijas de Sarah Ferguson, sirven para forjarle un carácter donde la bondad es iluminación y guía.
 Cuanto más buena y torturada eres más seguridad tienes de que la magia vendrá en tu ayuda, te conducirá al amor y al éxito tanto en el matrimonio como en la Jefatura del Estado.
Porque eso le sucede a Cenicienta, que enamora a un príncipe, con virilidad a prueba de mallas color porcelana y muy preparado para la más alta gestión pública. El día que vi la película en Miami tenía delante una fila de jóvenes japonesas cargadas de golosinas riendo y suspirando durante toda la proyección.
Y en la fila de atrás una fila de gais musculados con sus bebidas vitaminadas empáticos con la madrastra, reilones con el príncipe y sobre todo seducidos por esta nueva Cenicienta. “Más que reina”, me confesó uno de ellos, “yo la veo como Hillary presidenta”. Sin corona pero con manicura francesa, la princesa Susana se le adelantó.

Esos lobos que nos salvaron..............................................................

Humanos y lobos somos especies parecidas: omnívoros, oportunistas y jerárquicos.


Siempre me han fascinado los neandertales, esa otra especie humana con la que hemos compartido el planeta durante muchos miles de años. ¿Se imaginan? Ya hemos convivido con alienígenas, y de hecho guardamos un vivo recuerdo de ellos: los extendidos mitos de ogros, troles, yetis y big-foot son el rastro que esos seres dejaron en nuestra memoria colectiva. En realidad sabemos muy poco de los neandertales y su extinción es uno de los grandes misterios de la paleontología. Los expertos están en una guerra constante de fechas y datos; creo que, a la dificultad de conseguir información precisa en una materia tan remota, se añaden una infinidad de poderosos prejuicios por el hecho de estar tratando un tema tan sensible como la supuesta preponderancia de nuestra especie.
De modo que, durante años, se pensó que los neandertales eran unos brutos inferiores y que los cromañones, mucho más refinados e inteligentes, llegamos y les borramos por nuestra pura superioridad. Luego se ha descubierto que nuestros primos eran tan inteligentes como nosotros; que, además, con su cuerpo masivo estaban más adaptados que nosotros para el frío de la glaciación (y, sin embargo, quienes desaparecieron fueron ellos); que convivimos durante muchos milenios (entre 15.000 y 130.000 años, dependiendo de las fuentes); más aún, ¡que nos apareamos! Y que tuvimos descendencia fértil, porque todos los humanos, salvo los africanos subsaharianos, tenemos entre un 1% y un 4% de genes neandertales. Eso sí, el cruce debió de ser muy raro. Un serio y famoso estudio estadístico aventura que sólo hubo 10.000 parejas mixtas de padres. Cómo se llega a una precisión contable de este tipo es una magia genética y matemática que soy incapaz de vislumbrar.
Aunque los neandertales estuvieran más preparados para el frío, eso no les salvaba de la hambruna que trajo el invierno
Pero volvamos al misterio de la extinción de los neandertales. Durante algún tiempo, y de hecho hasta hace muy poco, hubo una teoría maravillosa. Ya hemos dicho que neandertales y cromañones éramos exactamente iguales en cuanto a capacidad intelectual, nivel tecnológico de fabricación de herramientas y demás. Sin embargo, parecía que nosotros, además de fabricar hachas, hacíamos collares. Que no sólo nos interesaba lo útil, sino también lo hermoso. Y que ese talento artístico, digamos, podía haber sido la clave de nuestro éxito. Que la capacidad de crear y apreciar la belleza hubiera sido lo que nos salvó de la extinción me pareció tan emocionante que escribí un artículo sobre ello e incluí este dato en varias conferencias. Pero se trataba, de nuevo, de una conclusión errónea y etnocéntrica. En la última década se ha demostrado que los neandertales también se hacían collares de dientes de animales, también apreciaban lo estético. Volvíamos a ser iguales. Volvíamos a quedarnos sin ninguna diferencia que explicara por qué ellos desaparecieron y nosotros no.

Ahora he leído en The Guardian una noticia fascinante. Un profesor norteamericano, Pat Shipman, acaba de publicar un libro en el que propone una teoría formidable. Recordemos que, en la época de la extinción, la glaciación estaba haciendo que la vida fuera mucho más difícil; aunque los neandertales estuvieran físicamente más preparados para el frío, eso no les salvaba de la hambruna que los rigores invernales trajeron: había menos comida para todos. Y, entonces, sucedió algo maravilloso: los cromañones se aliaron con los lobos para cazar. Dio así comienzo nuestra viejísima relación con los perros; hay restos óseos de hace 40.000 años de humanos y lobos enterrados juntos, y en los huesos de los animales no se veían huellas de dientes, lo que demostraba que no habían sido devorados, sino que formaban parte de la familia; además, para entonces los cráneos de los lobos ya estaban ligeramente modificados, porque eran una especie doméstica.
Humanos y lobos somos especies parecidas y complementarias; somos omnívoros, oportunistas, jerárquicos, animales sociales que nos ocupamos de nuestras crías y de nuestros viejos. En tiempos de hielo, de penuria y de hambre, tuvimos el ingenio de aliarnos para cazar. Juntos, cromañones y lobos debimos de formar un equipo letal y poderoso. Cazamos (y exterminamos) a los mamuts, a los leones y los búfalos europeos. Y matamos de hambre a los neandertales. El libro del profesor Shipman se titula The Invaders: How Humans and Their Dogs Drove Neanderthals to Extinction (los invasores: cómo los humanos y sus perros llevaron a los neandertales a la extinción). Miro ahora a mis perras, conmovida y conmocionada por la idea de que probablemente nos salvaron como especie. Y, desde entonces, cuántas veces hemos abusado de ese pacto, cuántas veces los hemos traicionado.
@BrunaHusky
www.facebook.com/escritorarosamontero
www.rosa-montero.com

 

 

» De la primera llamada por móvil en 1973 a 2.600 millones de ‘smartphones’

Este viernes se conmemora el aniversario de la primera comunicación celular, la tecnología con mayor implantación mundial de la historia.

Martin Cooper, con el primer teléfono móvil. / Ted Soqui/Corbis

Este viernes, día 3, se conmemora la primera llamada desde un teléfono móvil que realizó hace 42 años Martin Cooper a su mayor rival en el sector, Joel Engel de los Bell Labs de AT&T, desde una calle de Nueva York. "¿A qué no sabes desde dónde te llamo?", le dijo. Cooper, que recibió el Premio Príncipe de Asturias, se encontraba en la Sexta Avenida de Nueva York a punto de dar una rueda de prensa en el hotel Hilton para anunciar que acababa de realizar la primera llamada de la historia desde un teléfono móvil.

El aparato era un prototipo de Motorola DynaTac 8000X que pesaba 794 gramos, tenía unos 33 centímetros de altura contando la antena y 8,9 centímetros de grosor. Este armatoste tardaba 10 horas en cargarse, sólo contaba con media hora de batería y su precio equivalente hoy sería de unos 7.200 euros. El iPhone 6 pesa 123 gramos, con 13,81 centímetros de altura y menos de un centímetro de grosor, y vale 699 euros.
En 1975, había 5.000 clientes de telefonía móvil en el planeta. Hoy hay 3.600 millones de usuarios con un móvil permanentemente en su mano o en su bolsillo, la mitad de la población mundial, y se espera que para 2020 se extienda a 4.600 millones de abonados, según las últimas estadísticas de GSMA, la organización mundial de operadores móviles.
En realidad, hay muchos más móviles que abonados porque los usuarios disponen de varios. Así el número de tarjetas SIM alcanza los 7.100 millones (1,5 SIM por usuario) y se suman las SIM que conectan máquinas entre sí (M2M) se prevé que 2020 se alcance la cifra mágica de las 10.000 millones de conexiones móviles.
La penetración móvil varía mucho según la región global.
 En Europa, casi el 80% eran suscriptores móviles a finales de 2014, mientras que en África subsahariana la cifra es de sólo el 39%. Por lo tanto, el crecimiento de suscriptores global durante los próximos cinco años se concentrará en los países en desarrollo, impulsado por el aumento de la asequibilidad de los dispositivos y servicios móviles y la rápida expansión de la cobertura móvil que sirve para conectar las poblaciones actualmente inconexos, especialmente los de las zonas rurales, según el informe La Economía del Móvil 2015 realizado por la GSMA.
Los teléfonos inteligentes (smartphones) representan ahora el 37% de las conexiones, con 2.600 millones de terminales, aunque su crecimiento es imparable porque alcanzarán los 5.900 millones en 2020, el 65% del total.
 Se venden ya más smartphones que tabletas, ordenadores y televisores juntos.
La explosión del móvil ha sido gracias a su posibilidad de conexión a Internet. La banda ancha móvil representa el 40% de las conexiones totales, pero aumentará a casi el 70% del total en 2020 gracias a la tecnología 4G o LTE que permite mayores velocidades. El creciente uso de teléfonos inteligentes habilitados para banda ancha móvil está impulsando una explosión del tráfico de datos móviles. Según Cisco, se prevé que los volúmenes de datos móviles globales crezcan a una tasa compuesta anual del 57% hasta 2019, llegando a 24.314 petabytes al mes por ese punto, el resultado de un aumento del consumo de vídeo bajo demanda a través de dispositivos móviles.
La industria móvil es una piedra angular de la economía global. En 2014, la industria móvil contribuyó tres billones de dólares para la economía mundial, lo que equivale al 3,8% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.
 En 2020, se estima que la contribución de la industria aumentará a 3,9 billones de dólares, lo que representa 4,2% del PIB mundial. La industria móvil emplea directamente a 12,8 millones de personas en el mundo en 2014 y a otros 11,8 millones de empleos indirectos.