Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

17 ene 2015

Infanta presunta....................................................................................... Luz Sánchez-Mellado

Muy segura tiene que estar Ia aspirante de lo que dice para meterse en ese fregado tal y como está el patio en esa Casa últimamente.

 

Albert Solà Jiménez y Ingrid Sartiau. / TURA SOLER

Hasta aquí hemos llegado. ¿Que por qué? Santo Jobs, ya no hay respeto por nada
. Mirad el calendario, ateazos. ¿Qué fecha es hoy? Arrea: Los Tres Días de Moda de El Corte Etcétera, con descuentos del 60%
. En cuanto facture este mandado salgo a ver si pillo ultrarrebajado el bolsazo de firma que escondí en la trampilla del aseo de la planta de complementos antes de Reyes.
 Pero os decía que miréis el santoral, descreídos. Hoy es San Antón, patrón de los animales.
 Y, como dice el refrán que hasta San Antón, Pascuas son, voy a moler el turrón que me queda de las fiestas y a ponérselo de alpiste a las palomas de la urba, a ver si mato dos pájaros de un tiro
. Dejar de engordar kilo y medio a la semana, y erradicar esa plaga que me está corroyendo el tejado con sus cagadas, perdón, purines.
Y conste que digo lo de matar aves en sentido figurado, que os lo tomáis todo al pie de la letra, y ya me veo emplumada por los integristas de la Declaración Universal de los Derechos Ornitológicos.
Porque aquí, en lo tocante a según qué minorías, o somos más puristas que Marías, o nos la cogemos con papel de lija.
 Mira, si no, el inmisericorde castigo que le han infligido a los pobres Chunguitos los exquisitos guardianes de la moral de Mediaset España. ¿Pues no les han expulsado de la casa de Gran Hermano VIP y les han degradado a comentaristas rasos sin derecho a asistencia letrada ni nada?
 Y todo, por haberle soltado al pirata de Víctor Sandoval —que no corta el mar, sino vuela—, que preferirían “tener un hijo deforme, a uno maricón”.
 Así, con todo el respeto y el cariño del mundo, yo no sé cómo el Tribunal de Estrasburgo no interviene de oficio en el asunto.
Ahora, si te soy sincera, en cuestión de realities, entre la fauna de Telecinco y la flora de ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, de Cuatro, yo prefiero el show de Floriano y Casado, los palmeros de Mariano, de inminente estreno en La 1 y La 2 de Televisión Española de aquí a las autonómicas. Humor, belleza, testosterona.
 No me digas que tamaños protas no lo tienen todo.
Lo único, que al ser ambos heteros ultraortodoxos, habrá menos tensión sexual que entre Imanol Arias y Ana Duato en la enésima edición de Cuéntame, que, a este paso, nos da el sorpasso cualquier jueves.
Como que el otro día creí verme en uno de sus vídeos históricos haciendo el indio en Rock Ola cuando Olvido era Alaska, y Mario Vaquerizo un cigoto.
Todos tenemos un pasado.
Y, cuando menos te lo esperas, vuelve a ponerte en tu sitio.
 Que se lo digan a Juan Carlos de Borbón, el Rey padre del Rey hijo y del Espíritu Santo. Estaba el gentilhombre haciendo uso del IMSERSO de los monarcas jubilados yendo de la ceca a la meca en aviones particulares a zampar con los colegas, cuando van los jueces del Supremo y le admiten una demanda de paternidad de una belga de 48 tacos.
 Ingrid Sartiau, se llama la aspirante.
Yo en cuestiones dinásticas ni entro ni salgo, pero muy segura debe de estar la doña para meterse en ese fregado tal y como está el patio en esa Casa.
 Ya que Cristina tiene su propia Pavana para una infanta difunta, de Ravel, para ella sola, yo que Nacho Cano le iba componiendo a la guiri una ópera pop para una ídem presunta, por si las moscas.

16 ene 2015

Letizia en el País de los Retoques















Givenchy ensalza la mediana edad....................................................... Leticia García

La firma ha elegido al mítico modelo Tony Ward, de 51 años, como imagen de su nueva colección.

Tony Ward, nueva imagen de Givenchy.

Las campañas para esta primavera han roto con uno de los prejuicios más arraigados en la moda: la juventud
. Al menos, así lo han hecho las más mediáticas. La escritora Joan Didion (80) y la cantante Joni Mitchell (72) protagonizan la publicidad de Céline y Saint Laurent París, respectivamente
. Sin embargo, esta industria, siempre atenta a los extremos, lleva unos cuantos años encumbrado la imagen de mujeres que sobrepasan los 70
. La verdadera novedad en este ámbito es la inclusión de personajes de mediana edad.
 Y en ese aspecto, Givenchy gana a sus competidores.
Para su colección femenina, la firma francesa ha elegido a Julia Roberts (47).
 La intérprete, fotografiada por Mert & Marcus, aparece en las instantáneas sin apenas maquillaje, luciendo un traje de inspiración masculina en una de ellas y un austero conjunto con transparencias en la otra.
 El mismo espíritu minimalista y carente de artificios inspira su campaña masculina.
En esta ocasión, el dúo de fotógrafos retrata, también en blanco y negro, al mítico modelo Tony Ward (51).
Nacido en Los Ángeles, Ward se hizo un hueco en la primera división tras ser imagen de la línea de ropa interior de Calvin Klein en los ochenta, pero fue su colaboración con Madonna la que le dio fama internacional y consolidó su imagen, siempre asociada al erotismo y la virilidad.
 Acompañó a la cantante (con la que terminó manteniendo una relación) en su etapa más provocadora, participando en videoclips como Justify my Love o el polémico Erótica y en el libro Sex, aquel irreverente volumen fotográfico cuyos retratos sexualmente explícitos escandalizaron a la sociedad de los primeros noventa.
 El modelo siguió explotando esa baza, y años después aparecería en Hustler White, una película del Bruce LaBruce, famoso por su pornografía de autor.
Lo cierto es que nunca ha dejado de trabajar
. Si en general la fecha de jubilación de los maniquís masculinos es muy posterior a la de sus compañeras femeninas, Ward, en concreto, ha sido una referencia constante para las marcas a lo largo de los años.
 Ha sabido condensar mejor que nadie un aspecto maduro, sensual e hipermasculino dentro de un panorama normalmente marcado por modelos de aspecto frágil y aniñado.
 La suya siempre fue una excepción necesaria.
Hoy se dedica a explotar su carrera de artista multimedia y a actuar en una serie de largometrajes de poca relevancia.
 A sus más de cincuenta años, sigue protagonizando campañas.
 La penúltima, para Dolce & Gabbana el pasado otoño.
 La pareja de diseñadores italianos ha sido una de las grandes valedoras de Ward. Al fin y al cabo, el dúo basa gran parte de su éxito en la sexualización de sus campañas para hombre, un componente que también explota el que es su muso actual, David Gandy, aunque de una forma mucho más edulcorada.
Sin embargo ninguna de esas connotaciones están presentes en la publicidad de Givenchy, al menos de forma explícita. Riccardo Tisci, director creativo de la marca desde hace una década, lo ha elegido por su historia, no por sus atributo
s. Ward posa en las dos imágenes luciendo sendos trajes sobrios
. Los otros dos retratos de la campaña son diametralmente opuestos; están realizados en color, con un paraje otoñal de fondo, y protagonizados por el joven modelo Alessio Pozzi, que viste prendas con estampado floral.
 La juventud se opone a la madurez y el clasicismo a la innovación.
Para Tisci la edad siempre ha sido un valor. Aunque el diseñador rinde culto a las fiestas desenfrenadas, las expresiones urbanas y otras manifestaciones de la cultura juvenil, en ocasiones busca la serenidad y el bagaje de rostros maduros para publicitar sus propuestas
. Si para esta primavera opta por la naturalidad de Julia Roberts, el pasado otoño se decantó por la sofisticación de la actriz Isabelle Huppert (61).

Marilyn, estrella de la necropublicidad....................................................... Begoña Gómez Urzaiz

Las marcas se apoyan cada vez más en personalidades muertas para sus campañas.

 

La actriz Maryln Monroe, en 1953. / CORDON PRESS

El fichaje de Max Factor de su nueva “embajadora global” no es una joven actriz ni una modelo con millones de seguidores en Instagram. Se trata de una tal Norma Jeane Baker.
 La marca ha buceado, con bastante licencia creativa, en su propia historia y se presenta como la responsable de convertir a la modosa Norma Jean en la bomba sexual Marilyn Monroe.
 Según la empresa, que pertenece al gigante Procter&Gamble, la actriz era clienta del salón de belleza Max Factor en el Hollywood Boulevard de Los Ángeles durante los años cuarenta y fue el propio Max Factor Jr. quien la convenció para teñirse el pelo de rubio y cambiar de aspecto.
 “Ella hizo de los labios rojos, la piel cremosa y los ojos dramáticamente perfilados el look clave de aquella década y sigue siendo el que domina las industrias de la belleza y de la moda”
, señaló la directora creativa de la marca, la famosa maquilladora Pat McGrath.
Con el lema “De Norma Jeane a Marilyn Monroe. Creada por Max Factor”, la campaña se basará en esa transformación a pesar de que la mayoría de biógrafos de la actriz acreditan a Emmeline Snively, la mujer que fichó a Monroe como modelo en 1945, como la persona que moldeó su imagen.
 “En 1946, la modelo (castaña) Norma Jeane ya había aparecido en 33 portadas de revista, todo un logro para una modosa jovencita que aguardaba a ser descubierta por Max Factor”, apunta en The Guardian Sarah Churchwell, autora de The Many Lives of Marilyn Monroe.
Al margen de esa polémica, la nueva campaña de la actriz, que falleció en 1962, es el último ejemplo de lo que se ha bautizado como “necroadvertising” (necropublicidad) que resucita a los muertos para vender.
 La propia Monroe ya protagonizó en 2013 la campaña de Chanel Número 5 y, apenas dos años antes, la de J'adore de Dior, junto a Charlize Theron y las apariciones póstumas de Marlene Dietrich y Grace Kelly.
Eso la colocó en el sexto puesto de la lista de Forbes de celebridades muertas que más dinero siguen generando. 
 En los estudios que realiza la empresa española Personality Media, que miden el grado de notoriedad de hasta 2200 personajes, Monroe ocupa el número 17.
“Su grado de conocimiento es altísimo, del 97%, y del 94% entre los jóvenes”, explica el director de la empresa, Santiago Mollinedo.
“Cuando hablamos de marcar tendencia, ocupa el puesto número 6 de entre esos 2.200, así que está perfectamente capacitada para prescribir un producto”, añade. Lo sabe bien Authentic Brands Group, la empresa que gestiona su legado y la de otros muertos muy lucrativos, como Elvis Presley
. En otras ocasiones, son los herederos quienes firman los contratos, como fue el caso de los hijos de Audrey Hepburn, que permitieron que se la resucitase para un anuncio de los chocolates Galaxy emitido en Reino Unido.
Para Julio Alard, profesor de la escuela de marketing ESIC y director de la revista especializada aDResearch, la principal ventaja de contar con un muerto como imagen de marca es obvia: “Difícilmente puede cometer algún error que dañe la imagen, como pasó con Kate Moss o Miley Cyrus”. Además, dice, “estas personalidades cuentan con un realce posterior.
 Su figura está dotada de un halo misterioso, nostálgico y romántico que puede ser aprovechado por parte de las marcas como parte de sus atributos”.
 Sin embargo, en este caso concreto, Alard no cree que la marca haya tomado una buena decisión, en parte por la sobreexposición de la imagen de Monroe. “Demasiadas marcas han intentado beneficiarse de su magnética personalidad”, asegura.
El necropublicidad tiene una base ética borrosa, puesto que nadie le pregunta al muerto si quiere salir en un anuncio, y puede dar más de un disgusto a las marcas que lo adoptan
. En 2001, Alcatel ganó un premio en el festival de publicidad de Cannes por un anuncio en el que se utilizaba la imagen de Martin Luther King, pero la empresa tuvo que retirar el anuncio porque se consideró ofensivo utilizar al líder de los derechos civiles asesinado para vender teléfonos. Tampoco a los fans de Bruce Lee, que era abstemio, les gustó que este anunciara Johnnie Walker, y Doc Martens canceló una campaña en la que ídolos del rock fallecidos como Kurt Cobain o Joe Strummer calzaban sus botas en el más allá.