Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

15 ene 2015

De Niro y DiCaprio compiten por Scorsese

Los actores son los protagonistas del último corto comercial del director de cine estadounidense.


El director, guionista, actor y productor Martin Scorsese que ha colaborado en cinco películas con Leonardo DiCaprio y ocho con Robert De Niro, ha dejado claro que ambos actores son dos de sus favoritos.
 En septiembre del año pasado el productor anunciaba que las dos estrellas volvían a trabajar con él en una serie de cortos para promocionar el grupo de casinos y hostelería Melco-Crown Entertainment (MCE).
En el anuncio se ve a los actores DiCaprio y De Niro llegando al hotel mientras ensayan unas líneas. Los recibe Scorsese quien les explica que ambos tendrán que competir por obtener el papel principal.
Los dos vídeos publicitarios que ya han salido a la luz fueron grabados en dos diferentes ciudades. Uno de ellos fue rodado en el casino City of Dreams en Manila y el otro en Studio City en Macao, ambos propiedad del empresario australiano James Packer.

 

14 ene 2015

De La ahora Reina Letizia conocemos sus trajes, es una muñeca de recortable la vestimos y la cambiamos.

















Y comieron Perdices

El enigmático mal de Constance, la mujer de Oscar Wilde....................................... Javier Salas

La correspondencia privada de la esposa del escritor revela que sufría esclerosis múltiple

Murió tras operarla un médico que pretendía curar en el útero problemas neurológicos.

 

Constance Lloyd, fotografiada durante su estancia en Heidelberg en 1896, dos años antes de morir. / Merlin Holland (The Lancet)

En aquellos días, el mundo no hablaba de otra cosa que de Cuba, los barcos de guerra de EE UU y la decadencia española como actor protagonista en el mundo.
 Era abril de 1898 y una mujer dolorida, mermada, casi derrotada, ponía sus últimas esperanzas de recuperación en un quirófano genovés, después de casi una década de combate contra una cruel y misteriosa enfermedad.
Días después, moría Constance Holland incapaz de recuperarse de esa equivocada intervención. Nacida Constance Lloyd, fue con el apellido Wilde de su marido con el que comenzaron parte de sus desdichas, en un tiempo en el que algunos médicos trataban con recelo a la mujer solo por serlo.
Constance conoció a Oscar en una fiesta londinense en 1879.
 Los dos eran dublineses, inteligentes, audaces.
 Se casaron y tuvieron dos niños.
 Después de escribir obras de la calidad de El retrato de Dorian Gray, y mientras La importancia de llamarse Ernesto seguía en cartel en Londres, Óscar Wilde fue encarcelado por "grave indecencia" —homosexual— tras un humillante proceso.
 Constance, que ya se había hecho un nombre como escritora y feminista combativa, cambió su apellido y huyó del escándalo hasta Génova, llevando con ella a sus hijos y esa enfermedad que la vencía poco a poco
. Las causas de su muerte se desconocían hasta ahora: se culpó a una caída por las escaleras y —mucho mejor para las malas lenguas— una sífilis que le hubiera contagiado su marido.
Estoy cansada de los médicos y de que ninguno descubra qué hacer conmigo", confesaba
Ahora, la memoria de Constance se recupera y todas esas leyendas quedan aparcadas gracias al trabajo de su nieto Merlin Holland, dedicado a limpiar con verdades (incluso científicas) la sombra de escándalo y oprobio que todavía persigue a sus abuelos.
 Sin embargo, entristece todavía más si cabe ese final al conocer su desdichado historial médico, reconstruido por Holland y la doctora Ashley Robins a partir de 130 cartas que ella se cruzó con su hermano Otho. Robins ya descifró las causas de la muerte de Óscar en un artículo en la revista The Lancet en 2000 —desmintiendo también que hubiera muerto por culpa de la sífilis— y ahora, en esta misma revista, desentraña síntoma a síntoma los males de Constance. Esclerosis múltiple fue su enfermedad, pero no la causa de su muerte.
Los primeros problemas empezaron en 1889, con un episodio de cojera en la pierna izquierda que la obligó a usar un bastón.
Tras dos años tranquilos, unos intensos dolores (sobre todo en los brazos) la postraron en la cama. Ya en 1893, volvía el severo malestar, con dolores de cabeza y espalda.
 Un año después, sus problemas de movilidad se agravaban y, coincidiendo con el proceso a Óscar, caminar ya era un suplicio.
 Es 1895, está en Génova y se pone en manos de un ginecólogo llamado Luigi Maria Bossi, que logra recuperarla momentáneamente gracias a un procedimiento que no se detalla en la correspondencia que sirve de base para este estudio.
 Ella hablaba de "reumatismo" y "neuralgia", ¿y se deja intervenir por un ginecólogo para remediarlo? Saltan las alarmas.
Desesperada, se puso en manos de un ginecólogo especializado en extirpar ovarios para luchar contra enfermedades mentales
Durante una estancia en Heidelberg se somete a unas extrañas curas —pero en boga—, que incluyen baños y electricidad, pero los especialistas siguen sin dar con el origen de sus males.
 "Estoy cansada de los médicos y de que ninguno descubra qué hacer conmigo", escribe Constance a su hermano a finales de 1896.
 De vuelta a Génova, el dolor es intenso, tiene temblor en los brazos, dolores de cabeza, fatiga extrema, episodios de parálisis facial... "Durante los primeros siete años, el cuadro clínico fue dominado por episodios agudos intermitentes seguidos por largos períodos de recuperación; en los últimos dos años se convirtió en una discapacidad permanente con deterioro gradual", escribe Robins en The Lancet.
 "Un diagnóstico probable es la esclerosis múltiple", resuelve la especialista.
Todo indica que padecía esta enfermedad con la que hoy cargan más de dos millones de personas en todo el mundo.
La esclerosis múltiple ya estaba descrita desde 1868 pero, sin duda, su diagnóstico no estaba tan extendido como hubiera necesitado Constance.
 Porque todavía le esperaba lo peor.
 Agotada, recuperó el contacto con Bossi, médico de gran reputación que, al margen de otros logros, estaba convencido junto a otros muchos colegas de que el sistema reproductor femenino podía inducir locura —"locura pélvica", histeria—, cuyo remedio era la extirpación de ambos ovarios
. Bien entrado el siglo XX, Bossi seguía curando enfermedades neurológicas y mentales con operaciones ginecológicas
. Algunos síntomas de la señora Holland le hicieron pensar a Bossi que un tumor uterino provocaba la debilidad de sus piernas.
Los síntomas que Constance describe en las cartas a su hermano encajan con la esclerosis múltiple, que ya se conocía en la época
Desesperada, se dejó operar el 2 de abril de 1898, casi un año después de la excarcelación de Óscar. El resultado de la intervención, desastroso, dejó a Constance sufriendo vómitos intratables. Deshidratada y sin suero intravenoso, fue debilitándose hasta morir el día 7 de abril.
 Una feminista pionera moría víctima de las malas artes de un médico que buscaba el origen de los males en el sexo de las mujeres.
Otho Holland, golpeado y hundido por la muerte repentina de su hermana, contempla un litigio contra el cirujano "pero fue disuadido porque Constance había aceptado voluntariamente la operación, después de que Bossi le convenciera de que la cirugía aliviaría sus discapacidades", escriben Holland y Robins.
El ginecólogo italiano, que siguió con sus prácticas a pesar del rechazo de sus colegas, sería suspendido por mala praxis 20 años después de la muerte de Constance.
 En 1919, el marido celoso de una paciente mataba a Bossi en su consulta, tras hacer lo mismo con ella y justo antes de suicidarse.

 

Mari Alcaldesa..........................................................Luz Sánchez-Mellado

Ana Botella vendría suave de cutis, pero el careto de cemento armado no se lo quitaba nadie.

Hoy no estoy para florituras, así que resuelvo rapidito, que tengo prisa.
 He pasado una semana que no se la deseo a nadie por motivos que me callo, que luego todo se sabe, pero en cuanto facture estas líneas me ingreso dos días en un balneario que tengo visto en un polígono de la M-40 a desenchufarme del mundo, exfoliarme las células muertas, y volver a conectar con mi propio yo, om, que digo yo que debe de andar por algún sitio. 
¿Que cómo tengo el rostro de quitarme de en medio con la que está cayendo en este oficio? ¿A mí me lo preguntas? ¿No se piró Ana Botella a un spa de lujo de Portugal en medio de la peor crisis de su carrera y sigue siendo Mari Alcaldesa de la capital del reino con toda su corte de esbirros y maceros? Pues eso.
Había que verla en la rueda de prensa que tuvo que convocar cuando la pillaron con todo el equipo y se le echó todo cristo encima.
 De cutis vendría suave, no voy a poner aquí en duda las bondades de las cabinas lusas, pero el careto de cemento armado no se lo quitaba nadie
. Que tenía reservada desde hacía siglos una escapada familiar por Todos los Santos y que, en cualquier caso, eso pertenece a su vida privada, le espetó a la prensa, menuda es la doña.
 A la regidora no le estropea un puente ni un luto oficial, ni cuatro niñas muertas, ni Todos los Ídem de la letanía, que para eso es excelentísima señora. 
 Si acaso, a unas malas malísimas, acatará lo que dicte su compañera de filas Soraya Sáenz de Santamaría, que ya ha amenazado con borrarlos del mapa para el año que viene. Los puentes, digo.
Isabel Preysler. / JESÚS M. IZQUIERDO (CORDON PRESS)
Para lo que quiere, Botella es una superwoman
. Mientras muchas palmamos dos horas diarias en llegar de casa al curro en transporte público, va ella y se hace dos veces el trayecto Madrid-Lisboa-Madrid en 48 horas para conciliar trabajo y familia, y eso que no hay puente aéreo. 
Con chófer, escolta y coche oficial de puerta a puerta, eso sí; híbrido, para más señas, que queda más enrollado y ecológico de cara al voto indeciso
. Ella se iba, se estaba un ratito con los suyos en el hotelazo luso; volvía al Ayuntamiento, anunciaba que se acabaron las macrofiestas en la villa y corte, y con las mismas regresaba al spa de Sintra a tiempo para cenar con su maridito.
 Dieta blanda, se supone, que el expresidente Aznar acaba de pasar una gastroenteritis de cágate lorito, el hombre. Total, una maratoniana nata, doña Ana.
 Lo malo es que ha debido de verle las orejas a los lobos de Génova, que a raíz del episodio han amagado con no presentarla de candidata en las próximas municipales, y ha tenido la pobre que sacrificar el puente de la Almudena.
 Ahí la tenías ayer, toda compungida, presidiendo la eucaristía en la catedral de la Ídem madrileña con el cardenal Rouco Varela y toda la curia, digo yo que si comulgó se habría confesado antes.
En fin, dirás que hoy estoy intensita y me he ido por los cerros de la política, pero es que el quiosco rosa está que aburre a las ovejas. Ni la boda de Julio José Iglesias, ni el advenimiento al mundo de Francisco Rivera III, primogénito que es de Kiko y Jessi, y primer nieto de la Pantoja, me provocan lo más mínimo. Lo segundo porque no hay documentos gráficos, ya los dará ¡Hola! exclusiva mediante la semana que viene. Y lo primero, porque al final el bodón del milenio se quedó en bodorrio de provincias. Que si tul ilusión, que si marco incomparable, que si tarta nupcial de tres pisos, en fin, un coma diabético. Y hay semanas en que, con tanto ERE, tanto paro y tanto suicidio por deshaucio, las bobadas de Tamara francamente nos la sudan.