Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

23 dic 2014

Cuando Joe Cocker era la poderosa voz del exceso......................................... Fernando Navarro

El músico se ganó un lugar de honor en el rock de la contracultura por sus primeros discos y su legendaria actuación en el festival de Woodstock.

Joe Cocker, en 1977. / Getty

Como esa voz que retumbaba en los altavoces hasta parecer que iban a estallar en With a little help from my friends, la inocente y bella composición de los Beatles a la que insufló litros de sangre y todo un universo de rabia y nueva energía, el mejor Joe Cocker, el más legendario, fue el excesivo
. Antes de que todo el planeta le conociese como un superventas, la garganta que había incitado como pocas al deseo carnal en la contagiosa canción de la película Nueve semanas y media, capaz de encarar cualquier composición del estilo que fuera, gracias a la hábil combinación de su vozarrón y la experiencia, el cantante británico fue representante de un soul fiero e imbatible, que encajaba a la perfección en el agitado mundo del rock de los sesenta.
Tuvo algo de hazaña que Cocker entrase en el olimpo de la contracultura de los sesenta desde el soul, un estilo alejado de la psicodelia y la experimentación eléctrica, tan propia de los puntales sonoros del verano del amor.
 También que se dedicase a ello en Reino Unido cuando todos sus compañeros de generación andaban entre el rock y el blues
. Pero si lo hizo fue por un carácter musical rompedor y adictivo desde que debutó en 1969 con dos álbumes impactantes como With a little help from my friends y Joe Cocker!
Entre los surcos de esos artefactos, se hallaba un verdadero soulman, una garganta blanca con el pundonor de las negras, que como los grandes maestros del género, entre los que se pueden citar influencias directas como Ray Charles u Otis Redding, tenía su propia fórmula para hacer de canciones de otros sus propias armas emocionales, bañadas de un poderoso dramatismo
. Unas veces, reducía su ritmo como en Just like a woman de Bob Dylan o Bird on wire de Leonard Cohen, otras fraseaba, como si en el púlpito de una iglesia sureña estuviese, como en Something de The Beatles o Delta lady de Leon Russell y en otras aceleraba todo hasta enloquecer de éxtasis como en With a little help from my friends de The Beatles.

Ese éxtasis era el que reclamaba la generación contracultural de los sesenta antes de estallar en mil pedazos, como esos sueños adolescentes que terminan por convertirse en un chiste de adultos
. Por eso, su actuación en directo en el famoso festival de Woodstock es tan recordada como la de Jimi Hendrix y se incluyó como lo mejor del multitudinario evento
. Porque la otra virtud de Cocker fue llevar al escenario todo su soul desgarrado.
Con su imagen de tipo enmarañado y descuidado, moviéndose como poseído por un diablo bendito del ritmo, el músico nacido en Sheffield, que, a diferencia de muchas estrellas británicas de los sesenta, era de origen obrero y fue fontanero antes que cantante, representaba todo el tormento de su propia música tensa, dramática y pasional
. Aparte de la grabación del festival de Woodstock, el disco en directo Mad Dogs & Englishmen, publicado en 1970, muestra el poder de esa voz cavernosa y llena de nervio.
 Para rematarlo, en aquellos primeros años, Cocker, que pecaba de violento, llevaba un desastroso estilo de vida que abrazaba todos los excesos de la época con las drogas y el alcohol.
 Como con su música, no tenía término medio, recreándose en el extremo.
Joe Cocker con Mad Dogs & Englishmen interpreta The Letter.
Tras una travesía en el desierto, sobrevivió a sus propios excesos. Ayudado por un concienzudo manager, Cocker se ajustó desde los ochenta a las expectativas de una industria que sabía que esa voz grave podía amoldarse a baladas para todos los públicos.
 Por sus cuerdas vocales, empezaron a caer clásicos como When a man loves a woman o What becomes of the broken hearted.
 También las bandas sonoras que le llevaron al mayor de los éxitos como las de las taquilleras películas Oficial y caballero con Up where I belong o Nueve semanas y media con You can leave your hat on.
Ya sólo gastaría la imagen de dandi maduro, como salido de un anuncio de una marca de ropa de lujo, que cantaba el emotivo You're so beautiful en el homenaje a Diana de Gales. Pero si a un Joe Cocker hay que reivindicar, por mucho que seamos cientos de miles los que alguna vez quisimos ser Mickey Rourke contemplando en vivo y en directo a Kim Basinger durante los poco más de cuatro minutos que dura You can leave your hat on, tiene que ser al joven desatado de los sesenta, a esa encarnación del exceso sentimental que hizo que una canción de los mismísimos Beatles sea ya su patrimonio, nuestro himno de la amistad, una fortaleza contra el desamparo.

 

Joe Cocker, a través de sus canciones

Un repaso a algunos de los temas claves del músico, fallecido este lunes.

 

Son decenas los himnos que deja detrás de sí el músico Joe Cocker, fallecido este lunes a los 70 años, según confirmó su agente.
 Entre sus célebres discos, su actuación en el mítico concierto de Woodstock en 1969, su voz desgarrada y sus temas seleccionados para bandas sonoras de películas legendarias, las canciones de Cocker han llegado a los oídos de medio planeta.
 A continuación, una selección de algunos de sus temas más célebres.
A little help from my friends, versión de la canción de los Beatles.
You are so beautiful, que acompañaba una célebre secuencia del filme Carlito's way.
You can leave your hat on, del filme 9 semanas y media.
Up where we belong, de la película Oficial y caballero. 
Unchained my hearth, otra canción que Cocker versionó y contribuyó a hacer célebre. De hecho, así título uno de sus discos, en 1987.
My father's son, incluida en el disco No ordinary world, de 1999.

Tim Burton y Helena Bonham Carter se separan

El director y la actriz rompen de forma amistosa su relación después de 13 años juntos.

 

Tim Burton y Helena Bonham Carter. / LUCY NICHOLSON (REUTERS)

El director de cine Tim Burton y la actriz Helenaam Carter Bonh se separan después de 13 años juntos, según ha informado la revista People. La pareja, que nunca estuvo casada, ha roto de forma amistosa.
 “Pedimos respeto por su privacidad y la de sus hijos durante este tiempo”, ha dicho el representante de la actriz a la revista.
Burton, de 56 años, y Carter, de 48, tienen dos hijos juntos: Billy, de 11 años, y Nell, de siete
. Ambos se conocieron durante el rodaje de la adaptación que el aclamado director hizo del El planeta de los simios en 2001. Desde entonces, los dos han trabajado juntos en varias cintas como Sweeney Todd y Alicia en el País de las Maravillas.
Burton acaba de estrenar Big Eyes, un filme que narra una historia real y que se aleja de sus habituales fantasías tétricas. La pareja protagonista está formada por Amy Adams (Her) y Christoph Waltz (Malditos bastardos).

Caballé acepta medio año de cárcel por defraudar a Hacienda

La soprano también ha pactado con la Fiscalía pagar una multa de 240.000 euros.

La soprano Montserrat Caballé, en 2011. / Marcel·li Saenz Martinez

La soprano Montserrat Caballé ha pactado con la Fiscalía una condena de medio año de cárcel y multa de 240.000 euros por defraudar medio millón de euros a Hacienda. Caballé simuló que tenía su domicilio en Andorra.

Según han informado a Efe fuentes judiciales, la diva, que ya ha devuelto a Hacienda el medio millón que se le reclamaba, ha firmado hoy el escrito de conformidad que ha redactado la Fiscalía, acuerdo que deberá ratificar ante el juez de lo penal para evitar su juicio.
Caballé esta imputada por fraude fiscal porque, pese a vivir en España en 2010, figuraba como residente en Andorra para no tributar en la Hacienda Pública española.
 Sin embargo, la soprano vivía en Barcelona y se desplazaba al Principado por motivos profesionales.
Según fuentes cercanas a la cantante, actualmente su estado de salud no es bueno, prácticamente no sale de su casa y la imputación le ha afectado. "Tiene un estado de salud muy frágil", han confirmado a Europa Press las mismas fuentes, que no ha querido desvelar más detalles del acuerdo, remitiéndose a la sentencia que deberá dictar el juez.