Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

10 dic 2014

Lledó elogia al editor por transmitir “el bien supremo, la cultura”............................. Ferran Bono .

El filósofo recoge el Premio Antonio de Sancha por su apoyo a la literatura.

Emilio Lledó, Premio Antonio de Sancha, en la Casa del Lector. / LUIS SEVILLANO

No sólo mantiene su entusiasmo por descubrir cosas nuevas, sino que lo transmite de manera que es difícil no compartirlo
. En esta ocasión, el entusiasmo del filósofo Emilio Lledó (Sevilla, 1927) se dirige hacia un impresor, encuadernador y editor del siglo XVIII, Antonio de Sancha. “Ya lo conocía, pero ahora que lo he estudiado más a fondo me he dado cuenta de lo genial que era.
 Una figura de un relieve extraordinario que tal vez no se conozca lo suficiente.
 Además de publicar una excelente edición del Quijote, de 1777, o el Parnaso de poesía española, fue la mano que acercaba el conocimiento a los demás.
 Es lo que para mí representa un editor: la mano del libro que transmite la cultura, el sostén del conocimiento”.
Antonio de Sancha es, también, el nombre del premio que recibió ayer Lledó de la mano de Rosalía Díaz Valcárcel, presidenta de la Asociación de Editores de Madrid, y del ministro de Cultura, José Ignacio Wert, en la Casa del Lector, del Matadero de Madrid.
 El galardón, anunciado el mismo día en que se hizo público el Nacional de las Letras, también otorgado a Lledó, reconoce la trayectoria intelectual, el compromiso y el apoyo a la cultura y la literatura del autor de libros como Elogio de la infelicidad o El silencio de la escritura (Premio Nacional de Ensayo).
 El exministro de Cultura César Antonio Molina y el periodista de EL PAÍS Juan Cruz conversaron con Lledó en un acto con una nutrida representación del mundo de la cultura.
Lledó agradeció a los organizadores haberle permitido conocer de verdad al editor de la ilustración española, que “enriqueció a los demás”. “Somos lo que pensamos y hablamos”, concluyó el también académico de la RAE. Wert comparó la labor de los editores y la de Lledó, tanto “como creador de cultura, como por su dedicación pedagógica”.
Somos lo que pensamos y hablamos
Emilio Lledó
La editora Rosalía Díaz reconoció en su intervención adelantos en la lucha contra la piratería, pero reclamó recursos para combatir, entre otros frentes, el descenso del 14% en la aportación al PIB de las industriales culturales.
Horas antes de la entrega del premio, Lledó destacaba a este periódico la importancia del editor para transmitir “el bien supremo, la cultura”.
 Además, subrayó la proliferación de pequeñas editoriales que reproducen “nuevas y modernas ideas” y dan a conocer autores desconocidos.
 También incidió en que ha dedicado la mayor parte de su vida a su vocación, la enseñanza, y que desde que está jubilado cuenta con más tiempo para escribir.
 Su relación con los editores fue “magnífica”. Un adjetivo que repite el editor de sus últimos libros, José Manuel Martos, de RBA y Gredos, para referirse a la actitud de Lledó ante las propuestas de revisar sus textos anteriores.
 “Siempre ha aceptado con generosidad y receptividad las ideas, e incluso la de releer su obra, como sucedió con La filosofía hoy que, si bien se publicó en los setenta, se mantiene perfectamente”, explica Martos.
También valoró la relación que dispensa Lledó a los profesionales de los distintos departamentos de la editorial.
 “El trato con las personas con más categoría moral e intelectual es más fácil que con otras personas digamos que no poseen esa categoría”, afirmó el editor, que expresa su deseo de que Lledó le proponga publicar un original.
 Tal vez sea el esperado libro sobre la amistad y el amor que escribe desde hace años y que cita María Cifuentes, editora de Lledó en Taurus y que no recuerda ningún problema con el autor.
 “Es un filósofo muy interesante y muy educado”.
Enhorabuena mi querido profesor. Gracias

 

Cómo el miércoles se convirtió en el día menos popular de Internet..................................... Paula Arantzazu Ruiz


cordon press

No hay más fácil que odiar que un hashtag, quizá porque no hay nada más efectivo que un hashtag. Indica, como una clave al inicio de una partitura, lo que la palabra no puede: el tono de un mensaje, el afecto que las palabras no siempre aclaran, y, sobre todo, a qué familia emocional pertenece
. Está la eclosión publicitaria del #BlackFriday y el #CyberMonday, muy vinculados a la reciente celebración de la estadounidense Acción de Gracias, que también ha creado el #GivingTuesday.
El único día libre de almohadilla entre semana es el miércoles, que parece haber quedado colgado como un verso suelto en el universo virtual
Pero hay más hashtags colados en nuestro día a día
. Los jueves etiquetamos nuestras fotos de jovenzuelos con un #ThrowbackThursday, que podría traducirse como jueves de mirar atrás (quien no haya visto un #tbt en Instagram que tire la primera piedra) y con el #FridayFlashback, que intenta quitarle al jueves la hegemonía de la nostalgia y de terminar de desterrar el #FollowFriday.
 En el Twitter patrio, tan dado al chascarrillo y a apoderarse del lenguaje popular, ya se ha extendido como una balsa de aceite el uso del #juernes, esa suma frankensteniana de jueves y viernes que tanto gusta a cuñados y demás usuarios del términos como crack, que viene a designar las ganas de fiesta del personal que necesita adelantar la juerga del fin de semana incluso a través del vocabulario.
Hay un único día libre de almohadilla entre semana
. Es el miércoles, el solitario miércoles, el apestado miércoles, el desapercibido miércoles, que parece haber quedado colgado como un verso suelto en el universo virtual.
 Sí hubo, es cierto, un movimiento llamado Woman Crush Wednesday que el propio Urban Dictionary, que es a los hipsters lo que el Wall Street Journal a los empresarios, tildó de "tontería sin sentido y pasajera".
 Quizá la razón de ese ninguneo en materia de hashtags se deba a que las redes sociales son un espejo del mundo real y en nuestro día a día el miércoles, esa extraña mitad de la semana, apenas nos importa.
 O más bien lo contrario: nos molesta porque suele ser lo opuesto al ocio y la alegría.
 El miércoles de ceniza, quizá el más conocido de nuestro calendario, es el día que pone fin al delirio del carnaval y aunque pueda sonar a chorrada, no debe ser casual que la tétrica primogénita de la familia Adams se llame Miércoles.
Datos más sustanciales parecen confirmar la orfandad de hashtag que sufre el miércoles en las redes sociales.
Un estudio de 2009 realizado por los matemáticos del Computational Story Lab de la Universidad de Vermont Christopher Danforth y Peter Dodds constató que el miércoles es el día más miserable de la semana.
Para llegar a esa conclusión midieron con una herramienta construida ad hoc llamada Hedonometer más de 2,4 millones de mensajes de Twitter clasificándolos entre positivos y negativos según su vocabulario.
Entre los muchos resultados obtenidos, que se pueden recuperar en su artículo Measuring the Happiness of Large-Scale Written Expression: Songs, Blogs, and Presidents, estaba la certificación de que el miércoles es el peor día de la semana. Peor que el lunes, en efecto.
Aunque sucesivos estudios han señalado el martes como el día de la semana que peor nos sentimos, el sambenito de miserable ha quedado pegado al miércoles como si fuera una anti-etiqueta de la que nadie quiere hablar
Aunque sucesivos estudios como el realizado por sociólogos de la Universidad de Cornell de Estados Unidos han señalado el martes como el día de la semana que peor nos sentimos, el sambenito de miserable ha quedado pegado al miércoles como si fuera una anti-etiqueta de la que nadie quiere hablar
. En el mundo anglosajón, de hecho, al miércoles se le conoce como el hump day, el día de en medio pero también el día joroba, una segunda acepción que podría adoptarse sin problemas en la lengua de Cervantes dada la similitud semántica con lo que muchos sentimos cuando todavía es miércoles y divisamos la lejanía del fin de semana.
Sea como fuere, al miércoles aún le queda mucho camino para llegar a ser tan popular en nuestro imaginario 2.0 como el #ThrowbackThursday, una etiqueta que en Instagram recoge más de 44 millones de imágenes. The Guardian ya han comenzado a buscar posibles hashtags a ese anodino día. Será difícil, eso sí, superar la leyenda de El gran miércoles, esa novela de iniciación generacional sobre un grupo de chavales surfistas que esperan ese día de la semana en el que se forman olas inmensas y se alcanza la gloria.

9 dic 2014

Una Julia Roberts más madura, imagen de Givenchy...............................Mónica Parga

El diseñador Riccardo Tisci convierte a la actriz en la nueva cara de la firma francesa para la campaña de primavera verano.

 

La actriz Julia Robert, en la última ceremonia de los Oscar. / CORDON PRESS

Lo clásico también tiene algo de rebeldía. Riccardo Tisci ha elegido a Julia Roberts como protagonista de la nueva campaña de Givenchy con el objetivo de representar la atemporalidad de la firma. El diseñador, conocido por haber revolucionado la casa francesa a base de musas como Madonna o Kim Kardashian, confía ahora en la novia de América para atraer a un público más maduro.
Las imágenes de la campaña muestran a una Julia Roberts de 47 años con un look más masculino que de costumbre. “Bienvenida al grupo”, ha dicho Tisci en su Instagram.
Julia Roberts, nueva imagen de Givenchy. / Instagram Givenchy
“He decidido hacerla más intelectual, más seria, más pura (…) Es una forma diferente, fresca y nueva de ver a Julia, muy cool y urbana, creo”, ha expresado Tisci a la publicación especializada WWD.
 El estilismo es obra de Katy England, mano derecha de Kate Moss, Tom Ford y Nick Knight, entre otros nombres de la escena británica.
 Para presentar el espíritu de la intérprete que quería transmitir el diseñador en la campaña de primavera/verano 2015, England ha optado por un traje de chaqueta negro, un vestido negro y una blusa vaporosa en tres de las instantáneas que se han difundido hasta el momento.
 Las imágenes están firmadas por el dúo creativo Mert Alas y Marcus Piggot, colaboradores habituales del modisto.
Julia Roberts ha confiado en la firma en varias ocasiones durante la promoción de Agosto, su último estreno hasta la fecha
. A finales del pasado año apareció con un conjunto de esmoquin y falda de Givenchy, durante aquella temporada en que Slimane y Tisci competían por ver quién vestía a más celebridades con trajes masculinos.
Riccardo Tisci anuncia que en 2015 volverá a diseñar alta costura
“Icono”, “Belleza”, “Familia”, han sido algunos de los adjetivos utilizados por Tisci para presentar las primeras imágenes de la campaña en Instagram.
 La presencia de la actriz se enfoca al cliente más tradicional de Givenchy, hasta ahora olvidado en pro de representantes más rompedores, al estilo de Kendall Jenner, Kanye West o el español Quim Gutiérrez.
Con la noticia del nuevo fichaje, Tisci ha dejado caer un detalle importante: volverá a presentar colecciones de alta costura muy pronto
. A finales de 2012 el diseñador anunció que se apartaba del circuito couture para centrarse en las colecciones de prêt-à-porter, limitando sus creaciones de alta costura a clientes privilegiados
. Julia Roberts ha sido una de las afortunadas: en la última ceremonia de los Oscar lució un diseño único creado por Tisci especialmente para ella. “[Roberts] representa el lado de la alta costura.
 Es importante mostrar tu trabajo icónico.
 Quiero crear lo que es el auténtico armario clásico”, ha dicho Tisci a WWD.
La actriz se ha convertido en la imágen de la firma francesa para la colección primavera/verano 2015. / Instagram Givenchy
Los siguientes pasos de la firma incluyen la apertura de nuevas tiendas en Miami, Las Vegas y Nueva York.
Tras un 2014 marcado por la inestabilidad del sector del lujo, afectado por la desconfianza del consumidor y la volatilidad en el cambio de divisas, el 2015 se presenta soleado: la agencia Bernstein Research prevé un crecimiento del 5% en la venta de productos de lujo, con mayor potencia en marcas como Saint Laurent, Céline y Givenchy.
Por su parte Julia Roberts hoy es una de las mejor pagadas de Hollywood, pero no solo por sus películas.
 A sus ganancias se suma por su fructífero contrato con Lancôme, aunque sus resultados promocionales hayan acabado salpicados por la polémica del abuso del Photoshop.
 En cuanto a la gran pantalla, la actriz tiene pendientes de estreno The Secret in Their Eyes, junto a Nicole Kidman, y Money Monster, dirigida por Jodie Foster y coprotagonizada por George Clooney.

Una espía llamada Coco Chanel.......................................................... Gabriela Cañas

La gran diseñadora trabajó para los servicios secretos alemanes durante la ocupación de París.

 Intentó aprovechar las leyes antisemitas para apropiarse de las acciones de su socio judío.

 

La diseñadora Coco Chanel, en su estudio en París en 1937. / Roger-Viollet

Hay genios que esconden un lado oscuro. Coco Chanel es uno de ellos.
 La mujer que fundó el imperio que lleva su nombre, la misma que transformó el modo de vestir de millones de mujeres y que comercializó el perfume más prestigioso y conocido (el Nº5), trabajó clandestinamente para los servicios secretos alemanes durante la ocupación francesa (1940-1944).
Un libro biográfico del medio centenar publicados sobre el perfil de este emblema de Francia convirtió en certeza hace dos años lo que hasta entonces era una sospecha:
 Coco Chanel fue reclutada por el espionaje germano.
 Esta semana, por vez primera, un medio nacional —France 3— ha indagado en las profundidades de un lado de la historia que Francia prefiere con frecuencia ignorar: el colaboracionismo de uno de sus grandes mitos contemporáneos.
Cuando los alemanes ocuparon París en mayo de 1940 Coco Chanel tenía 57 años.
 Para entonces, ya era una referencia mundial en el universo de la moda y una empresaria de prestigio con 4.000 empleados en sus diferentes talleres
. Ella, como otras celebridades de la época, huyó, asustada, al sur del país para regresar al poco tiempo a París
. Los alemanes deseaban mantener la fama de la ciudad como capital de las artes y el entretenimiento y lograron el retorno de Chanel, del actor Jean Gabin o de la bailarina y cantante Joséphine Baker, convertida secretamente también en espía, pero en este caso al servicio de los aliados.
Durante dos horas de emisión, el programa mensual de France 3 La sombra de una duda desgranó el pasado lunes, en un capítulo titulado Los artistas bajo la ocupación, el destino de un buen puñado de celebridades durante la ocupación alemana. El de Chanel resulta especialmente doloroso
. La gran diseñadora no solo volvió a París, sino que regresó a su lujosa vida en el hotel Ritz y se enamoró de Hans Günther von Dincklage, un diplomático alemán que dominaba el francés y que resultó ser un reclutador nazi de espías.
 A través de él logró Chanel la liberación de su sobrino Gabriel, del que siempre se sospechó que era hijo de la propia diseñadora.

Una vida de lujo

Coco Chanel nació en 1883 en Saumur (un pueblo del centro de Francia) en el seno de una familia humilde
El gran amor de su vida, el aritócrata británico Boy Capel, le prestó el dinero para su primer talles
. Al cabo de unos años, la diseñadora había creado un imperio de la moda y explotaba, junto a su socio Pierre Wertheimer, Chanel Nª 5, el perfume creado por ella en 1921
Vivió durante casi su vida en grandes hoteles
. Dos 'suites' del Ritz fueron su casa en París hasta su muerte en 1971
Los datos y documentos difundidos en el programa de France 3 son incontestables.
 Al poco de la ocupación, Coco Chanel, aprovechando las nuevas normas antisemitas, intentó arrebatar a su socio, el judío Pierre Wertheimer, la empresa Bourjois que comercializaba Chanel Nº 5. No lo logró. Wertheimer, conocedor de los peligros que le acechaban, había puesto previamente sus acciones a nombre de un tal Félix Amiot, que se las devolvió al final de la guerra
. En aras de presentar una empresa renovada, Chanel, una mujer altiva y poco empática, despidió a gran parte de su personal; una venganza, en realidad, por la huelga que sus empleados habían realizado meses antes.
El tren de vida de Chanel durante los años de ocupación siempre generó sospechas en la sociedad francesa
. Hal Vaughan, un viejo periodista americano, veterano de la guerra, publicó en 2012 los datos que confirmaban tan incómoda sospecha. Gabrielle Bonheur Chanel, más conocida por Coco Chanel, figuraba en los servicios alemanes como la agente F-7124. France 3 ha rescatado ahora documentos inéditos del ministerio de Defensa francés, de la Prefectura de policía y del Archivo Nacional de Francia que corroboran esa versión.
 De hecho, el viaje que Coco Chanel realizó a España en 1943 fue un intento de utilizar sus enlaces indirectos con el entonces primer ministro británico, Winston Churchill, para intentar que Londres se aviniera a firmar la paz unilateralmente con Berlín
. Una misión fracasada.
El final de la ocupación de París, en agosto de 1944, dio paso, los primeros días, a la cruel persecución de todo colaboracionista.
Mientras las turbas rapaban y emplumaban a las mujeres, Coco Chanel era detenida y llevada ante un comité de depuración que la interrogó durante un par de horas antes de dejarla marchar
. Nunca más fue molestada
. Nadie indagó.
 Ningún tribunal interrogó siquiera a esta dueña de un imperio de la moda, la joyería y la perfumería que mantenía espléndidas relaciones con la aristocracia y el arte de todo el continente.
 A pesar ello, optó por un exilio dorado en Suiza que duró diez años
. Allí se tomó la última foto que se tiene de ella, datada de 1949, junto a su apuesto amante alemán.
Coco Chanel regresó a París y recuperó sus lujosas estancias en el Ritz
. Allí murió la millonaria, en 1971, tras encontrarse repentinamente enferma, tumbada en su cama, perfectamente vestida, peinada y maquillada, a los 88 años de edad
. Pocos han querido remover después el lado más tenebroso de su biografía. “¿Ha visto usted la repercusión que ha tenido el programa?”, pregunta retóricamente a EL PAÍS el productor ejecutivo de Martange Production Frédéric Lusa, responsable de este programa, para responderse:
 “Por esta historia solo se han interesado los medios extranjeros”.
La sobrina-nieta de Gabrielle Bonheur Chanel, Gabrielle Palasse, hija de Gabriel —aquel al que salvó Hans Günther von Dincklage—, confesó una vez públicamente que nunca se atrevió a preguntarle a Coco Chanel si en realidad era nieta suya.
 Pierre Wertheimer terminó convenciendo al genio de la moda para quedarse con la firma, si bien mantuvo a la gran Coco como socia creativa y cubrió todos sus gastos hasta el fin
. Los nietos de Pierre, Gerard y Alain Wertheimer, son hoy los dueños del imperio Chanel, que dispone de casi 200 tiendas en todo el mundo.
 Firma familiar que no cotiza en bolsa, Bloomberg evaluó recientemente la fortuna de los Wertheimer en 5.600 millones de euros.
En 1983, los nuevos gestores ficharon al diseñador Karl Lagerfeld, el estrambótico y genial personaje
. Esta es su opinión sobre Coco Chanel y su lado oscuro:
“La verdad no nos concierne. Una leyenda es una leyenda. Prefiero mi fantasía a los detalles históricos [...]. Lo que importa no es la realidad, sino la idea que tenemos de las cosas y las personas. Para mí, Chanel es una idea y eso es lo que yo desarrollo”.