Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

8 dic 2014

El cambio en el Gobierno desata un debate sobre el papel de Santamaría....................................... Carlos E. Cué

La vicepresidenta forma un núcleo duro cada vez más fuerte mientras algunos ministros constituyen un grupo alternativo.

 

Reunión del Consejo de Ministros presidido por Rajoy en septiembre. / Samuel Sanchez (EL PAÍS)

La llegada de Alfonso Alonso al Ministerio de Sanidad ha profundizado una separación en el Gobierno de la que ya se había empezado a hablar internamente hace tiempo: el núcleo duro en torno a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, al que se incorpora Alonso, y el grupo de ministros veteranos y más cercanos a Rajoy, con el que les une una larga amistad.

Según coinciden diversos ministros y dirigentes del PP consultados, entre estos últimos incluso se va formando un grupo alternativo que, en ocasiones, organiza encuentros de fin de semana.
 El más conocido de ellos se produjo en La Rioja en 2013, donde fueron fotografiados José Manuel García Margallo (Exteriores), Jorge Fernández Díaz (Interior) Ana Pastor (Fomento) José Manuel Soria (Industria) y Miguel Arias Cañete (entonces Agricultura).
Todos ellos son amigos de Rajoy de muchos años, veteranos políticos con perfil propio y tienen un recorrido muy diferente al de la vicepresidenta, aunque ni mucho menos están enfrentados a ella
. De forma más discreta, esos encuentros han continuado y, según fuentes del Gobierno, a ese grupo se han incorporado ministros como José Ignacio Wert (Educación) o Isabel García Tejerina (sucesora de Arias Cañete en Agricultura).
 "Un poco de conspiración de vez en cuando no hace daño a nadie, este es un Gobierno unido en torno al presidente", ironiza un ministro.
 Otros insisten en que no hay problemas entre ellos.
El poder que acumula Sáenz de Santamaría genera algunos recelos en el Gobierno y el PP, donde no todos los sectores ven con buenos ojos que se haya convertido en la principal aspirante a la sucesión del presidente si este, al contrario de lo que anunció el sábado, decidiera no repetir como candidato. En el PP algunos recelan del perfil demasiado técnico y poco político de Sáenz de Santamaría.
 El choque, siempre con sordina, de la vicepresidenta y la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, también genera muchas suspicacias.
Mientras, en el grupo más cercano a la vicepresidenta —aunque todos son de Rajoy, que lleva 10 años al frente del PP y ha designado ya prácticamente a todo el mundo— están ministros clave como Cristóbal Montoro (Hacienda), Fátima Báñez (Empleo), ahora Alonso y muchos colocan ahí también a Rafael Catalá (Justicia)
. Cercanos a la vicepresidenta son también muchos cargos intermedios y secretarios de Estado y un puesto clave como el de Álvaro Nadal, jefe de la oficina económica del presidente.
 Se llaman a sí mismos sorayos, con ironía, y son un bloque sólido. "Algún sorayo tendrá que quedarse con Soraya", ironizaba el sábado José Luis Ayllón, secretario de Estado de relaciones con las Cortes, ante la posibilidad de que Rajoy lo elija como nuevo portavoz parlamentario.
 Entre la vicepresidencia, Hacienda y el grupo parlamentario se forma el núcleo duro que toma las decisiones diarias.
 La salida de dos ministros veteranos con autonomía como Alberto Ruiz Gallardón y Ana Mato ha reforzado el poder de la vicepresidenta.
"Es cada vez más evidente que Rajoy ha dejado todas las tareas del día a día del Gobierno en manos de Sáenz de Santamaría y su gente", señala un ministro, que admite que hay dos tipos de perfiles, los que son muy cercanos a Rajoy, que despachan directamente con él o actúan más por libre, y los que están en la órbita de la vicepresidenta.
 Nadie cuestiona al presidente, y menos la propia Sáenz de Santamaría, que desde que empezó en política solo ha trabajado para él.
 Pero los dos polos del Ejecutivo son cada vez más claros, con algunos ministros más autónomos como Luis de Guindos o Pedro Morenés. "En cualquier caso ella prácticamente no puede tener más poder, porque ya lo tiene casi todo", señala otro ministro.
Según varios de los dirigentes que más conocen a Rajoy, al presidente no le agrada que se traslade tanto la idea de que la que manda en el Gobierno es ella.
Sin embargo, no ha actuado. "No es mi tema, yo no soy comentarista, yo tomo decisiones", suele decir, según las fuentes que recuerdan sus palabras.
Ahora tiene muchas decisiones por tomar. Sobre todo, con las candidaturas a las autonómicas y municipales.

Ser mal profesor sale barato.................................................................. Patricia Gosálvez

Recortes, falta de rendición de cuentas y un sistema que premia sobre todo investigación lastran la docencia. Solo 12 universidades públicas tienen evaluaciones obligatorias.

Una clase en la Universidad Complutense de Madrid. / carlos rosillo

“Entre que tú llegas un cuarto de hora tarde y que yo me voy media hora antes, esto es un cachondeo”.
 El veterano profesor farfulla la queja sin alterar el tono que usa durante toda la clase.
 Una perorata en la que los alumnos de Periodismo aprenden que hizo de joven el camino de Santiago o que compra revistas de equitación… “Sé más de la vida de este que de la tuya”, susurra una alumna a su compañero
. Mucha batallita y poco temario. Hoy toca la empatía y los procesos de identificación con la audiencia.
 Sin embargo, la clase aburre y acaba en bronca. “Si no te interesa la asignatura no vengas”, le espeta el profesor a una que está hablando. “Precisamente porque me interesa hablé con usted sobre cómo la da”, contesta ella.
“Tú es que no entiendes el método socrático, y ese carácter te va a traer problemas… Ten cuidado”. Con esto el profesor se levanta por primera vez de la silla, para marcharse, media hora antes de lo que toca.
“Dar clase se ha convertido en un castigo”, dice un profesor.
 “Los buenos no tienen incentivos, y los malos todas las excusas”
Para atisbar cómo se enseña en la universidad pública, EL PAÍS asistió durante una semana a clase como un alumno más de la Complutense de Madrid.
No teman, la clase descrita fue la peor con diferencia de una decena de profesores, turnos, cursos y facultades.
 Una muestra diminuta teniendo en cuenta que solo en la Complutense hay unos 6.000 profesores.
 Sin embargo, basta una semana de vuelta a clase para repasar algunas lecciones.
 La primera: lo que pasa tras la puerta cerrada de un aula, allí queda.
 “En la universidad pública existe una cultura de reinos de taifas en la que el profesor es dueño y señor dentro del aula”, dice Clemente Lobato, profesor de Ciencias de la Educación en la Universidad del País Vasco.
“Esto va cambiando, aunque lentamente, hacia una cultura donde la educación es un proceso colectivo”.
En la misma facultad del profesor presuntamente "socrático" encontramos otro que parece dar clase en un planeta distinto.
 Es un par de décadas más joven y arranca su clase sobre la Unión Europea comentando —de pie y moviéndose por la clase— los titulares de la semana.
 Usa la visita del Papa al Parlamento Europeo para preguntar por qué este tiene más de una sede. Nadie lo sabe, así que encarga averiguarlo para la siguiente clase.
 Es serio pero entusiasta, lo que hace más digerible el plomizo reglamento europeo sobre la prensa, que él trufa de ejemplos actuales como los pinchazos de News Corp.
 Acaba llevando la clase hacia un debate sobre las tertulias televisivas.
 No es una charla de bar.
 Los chicos hablan sobre polarización, falsa pluralidad, conglomerados mediáticos… Cuando el profesor se marcha, ellos siguen.

Notas de maestros

  • El programa de evaluación Docentia se está implantando voluntariamente en 44 de las 48 las universidades publicas.
  • Usa tres fuentes: profesores, responsables académicos y, sobre todo, una encuesta a los alumnos. ¿Cumple el profesor con horarios y tutorías, es claro, accesible, bueno? ¿Despierta tu interés?
  • Docentia es un modelo, los centros deciden si los profesores están obligados a evaluarse (solo en XX centros) y las consecuencias de la nota.
  • 10 universidades públicas aplican Docentia con la certificación de la ANECA que exige que se evalúe al menos al 30% del claustro, que los resultados agregados se publiquen, que conlleven consecuencias para los profesores y que haya planes de formación para mejorar.
Las clases observadas fueron todas teóricas y de grado.
 No se han visto las prácticas y seminarios impulsados por el Plan Bolonia.
 Aún así, la forma de impartir teoría varía muchísimo.
Dado que no hay información oficial sobre cómo dan clase los profesores, para decidir cuáles escoger en este experimento (excelentes, buenos, regulares y malos) hay que contrastar las mismas fuentes que usan los alumnos al matricularse: bar, pasillos y Patatabrava.com.
 Comentarios sobre el primer profesor en esta web para universitarios: “No intentes ir de listillo, los chistes los hace él”; “ni se te ocurra cogerle, falta al respeto, no se le entiende cuando habla, llega a clase a la hora que le apetece”; o “pone más empeño en contar sus batallas que en explicar el temario”.
 Del segundo: “Vale la pena asistir”; “clases amenas”; o “explica de maravilla, se implica con sus alumnos y aprendes un montón”.
“No vamos a dar, ofrecemos información útil y no institucional para que el alumno tome decisiones”, explica Oriol Solé, fundador de PatataBrava.com, donde los comentarios ofensivos se eliminan.
 Lo que más alaban de un profesor: que sepa mucho, esté al día y comunique bien.
 Lo que más critican: la falta de interés. “No vayas, se limita a leer los apuntes”, se repite en los comentarios.
“Lo que opinan otros alumnos sobre un profesor es un criterio fundamental a la hora de escoger asignatura”, dice Dan Levy, experto en formación y profesor en el Kennedy School de Harvard, donde las encuestas son obligatorias y públicas.
 “Es una herramienta muy útil para ellos”, dice, “pero aún más para los profesores que usan este feedback para mejorar”.
Clase de Periodismo en la Complutense. / carlos rosillo
En muchas universidades españolas, las encuestas además de no ser públicas, son voluntarias.
Solo se prestan a ellas los profesores que quieren. “Los malos no las hacen, sobre todo si son titulares o catedráticos y no necesitan puntos para ascender”, se lamenta Marina Escorza, portavoz de la asociación estudiantil Puño y Letra de Filología.
 “Pueden decir cualquier barbaridad en clase, que nadie les toca, son la casta universitaria”. En 2012 la Complutense evaluó a 1.335 profesores (de 6.289), se prestaron a ello el 60% de todos los profesores ayudantes doctores, pero solo el 8,5% de los catedráticos.
 “Si fuesen obligatorias tendrían sentido”, apunta Carlos Gómez Lanz, de la delegación de estudiantes de Medicina. “Los alumnos saben que no va a afectar a la forma en que se da clase, así que no las rellenan”.
El Plan Bolonia trajo consigo Docentia, un programa de evaluación docente que usan 44 de las 50 universidades y que ayuda a implementar la Agencia nacional de evaluación ANECA, que desde 2007 ha certificado su aplicación en 10 centros públicos
. Es la enésima fórmula para que se rindan cuentas.
 En la Oficina de Calidad de la Complutense admiten los escollos para evaluar. “La meta es que en el futuro Docentia sea obligatorio y público..
. Pero en la universidad los cambios van despacio”, dice Alfredo Pérez, jefe del servicio. “El problema son las consecuencias”
. La laxitud o firmeza de las mismas depende de cada centro. En general, una buena evaluación da puntos para acreditarse y ascender.
 Una mala puede suponer un toque, una recomendación para asistir a un curso o la negación de un aumento. “A mayor recompensa y sanción mejor funcionaría... Pero hay sindicatos, estatutos. Estamos hablando de funcionarios.
 Es delicado y falta voluntad política”, dice Pérez.
“Es injustificable no evaluar la docencia”, dice un experto en formación.
“Docentia es una cortina de humo del desmantelamiento de la educación pública de la Ley Wert; por un lado recortas y cargas a los profesores de créditos, y por otro haces que te preocupa la calidad”, opina José Manuel Rodríguez Victoriano, profesor de Sociología en Valencia. “En el contexto de Bolonia, Docentia convierte a los estudiantes en usuarios satisfechos o insatisfechos, no en ciudadanos.
 Es necesaria una evaluación cualitativa y transparente”.
Recortes aparte, profesores y alumnos señalan dos males endémicos que obstaculizan la mejora de la docencia. A) La universidad es una estructura inmovilista que se rige por antigüedad y jerarquía (un profesor la define como “casi medieval”, un alumno como “un dinosaurio”). B) Vale más ser buen investigador que buen docente: la academia lo premia monetariamente y con menos horas lectivas. “Enseñar se ha convertido en un castigo”, dice Rodríguez Victoriano. Resultado: “Los profesores buenos no tienen incentivos, y los malos tienen todas las excusas”.
 Al final, depende de las ganas que le ponga el profesor.
“Hay algunos geniales, que inspiran”, dice el portavoz de los jóvenes médicos. “La media está bien. Poco a poco hacen clases más participativas, más evaluación continua… Pero siempre va a haber ese catedrático que lleva 40 años leyendo los mismos apuntes”.
 “A los profesores les falta calle”, resume la alumna de Filología. “Bolonia es una cosa sobre el papel y otra en realidad...
 La mayoría de los profesores siguen soltando su rollo, con más o menos talento”.
El panorama que pintan muchos estudiantes es que hay una minoría de profesores excelentes y otra de nefastos (sobre ambos hay cuórum). Entremedias, un amplio montón, mejor o peor valorados.
 En Derecho aburren un par de profesores que, sin moverse de la silla, desgranan desapasionadamente el Código Civil.
 Los alumnos prefieren a otra que ilustra los artículos con casos y sentencias.
Las opiniones no tienen que ver con el uso de la tecnología (una de las obsesiones de las evaluaciones institucionales, junto a la participación), con lo chisposa que sea la materia, ni lo “hueso” que sea el profesor.
“Hay profesores que dicen barbaridades y nadie les toca”, se queja una alumna
La tibia es la protagonista de Anatomía I. El serio doctor dibuja con maestría huesos, músculos y venas a mano alzada en la pizarra mientras lanza como una escopeta “vean cómo se inervan el poplíteo, el sóleo, y el plantar”, “aquí tienen el retináculo de los músculos extensores”, “esta es la arteria para la diáfisis tibial” y cosas peores.
 Es una clase densa y complicada, pero los alumnos la adoran.
Los mejor valorados en los pasillos (cinco de los ocho de ese montón intermedio) son los más entusiastas.
 Los que hablan con más énfasis y gesticulan más. Los que ponen ejemplos, preguntan y a los que se oye. Parece de Perogrullo, pero sorprende el número a los que no se entiende bien.
También la queja constante sobre cómo no les da tiempo a enseñar como quieren. “¡Ay, Bolonia, Bolonia!”, clama un profesor de Literatura que se ventila Los Amantes de Teruel en tres minutos y una manida postal (“yo no uso power points de esos”).
 Sus clases siempre empiezan media hora tarde.
“La docencia es mucho mas difícil de evaluar que la investigación, pero es injustificable no hacerlo”, opina Clemente Lobato, que asesora cursos para enseñar a enseñar.
“Buscar la excelencia requiere un cambio de mentalidad por parte de algunos profesores y también del sistema, que debería darle más importancia”.
La última lección aprendida en una semana versa sobre los alumnos. En clase se ve de todo. Una chica compra bolsos por Internet durante una hora. Otros hablan sin parar. Pasa más en las clases malas, pero no solo
. Durante una apasionada lectura de la Apología de Sócrates, en la que una valorada profesora se deja el alma y la garganta, una alumna echa la siesta. La asistencia nunca supera la treintena (aunque haya el doble matriculados).
Eso sí, van cientos de amigos de Facebook y Whatsapp, que los alumnos consultan sin pudor en móviles y portátiles.
 Bastantes reconocen no saber cómo se llama quien acaba de darles clase. Y la evaluación docente no aparece en las reivindicaciones estudiantiles.
“Entre las becas, las tasas, los planes de estudios… Son demasiadas cosas”, dice la portavoz de Puño y Letra
. Aun así, todos coinciden en que un buen profesor nunca se olvida.

 

El fiscal prepara 500 folios para acusar a Urdangarin y exculpar a la Infanta...................... Andreu Manresa

El duque de Palma afronta una petición de más de 15 años de cárcel

La solicitud para el expresidente balear se eleva a once años.

 

La Infanta Cristina junto a su marido. / SERGIO BARRENECHEA (EFE)

Penúltimo paso en el caso Urdangarin antes de la apertura del juicio oral.
El juez José Castro recibirá este martes los escritos de calificación (con los delitos, acusados y penas) que formulan las partes personadas como acusaciones y, también, recogerá las conclusiones de las que ejercen la reclamación de responsabilidad civil (las indemnizaciones).
El fiscal Pedro Horrach ha preparado un escrito de unos 500 folios que el juez deberá diseccionar antes de resolver quiénes irán finalmente al banquillo ante el tribunal de la Audiencia, en el plazo de un año.
 Entre los principales imputados están la infanta Cristina y su esposo Iñaki Urdangarin; Diego Torres y su esposa Ana María Tejeiro y dos hermanos de esta, Miguel y Marco; el expresidente de Baleares, Jaume Matas y cuatro altos cargos de su Gobierno, todos ellos arrepentidos, colaboradores de la fiscalía.
 El fiscal Horrach tiene previsto reclamar posibles penas de hasta 15 años contra Iñaki Urdangarin y de once años de cárcel a Jaume Matas.
 La Audiencia, al abanico de supuestos delitos que tenía el duque de Palma, remarcó que debía agregársele uno más, el de blanqueo de capitales.

El juez Castro tendrá que determinar en su escrito de apertura de la vista oral si incluye a la infanta Cristina como acusada o estima la tesis del fiscal Pedro Horrach, que la exonera con el apoyo de la Abogacía del Estado.
Al existir una sola acusación en su contra, la popular del sindicato ultra Manos Limpias, el juez instructor debe barajar la aplicación de la llamada doctrina Botín del Tribunal Supremo, que recoge que si el Estado, como parte perjudicada -en un fraude fiscal-, no acusa no cabe celebrar un juicio por el asunto, con una acusación privada
. Es posible, por otra parte, asumir una tesis adversa, la llamada doctrina Atutxa que, según valoraciones jurídicas, avala la acusación y vista.
La Audiencia de Palma dejó la resolución sobre Cristina de Borbón a criterio del instructor y remarcó que "existe un matiz" en la Infanta, porque ella está imputada como cooperadora de los delitos fiscales que cometió su esposo Iñaki Urdangarin, contra quien la Fiscalía y la Abogacía del Estado si actúan.
 El fiscal rechaza la potestad del juez para decidir la situación final de la hermana del Rey. Horrach no la acusa pero sí exigirá que la Infanta abone, como responsable civil a título lucrativo, más de medio millón de euros que disfrutó de la partida ilícita obtenida por Urdangarin.
 En este sentido, sería parte (civil) en la vista, debería estar representada al inicio del juicio.
Un total de veinte personas figuran actualmente como imputados, tras las agregadas en su última decisión por la Audiencia de Palma, que mantuvo a la Infanta Cristina implicada por dos supuestos fraudes a la Hacienda Pública.
De la denominada rama valenciana del caso, hay cinco cargos políticos encausados, encabezados por el vicealcalde de Valencia, Alfonso Grau (PP) y además tres dirigentes de la Fundación Madrid 2016, con la exconsejera de la candidatura Mercedes Coghen.
 Está imputado el abogado barcelonés experto en paraísos fiscales que asesoró los Torres-Tejeiro, Salvador Trinxet
El fiscal rechaza la potestad del juez para decidir la situación final de la hermana del Rey
La investigación penal fue abierta en 2010 por el juez Castro y el fiscal Pedro Horrach, como una pieza separada del caso Palma Arena, de 2008, un escándalo de corrupción centrado en las supuestas malversaciones y enriquecimiento del expresidente balear Jaume Matas (PP).
La pieza del también denominado caso Nóos fue dedicada inicialmente a investigar el supuesto desvío de 2,3 millones de euros públicos del Gobierno de Baleares de Jaume Matas hacia el Instituto Nóos, de Iñaki Urdangarín y su socio Diego Torres, en el que la infanta Cristina fue directiva.
El rastreo se amplió a la actividad de Nóos y Urdangarin en la Comunidad Valenciana, al detectarse un posible fraude con el instituto de más de tres millones públicos de la Generalitat de Francisco Camps y la alcaldía de Rita Barberá
. Ambos políticos aforados fueron exonerados por el Tribunal Superior valenciano pero señalados por el juez José Castro y, más recientemente, por la Audiencia de Palma.
Serán juzgados los subordinados de Camps y Barberá, no aforados.
Urdangarin está acusado por supuesta malversación de caudales públicos, delito fiscal, falsedad documental, fraude a la administración, prevaricación, tráfico de influencias y estafa. La Abogacía del Estado es acusación particular y actúa en representación de Hacienda ante el supuesto fraude fiscal, al igual que la Abogacía de la Comunidad Autónoma, que defiende los intereses de Baleares. El pseudosindicato ultra Manos Limpias es acusación popular y su actividad se ha centrado casi exclusivamente en sentar en el banquillo a la hermana del Rey. Será la única parte que reclame una condena -de hasta ocho años de cárcel- para Cristina de Borbón.
El frente de las acusaciones particulares se cierra con el grupo socialista del PSPV-PSOE del Ayuntamiento de Valencia.
 La Abogacía de la Generalitat Valenciana está personada únicamente para exigir las indemnizaciones posibles, como perjudicada, si los supuestos indicios se demuestran y hay condena.
 No presentará escrito de acusación el Partido Popular, que está personado en esta causa y en la global del caso Palma Arena, aunque mantiene una actitud pasiva, sin actuaciones ni presencia de su letrado en las declaraciones.

7 dic 2014

Adaptación Hombres necios que acusais......Sor Juana Inés de La Cruz


Hombres necios que acusáis
a  Podemos  sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren mal
s i los incitais  hacía él?


Cambatís su arrogancia
y luego, con gravedad,
decís que fue
Pablo Iglesias
El que actuó con diligencia.


Parecer que un Doctorado
se entregó antes o copiado
el niño que pone el coco
descalifican a Errejón
Queréis, con presunción necia,
no tener lo que buscais
para pretendida,IU
y en la posesión,Pablo Iglesias.


¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo,
y siente que no esté claro?

Con el favor y desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si no gustan,
burlándoos, si no los entendeis.


Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a uno culpáis por crüel
y a oto por ser Profesor

¿Pues como ha de estar templado
el que vuestro voto pretende,
si el que es ingrato, ofende,
y el que es hábill, enfada?


Mas, entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya el que  os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras críticos argumentos
a sus libertades alas,
y hoy son bolivarianas
y mañana venezolanas

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
el que por votos gana
o el que por votos es aplaudido?
 
¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
el que peca por aplauidido,
o el que paga por ganar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlos cual los hacéis
o hacedlos cual los buscáis.

Pedisteis que cumplieran
lo que dictaba la razón,
y acusastéis a la afición
de la que les van a votar
 
Así que hombres necios
que acusais a Podemos sin razón
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo
.
Dejad que les vote la gente
con arrogancia y ganas de cambiar
este mundo soberano 
según digan Las Urnas.
.