Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

5 dic 2014

La ‘Chanson’ en diez clásicos........................................................ Carles Gámez


La cantante francesa Françoise Hardy, en 1968 / ap

Bajo el genérico de Chanson se funde una canción que aúna el acento lírico y la solidez interpretativa sin renunciar a su proyección popular.
 Una Chanson que, bebiendo en las fuentes de la tradición, ha recorrido desde las orillas más intelectuales hasta los ritmos más contemporáneos y mestizos. Esta antología de la Chanson transita por los últimos 60 años de la música francesa a través de algunos de los creadores que han forjado esa edad de oro de la melodía tricolor.
 Apuntemos algunos: Georges Brassens, Jacques Brel, Léo Ferré, Serge Gainsbourg, Boris Vian o el heterogéneo Henri Salvador. Junto a ellos, los intérpretes de aquella nueva ola juvenil, Françoise Hardy, Jacques Dutronc, entre otros, que sin proponérselo escribieron su continuación bajo la bandera del rock y el pop.
La antología avanza hasta la actualidad, Jane Birkin, Alain Bashung, recogiendo sus últimos herederos, Benjamin Biolay, Vanessa Paradis, Calogero, Zazie, que han reescrito cada uno a su manera esa canción “con cara y ojos” que hace más de 80 años ponía en pie un cantante y compositor llamado Charles Trenet aquí no incluido.
 Este es un repaso a diez de sus clásicos.

La Chanson de Prévert. (Serge Gainsbourg, 1961)

Creador sin límites, Serge Gainsbourg acabaría ensanchando las fronteras de la Chanson a los más diversos géneros y expresiones.
 Tomando un clásico como Las hojas muertas de Jacques Prévert y Joseph Kosma, Gainsbourg reflexiona sobre el amor y la huella del tiempo, y de paso, sobre la propia magia de la canción para guardar la memoria de los sentimientos.
http://youtu.be/nRJn0hnIyyc

Le deserteur. (Boris Vian, 1956)

Balada antibelicista que el escritor –y cantante puntual– Boris Vian escribe como denuncia de la guerra colonial que el ejército francés realiza en el sudeste asiático.
Censurada, prohibida su radiofusion, la canción continuará su camino y acabará convertida en uno de los grandes himnos pacifistas de la música popular del siglo XX como proclama insumisa contra todas las guerras y sus ejércitos.
http://youtu.be/gjndTXyk3mw

Tous les garçons et les filles. (Françoise Hardy, Roger Samyn, 1962)

Con ecos de la canción Un jour tu verras de Mouloudji, Françoise Hardy abanderaba melódicamente la generación juvenil de los sesenta. Los jóvenes tomaban la calle cogidos de la mano, la revolución biológica se ponía en marcha y Françoise Hardy instauraba un nuevo modelo de cantante juvenil, donde se fundían la naturalidad y la sofisticación con un aire de eterna melancolía.
 http://youtu.be/0aLoezucIzk

Dis, quan reviendras-tu? (Barbara, 1962)

Las referencias a Edith Piaf y Juliette Gréco la acompañaran en sus inicios aunque el tiempo acabará desvelando el secreto: Barbara había llegado al mundo para no parecerse a nadie. Bella y misteriosa en su largo vestido negro. Durante cerca de medio siglo –hasta su desaparición en 1997– los espectadores se dejan seducir por “la magia Barbara” esa voz extraña y persuasiva que parece cantar al oído de cada uno ellos. Cuando el espectáculo ha finalizado y las luces del teatro se han encendido, un público puesto en pié sigue cantando: Dis, quan reviendras, tu?.

 http://youtu.be/3PdwfO6LotY

La Chanson des vieux amants. (Jacques Brel, 1967)

Aunque Brel había dejado grabado la mayoría de sus principales masterworks en ese momento de su carrera musical, el compositor belga volvía a dar en la diana para contarnos la historia de los viejos amantes –Serrat tomará buena nota– que a fuerza de ternura y complicidad van reemplazando la primera pasión amorosa.
 Brel, maestro en transformar la canción en cuadros melódicos, nos dejaba este retrato lleno de ternura de esos seres que al final de sus vidas se siguen amando y perdonando las debilidades del otro.
 http://youtu.be/H1DpjXQUDsI

La plus belle pour aller danser. (Charles Aznavour, Georges Garvarentz, 1964). Sylvie Vartan.

La Chanson, gracias al trabajo de marquetería melódica –y literaria– de la pareja Aznavour-Garvarentz, se fundía con la nueva ola ye-yé de la canción francesa. Sylvie Vartan recibía uno de los mejores regalos de su carrera musical: ser la protagonista de ese momento en la vida donde se funden por primera vez los sueños de amor de los adolescentes sobre la pista de baile.

 http://youtu.be/QkcanI1mvCk

Les cornichons. (Nino Ferrer, 1966)

La figura de Nino Ferrer se vio a menudo desenfocada por el éxito de sus canciones más “descerebradas” para un autor capaz de crear melodías tan sublimes como Un año de amor o Le sud. Les cornichons pertenece a su obra más desenfadada, esa mirada satírica de la vida moderna que el cantante era capaz de dibujar como si se tratara de una viñeta de cómic a ritmo de soul o rock para contarnos, como aquí, una frustrada jornada de pícnic.

Paname. (Léo Ferré, 1961)

Si hay una ciudad celebrada por la música y las canciones esta sin duda es Paris. La Chanson, casi como un subgénero, ha confeccionado un extenso y variado repertorio a la gloria y las miserias de la ciudad del Sena. Léo Ferré se encuentra entre sus autores de cabecera, aunque solo sea por un titulo como Paris canaille o este Paname donde el cantante creador volvía a rendir tributo amoroso a la ciudad que le había consagrado finalmente como artista

.http://youtu.be/S8l8-aic780

Et moi et moi et moi. (Jacques Lanzmann, Jacques Dutronc, 1967)

La combinación de un escritor como Jacques Lanzmann y de un intérprete como Jacques Dutronc acabó produciendo una de las sociedades más estimulantes de la canción francesa en la década de los sesenta. Dutronc le inyectaba dosis de inteligencia y sarcasmo a la canción juvenil con su porte de dandi insolente y centrifugaba con humor la moda ye-yé.

http://youtu.be/YJbbG-zgyBQ

Votre fille a 20 ans. (Georges Moustaki, 1967). Serge Reggiani

Una primera carrera como actor que acabará desembocando en la canción siguiendo el camino de otros intérpretes. Serge Reggiani, como antes Yves Montand o la misma Juliette Gréco ejemplifica el modelo de cantante-intérprete que encontrará en las melodías y textos de la Chanson un excelente campo expresivo y cuya herencia llega entre nosotros con el recordado Ovidi Montllor. Gracias a Moustaki, Serge Reggiani dispone de titulos como Ma liberté, Sarah o esta balada nostálgica de una madre viendo como se escapa el tiempo en el cuerpo de su hija

http://youtu.be/BfEJoqg0HFs…

En el país de Inditex triunfa la ropa sueca..................................... Carmen Mañana

La firma & Other Stories inaugura tiendas en Madrid y Malága este viernes

España se convierte así en su segundo mercado en importancia por detrás de Alemania.

Tienda de & Other Stories en Madrid. / SANTI BURGOS

La firma sueca & Other Stories, perteneciente al grupo textil Hennes & Mauritz –matriz de H&M y COS-, abrirá el viernes sendas tiendas en Madrid (Hermosilla, 15) y Málaga (Marqués de Larios, 5). Estas boutiques se vienen a sumar a la que se inauguró en Barcelona el año pasado y convierten a España en el segundo mercado en importancia para la marca, por detrás de Alemania, con cinco establecimientos en funcionamiento.
 Un dato que resulta sorprendente, como poco, dada la tendencia decreciente del consumo de moda en nuestro país, que en 2013 cayó casi un 3%, según datos del Instituto Nacional de Estadística.
“No tenemos una política de expansión como tal, ni sometemos cada decisión a un proceso demasiado intelectual.
 La tienda de Barcelona funcionó muy bien y, simplemente, decidimos seguir creciendo en España”, explica el director de la firma Samuel Fernström
. Los números ratifican su argumento: a los españoles les gusta el textil sueco.
 Solo el pasado octubre, la cifra de negocio de la cadena H&M experimentó un incremento interanual del 14%, lo que representa el mayor crecimiento de sus ventas en este mes desde el comienzo de la crisis, según un informe facilitado por la compañía.
Interior de la tienda & Other Stories en Madrid. / SANTI BURGOS
Fernström aclaró que la idea de contar con un punto de venta en Madrid es tan antigua como la propia firma -5 años-. “Barcelona fue primero porque encontramos el emplazamiento perfecto antes
. No tiene nada que ver el poder adquisitivo de los turistas de la ciudad condal o su perfil como compradores”, narra el director.
Tras mucho buscar, el equipo de & Other Stories dio con un antiguo teatro reconvertido en restaurante de lujo, tras pasar por las manos de Philip Stark: El Teatriz. Situado en pleno corazón del barrio de Salamanca, distrito del lujo por excelencia de la capital, dispone de más de 1.000 metros cuadrados que acogerán, a partir de este viernes, la colección de ready to wear, joyería, maquillaje y accesorios de & Other Stories.
Dos equipos -ubicados en Estocolmo y París, respectivamente, y compuestos por alrededor de 120 personas- dan forma a esta marca con una clara influencia nórdica en su estética y precios comprendidos entre los seis euros (de un esmalte de uñas), y los 350 de un abrigo de pelo. “Tenemos cosas más baratas que H&M y otras más caras que COS [otras de las firmas del conglomerado con un perfil más elevado]”, explica la diseñadora Colombe Campana.
Aunque las comparaciones entre las distintas firmas resultan inevitables, Campana y Fernström insisten en que no existe relación ni prácticamente comunicación entre ellas en aras de preservar “la independencia y la identidad creativa” de cada una.
Lo que sí comparten es la política medioambiental que ha convertido a “H&M en uno de los líderes del textil sostenible”, en palabras de Fernström.
 Nada de pieles, ni de cosméticos testados en animales. Si los clientes devuelven los envases de plástico en las tiendas para su reciclaje reciben un 10% de descuento en su siguiente compra.
 Las cajas de las cremas, por ejemplo, no incluyen el típico papel con indicaciones sino que las llevan impresas en el anverso del paquete para ahorra celulosa.
Y hasta han conseguido dar una segunda vida a un residuo derivado del tratamiento del algodón y emplearlo como ingrediente en una gama de cremas hidratantes.

 

“El mayor aliado de los falsos quijotes es la ignorancia de los sanchos”........................... Pablo de Llano


Arturo Pérez Reverte, durante la entrevista de este jueves. / S. RUIZ

El narrador y académico Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, 1951), que ha adaptado el Quijote en una edición especial de la Academia (editado por Santillana) para jóvenes de todo el mundo de habla española, cree que la lectura del clásico de Cervantes es una bandera legítima para luchar en medio del fuego que vive hoy esta parte de la humanidad.
Y considera que el mayor aliado de los falsos quijotes es la ignorancia de los sanchos.

Pregunta. Al contrario de lo que dice de España, de Europa, estos días ha afirmado que América Latina sí tiene visos de futuro.
Respuesta. No digo que tenga visos de futuro. Digo que es el futuro
. Europa es un continente que envejece muy mal, en manos de un grupo de representantes en Bruselas medio demagogos y medio analfabetos que están desmantelando 30 siglos de cultura.
 Añádele a eso un continente que no crece, que no tiene juventud, hecho de jubilados.
 En América hay cantidad de jóvenes intentando abrirse camino con el vigor de la juventud y de la esperanza.
 El eje se está desplazando a la América hispana, y estoy convencido de que lo mejor que podamos esperar, vendrá de América.
P. ¿Cómo es su relación con esta tierra?
R. Larga, empecé muy joven, en las guerras de los años setenta, y he visto muchas causas perdidas y muchas grandes palabras que luego han terminado en números de circo como la revolución nicaragüense.
 Pero hay una cosa que me queda siempre de América, y es el profundísimo respeto que todos, hasta los analfabetos, tienen por la cultura.
 En América la gente aún cree que ser culto ayuda a cambiar para mejor.
 El padre confía en que su hijo sea lo que él no ha podido ser.
 Se trata de esos jóvenes que se levantan a las cuatro de la mañana en un suburbio de México, Distrito Federal, para ir a estudiar una carrera que luego no podrán ejercer.
 Y también está la lengua. Le dan importancia, para ellos es un factor de cultura.
 He visto a muchos campesinos usando un vocabulario tan rico y tan decente que ya quisieran muchos, no ya los jóvenes sino los políticos e incluso los académicos españoles.
 Y ese respeto, esa veneración por la lengua como elemento clave, unido a la incultura, les da una osadía lingüística, una creatividad extraordinaria.
 El otro día, en el DF, en un sitio de manicura descubrí que a la que hace las uñas de las manos y de los pies le llaman la todera.
Tenemos que olvidarnos del hispanocentrismo y comprender que los españoles somos solo una parte de la lengua
. El caudal vivo, el español de futuro, el que van a hablar en todo el mundo, y desde luego los cabrones de los gringos, es el español.
 Somos una patria sin fronteras ni ideologías.
 Somos 500 millones de compatriotas con una bandera legítima, el Quijote.
 Nuestra patria es la lengua española.
Europa es un continente que envejece muy mal
P. ¿Tiene sentido mantener en el diccionario la categoría de americanismos?
R. Hace un año, en uno de los plenos de la RAE, propuse eliminarlo
. Es un error. Creo que hace una división del español inapropiada e injusta.
 Yo tengo todo el derecho a decir chingar, o todera, porque es mi lengua. El nuevo diccionario debería suprimir esa marca y mantener la etimología.
 Todo es español. La Reina del Sur lo escribí en México, no ya en mexicano sino en culichi, que es como hablan en Culiacán, Sinaloa.
 El caso es que debemos transitar sin complejos por la lengua que compartimos.
Ninguna lengua tiene una habitación como la nuestra, con tantos compartimentos por los que entrar y salir. España y América Latina son pueblos que han sido masacrados históricamente, pero tenemos una cosa buena: una comunidad en común, la lengua.
 Como esos monjes medievales que andaban por ahí y sabían que serían bien recibidos en cualquier convento donde se hablase el latín.
P. ¿Puede dar un par de ejemplos de lengua culichi?
R. Chaca es jefe. Morra es chica.
Una cosa que me interesó mucho de Sinaloa es el lenguaje de los corridos.
 Es como oír un soneto de Quevedo, una jerga osada, con palabras del béisbol mezcladas. Dicen, por ejemplo, saltarse la barda. Eso es el colmo para ellos
. Con esa morra me salté la barda.
 O dicen estuve guachando a mi carnal, vigilando a mi amigo [del inglés to watch]. Y el escritor que está fijando esa lengua con su escritura es mi hermano Élmer Mendoza, como un Cervantes mexicano.
Somos 500 millones de compatriotas con una bandera legítima, el Quijote
P. ¿Ve relación entre el populismo en América Latina y la idea de quijotismo?
R. Surgen quijotes y surgen también falsos quijotes.
 A veces hay figuras que están entre la luz y la sombra, y para iluminarlos del todo solo hay una forma que es la educación, la cultura.
 Un joven educado con buenos maestros puede identificar si en ese Quijote hay verdad o mentira. Por eso es tan importante la formación, para no nos seduzcan los falsos quijotes.
 El mayor aliado de los falsos quijotes es la ignorancia de los sanchos.
P. Pero si la educación es la base, por qué al comparar con América a un país como España, con más nivel educativo…
R. ¿Y quién te ha dicho que España es un país más educado? Habla con un universitario mexicano y con un español y compara ideas, formación y lucidez.
La Reina del Sur lo escribí en México, no ya en mexicano sino en culichi, que es como hablan en Culiacán, Sinaloa
P. ¿Concluye que en México son más lúcidos, formados y con mejores ideas?
R. No tanto
. Lo que creo es que disponen de un material básico, y ese material es el profundo respeto que tienen por la cultura y por la educación, un respeto que en España y en Europa hemos perdido
. Allá, la educación es como una obligación impuesta por el sistema a la que se accede incluso con desgana. En América, y sobre todo en lugares como México, es un anhelo que mueve a las personas a pelear por sí mismas y por su futuro.
 Mi Mientras que en Europa y en España casi, digo casi, se está perdiendo la capacidad de pelear –quizá porque el concepto de pelear nos resulta políticamente incorrecto–, en México se pelea todos los días. Y, ojo, lo que se va a pelear.
P. Por la situación que ha creado la matanza de seis personas y la desaparición de 43 estudiantes en Iguala (Guerrero, sur de México).
R. Sí. No sé lo bastante de política mexicana, pero sé de seres humanos.
 Y hay una cosa clara: la impunidad se está terminando. Las redes sociales han creado un estado de alerta permanente que antes no existía.
Ahora ya no es fácil escudarse tras la demagogia, o tras la policía o tras unas instituciones apolilladas. Eso ya no se lo tragan.
P. ¿Qué puede enseñar El Quijote en este contexto?
R. Yo he visto muchos incendios por la vida que llevé, y sé qué sin una base cultural que enmarque esos incendios, el incendio se vuelve estéril.
 Libros como El Quijote, en manos de buenos profesores, permiten educar a los que llevan las antorchas en palabras como compasión, solidaridad, coraje, honradez, y eso cambia el cariz de los incendios.
 Los incendios hechos por gente que sabe lo que incendia y por qué, sean incendios reales o metafóricos, esos sí pueden iluminar futuros
. Por eso El Quijote es tan importante.
 Yo creo que no hay combinación más eficaz para hacer mejor el mundo que un maestro de escuela honrado e inteligente con un Quijote en las manos.
En México sería El Quijote contra el Kalashnikov, o El Quijote contra el cuerno de chivo, como le llaman en Sinaloa.
P. ¿Qué puede aprender América Latina de España y de Europa?
R. América no puede olvidar que todo nació ahí, que lo mejor que tiene se llama Sócrates, Aristóteles, Virgilio, Homero, Erasmo, Quevedo, Voltaire, Tolstoi, Dostoievski, y todo eso, o casi todo, ha venido a través de España
. América debe andar su propio camino, pero sin renegar nunca de aquello que la hizo en lo mejor. Los agravios fueron muchos, pero también fue mucho lo bueno que el mestizaje dejó. El mejor símbolo es ese mural del Hospicio Juan Cruz Ruiz de Cabañas y Crespo de Guadalajara, donde están abrazados el caballero-águila y el español todo forrado de hierro, apuñalándose el uno al otro, pero abrazados.

Hechizo de amor.................................................... Jordi Costa

Woody Allen parece entregado a la estimulante labor de desmontarse a sí mismo, volver sobre viejos temas y obsesiones.

 

Emma Stone y Colin Firth en 'Magia a la luz de la luna'.

En Conocerás al hombre de tus sueños(2010), Woody Allen construyó un ambicioso mosaico del autoengaño usando como centro del relato a un maduro matrimonio en crisis, cuyos miembros sucumbían, respectivamente, a la seducción de dos mentiras de probada eficacia como bálsamo espiritual: el amor intergeneracional y el esoterismo.
Magia a la luz de la luna propone un juego distinto a partir de un sustrato temático muy cercano al de ese trabajo: el marco genérico es, aquí, una comedia romántica servida como si fuera la desaceleración melancólica de una screwball comedy.
 Las dos posiciones en conflicto son una afectada y agresiva racionalidad, encarnada en un mago que, al modo de Harry Houdini, ha decidido emprender su cruzada personal contra charlatanes y embaucadores en nombre del Más Allá, y una efervescente (y sólo supuesta) irracionalidad ceñida en la juventud, y la mirada radiante, de una joven vidente en estratégico proceso de seducción de un niño bien.
MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA
Dirección: Woody Allen.
Intérpretes: Colin Firth, Emma Stone, Marcia Gay Harden, Simon McBurney, Catherine McCormack, Eileen Atkins, Hamish Linklater.
Género: comedia. EE UU, 2014.
Duración: 97 minutos.
En el último tramo de su carrera, Woody Allen parece entregado a la estimulante labor de desmontarse a sí mismo, volver sobre viejos temas y obsesiones, reformularlos no en busca de decir la última palabra sobre el particular u obtener la obra definitiva —esta fase en su trayectoria es el terreno de imperfectas, parciales, pero nunca desdeñables obras menores—, sino de proponer un nuevo matiz o, simplemente, un nuevo juego.
Magia a la luz de la luna no sólo invita a recordar hasta qué punto han sido recurrentes en su filmografía las escenas de magia o las irrupciones sobrenaturales, sino que desvela algo importante acerca de esa insistencia temática: para Allen, lo sobrenatural es una mentira necesaria, un placebo para paliar ese silencio de Dios que su cine nunca ha contemplado de manera trágica.
 Lo sobrenatural es sólo el espejismo que anticipa aquella fuerza de la irracionalidad que es, en definitiva, lo único que puede convertir toda vida en algo imprevisible, único e inolvidable: el amor.
A Magia a la luz de la luna le sobran muchos diálogos expositivos y un buen número de reiteraciones.
 A la película le hubiesen sentado bien más ligereza y precisión, pero en su encantadora modestia se intuye la forma platónica de la comedia vigorosa y perdurable que podría haber sido
. Por supuesto, Allen nunca es obvio y, mucho más allá de un mecánico romance entre contrarios, su película propone un discurso tan lúcido como el que Medianoche en París (2011) formuló a partir de las trampas de la nostalgia.