Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

12 ago 2014

Juan Cruz....Imágenes del Grupo Blombusry













Juan Cruz ....................................El bastón de Virginia Woolf


Virginia Woolf, retratada en 1926 por Lady Ottoline Morrell.

Fue frágil y autoritaria, de una rara fortaleza en una mujer tan leve
. El bastón en el que soportó esa levedad se exhibe ahora en la National Portrait Gallery de Londres junto a otros objetos, muchísimos manuscritos y fotografías que antes nunca fueron mostradas
. Es una exposición que se mira como un libro abierto en cada una de cuyas páginas se hallan imágenes que ilustran la obra de la autora de Las olas.
Virginia Woolf se suicidó cuando tenía 59 años (en 1941) porque ya no soportaba su propia locura, ni quería que la soportaran otros.
 Vivió para escribir su obra pero sobre todo para interrogarse por el pasado, cómo había llegado ante “la pared blanca” de su silencio.
 “Nada ha sucedido realmente hasta que se recuerda”, decía, y a recordar dedicó sus abundantes diarios.
 Guardaba sus cartas, sus notas manuscritas, y ese diario que mantuvo se sigue leyendo ahora como una herida abierta.
 Muchas de esas páginas, con su letra incomprensible pero pausada, están a la vista del público.
Se comprometió con su tiempo (con la guerra de España, por ejemplo), fue editora, animó a otros a escribir o a pensar, pero sobre todo necesitó el ánimo de su marido, Leonard Woolf, para llevar a cabo tareas titánicas, entre ellas la de sobrevivir.
 Se enamoró de otras personas, dos de ellas mujeres, pero en él se sostuvo.
 Fue también un importante bastión del grupo de Bloomsbury, gente que se reunía para discutir cómo asociar la cultura británica a la modernidad del mundo
. Con ese grupo contribuyó a rendir homenaje a Guernica en una exposición que propuso su amigo Roland Penrose que tuvo como eje el célebre cuadro de Picasso.
Hay una rara fotografía en esa muestra de la National Portrait que marca el carácter de Virginia Woolf y que acaso lo explica
. En ese retrato casual está mirando a sus padres, que leen en el salón de su casa.
 Ella es una figura difuminada al fondo
. A lo largo de la vida aquella adolescente fue madurando en crisis sucesivas la relación con ambos. Mucho tiempo después, en torno a 1936, llegó Sigmund Freud a Londres; el ilustre psiquiatra, ya demasiado enfermo como para recibir visitas profesionales (tenía cáncer de garganta), les abrió la puerta a ella y a Leonard, y se entendieron gracias a la mediación de su hija
. Fue un encuentro decisivo, no le salvó la vida, ni le alivió la locura, pero sirvió de bálsamo a su recuerdo.
Al salir de ese encuentro con Freud ella se entendió mejor con la memoria de sus padres y escribió frases sincopadas que hoy suenan a lo que hubiera sido el pie de aquella foto y también a arañazo contra el tiempo
: “Qué bellos eran... qué singulares, cuán claros, qué despreocupados”.
Ella estaba habitada, decía, por la oscuridad y por la claridad; Freud le ayudó a aliviar esas contradicciones que la perseguían y que la llevaron a la locura y el desvalimiento.
 A pesar de su carácter elusivo (menos en la escritura), participó con otros en las protestas de la época, contra el fascismo que crecía en Europa.
 El ingreso y la muerte de un sobrino suyo en las Brigadas Internacionales que intervinieron en la Guerra Civil española la alertaron contra Franco, como a otros intelectuales ingleses.
Cubierta de la novela 'La señora Dalloway'.
En la exposición aparece un panfleto de las Brigadas Internacionales denunciando un bombardeo franquista sobre Getafe, el 30 de octubre de 1936.
 Según el pasquín, que ella conservó, “esto es lo que significa Fascismo”, ese bombardeo que acabó con la vida “de 71 niños en la escuela de Getafe…”.
 En el libro que escribía entonces, Tres guineas, se lee: “Mientras oímos las voces parece que se escucha a un niño gritando en la noche, la negra noche que ahora cubre Europa, sin palabras, sólo con un grito, ay, ay, ay… Pero no es un nuevo grito, es un grito muy viejo”.
Hay muy buenas fotografías de Virginia Woolf, pero ella no concedió demasiados retratos.

El bastón de Virginia Woolf

, en grupo, en parejas, pero se resistía a posar. Victoria Ocampo, la poderosa editora y escritora argentina, la convenció para que se sometiera a una sesión con Gisèle Freund, que a su vez la había contactado a través de James Joyce.
 Este se había sentido muy bien retratado por Freund, pero a Woolf no le apetecía lo más mínimo la perspectiva de perder su paciencia ante una retratista.
 Al final fue la intervención de Ocampo la que la incitó a que se sentara
. Ensayó con ella la naciente fotografía en color y logró que se relajara e incluso que posara con vestuarios de la época de su madre.
La contribución de Leonard (que aceptó, a requerimiento de Virginia, fotografiarse con ella) convirtió aquella sesión temida en una ocasión feliz que tiene la lánguida luz de una escena familiar.
La misma Virginia reticente a las fotos posó también para Vogue.
 Ella era la elegancia, la tristeza viajaba por dentro y se asomaba a su cara lánguida y pálida como la luz del olvido.
 Algunas ocasiones felices en medio de mil desventuras, que están en los diarios y que han ingresado en la leyenda de una de las escritoras de vida más perturbada entre las heroínas literarias de todos los tiempos.
 Aquella guerra cuyos nubarrones describió cuando cayó la bomba sobre Getafe explotaron sobre su propio país algún tiempo más tarde; poco antes de su suicidio, su casa de Tavistock, en el centro de Bloomsbury, fue partida en dos por una bomba, cuando ya se había ensombrecido fatalmente la vida de esta mujer, envejecida antes de tiempo, soportada siempre por ese bastón real, el que se exhibe en la National Portrait Gallery, y por su marido, que luego fue quien dio a la estampa los diarios de Virginia Woolf. Esos diarios son hoy la guía de esta exposición que se parece a su vida.

Un retrato de su vida menos conocida

La exposición Virginia Woolf. Arte, vida y visión permanecerá en la National Portrait Gallery londinense hasta el 26 de octubre.
Las cartas, diarios y fotografías de la muestra bucean en la vida como intelectual y activista de la autora de Las olas.
Además de retratos de la escritora, se exhiben imágenes de su vida íntima, con su familia, amigos y componentes del grupo de Bloomsbury.
Esta cita está comisariada por Frances Spalding, biógrafa de Woolf e historiadora del arte.

Hallado muerto en su casa el actor Robin Williams a los 63 años....................................................... Rosa Jiménez Cano


Robin Williams, en Sidney el pasado diciembre. / TRACEY NEARMY (EFE)

Ni la ilusión por volver a interpretar uno de sus papeles más recordados, el de la señora Doubtfire, cuyo proyecto ya estaba en marcha, pudo mitigar la depresión que desde hace años arrastraba el actor Robin Williams (Chicago, 1951), un intérprete que forjó su carrera entre la comedia, para la que estaba superdotado con una portentosa gestualidad, y el poso de amargura que dejó en filmes como El club de los poetas muertos, El indomable Will Hunting, por la que ganó el Oscar —el único que obtuvo en su carrera— al mejor actor secundario en 1998, o Retratos de una obsesión.
El cuerpo sin vida del actor, de 63 años, fue encontrado en su casa de Tiburón, una península en la bahía de San Francisco, frente a la ciudad.
 Los servicios de emergencias recibieron una llamada a las 11.55 de este lunes, hora local, (20.55 en la España peninsular) y entraron en su domicilio, donde certificaron su muerte apenas cinco minutos después.

La noticia saltó de inmediato a todos los medios de comunicación y las redes sociales y la desolación se hizo presente en las calles de San Francisco, pues se le consideraba uno de los símbolos de la ciudad, donde vivía desde 1967.
Su representante, Mara Buxbaum, fue la persona encargada de hacer pública la noticia.
 “Hace tiempo que luchaba contra la depresión. Esta es una muerte trágica y repentina. La familia pide respeto a su dolor y privacidad en estos momentos tan duros”, agregó.
El parte oficial que hizo público la Oficina del Sheriff del condado de Marín apunta al suicidio por asfixia como probable causa de su fallecimiento.
 Fuentes policiales insistieron en que se van a realizar pruebas para determinar si se encontraba bajo el efecto de las drogas en el momento de morir.
La última vez que se le vio con vida fue el pasado domingo a las diez de la noche junto a su esposa, Susan Schneider, quien también hizo público un comunicado:
 “Esta mañana perdí a mi marido, a mi mejor amigo. El mundo ha perdido a uno de sus mejores artistas y a una bellísima persona.
 En nombre de la familia de Robin, os pido respeto. Cuando se le recuerde, que no sea por su muerte, sino por los muchos momentos de gozo y sonrisas que nos regaló”.
Improvisado altar por Robin Williams en la casa donde se grabó 'Señora Doubtfire', en San Francisco. / r. j. c.
Entre estos momentos, se recuerdan especialmente las muecas de la famosa niñera en que se convirtió para cuidar de sus hijos en Señora Doubtfire, pero también al profesor de literatura soñador de El club de los poetas muertos.
A lo largo de su carrera logró cinco Globos de Oro.
 Entre los papeles más renombrados figura también el protagonista de Jumanji o el niño que no quería crecer, un personalísimo Peter Pan en Hook.
 En el mundo de los dibujos animados puso su voz al genio de Aladino, Batty Coda en Ferngull o los simpáticos pingüinos de Happy Feet.
Polifacético, Williams destacó por algunas de sus aficiones: el ciclismo y los videojuegos
 Su amistad con Lance Armstrong le convirtió en uno de sus habituales en la línea de meta del Tour en París.
 Su gusto por el ocio electrónico, al que consideraba una de las formas narrativas más innovadoras, le llevó a poner de nombre a una de sus hijas Zelda, como la aventura gráfica de Nintendo. Tenía también un hijo, Cody, ambos de su primera esposa, Marsha Garces, de la que se divorció en 2008. Entonces comenzó su recaída en el alcohol y las drogas, de los que llevaba más de 20 años apartado. Él mismo confesó su fuerte adicción a la cocaína a finales de los años setenta y ochenta.
 En 2009, tuvo que ser intervenido del corazón.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama ha lamentado su muerte en un comunicado: "Robin Wiliams fue un piloto, un genio, un presidente, profesor, un maravilloso Peter Pan y todo lo que se pueda imaginar. No había otro como él. Llegó a nuestras vidas como un extraño y terminó tocando los pilares del espíritu humanos.
 Nos hizo reír. Nos hizo llorar.
 No dejó de dar muestras de su talento y humanidad, especialmente a los que más los necesitaban, nuestras tropas, los desfavorecidos y marginados que viven en las calles. Toda la familia Obama enviamos nuestra condolencias a la familia de Robin, amigos y todos aquellos que encontraron una voz y la inspiración gracias a Robin Williams".
Edwin M. Lee, alcalde de San Francisco, ha emitido una nota de condolencia oficial: "La ciudad lamenta la pérdida de alguien que ha impactado e inspirando profundamente a sus habitantes. Sus vínculos con San Francisco eran muy profundos, en los clubs de comedia, en donde de cuando en cuando improvisaba".
 E insiste en que fue uno de sus mejores embajadores. "A pesar de su éxito, nunca olvidó San Francisco. Como filántropo hizo generosas aportaciones.
 Tenemos el corazón roto por alguien que cambió el mundo con sus risas y alegrías. Nuestros pensamientos y rezos están con su familia y amigos en estos momentos de duelo".
Participación del actor en un episodio de Barrio Sésamo.
La profesión usó las redes sociales como medio de despedida y muestra de condolencias. El cómico Steve Martin fue uno de los primeros en Twitter
: “No puedo estar más tocado por la pérdida de Robin Williams, un caballero, gran talento, excelente compañero y alma auténtica”. También Ellen DeGeneres dejó escrito: “No puedo dar crédito a la noticia de Robin Williams. Dio tanto a tanta gente, tengo el corazón roto”. Los personajes de Barrio Sésamo dieron su último adiós a través de Facebook: "Lamentamos la pérdida de un amigo que nos hizo reír y sonreír". Su compañero Kevin Spacey optó por este mismo formato: "Hizo reír y pensar al mundo.
 Se le recordará y honrará por ello.
 Un gran hombre, un artista, un amigo. Se le echará de menos sin medida".
Su última imagen en Instagram, subida hace dos semanas, en la que figura junto a su hija Zelda, se convirtió en el altar improvisado para sus fans. En el hilo de comentarios se agolpaban los mensajes lamentando su pérdida y algunos de sus mejores gags.
Desde 2013 rodaba una serie junto a Sarah Michelle Gellar, The Crazy Ones, basado en las comedias de situación de los ochenta.
 Se canceló en mayo por falta de audiencia.

Al final no pudo ser........................Muere de ébola en Madrid el sacerdote español Miguel Pajares

El religioso había sido repatriado desde Liberia el pasado 7 de agosto.

Miguel Pajares, en el momento de su repatriación. / INAKI GOMEZ (AFP)

El sacerdote Miguel Pajares, de 75 años, que fue repatriado el pasado 7 de agosto desde Liberia para ser tratado en el Hospital Carlos III de Madrid del ébola que padecía, ha muerto este martes a las 9.28 a causa del virus, del que se contagió mientras trabajaba en un hospital de Monrovia
. Así lo han confirmado a EL PAÍS fuentes del Hospital de La Paz.
 La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, a la que pertenecía el religioso, ha informado de que no dará entrevistas ni declaraciones.
 Su cadáver será "sellado e incinerado" de acuerdo con el reglamento de la Policía Sanitaria Mortuoria de la Comunidad de Madrid. El procedimiento recomienda, además, desinfectar las áreas con las que el fallecido ha tenido contacto y quemar trajes, muestras y tejidos.
También está previsto que se le realicen nuevos exámenes a la religiosa Juliana Bonoha, de la congregación de las Misioneras de la Inmaculada Concepción, que no tiene el virus, según los exámenes que ya se le han practicado.

Prohibida la autopsia

A un fallecido por ébola no se le debe realizar autopsia, dada la elevada carga viral de los fluidos corporales, incluso en los casos en los que no está confirmada la existencia del virus, según se afirma en el protocolo de actuación frente a la enfermedad del Ministerio de Sanidad.
El contacto con los cadáveres de personas fallecidas por ébola debe limitarse a personal entrenado. Este protocolo se basa en el que ya existe para la vigilancia de las fiebres hemorrágicas.
El manual indica que el personal que haya tenido contacto físico directo con un paciente sintomático deberá guardar una vigilancia activa supervisada durante los 21 días posteriores a la última fecha de exposición posible a la infección.
En este apartado también se incluye el contacto directo con su sangre, orina o secreciones, o con sus ropas, ropa de cama o cualquier tejido contaminado con sangre, orina o fluidos del paciente; con cadáver de persona fallecida por el virus o con un animal infectado con la enfermedad, su sangre, fluidos corporales o su cadáver; o que haya atendido al paciente o manejado sus muestras sin las medidas de protección correctas
El ingreso de nuevos pacientes sigue suspendido en el hospital Carlos III, que tenía previsto abrir este martes las consultas externas.
 Las áreas de vacunación y farmacia sí han funcionado con cierta normalidad, según los usuarios que han entrado, aunque siempre con escolta.
 Una vez que se conoció la noticia del fallecimiento del religioso, dos coches del Cuerpo Nacional de Policía llegaron a las instalaciones del establecimiento sanitario para custodiar el ingreso principal, informa Alejandra Torres.
Pajares llevaba días recibiendo el ZMapp, el fármaco experimental que se está usando también en Estados Unidos con los dos pacientes ingresados allí y que también fueron repatriados desde África, el médico Kent Brantly y la cooperante Nancy Writebol
 . España importó el medicamento desde Ginebra, después de que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, lo autorizara excepcionalmente, al amparo de una legislación específica que permite el uso de sustancias no autorizadas en enfermos con riesgo de muerte
. El medicamento se encuentra en fases iniciales de investigación y nunca había sido probado en humanos hasta que lo solicitó Estados Unidos para sus dos pacientes.
Coincidiendo la muerte de Pajares, el Comité de Ética de la OMS ha aprobado el uso de tratamientos experimentales en las víctimas del actual brote en África occidental, aunque su eficacia no haya sido comprobada
. "En las circunstancias particulares de este brote y si se cumplen ciertas condiciones, el Comité consensuó que es ético ofrecer intervenciones cuya eficacia no está comprobada y con efectos secundarios todavía desconocidos, como potencial tratamiento o prevención", reza la declaración difundida por la OMS.

En los últimos días han muerto en Monrovia los compañeros religiosos de Pajares George Combey y Chantal Pascaline, que trabajaban junto a él en un hospital de Monrovia que ha sido cerrado.
Miguel Pajares era sacerdote de la orden de San Juan de Dios y superior del hospital católico de San José de Monrovia y había nacido en La Iglesuela, en la provincia de Toledo
. El religioso español atendió al camerunés Patrick Nshamdze, director del centro hospitalario de Monrovia, hasta que falleció de ébola.
 Poco después, unos análisis confirmaban la sospecha de que el propio sacerdote estaba infectado con el virus, cuyo brote está fuera de control en África occidental.
El sacerdote, muy débil y con fiebre, fue trasladado en un Airbus 310 medicalizado desde la capital de Liberia
. Un equipo médico le esperaba en Madrid para trasladarle al hospital Carlos III, donde ha permanecido hasta su fallecimiento en una habitación especialmente aislada y vigilada con cámaras. De hecho, la planta sexta de este centro sanitario se vació especialmente para recibirlo, tanto a él como a la religiosa Juliana Bohi, que viajó con el sacerdote, a pesar de no estar infectada con el ébola.
 Allí cuentan con habitaciones con presión negativa, que permite que no salga el aire de la estancia el exterior, y otras medidas de aislamiento, como esclusas individualizadas para sacar los residuos sanitarios en condiciones de seguridad.
En tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha elevado este lunes a 1.013 el número de muertos en África Occidental a causa del brote de la enfermedad.

Un niño con alma de misionero

Miguel Pajares, de 75 años, nació en La Iglesuela, una pequeña localidad de apenas 500 habitantes, que está situada en el noroeste de la provincia de Toledo
. Era el segundo de cuatro hermanos.
 A los 12 años, ingresó como miembro a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y, más tarde, estudió Enfermería.
Pero su vocación era religiosa y decidió ordenarse sacerdote. Los últimos 18 años de su vida los dedicó a las misiones, que lo llevaron por distintos países, entre ellos Irlanda, Ghana y, por último, Liberia.
Desde 2007 vivía en Monrovia, donde trabajaba en el hospital San José. Fue allí donde hace apenas 10 días falleció de ébola su director, el hermano Patrick Nshamdzea, a quien Pajares había cuidado, ya que al principio se descartó que tuviera ébola.
 Sin embargo, estaba infectado y contagió al sacerdote y a varios de sus compañeros.
El día 7 de agosto, Miguel Pajares se convertía en el primer europeo que llegaba al continente con el virus, al ser repatriado en un avión del Ejército del Aire que aterrizó en la base aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid, a primera hora de la mañana.
Desde que se conoció que estaba afectado de ébola, el pequeño municipio toledano donde nació vivía con una mezcla de preocupación y esperanza la situación del sacerdote porque según dicen los vecinos era "una persona maravillosa".
 "Es muy querido por todos, le tenemos mucho aprecio y ha ayudado siempre a los demás", son algunas de las palabras que le siguen dedicando sus paisanos.
El virus del Ébola se detectó por primera vez en 1976 en dos brotes epidémicos casi simultáneos ocurridos en Nzara (Sudán) y Yambuku (República Democrática del Congo).
De los diferentes brotes que se han registrado desde 1976 hasta ahora, el actual es el que más muertes ha provocado, seguido del ocurrido en 1995 en Kiwit (Zaire), donde una epidemia de ébola-Zaire afectó a 315 personas y unas 254 fallecieron, con un índice de mortalidad del 81%.
Hay cinco variedades del virus del Ébola: Sudán, Zaire, Reston, Costa de Marfil y Bundibugyo, de las cuales, Sudán, Zaire y Bundibugyo se han asociado a importantes brotes de fiebre hemorrágica en África.
 El virus es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas por contacto directo con sangre, líquidos orgánicos o tejidos de las personas infectadas.
Los primeros síntomas de esta enfermedad son fiebre repentina y alta, debilidad intensa y dolor muscular, de cabeza y de garganta, seguidos de vómitos, diarreas, erupción cutánea, funciones renal y hepáticas alteradas e intensas hemorragias internas y externas.
 El periodo de incubación -intervalo desde la infección hasta la aparición de los síntomas- varía de dos a 21 días. La fiebre hemorrágica del ébola es una de las enfermedades más mortíferas para el hombre al provocar brotes epidémicos con una tasa de mortalidad del 25 al 90%.
Supongo que en ese Dios que tu creias, depositaras tu destino y esperanza, como otros muchos misioneros, pero.....ese Dios Tuyo hace tiempo que no los mira, está ausente de un tercer mundo infectado de guerras, de hambre y epidemias....no sé si tu creyente que has dado la vida por los demás te lo encontrarás......El Papa tb está en silencio, pero por lo menos ya que diste tu vida por los demas Descansa en Paz....