Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

12 jun 2014

PamplinasMundial 2. Todo empieza.................................................................Por: Martín Caparrós


Ya empieza, todo empieza.
 O todo, felizmente se termina: a partir de esta tarde, por un mes, millones y millones esperamos que ya nada de lo que nos importa nos importe, que nada nos preocupe de lo que nos preocupa; esperamos el regalo de una vida nueva –provisoria, es cierto, pero nueva– donde nada tendrá más peso que el tobillo de Messi, la pifia de Neymar, los caprichitos de Sabella, los errores de ese árbitro francés, las esperanzas.
Todo empieza esta tarde porque esta tarde termina todo el resto –provisoriamente se termina– y hay muchos que quieren aprovecharlo
. Gobiernos, sobre todo, que esperan conseguir unos días para hacer lo que suelen soñar: actuar sin que se note.
 “Durante todo este tiempo en la Argentina no se hablará de otra cosa”, dijo hace poco el jefe del gabinete local, un Capitanich, y es posible que, por una vez, haya acertado.
 A menos que, no se confíen.
Empieza, entonces, un campeonato que, como todos, va a ser raro
. Para empezar, porque se juega en el país del fútbol, el país que más ganó en el fútbol –mal que me pese, mal que nos pese a todos.
Para seguir, porque hacía mucho que un Mundial no nos obligaba a mirar fuera de los estadios, y en éste se anuncian marchas y contramarchas, protestas y estallidos de los millones que no están del todo convencidos de que el famoso milagro brasilero no sea otra maniobra del Demonio.
Y, para terminar, porque no tiene candidatos claros.
 Brasil lo sería porque es local y porque es Brasil, pero hace años que nadie lo ve jugar un buen partido y es mejor en defensa que en ataque, lo cual lo desbrasiliza demasiado.
 Alemania sería porque tiene un equipo que funciona pero no tiene jugadores que enamoren, que desequilibren, se la ve tan desnuda de glamour que cuesta verla ganadora
. Argentina porque tiene al mejor del mundo y un par más pero nunca consiguió armar un equipo y menos todavía una defensa.
 España porque lleva seis años ganándolo todo pero sus jugadores son los mismos que llevan seis años ganándolo y parecen cansados.
 Y después están los tapados de siempre –Francia, Inglaterra, Italia, Portugal, Holanda, Colombia, Uruguay– que por algo siempre son tapados.
Hoy empieza y el resto, por un mes, se acaba.

 Es la felicidad –o una copia aceptable, de las mejores que tenemos.

CANCION DE PRIMAVERA Nicolas Guillen.

CANCION DE PRIMAVERA
Nicolas Guillen.

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera
la primavera!
(Yo, muriendo.)

Y de qué modo sutil
me derramó en la camisa
todas las flores de abril.

¿Quién le dijo que yo era
risa siempre, nunca llanto,
como si fuera
la primavera?
(No soy tanto.)

En cambio, ¡qué espiritual
que usted me brinde una rosa
de su rosal principal!

¡De qué callada manera
se me adentra usted sonriendo,
como si fuera
la primavera!
(Yo, muriendo.)

Jackie pensó reiteradamente en separarse de John F. Kennedy........................................................... Joan Faus

La idea le rondó la cabeza desde casi el principio de su matrimonio, en el que ella también fue infiel.

 Nunca se la vió enamorada de Kennedy ni de Onasis, era una mujer que sabía muy bien lo que quería y así fue su vida, que le ahorró de ver como tb moría su hijo muy querido Jon Jon, con él único que en público se le vieron muestras de cariño, de su hija nada.....

John y Jackie Kennedy. / AP

Que el matrimonio entre John y Jackie Kennedy no era idílico es ampliamente conocido.
 Las numerosas infidelidades del 35º presidente de Estados Unidos han sido objeto de ríos de tinta. Pero lo que se sabe menos es que su esposa también tuvo sus idilios amorosos y que a los pocos años de contraer matrimonio ya deseaba divorciarse del exmandatario demócrata
. Su relación se encaminaba al fracaso cuando Kennedy fue asesinado en Dallas en 1963.
 Si Jackie se hubiese convertido en la primera dama en divorciarse es un misterio que nunca se resolverá, pero de lo que no hay duda es que su matrimonio se tambaleaba.
Según un nuevo libro, Jacqueline Kennedy Onassis, A life beyond her wildest dreams (Una vida más allá de sus sueños más salvajes), basado en testimonios de conocidos y en escritos, desde un principio la que fuera icono de la moda ya se habría sentido poco querida y ya detestaría a los Kennedy. “Jack [como llamaba a John] y yo tuvimos pocos momentos románticos.
 Aún no me ha dicho que me quiere. Y su familia son un conjunto de bárbaros excepto Joe [el padre de John]”, escribió Jackie en su diario antes de casarse en 1953 con el entonces recién elegido senador, que había conocido un año antes.
Según un libro, Jackie mantuvo aventuras con Ted y Bobby Kennedy -hermanos de John- y con famosos ilustres, como Paul Newman, Marlon Brando, Gregory Peck o Frank Sinatra
Jackie habría tardado poco tiempo, según el libro, en darse cuenta de las infidelidades
. Se sentía distanciada de su marido, le molestaba que le hiciera poco caso y que sus amigos se pasaran todo el día en su casa.
 Y todo ello la habría llevado rápidamente a meditar una separación y a mantener esa idea incluso en los buenos momentos
. Según los autores, Darwin Porter y Danforth Prince, dos habituales de la crónica rosa, pocas semanas antes de dar a luz en 1956, le habría confesado a su madre: “No me veo pasando el resto de mi vida con Jack. No va a suceder”.
Su deseo era que la maternidad le alegrara la vida, pero el desenlace fue trágico: su hija murió al poco de nacer
. Desolada, se sintió sola en el peor momento. John, que estaba fuera de Washington, tardó dos días en volver y quien más la apoyó fue Bobby, el hermano de éste, con el que, según sugiere el libro, ya mantenía por entonces un affair.
 No quería volver a su casa y en busca de cariño familiar viajó a Nueva York para ver a su hermana. Y fue entonces cuando, según el libro y como se especula desde hace unos años, se habría reunido con el padre de John y le habría comunicado que quería divorciarse, a lo que él habría reaccionado con una oferta de un millón de dólares para hacerla cambiar de opinión.
Si aceptó o no el dinero se desconoce, pero Jackie nunca llegó a divorciarse aunque le siguió rondando la cabeza cuando ya tenía dos hijos, tras su entrada a la Casa Blanca en 1961 y cuando Kennedy fue asesinado dos años después.
 Antes y después del magnicidio, según el libro, habría mantenido aventuras con Ted y Bobby Kennedy -hermanos de John- y con famosos ilustres, como Paul Newman, Marlon Brando, Gregory Peck y Frank Sinatra, entre otros
. En 1968 se casó con Aristotle Onassis.
Si también le fue infiel a él, es otro misterio.
Jacky nunca me gustastes, cosa que para nadie es esencial, con Onasis te pasabas la vida de compras por el mundo, siempre comprando y en el yate de vez en cuando, a Onasis tampoco le importantes mucho, solo quiso tener influencia y prestigio, a Maria Callas la mató en vida, pero..............que te hayas acostado con Paul Newman, Marlon Brando Gregory Peck no te lo perdonaré en mi vida, si lo hiciste con Frank Sinatra, especialista en acostarse con viudas, lo hizo tb con Lauren Bacall al morir Bogart o tb mientras su enfermedad , bueno, fue lo carnal, las canciones y su voz tienen sello universal, pero hija, si estuvistes con todos los mafiosos, tu con ese gorrito rosa tan cursi que te ponias............

El mágico poder de escribir.............................................................. Gabriel García de Oro

El mágico poder de escribir

Ilustración de João Fazenda

Gracias a la lectura, nuestro mundo personal se enriquece con otros mundos, se ensancha nuestra vida con otras vidas
. Leer, sin lugar a dudas, es crucial en el crecimiento y desarrollo de los individuos y de la sociedad. Tanto es así que desde distintos sectores se trabaja para elevar los índices de lectura en la población. Nos hemos dado cuenta de ello.
 De lo que aún no nos hemos percatado es del poder mágico y transformador que tiene la otra cara de la moneda: escribir.
Tal vez para muchos esta actividad está reservada para “aquellos que saben escribir”.
 La mayoría de nosotros nos sentimos excluidos del olimpo de las letras, reduciendo nuestros actos en este sentido a un puñado de correos electrónicos, listados de la compra o redundantes mensajes en las redes sociales.
Pero pensar que esta actividad está reservada a los grandes literatos sería tan estúpido como creer que no podemos salir a correr porque no somos Usain Bolt
. Del mismo modo que para realizar este deporte solamente se necesita dar un paso tras otro, para escribir, como decía Oscar Wilde, solamente hay dos reglas: tener algo que decir y decirlo.
 Y todos tenemos cosas que contar, como mínimo a nosotros mismos
. Repasemos tres géneros que nos abrirán la puerta a sorprendentes beneficios para nuestro progreso personal e incluso para nuestra salud, tanto emocional como física
. Aprovechemos un poder que, literalmente, está en nuestras manos.
Al escribir proyectas un mundo a tu medida” (Jesús Fernández Santos)
El diario personal es una de las herramientas más usadas por los psicólogos para reordenar las emociones de los pacientes.
 Sus beneficios son muchos; incluso, según un estudio llevado a cabo en Nueva Zelanda y publicado en la revista Time, la gente que lleva un diario personal cicatriza antes sus heridas, y no hablamos de las emocionales, sino de las físicas.
 Sin embargo, al margen de la terapia, también puede servirnos para crecer, progresar, conocernos mejor. Solamente necesitamos un bolígrafo, un cuaderno y 15 minutos de tranquilidad antes de ir a dormir. De este modo:
Reflexionaremos nuestro día. El diario nos obliga a organizar lo que hemos vivido y a ponerlo en relación con nuestros sentimientos.
 Volvemos, por así decirlo, a vivir y sentir lo más importante del día.

Un remedio para el aburrimiento

Ilustración de João Fazenda
Dan Brown, autor de El código Da Vinci, estaba de vacaciones.
Un día, en la piscina de un hotel, no tenía nada que hacer y se aburría.
 De repente encontró un libro abandonado en una hamaca.
 Era un thriller. Lo leyó y pensó que eso estaba tan mal escrito que podía hacerlo él
. Así que empezó a escribir para paliar el aburrimiento, cuando él nunca había sentido la llamada de las letras.
Así que nunca se sabe cuándo uno empezará a escribir ni hacia dónde le llevará ese camino. Lo que es seguro es que siempre nos va a sorprender.
LIBROS
‘La magia de escribir’
José Antonio Marina y María de la Válgona
(Debolsillo)
Es un manual lleno de entusiasmo y pasión por la palabra escrita, ya sea novela, poesía o no ficción.
‘Zen en el arte de escribir’
Ray Bradbury
Un compendio de artículos del genial escritor de ciencia-ficción acerca de todo lo que nos puede dar el mundo de la palabra.
Evaluaremos nuestras respuestas emocionales. La reflexión nos conduce a la evaluación. ¿Hemos actuado correctamente? ¿Nos hemos dejado llevar por los sentimientos? ¿Volveríamos a actuar de esta manera?
 Estas preguntas nos permiten mejorar o reforzar nuestra conducta, y así crecer en confianza y autoestima.
Pondremos en perspectiva las situaciones. Porque podremos repasar las páginas escritas y darnos cuenta de que esto que tanto nos preocupaba, con el paso del tiempo, resulta que no tenía tanta importancia.
 O que aquel problema que pensábamos que no tenía solución, resultó tenerla.
Liberaremos estrés. Escribir de lo que nos pasa es una manera inigualable de exteriorizar emociones
. De airear sentimientos.
 O, incluso, de dar rienda suelta a fantasías. Y ya sean emociones, sentimientos o fantasías, es importante que no se retroalimenten en nuestra cabeza enrareciendo nuestro ambiente emocional.
Dormiremos mejor. Todo lo que hemos mencionado provoca que aligeremos carga antes de ir a dormir.
Que estemos más relajados y con más seguridad para afrontar el nuevo día, lo que facilita que durmamos mejor y descansemos profundamente, y así al día siguiente estaremos más despiertos. En todos los sentidos.
Esta técnica nació principalmente para la superación de situaciones traumáticas y dolorosas. Sin embargo, hoy es de uso común para todas aquellas personas que quieran conocerse mejor y tener un mayor control sobre sus emociones.
La escritura expresiva se basa en no pensar. En dejarse llevar por la palabra.
 De esta manera conseguimos asomarnos a nuestro inconsciente y conectar con realidades interiores que de otra manera seguirían bloqueadas y ocultas. James Pennebaker, psicólogo de la Universidad de Texas, estudia sus beneficios desde hace más de tres décadas y asegura que “estimula la protección inmunológica, relaja y mejora la calidad del sueño, ayuda a controlar la presión arterial y reduce el consumo de alcohol y fármacos”.
Si queremos empezar este viaje interior, solamente debemos:
Escoger un tema que nos preocupe, por ejemplo, por qué no me llevo bien con esta persona, o por qué me siento mal en esta situación, o por qué no consigo hacer esto que me propongo… Lo que sea, pero que tenga relevancia para nosotros.
Escribir 20 minutos durante cuatro días seguidos. Es importante ser constante durante el proceso. Encontrar un momento de tranquilidad en el que sepamos que no seremos molestados. Apagar teléfonos, aislarse por un rato.
“El que lo piensa todo primero, no escribe
nada después” (Francisco Umbral)
Solo escribir. Hacerlo sin pensar en el qué.
 Dejar que las palabras fluyan, que las frases salgan de nuestro interior. Sin atender al estilo ni a la corrección ortográfica
. No juzgar; por sorprendente que sea lo que nos venga a la cabeza, escribámoslo. Sin miedo.
No leer hasta el final. Durante los cuatro días que dura este experimento personal es conveniente no repasar.
 No leer lo que hemos escrito para que no contamine la escritura del siguiente día.
 Una vez finalicemos, entonces sí hay que hacerlo para ver qué sentimientos tenemos ante esa fotografía interior. Y así, analizar en qué nos puede ayudar, qué hemos aprendido y cómo nos hace sentir.
En la prestigiosa Harvard Business Review apareció un artículo titulado ‘Los beneficios de la poesía para profesionales’. En él, John Coleman insistía en que todos los empresarios deberían escribir poesía. Que para ejercer cualquier puesto de responsabilidad era necesario tener visión de poeta y dejar a un lado los libros de management
. Revolucionario e inesperado, el artículo de Coleman nos descubre algunos beneficios de escribir poesía que todos, seamos empresarios o no, tenemos a nuestro alcance. Y es que la poesía es la mejor medicina para:
Convertir en simple lo complejo. El limitado espacio de un poema nos obliga a sintetizar.
 A buscar metáforas, paralelismos que conviertan el caos en algo comprensible.
La poesía es un ejercicio constante de encerrar lo inalcanzable en una imagen entendible.
No hay espejo que
mejor refleje la imagen del hombre que sus palabras”
(Juan Luis Vives)
Desarrollar la empatía. La poesía no solamente nos obliga a estar atentos a nuestros sentimientos, sino también a los de los demás. Una exploración con la que entendernos y conectarnos con el mundo que nos rodea.
Potencia la creatividad. La lucha constante por encontrar la palabra justa que consiga expresar aquello que queremos decir, la capacidad de asombro ante cualquier detalle o el trabajo de imaginación continuo son ejercicios creativos de primer orden.
Nos enseña a valorar la belleza. Cuando estamos conectados con nuestro yo poético, somos capaces de apreciar la belleza en un simple charco
. La poesía nos conecta con un sentido estético de la vida.
Estos ejercicios toman la escritura como partida para el progreso emocional.
 Pero la palabra es magia, en general tanto cuando hablamos con los demás como cuando lo hacemos con nosotros mismos
. No es extraño oír a alguien decirse “¡Qué idiota he sido!” en lugar de dedicarse algo constructivo del tipo “Aquí fallé por esto o por lo otro”. Charles Reade dijo: “Siembra un pensamiento y cosecharás un acto. Siembra un acto y cosecharás un hábito
. Siembra un hábito y cosecharás un carácter. Siembra un carácter y cosecharás un destino”.
Pero no debemos olvidar que los pensamientos se hilan con palabras, y según sea ese hilo, así será el tejido de nuestro destino.