Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

12 jun 2014

10 maravillas en peligro

Un buceador observando una iguana en las islas Galápagos. / Stephen Frink
Muchos de los lugares declarados patrimonio mundial por la Unesco están en serio peligro de supervivencia: delicados ecosistemas naturales, frágiles ciudades milenarias de adobe o sistemas agrícolas con 2.000 años de historia amenazados por la horda turista. Y aunque todos queremos visitar y contemplar estos destinos tan espectaculares, existen alternativas cercanas, incluso parecidas, en menor riesgo de conservación e igualmente fascinantes. Cómo ayudar a salvar 10 joyas turísticas sin dejar de viajar.

01 ¿Volcanes o tortugas?

ISLAS GALÁPAGOS (ECUADOR)

Turistas fotografiando una iguana marina en Isla Isabela, en Galápagos. / Christian Kober
Las Galápagos son una meta para cualquier amante de la naturaleza, pero estas 19 islas del Pacífico y su extraordinario ecosistema están amenazados. Situadas a 1.000 kilómetros de la costa ecuatoriana, su aislamiento contribuyó a desarrollar la insólita fauna que atrae a los turistas. Y ese es el problema. Los cruceros han crecido un 150% en los últimos 15 años, aumentando la presión sobre la limitada infraestructura del archipiélago.
Ruta a caballo en el parque nacional del Cotopaxi. / John Coletti
Así que, ¿por qué no dejar en paz a tortugas gigantes, iguanas y leones marinos poniendo rumbo hacia las tierras altas del centro del Ecuador continental para explorar la llamada Avenida de los Volcanes? Entre los once picos principales que alberga este espectacular valle de los Andes está el Cotopaxi, de 5.897 metros de altitud, el mayor volcán activo del mundo.

02 Pristina 'versus' monasterios

MONUMENTOS MEDIEVALES (KOSOVO)

Un grafiti en la facultad de filosofía de la Universidad de Pristina, en Kosovo. / MyLoupe
En Kosovo el peligro no está en la invasión turística sino en los conflictos políticos. Kosovo, sinónimo de enfrentamiento y destrucción, esconde un rico filón de arquitectura religiosa del románico bizantino y una historia medieval que muchos ignoran. Cuatro hermosas reliquias abandonadas –los monasterios de Decani, de los siglos XIII y XIV, el patriarcado de Pec y Gracanica y la iglesia de la Virgen de Ljevisa– conforman el conjunto artístico conocido como Monumentos Medievales. Decorados ricamente con pinturas murales, los yacimientos siguen en peligro por la inestabilidad política del país. La alternativa para quienes desean curiosear entre lo más original de esta región de los Balcanes puede ser Pristina, una capital pequeña que puede ser todo un descubrimiento, con su orgullo y su espíritu independiente.

03 Ciudades precolombinas en peligro

ZONA ARQUEOLÓGICA DE CHAN CHAN (PERÚ)

Yacimiento arqueológico de Chan Chan, en Perú. / Alex Robinson
La capital del antiguo reino chimú, Chan Chan, fue una de las más grandes poblaciones de la América precolombina. Esta maravillosa ciudad de adobe nació a mediados del siglo IX y alcanzó su clímax poco antes de que sus 30.000 habitantes cayeran ante los incas en 1470. La Unesco dio la alarma en 1986, pero el yacimiento sigue bajo amenazas continuas: la corriente de El Niño causa tornados e inundaciones y los saqueadores desvalijan las ruinas.
Sarcófagos en el centro Mallqui de Leymebamba, en Chachapoyas. / Amar Grover
Es mejor ir al norte del país, a la zona del Amazonas peruano, para ver las maravillas arqueológicas de la provincia de Chachapoyas; aunque menos visitada que las regiones andinas, cuenta con los fabulosos sarcófagos de Karajía -todavía visibles en los acantilados- y los restos momificados de la antigua nobleza.

04 Jerusalén sostenible

CIUDAD VIEJA

Vista de la Ciudad Vieja de Jerusalén con el Domo de la Roca al fondo. / Bertrand RIEGER
Pocas ciudades encarnan la historia de la humanidad como Jerusalén, importante para judíos, cristianos y musulmanes por igual. En 1982 entraron en la lista de riesgo 220 monumentos de la Ciudad Vieja, entre ellos el Muro de las Lamentaciones, la iglesia del Santo Sepulcro y el Domo de la Roca, del siglo VII. La inestabilidad política, el desarrollo urbano y la avalancha de visitantes siguen amenazando estos tesoros. Una alternativa es dirigirse al Green Culture Centre en el Patio Sergei; gestionado por la Sociedad para la Protección de la Naturaleza (SPN), sus visitas enseñan Jerusalén desde un punto de vista distinto y con un impacto mínimo sobre el medio. La sección israelí de la SPN cuenta con más de 50 proyectos sostenibles en la capital de Israel.

05 Dunas por arquitectura colonial

CORO (VENEZUELA)

Ciudad colonial de Coro, en Venezuela. / Zhang Chuanqi
La ciudad colonial de Coro se remonta a principios del siglo XVI y es el principal ejemplo venezolano de arquitectura caribeña. Reúne 602 edificios históricos, iglesias y tiendas de los siglos XVIII y XIX. También se nota una fuerte influencia holandesa. La ciudad ingresó en la lista de monumentos en peligro de la Unesco en el 2005 tras los daños sufridos por las lluvias y la insensibilidad de los proyectos de urbanización.
Dunas de Los Médanos. / getty
Como alternativa se propone viajar al cercano parque nacional de Los Médanos de Coro, donde se pueden explorar y subir sus dunas en constante cambio que alcanzan hasta 40 metros de altura. Al descender podemos probar el sandboard, algo parecido al snowboard pero con arena en lugar de nieve bajo la tabla.

06 ¡Salvemos a los rinocerontes!

FAUNA DE MANAS (INDIA)

Turistas fotografiando de cerca un rinoceronte indio en el parque nacional de Kaziranga, en el estado de Assam (India). / Michael Runkel
Situado en la falda del Himalaya, el santuario de Fauna de Manas es clave en la protección de algunas de las especies animales más amenazadas. Entre bosques tropicales y praderas aluviales viven elefantes, rinocerontes y cerdos pigmeos. El parque integra la lista de lugares en peligro desde 1992, tras una invasión de militantes de la tribu bodo. Los daños fueron considerables y la caza furtiva de rinocerontes sigue siendo un problema. Más del 85% de la población de rinocerontes restante vive en una zona protegida: el parque nacional de Kaziranga, en el estado de Assam. En él se puede ver cómo la Fundación Internacional para los Rinocerontes trabaja para salvar esta especie. El parque abre de noviembre a abril.

07 Agricultura milenaria en peligro

ARROZALES DE IFUAGO (FILIPINAS)

Terrazas de arrozales en Batad, al norte de la isla de Luzón (Filipinas). / corbis
Los verdes arrozales dispuestos en terrazas escalonadas que trepan por las cordilleras de la isla filipina de Luzón son el emblema de un legado agrícola con 2.000 años de antigüedad. Conocidas como la octava maravilla del mundo, el agua fluye por este sistema de cutivo ideado por el hombre que encadena decenas de parcelas en cascada aferradas a los empinados valles, y que terminan por fundirse con el frondoso y verde fondo de estos.
Un valle del parque nacional parque nacional del Monte Pulag, en Luzón. / Christian Kober
Actualmente muchas de estas parcelas se encuentran en peligro porque los jóvenes campesinos de la etnia local ifugao se trasladan a las ciudades atraídos por el mundo moderno, y porque no están adaptadas al creciente número de visitantes que las transita. Pero la segunda cima más alta de Filipinas, el monte Pulag (2.992 metros), ofrece una interesante alternativa. En las oficinas del parque nacional del Monte Pulag se emiten los permisos para escalar sus laderas.

08 ¡A las cataratas de Zongo!

RESERVA DE OKAPIS (REPÚBLICA DEL CONGO)

5.000 de los 30.000 okapis del mundo se encuentran en el frondoso bosque de Ituri, República Democrática del Congo. / Martin Harvey
Asolada por años de disturbios civiles, la Reserva de Okapis está en peligro. En el lejano norte de la República Democrática del Congo, el parque pertenece a la gran cuenca del río Congo y abarca una quinta parte del frondoso bosque de Ituri. La fauna aún se mantiene, incluidos primates en peligro de extinción y 5.000 de los 30.000 okapis del mundo, un elegante mamífero parecido a una jirafa y rayado como una cebra. Se recomienda alejarse 90 kilómetros de Kinshasa y visitar las cataratas de Zongo, cerca de la frontera con Ruanda. Remojarse bajo las aguas de las cascadas demuestra lo hermosa que puede ser África Central. Las cataratas están a dos horas y media en coche desde Kinshasa por Sonabata. El mejor alojamiento es Zongo Chutes.

09 Aguas que matan al desierto

ABU MENA (EGIPTO)

Restos del yacimiento arqueológico de Abu Mena, en Egipto. / Peter Langer
El aumento de las aguas subterráneas, el crecimiento urbano y el desarrollo agrícola amenazan el yacimiento arqueológico de Abu Mena, a 45 kilómetros al suroeste de Alejandría. Las consecuencias en este temprano asentamiento cristiano son alarmantes: el suelo de arcilla se licua debido al exceso de agua y se abren inmensas cavidades bajo el terreno en grandes áreas, por lo que las autoridades se ven obligadas a apuntalar con arena los edificios en peligro para evitar males mayores.
Catacumbas de Kom el Shoqafa, en Alejandría (Egipto). / Paul Doyle
Como alternativa, se pueden visitar las catacumbas de Kom el Shoqafa, en Alejandría, un enjambre de antiguos sarcófagos egipcios considerado como una de las siete maravillas de la época medieval. En verano los egipcios suelen emigrar a Alejandría, por lo que las plazas hoteleras escasean. Es mejor acudir en los meses de invierno, igualmente cálidos, para disfrutar de las catacumbas sin aglomeraciones.

10 Arte rupestre en el país del petrodólar

BAKÚ (AZERBAIYÁN)

Murallas de la Ciudad Vieja de Bakú, en Azerbaiyán. / Jane Sweeney
Para muchos, Bakú es sinónimo de páramos industriales y petrodólares, pero su historia cultural es más valiosa que sus infinitos pozos. La ciudad amurallada, del siglo XII, se halla en una zona ya habitada en el Paleolítico y posee huellas de los imperios árabe, persa y otomano. Destacan la Torre de la Virgen, un bastión del siglo XII símbolo de la identidad nacional, y el rico Palacio de los shas de Shirvan, del siglo XV. Estos y otros lugares son ejemplos de incalculable valor arquitectónico pero la constante expansión del desarrollo moderno comienza a amenazarlos de forma considerable. Corre menos peligro el paisaje cultural de arte rupestre de Gobustán, en una región semidesértica del centro de Azerbaiyán; se trata de un conjunto de 6.000 petroglifos que representan un antiguo poblado humano.
Y como siempre Canarias, sus Dunas su Fauna, Su Flora, su Arte Rupestre no existe..........

Los nadies. Eduardo Galeano.

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. 
Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada. 
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: 
Que no son, aunque sean. 
Que no hablan idiomas, sino dialectos. 
Que no profesan religiones, sino supersticiones. 
Que no hacen arte, sino artesanía. 
Que no practican cultura, sino folklore. 
Que no son seres humanos, sino recursos humanos. 
Que no tienen cara, sino brazos. 
Que no tienen nombre, sino número. 
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. 
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Te veo como un temblor...- Gioconda Belli.......del blog "Volando Mariposas

Te veo como un temblor en el agua.
 Te vas, vienes, y dejás anillos en mi imaginación. Cuando estoy contigo  quisiera tener varios yo, invadir el aire que respiras, transformarme en un amor caliente para que me tomes y sr los dos una sola sensación.
 Acariciarte y meterme en tu corazón y explotar con cada uno de tus latidos
. Sembrarte como un gran árbol en mi cuerpo y cuidar de tus hojas y tu tronco, darte mi sangre de savia y convertirme en tierra para ti. Siento un aliento cosquilloso cuando estamos juntos, quisiera convertirme en risa, ll... más »

11 jun 2014

“Hay muchos tenores tontos en escena y fuera de ella”...................................... Jesús Ruiz Mantilla

De la Lima callejera surgió la voz del mejor cantante de ópera del mundo: Juan Diego Flórez. Hoy forma a cantantes sin recursos

Juan Diego Fórez. / Robbie Jack (Corbis)

Exquisito quizá sea el adjetivo que mejor defina el canto de Juan Diego Flórez
. Pero quien es hoy, con 41 años, considerado el mejor tenor del mundo dentro de su repertorio belcantista, y más concretamente entregado a la diablura de Rossini, tuvo que luchar duro desde su infancia en Lima.
 Doña María Teresa Salom lo sabe bien; esa mujer que sacó adelante a sus cuatro cachorros trabajando en lo que cuadraba se dejó la vida con tal de que estudiaran y, de vez en cuando, comieran carne molida además de quinua –el alimento de los pobres– y lentejas.
 Su padre, Rubén Flórez, músico, divorciado de aquella mujer, contribuía poco entre gira y gira acompañando a la mítica Chabuca Granda
. Así que Juan Diego se fue formando también a expensas de las a ratos oscuras y a ratos luminosas esquinas de la calle de Arequipa, aleccionado por putas y travestis o por sus amigos, montando en bicicleta entre ruinas del imperio inca o jugando al fútbol con las piedras
. Quiso ser cantante melódico, incluso rockero, pero al escuchar a Alfredo Kraus y a Pavarotti decidió virar hacia la ópera.
 Le ayudaron potentados limeños para que estudiara en el Instituto Curtis de Filadelfia, se centró, comenzó a maravillar al mundo cuando no había cumplido los 30 e hizo historia un día en la Scala cuando le pidieron repetir un aria de La hija del regimiento y se lanzó sin ser consciente de que hacía 75 años nadie había sido empujado a ello por el considerado público más exigente de la lírica mundial, el milanés
. Hoy, padre de dos hijos, va abriendo su repertorio algo más hacia el romanticismo francés o alguna obra verdiana y cosechando más triunfos, pero muy centrado en el proyecto de apoyo a cantantes sin recursos que, inspirado en el sistema de educación musical y acción social inventado por José Antonio Abreu en Venezuela, ha decidido implantar Flórez en Perú.
La paternidad cambia la vida. Esa emoción, ese sentimiento, ¿transforma también la voz? Definitivamente, sí.
¿Cómo? Porque también cambia tu modo de ver el mundo y tu forma de ser, de relacionarte
. Te sensibilizas, incluso te humanizas mucho más, y todo eso influye
. Con Leandro, mi primer hijo, experimenté también un cambio vocal, que suele llegar en torno a los 40, pero además echó a andar la fundación nuestra en Perú, muy parecida al sistema de orquestas de José Antonio Abreu en Venezuela, aunque experimentada en canto.
 Ya tenemos 15 centros en el país, nos han dado varios premios y hemos contado con el reconocimiento del Foro de Davos, por ejemplo, o la Unesco.
 Llegaron cosas buenas con mi hijo. Estoy más relajado.
¿Porque quizá se tiene que demostrar menos a sí mismo? En parte sí, aunque por otro lado tengo que demostrarles también cosas a mis hijos.
 Me siento más cercano a todo, a mi gente, a mis admiradores, a mis colegas, quiero ayudar a cantantes de ópera jóvenes.
 Me estoy ocupando de dos por el momento, una soprano y un tenor, con recursos humildes.
No sé de dónde saco el tiempo, ni por qué me meto en más, pero uno no se explica eso, ni se pregunta la razón, simplemente lo hace y ya.
 Sencillamente organizo mis calendarios con un poco más de orden porque tratamos de estar con los niños.
Veo Perú bien, pero, claro, la riqueza sigue sin estar distribuida”
¿Es más feliz o tiene más miedo? No, miedo no, más feliz sí.
 Definitivamente, sí. Me refiero a un miedo que tiene que ver con la fragilidad.
 Con mi primer hijo estábamos más ansiosos.
Mi esposa, Julia, y yo andamos muy metidos en la faceta de ser buenos padres.
Ahora nos repartimos, ella debe ocuparse de la más pequeña, Lucía, y yo voy con Leandro todo el día.
 Lo cambio, le doy de comer, le pongo a dormir.
Perdóneme, no me hago la imagen de un divo cambiando pañales. No creo que se desilusione la gente
. Pero sí, sí, no tenemos niñeras, somos nosotros
. Eso te da una cercanía distinta
. Es nuestra filosofía, elegimos métodos naturales
. Mi esposa dio a luz en casa las dos veces, sin anestesia; yo recibí a Leandro.
Y la niña nació después de una fiesta de fin de año, a las tres de la madrugada, en Pesaro.
¿Cómo es la madurez? Tiene que ver con la calma para discernir.
¿Con la serenidad? Con eso, me veo hace unos años más agitado. Las cosas me resbalan más, dirían en España. En Perú diríamos que no me hago paltas, nosotros hablamos en jerga. No me palteo, no me hueveo…
Pues muy bien. En 18 años de carrera no todos pueden presumir de haber pasado de promesa a leyenda
. Usted sí, con ese bis que le obligaron a dar en la Scala cantando ‘La hija del regimiento’, algo que no ocurría desde hacía 75 años. Hay cosas que uno no espera.
 No sabía que no se hacía aquello allí desde hacía tanto tiempo
. Me lo pidieron, yo lo canté
. Aunque luego algunos reaccionaron mal
. Llegaron a escribir que se había escupido sobre la tumba de Toscanini porque fue él quien impuso un veto para eso.
 No estamos amoldados, con excepción de Estados Unidos, donde se piden muchos bises
. No tenemos idea de cómo causar impacto y hacemos cosas sin darnos cuenta por las que al día siguiente te ves en las páginas de todos los periódicos. Yo recordaba una grabación de Kraus en la que hizo un bis en la Scala cantando Linda di Chamounix, aunque luego Ernesto Palacio, mi hombre de confianza, agente y cantante también, me aclaró que fue en Génova y se habían equivocado al etiquetar el disco, una grabación pirata, por supuesto.
 Uno no piensa: “Ahora voy a hacer historia”.
Napoleón, quizá. Pero un divo que cambia pañales como la cosa más natural… Ahora me gusta más lo que hago. Prefiero cantar.
Antes menos, sobre todo ensayar. Disfruto mucho más haciendo las funciones, he ahondado en mi técnica, en la expresión, he comenzado a indagar por gusto; enseñar también me requiere más conocimiento.
Pero usted siempre tendió al perfeccionismo. Me gusta mejorar, siempre lo he intentado así
. A mí me dan una grabación después de cada actuación, me reescucho.
 No lo hago para regodearme, es para buscar los fallos y dónde puedo mejorar.
 Me concentro en eso, pero también tengo ilusión de preparar papeles nuevos. Antes incorporaba uno cada dos años; ahora, uno cada año.
¿No era usted muy conservador en cuanto al repertorio? Yo he cantado durante mucho tiempo un mismo repertorio
. Pero el centro de mi voz ha cambiado y puedo intentar nuevas cosas siempre con predominio belcantista. Me hace ilusión entrar en otros mundos más románticos donde también pueda desarrollar mi interpretación teatral.
De Verdi, ¿hablamos? No, no. No hablamos. Salvo Rigoletto, una ópera en la que ahora estoy comodísimo. Me han ofrecido La traviata, pero es un papel que no me convence vocalmente.
Bueno, también influirá que ese personaje masculino, el Alfredo, resulta bastante bobo. Un poco también por eso.
Hay muchos tenores tontos en escena y fuera de escena
. Demasiados agudos parece que afectan a la cabeza.
Tienen fama de ir ustedes de sobrados, pero comparados con la actitud del cine o de la música pop o rock, ahora salen ganando. Y no digamos en el fútbol. En esos campos, ¿predomina el divismo mal entendido? Tiene que ver con cómo hayan criado a la gente. También con la personalidad de cada cual.
Pero hay que añadir algo. Antes, en el mundo de la ópera, el público y los propios teatros presionaban para que se diese ese divismo porque vendía. Interesaba fomentar que la diva saliera del teatro elegantísima y con el pelo arreglado; ahora salen con jeans, y a la gente le gusta eso porque está a mano
. Antes se fomentaba lo contrario, lo inalcanzable.
Se lee en las crónicas, ¿no?
Juan Diego Flórez con Aleksandra Kurzak, en ‘Matilde di Shabran’.
No se exige tanto en ese sentido, pero sí más en otros aspectos artísticos. ¿Existe exceso de competencia? ¿Salvaje, incluso? Antes era más fácil, la televisión daba acceso a programas importantes.
 Quizá se sufra algo más una falta de interés.
 Antes una crítica podía aparecer en primera página de The New York Times, o un cantante ir al Ed Sullivan Show y después salir The Beatles.
 Vendían discos, ahora grabas algo y es gracias a lo que ha dado de beneficios un trabajo de Bocelli. Antes la gente compraba, ahora hay que hacer una promoción despiadada.
Algunos en generaciones anteriores estaban obsesionados por la masificación, pero ahora los más jóvenes han regresado a la especialización. ¿Por qué? A fin de cuentas, la ópera es un espectáculo de minorías
. Y no depende de una clase social, sino del gusto
. Yo vengo de una familia de clase baja y nunca se escuchó ópera en mi casa.
 De repente me pusieron en el colegio a interpretar zarzuela y dijeron: “Guau”
. Así que me metí al conservatorio porque quería cantar bien, pero mis baladas de música popular. Luego escuché a Kraus y a Pavarotti y dije: “Esto es lo que yo deseo”.
 No es algo que le engancha a todo el mundo. A mí me ocurrió. Si salgo a la Rambla, no me para nadie, más allá de después de dos horas; pero si actúo en cualquier teatro, está lleno.
 Un estadio no es lo nuestro, los teatros sí.
 Tengo una posición privilegiada en esto, lo sé, pero es lo mío.
Si uno quiere llegar a más gente, debe exponerse más. Lo hicieron Pavarotti y Domingo, pero hay que tener ganas.
¿Y usted no las tiene? No sé, me gusta mi espacio, mi familia y el canto específico al que me dedico
. Soy conocido en Latinoamérica, en Perú mucho más; en Europa, menos. Los hay en mi generación que buscan ese foco.
¿Cómo recuerda los barrios humildes donde creció en Lima? Nos mudábamos mucho, pero estuvimos viviendo nueve años en la avenida de Arequipa, y ahí yo fui feliz
. Iba a un buen colegio, nos ayudaban económicamente mis tíos porque mi madre, para mantenernos, tenía que hacer tres o cuatro trabajos.
¿Les mantenía ella sola? Sí; bueno, mi padre venía de vez en cuando, pero no aportaba casi nada. Mi madre estaba siempre trabajando, desde conducir un taxi hasta lo que fuera.
 Yo era muy mataperro, muy inquieto, y me iba. Le decía a mi madre: “Mamá, me voy a buscar amigos”, y me iba por el barrio preguntando a quien me encontraba: “¿Quieres ser mi amigo?”. Algunos decían sí y otros no
. Vivíamos en una primera planta de un edificio de 10 alturas.
 Ahí estaban mis amigos; en el colegio tenía otros, digamos…

Perfil

Flórez (Lima, 1973) es el tenor belcanista más reconocido del mundo en la actualidad. Formado en el conservatorio de su ciudad natal y después en el prestigioso Curtis Institute de Filadelfia, debutó en el festival de Pesaro (Italia) dedicado a Rossini cuando contaba con 23 años de edad en la ópera Matilde di Shabran.
 A partir de ahí, su carrera despuntó. Se centró en las óperas de Rossini, muchas de ellas recuperadas para él ya que habían sido apartadas por su dificultad.
 Fichado por la discográfica Decca, su álbum más reciente es L'amour.
¿Más pijos? Sí.
¿Cómo lo decimos en peruano? Pitucos.
Yo tenía dos vidas. En el colegio era muy travieso, me quisieron botar varias veces, pero las buenas notas me salvaban.
 En el barrio era otro chico. Por mi casa había muchas putas y nosotros conversábamos con ellas.
 Nos veías de pronto hablando con un travesti y sabíamos, con siete, ocho años, qué era eso
. Íbamos en bicicleta y encontrábamos una guaca, que es un monumento arqueológico, y hacíamos lo equivalente a una competición de mountain bike, pero con bicis desastrosas, y aquello era un terral con una pequeña guaquita al frente que era un basural, y nosotros ahí, buscando juguetes… un desastre.
Reciclando, como quien dice. Era muy divertido
. Nos metíamos a las casas para sacar frutas de los jardines, cazábamos… de eso ahora me arrepiento porque estoy en contra…, pero llevábamos las piezas a casa de un amigo y la mamá las cocinaba con tallarines, rompíamos ventanas, jugábamos al fútbol por todos lados. Lo pasé muy bien.
¿Cuándo va a llevar allí a sus hijos? Los llevaré. Quiero que crezcan en un barrio mejor, pero que lo hagan de manera normal.
Quiero que tengan una buena educación, no tan académica, con más juego.
De ese Perú que recuerda al de ahora, ¿qué diferencias ve? Lo veo bien, pero desde hace años. Macroeconómicamente, digo. El Gobierno se preocupa de seguir por esa ruta, pero, claro, la riqueza no está bien distribuida
. Lo vemos con nuestro proyecto, que es ante todo social. Para mí, ayudar a transformar esa situación con la música es importante.
 Muchos de los niños que acuden a nuestras escuelas viven en casas donde no tienen electricidad, ni agua. La música les devuelve alegría…