Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

7 jun 2014

Miles de personas se manifiestan en Canarias contra las prospecciones


Cabeza de la manifestación en Las Palmas de Gran Canaria. / Ángel G. Medina (EFE)

Los canarios han salido a las calles esta tarde en todas las islas del archipiélago de Canarias para manifestarse contra el proyecto de prospección petrolífera que Repsol planea realizar frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote. Organizaciones ecologistas, colectivos sociales, plataformas ciudadanas, partidos políticos y sindicatos llamaron a la protesta bajo el lema Canarias, una sola voz contra las prospecciones.
El Gobierno autonómico (Coalición Canaria y PSOE), contrario a las prospecciones, no convoca, pero sí apoya las movilizaciones. Su presidente, Paulino Rivero, participa en la marcha de La Graciosa.
En el parque de San Telmo, en el centro de Las Palmas de Gran Canaria, Pancho Sánchez, de 56 años, hace sonar un bucio, una caracola que, cuenta, ya usaban los aborígenes de la isla.
 Se detiene para comentar por qué está protestando contra las prospecciones: “Defiendo otro modelo energético, el de otras energías más baratas que tenemos aquí y con las que ahorraríamos dinero y evitaríamos la dependencia del exterior: el sol, el viento, las olas…”
 Y añade: “Aquí nadie ha planteado qué beneficio concreto tendría Canarias.
 ¿Qué ganamos con que Repsol se haga dueña de un recurso nuestro?”.
“Creo que vendrá más gente que a la manifestación de 2012”, concluye.
Miles de personas marcharon por el centro de la capital de Gran Canaria en dirección a la Delegación del Gobierno gritando consignas como “Soria, traidor, trabajas para Repsol” y
 “A ver si te enteras, no queremos petroleras”
. El ministro de Industria, José Manuel Soria, oriundo de Canarias y firme defensor de las prospecciones, protagoniza muchas de las pancartas y de los cánticos
. En una de las imágenes se le ve con el logo de Repsol a la espalda.
“Soria, atiende, tu tierra no se vende”, cantan.
Gerardo le hace una foto a su mujer, Lucía, ataviada con una camiseta que reza: Petroleras no. “Me la acabo de comprar. Le mandamos la foto a mi familia, que no ha querido venir”, se queja ella.
“Las playas y el turismo son lo único que nos queda”, reflexiona él. Sobre el apoyo gubernamental al proyecto, sonríe antes de contestar: “Al Gobierno en Madrid no le va a llegar el chapapote”
. Gerardo dice que está aquí más por la preocupación ambiental que por el “expolio” que lleva asociado el plan.

La última gran protesta ciudadana contra los planes de Repsol se produjo en marzo de 2012, poco después de que el Consejo de Ministros autorizara las prospecciones de hidrocarburos en aguas de Canarias
. La tramitación siguió su curso. Ahora el detonante de las manifestaciones ha sido la autorización del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente a los trabajos, concedida la semana pasada, un día antes del Día de Canarias y pocas jornadas después de las elecciones europeas. Medio Ambiente ha emitido declaración de impacto ambiental favorable para realizar tres sondeos a unos 60 kilómetros de la costa, lo que en la práctica significa que, a la espera de la última autorización del Ministerio de Industria, Repsol casi tiene vía libre para iniciar los trabajos.
“Las manifestaciones han sido casi una reacción de la propia ciudadanía a la declaración de impacto ambiental”, ha explicado esta mañana Noelia Sánchez, de Ben Magec-Ecologistas en Acción
. En el archipiélago sentó especialmente mal que la firma de esa autorización clave se produjera y se publicitara la tarde antes del día grande de Canarias. Rivero llegó a calificarlo de “afrenta”.
 La autorización gubernamental se produjo, además, apenas unos días antes de que el Supremo se pronuncie, el próximo día 10, sobre siete recursos pendientes contra las prospecciones, entre ellos del propio Gobierno regional y de los cabildos de Fuerteventura y Lanzarote.
El proyecto de Repsol consiste, en una primera fase, en realizar dos o tres sondeos frente a las costas de las islas más orientales del archipiélago para comprobar si hay hidrocarburos y si su extracción es viable y rentable.
Ya tiene permiso ambiental para perforar esos pozos
. Lo haría desde un barco especial —denominado buque de posicionamiento dinámico— que usa un equipo de perforación para alcanzar profundidades de hasta 6.000 metros y recoger muestras de roca y fluidos.
 Los tres pozos autorizados se sitúan en tres de las nueve zonas en las que Repsol tiene autorización para investigar la existencia de hidrocarburos.
 Los sondeos en los dos primeros, llamados Chirimoya y Sandía, durarán unos 45 días. En el tercero, denominado Zanahoria, 180 días.
 Fuentes de Repsol indicaron que la multinacional podría no perforar este tercer pozo. Cada sondeo de este tipo supone una inversión aproximada de 100 millones de euros.
El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente insiste en que en España se han realizado 267 sondeos de este tipo desde mediados del siglo XX y que en ninguno se han producido accidentes graves. Canarias es la única comunidad autónoma con costa donde no se han realizado. Los que se oponen al proyecto recuerdan, sin embargo, que si estos sondeos son positivos después llegará la fase de la explotación (Repsol necesitaría nuevos permisos ambientales) y los riesgos para los ecosistemas marinos y costeros se multiplicarán
. La probabilidad de que se produzca un accidente en estos sondeos es “extremadamente baja”, según el secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos, que sin embargo reconoce que “el riesgo cero no existe”.
La televisión canaria emitió esta mañana el documental Petróleo, el gran engaño, en el que se relata el accidente de la plataforma petrolífera Deepwater Horizon en aguas del Golfo de México en 2010. La plataforma estaba en fase de explotación cuando se produjo una explosión que dejó 11 muertos y generó un vertido masivo de crudo.
Ha habido marchas en las capitales de todas las islas, pero también en Palma de Mallorca y Madrid. Canarios residentes en Nueva York también tienen previsto llevar a cabo una protesta en esta ciudad de Estados Unidos
. “Hemos movilizado a las casas de Canarias en todo el mundo y a los estudiantes que están fuera. Habrá protestas también en Londres y Berlín. Creemos que las manifestaciones serán masivas”, ha señalado Ezequiel Navío, coordinador de la oficina creada en Lanzarote para coordinar los esfuerzos contra las prospecciones.
 El barco de Greenpeace Rainbow Warrior llega este fin de semana a Valencia para denunciar los peligros de los proyectos petrolíferos en Baleares, Canarias, mar de Alborán y golfo de Valencia, ha anunciado la organización.
Las autoridades canarias están radicalmente en contra del proyecto de Repsol, porque aseguran que pone en peligro la riqueza medioambiental de la isla y su principal sector económico, el turismo. Rivero ha llegado a decir del ministro de Industria, José Manuel Soria, también canario y defensor de las prospecciones, que “parece más un accionista de Repsol que un canario” que se preocupa por su tierra. Soria apoya las investigaciones sobre hidrocarburos también en el Mediterráneo, porque asegura que, de dar resultados, contribuirían a reducir la dependencia energética de España. En Baleares, el Gobierno autonómico, del PP, se opone a las prospecciones.
 Cuatro senadores baleares del PP se saltaron la disciplina de voto hace unas semanas para apoyar una moción del PSOE contra las prospecciones.
El Gobierno canario ha anunciado que quiere convocar un referéndum para preguntar a sus ciudadanos si están de acuerdo con el proyecto de Repsol.
Tanto el Ejecutivo autonómico como los cabildos de Fuerteventura y Lanzarote han iniciado varias acciones legales para intentar paralizar las prospecciones.
 La última la presentó el Cabildo de Lanzarote a finales de mayo, al denunciar a un subdirector de Medio Ambiente por haber falsificado supuestamente un informe oficial que formaba parte de la documentación presentada durante la evaluación ambiental de proyecto.
La intención de Repsol de buscar petróleo en Canarias se remonta a 2001, cuando el Gobierno le concedió un primer permiso de exploración.
 El Tribunal Supremo lo paralizó en 2004, pero la empresa subsanó posteriormente las deficiencias de la evaluación ambiental y le fue concedido de nuevo.
Coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, las cinco mayores organizaciones ecologistas organizaron el jueves pasado en la plaza de Callao, en Madrid, un acto simbólico de su rechazo a las prospecciones petrolíferas en el mar. Ecologistas en Acción, Greenpeace, WWF, SEO BirdLife y Amigos de la Tierra consideran las prospecciones “uno de los problemas más acuciantes a los que se enfrenta el medio ambiente” por la amenaza que suponen para los ecosistemas marinos y costeros. Durante el acto crearon un mensaje con grandes letras en el que se leía No al petróleo en la costa y un poste de señales con el mensaje Prospecciones no y con indicaciones de las distancias desde la capital a los lugares que acogen los proyectos.
Con información de Txema Santana.

Madre Charlene.................................................................................... Luz Sánchez-Mellado

La gran víctima olvidada de la hecatombe informativa de la real renuncia se me antoja, no obstante, Charlene de Mónaco y su anuncio de embarazo.

Charlene, en el Gran Premio de F1 de Mónaco a finales de mayo. / WIREIMAGE

A ver por dónde empiezo. Por el principio ni loca, o no me pincháis el enlace, perdón, link, en la dichosa pantallita ni a tiros, que os conozco
. El tiempo es oro, de acuerdo, pero el orden cronológico ha muerto.
 Porque si yo ahora te cuento que a un tal Enrique López le pillaron yendo en moto, sin casco, saltándose un semáforo detrás de otro y con al menos un número pi de lingotazos en el coleto, tú me contestarás, con toda la razón del mundo: López, ¿qué López? Pues hija, el togado más encantado de conocerse, con permiso de Elpidio Silva.
 Uno de los 12 apóstoles del Constitucional. El que se daba un aire a Clooney y además se lo creía a pies juntillas.
Ese. Un drama, chica
. Un muerto en vida. Y lo peor es que, encima, ni agradecido ni pagado
. Su gesto, digo. Porque, para una vez que un jerarca dimite ipso facto de su puestazo, va Su Majestad don Juan Carlos, abdica del trono, y si se ha hecho el harakiri el magistrado López, ya ni nos acordamos.
Porque, claro, hay noticias bomba, noticias cataclismo y noticias apocalipsis.
 Y mucho río de tinta —y de jabón del bueno— con los que se van y los que entran, pero de los daños colaterales de la Sucesión Borbónica nadie da cuenta.
 Otro día hablaremos del infortunio de las exinfantas Elena y Cristina, pobres, que pasarán de alteza real a doña, como cualquier hija de vecina, imputen o no a esta última.
 Lamentaremos asimismo la desgracia de Chabelita Pantoja, que, recién parida como quien dice, se ha desenganchado de las ubres de su madre, se ha puesto a currar cual bestia como imagen de la dieta de la alcachofa y ha reinvertido los beneficios poniéndose peras para mejorar su oferta; si eso no es inteligencia emprendedora, que venga Guindos y lo vea.
La gran víctima olvidada de la hecatombe informativa de la real renuncia se me antoja, no obstante, Charlene de Mónaco
. Tres años de reloj con toda la peña echándole al careto que no concebía, para que ahora se quede preñada de repente una noche tonta, de gemelos nada menos, y vaya ¡Hola!, le niegue la portada y la relegue a una mísera página, par para más inri, como a esta columnista que estáis leyendo y que se ha de tragar la tierra.
 Que, mira, ahí el orden cronológico sí que va a tener su importancia.
 Es lo que tienen las monarquías: que no entienden de familias alternativas, porque ya me contarás si, teniendo Alberto como tiene dos hijos criados desperdigados por el mundo, ha de haber ahora en el paritorio un notario cronómetro en mano para ver cuál de los dos neonatos es el heredero.
En fin, Charlene, ánimo.
 Cuando pase el terremoto en La Zarzuela, tus admiradores españoles te reconoceremos el mérito de ser la auténtica madre salvadora de tu patria microscópica.
 Otra cosa es que tu hermana política Carolina te perdone el hecho de haber desplazado a su primogénito en la línea sucesoria, con lo a pulso que se han currado Andrea Casiraghi y Tatiana Santodomingo el acceso al trono del Principado.
 Y te dejo, que mientras yo estoy aquí metiéndome donde no me llaman, una picapleitos le ha echado el lazo a Clooney y se me casa el mito en septiembre
. Por cierto, ¿alguien se acuerda de unos tales Cañete y Valenciano? A mí no me suenan.

 

La caja de Pandora.......................................................................... Boris Izaguirre

Habrá que observar lo que harán esos periodistas críticos con Letizia para realinearse ahora que va a ser reina indiscutible y la más delgada de todas.

Doña Letizia, vestida con corona y banda para una cena en el Palacio Real. / REUTERS

¿Quién nos iba a decir el domingo que junio iba a ser el principio de una nueva era? Por más que las alabanzas al Monarca nos hagan pensar en el pasado con un poquito de nostalgia, nada puede quitarle al presente la adrenalina del cambio
. Desde el lunes vivimos con preguntas y dudas. Para algunos incluso miedos.
Esta semana ha sido como recuperar una verdad mitológica: la vida no es una caja de bombones.
 Es la caja de Pandora.
Ahora los dos grandes partidos políticos tienen dos cosas más para actuar al unísono: la constatación de su perdida de poder tras las elecciones europeas y la defensa de la Monarquía.
 Después de 39 años sin una ley para la abdicación, se han esmerado muchísimo en tenerla lista y bien redactada en un tiempo récord.
Pero esa ágil capacidad de improvisación, tan española, tiene una pega: que la coronación tenga que ser no solo exprés, sino también austera.
 Y encajonada entre el final del rubalcabismo y el inicio del Mundial de fútbol.
 Y es que para las coronaciones existimos dos grupos de espectadores: a los que nos gustan a todo trapo y a los que no les interesan nada.
 Para empezar, ya tenemos algo novedoso en la coronación de Felipe VI: parece diseñada para aquellos que prefieren el término medio.
O sea, que nada de ver una reinona encantada y sobrevestida como Máxima de Holanda, ni disfrutar el secreto sadismo de observar cómo Carlos de Inglaterra encaja una vez más que “lo suyo” sigue siendo una lucha contra el infinito.
 Con pompa o circunstancia, o sin ella, la abdicación de Juan Carlos es en parte el triunfo de la clase media y de su lógica, porque convierte en reina a una representante de esa amplia mayoría de contribuyentes que lo han sobrevivido todo, incluso a la familia y a una crisis como la que aún atravesamos
. Entre las cosas más interesantes del comienzo del nuevo reinado estarán observar cómo llevarán el ascenso los Ortiz Rocasolano y lo que harán esos periodistas críticos con Letizia para realinearse ahora que va a ser reina indiscutible y la más delgada de todas
. Quizá Letizia ya esté hasta la coronilla de tener a la reina Sofía como referente, pero ahora puede inclinarse por estudiar a otras reinas, empezando por la salerosa Eugenia de Montijo o María Estuardo, probablemente la más moderna y poliédrica de las reinas católicas.
 Pero también a las bravas reinas del rock, Patti Smith o Tina Turner, referentes históricos más próximos y estimulantes para todos.
En ese concierto donde Zarzuela y rock se dan la mano, la familia real pasa de ser una coral con diferentes voces a quedar reducida a una potente banda de rock ligero, con seis miembros.
 Pero ¿dónde vivirá el Rey? En cenas y embajadas madrileñas se ha hablado de un tiempo nuevo compartido entre Madrid y Londres.
 Sí, Londres, y específicamente en el barrio de Belgravia.
 Aunque doña Sofía prefiere el barrio de Mayfair, mejor abastecido de tiendas. ¿Qué pasara con la reina Sofía? ¿Debemos observar cómo ha sido la vida de Fabiola de Bélgica o de Noor de Jordania una vez que la sucesión también les cambió la vida?
 A muchos les ha gustado que la Reina mantuviera la apariencia de normalidad perpetua y no alterara su calendario de causas humanitarias y festejos en Nueva York.
 Porque la normalidad, curiosamente, es algo que tanto a los Reyes como a muchísimos súbditos les fascina mantener en momentos anormales.
Normalmente pueden resultar incómodas, pero las manifestaciones de los republicanos durante la tarde del lunes permitieron ver que hay tela y que se siguen fabricando banderas tricolores, porque no se veían viejas o roídas por la polilla.
 Pudimos comprobar que la combinación de colores no es tan desacertada, algo que no siempre es fácil, pero es una cuestión de gustos.
 Al final esas manifestaciones fueron un pie de página, porque otra de las conclusiones que nos deja la abdicación es que se trata del mayor ejercicio de relaciones públicas y de promoción de la Casa del Rey en mucho tiempo
. Es increíble lo que consigue una retirada, te vas y le caes superbien a todo el mundo.
 Te aplauden tanto en el Círculo de Empresarios como en la plaza de toros.
Si hubiera pasado antes, cuando estalló el caso Nóos, todo habría sido muy diferente.
 Y Botsuana seguiría siendo un lugar en el África ardiente donde las cosas privadas son siempre privadas.
En la miríada de cosas que hemos visto publicadas esta semana de la abdicación ha llamado la atención un artículo en El Periódico de Aragón que, en el mismo instante que el Rey nos dejaba… sin habla, explicaba lo que debe hacerse para sacarle brillo a los metales.
 Cubiertos y coronas, por ejemplo. Parece que los limpiadores de metales que se encuentran en las tiendas contienen ingredientes agresivos y tóxicos.
 Es preferible limpiarlos con un simple paño humedecido en vinagre aguado.
O dejarlos un día entero sumergidos en refresco de cola, que eliminará cualquier resto de oxidación. O echarles bicarbonato para recuperar el brillo de los metales oscurecidos o empañados.
 Nunca un artículo sobre el cuidado de los objetos de oro, plata o bronce fue más apropiado
. Entre otras cosas, por resaltar que la vida, aunque latosa, es una caja de Pandora.

 

Con dos dedos................................................................ Eduardo Mendoza


La bandera arcoíris de la paz en la recepción del Papa Francisco, el pasado enero en el Vaticano. / Getty

No soy aficionado a las películas de terror y no sé lo que ahora predomina, pero tengo la impresión de que los efectos especiales permiten y fomentan una visión directa del horror físico, con especial hincapié en deformidades y mutaciones.
 En mi infancia los recursos técnicos no eran tan convincentes y el terror se basaba en situaciones que escenificaban los miedos atávicos del ser humano, la materia de la que están hechas nuestras pesadillas.
 Un tema recurrente era la hipnosis: individuos muy perversos se hacían con el control de la mente del o de la protagonista y le obligaban a realizar actos tremendos. Bela Lugosi, Peter Lorre, Vincent Price y unos cuantos más poseían esta rara habilidad, además de contar con el vestuario adecuado. Más tarde, la guerra fría trajo la variante política del lavado de cerebro
. Los rusos, los chinos e incluso los coreanos del norte dominaban una técnica que el mundo occidental ignoraba o prefería ignorar por repugnancia ética, y mediante la cual un detenido, sometido a interrogatorio prolongado, en el cuarto de las ratas, con acompañamiento de incesante goteo, se convertía en el brazo ejecutor de actos infames, generalmente magnicidios, con solo ver una imagen o escuchar una palabra trivial.
 Contra esta dominación, hipnótica o de lavado sin mácula (el inicio de la guerra fría coincide con el auge de los electrodomésticos) no cabía resistencia ni antídoto: una vez hipnotizado, solo el hipnotizador podía devolver al sujeto la libertad mental, en lenguaje escolástico, el libre albedrío; cualquier intervención externa, así fuera del psicólogo más versado en estos casos, no solo era infructuosa sino que podía redundar en grave perjuicio de la víctima, si no en su muerte instantánea. En cambio, para el hipnotizador la cosa no ofrecía dificultad.
 Bastaba hacer clic con el pulgar y el dedo medio y la persona sometida volvía en sí como si tal cosa, sonriente y feliz y sin recordar nada de lo que había hecho durante el trance.
Cuando veía estas películas experimentaba una gran angustia.
 No me preocupaba caer en manos de un desalmado que se valiera de sus poderes magnéticos para inducirme al crimen, pero sí me aterraba la posibilidad de estar sometido a alguien que se divirtiera a mi costa y me obligara a hacer patochadas en público.
 Hacer el ridículo es uno de los terrores de la adolescencia.
Ahora sigo sin temer que la CIA o el KGB me utilicen como instrumento de sus pérfidos planes y he perdido en buena medida el miedo al ridículo escénico.
 En cambio, con el paso de los años recuerdo de un modo especial aquel gesto nimio que en una fracción de segundo transformaba una máquina en un ser humano, un asesino sin piedad en un probo ciudadano y una sucesión de actos sangrientos en algo ajeno, de lo que su autor no tenía que responder ni arrepentirse.
Esta larga reflexión me vino a la cabeza hace unos meses a propósito del Papa Francisco, el cual, a poco de colocarse la tiara pontificia, pronunció una frase memorable
. ¿Quién soy yo para juzgar a un gay?
 Creo entender lo que quiso decir el pontífice. Lo que no entiendo es por qué ninguno de los presentes le aclaró quién era, es decir, la cabeza visible de una institución que desde hace dos milenios se dedica precisamente a juzgar a todo el mundo. Francisco, che, que sos el Papa.
 Pero seguramente soy yo el que se equivoca
. Seguramente aquellas películas en blanco y negro, disparatadas y sobreactuadas tenían razón, y basta con oír el chasquido de unos dedos para salir del sueño y despertar en un mundo normal y bondadoso y olvidar un largo trayecto de delitos y culpas. Me equivoco yo como se equivocaba el juicioso psicólogo que pretendía arreglar las cosas de un modo científico, con remedios proporcionados a los hechos.
 Porque la víctima no quería saber nada de los hechos y menos aún del papel desempeñado en su realización.
 Solo quería atravesar una puerta y encontrarse en otra dimensión, y para eso la solución es algo tan sencillo como chascar dos deditos.