Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

24 may 2014

Macho Alfalfa..........................................................................................Luz Sánchez-Mellado

Lejos de mí la tentación de exhibir mi superioridad intelectual, pero llevo una temporada dando primicias como panes y nadie me echa cuenta.

Don Felipe y doña Letizia posan con sus hijas en la foto oficial.

No me quito la negra de encima.
A mi suerte, me refiero, quietos parados los delicados de espíritu
. A ver si ahora que estoy con la guardia bajo mínimos, va a venir algún purista a tacharme de xenófoba, de racista o, lo que sería mucho peor para mi reposicionamiento en el mercado de seminuevas, de lesbiana tiquismiquis.
 Porque aquí, en según en qué círculos, lo de cogérsela con papel de fumar se ha quedado más obsoleto que los SMS
. Hoy día, en lo tocante a la opinión publicada —la pública se la transpira a litros excepto el día de las elecciones—, los vigilantes de la decencia se la cogen con el brazo incorrupto de Santa Teresa. Y no miro a nadie, Fernández Díaz.
San Jorge y Cierra España está que se desvive por el prójimo.
 Después de protegernos con cuchillas del asalto de los subsaharianos, el ministro más pío del Ejecutivo quiere librarnos del mal gusto y limpiar Twitter de los cafres que insultan de tú a tú a los poderosos, habrase visto.
Así, de oficio, sin denuncia previa ni encomendarse más que a sus santos testículos.
 Por eso te digo que a mí me ha debido de echar mal de ojo alguno al que no le gustan las negritas. Las tipográficas, matizo, porque las subsaharianas que sobreviven a las concertinas tienen su público. Ya me dirás tú si no, a cuenta de qué, justo ahora que he pillado una uveítis —inflamación de la úvea de los ojos, nada venéreo, malpensados— que ríete tú de los Simpson, y me han vetado las pantallas, van las redes sociales y se ponen al rojo vivo.
 Así que así ando, rajando de oído. Dando palos de ciega a tientas y a locas como una tertuliana del debate de Supervivientes.
 Para lo que ha quedado una.
O mucho me equivoco, o eso va a ser mobbing de ese.
 Y eso sí que no lo consiento, porque una tiene un orgullo, y un amor propio y un prurito profesional y del otro que no se calma ni con Dermovagisil en vena.
 Lejos de mí la tentación de exhibir mi superioridad intelectual para no parecer una feminista de las de dildo entre las piernas aprovechándose del nuevo sexo débil, pero llevo una temporada dando primicias como panes y nadie me echa cuenta.
 Que Cañete es un Macho Alfalfa Ibérico de Bellota ya lo puse yo negro sobre blanco antes de que el candidato profiriera el Rebuzno propiamente dicho
. Que Sus Majestades Juan Carlos y Sofía están más compenetrados que nunca por la cuenta que les tiene ya lo certificó servidora antes de que sorprendieran con que esta noche van juntos a no sé qué partido en Lisboa.
 Y lo de que Letizia tuitea ya se lo barruntaba esta menda antes de que Zarzuela lanzara @casareal a bombo y platillo.
Por cierto, qué aburrimiento de cuenta, Alteza
. De acuerdo que es una plataforma institucional, que usted ni pincha ni corta, y que no van a estar todo el día subiendo selfies, pero de ahí a los soporíferos retratos con que han compartido con los mortales su décimo aniversario hay un término medio
. Ahora, yo que ustedes, mantenía las claves fuera del alcance de las niñas, o cualquier día les tuitean un “caca, culo, pedo, pis”, o lo que se diga ahora en los coles, y las empapela Fernández Díaz por injurias.

 

Fútbol y reflexión........................................................................................... Boris Izaguirre

Letizia ha demostrado que sabe cómo defender la Monarquía. Pero no se le reconocen esos reflejos de recién llegada. Como sucede en el filme de Grace Kelly.

 

Nicole Kidman y Tim Roth, en el estreno de la película sobre Grace Kelly en el festival de Cannes. / GETTY

Uno de los errores de las elecciones europeas ha sido su coincidencia con dos auténticas celebraciones comunitarias: Eurovisión y la final de Champions.
 Para un determinado público, Conchita Wurst, la barbuda ganadora del festival, es este año la más genuina representante que puedan elegir.
 Y para muchos otros, cualquiera que sea el equipo que consiga ganar la copa más europea de todas, también será el máximo representante de los valores europeos en liza.
Así, los políticos quedan como segundones bien pagados viviendo en su microclima, mostrando su lejanía con la realidad al no saber ver que estas elecciones iban a acabar emparedadas entre sendos fenómenos de masas: la música pop y el fútbol.
En el aparente frenesí de los últimos días de campaña, las disculpas de Cañete perdieron toda importancia ante la aparición de la placenta de yegua, un esotérico pero poderoso milagro que viene de los Balcanes para aliviar las lesiones del futbolista Diego Costa.
 Su experta administradora es una mujer con nombre y aspecto de poderosa hechicera, Marijana Kovacevic, con rostro pálido, mirada intensa y sabiduría centenaria.
 Bajo el flequillo luce una sonrisa de tanta fuerza dental que te hace pensar que la ingesta de placenta de yegua no solo te hace más fuerte, sino un pelín más equino
. Pero lo cierto es que la doctora Kovacevic vuelve a poner la atención de la ciencia y el deporte en esas tierras misteriosas y violentas donde, así como abundan las yeguas superfértiles, revolotean vampiros y aún se cree en los milagros.
 Si Costa juega en Lisboa y lo hace bien, Kovacevic entrará a formar parte de los nuevos millonarios y la placenta de yegua será un potente sustituto de los batidos de vegetales ácidos que son hasta ahora tendencia.
 Muchos compartimos la idea de que si el Atlético conquistara también la Champions, se acabaría el bipartidismo Barça-Real Madrid y España entraría en una nueva era. Desintoxicada de tanto futbolista millonario y engreído, abierta a que briosos y humildes corceles devuelvan a la placenta de yegua su lugar en el deporte y en la política.
Aunque el fútbol no impide la reflexión, es el peor fin de semana para una convocatoria electoral
. La prensa rosa tiene que vérselas con dos matrimonios principescos celebrando décimo aniversario: los herederos daneses, la cuna del cuento de hadas, y los Asturias, empeñados en ofrecerse como la más normal de las familias principescas.
 Con todo lo que se escribe sobre estos 10 años de Letizia, aún nadie le ha reconocido su habilidad de crear un cortafuegos entre su marido y no solo la prensa, sino también con su hermana menor para distanciarlo de las jaquecas que el caso Urdangarin y la opinión pública podrían acarrearle
. Y haciendo ese cortafuegos, que ha significado alejarse de una infanta y un cuñado con quienes mantenían una estrecha relación, Letizia ha demostrado que sabe cómo defender a la institución incluso de sí misma. Pero no se le reconocen esos reflejos a la recién llegada.
Como también sucede en la recién estrenada película sobre Grace Kelly, son las hijas de la democracia las que mejor saben rescatar y preservar las instituciones europeas más ancianas.
Antes que Letizia soñara siquiera con ser presentadora de las noticias, Grace Kelly contribuyó a prolongar los extraños puentes entre Hollywood, una meritocracia de duras maneras, y Europa, el continente de los castillos y los cuentos de hadas
. En la relamida pero efectiva película, interpretada por una perfecta Nicole Kidman, Kelly es mucho más que una actriz que aprendió a ser princesa, es casi una antecesora de Margaret Thatcher o una Evita Perón en toda regla con maravilloso vestuario y rubio verdadero.
 La película nos deja saber que quien resolvió el grave conflicto político entre la determinación de De Gaulle para que Mónaco y sus ciudadanos pagaran impuestos a Francia y la vehemente negación de Rainiero a aceptarlo fue la mismísima Grace.
 La princesa organizó un Baile de la Cruz Roja con mejor acierto que cualquier cumbre de las Naciones Unidas, actuó una Maria Callas soberbia (igualmente interpretada por Paz Vega) cantando O mio babbino caro para que el general De Gaulle se enterneciera y entendiese cuánto estaba haciendo sufrir a los monegascos
. Con Callas ya en silencio, Grace subió al escenario y, en un discurso que ya quisiera dar mañana domingo el capitán ganador de la Champions (o el vencedor de las elecciones), le dijo al general que ella, Hollywood y su familia monegasca creían en los cuentos de hadas porque en ellos siempre triunfaba el bien.
 Y que el gran privilegio de los privilegiados era garantizar ese bien para los que aspiraban a su existencia y disfrute, eso sí, libre de impuestos.
 Y la Republique cedió. “Viva Grace”, gritaron en la sala de cine donde se proyectaba la película. Viva Europa, me dije yo, que con su fútbol, princesas, festivales y bienestar nos mantiene creyendo que la unión es necesaria y además existe.

23 may 2014

La revolución de los musulmanes adictos a ‘Vogue’................................................................. Laura J. Varo


La jequesa, en una imagen de archivo. / FRANCOIS MORI (AP)

Huda Kuzeiz aún se siente en una especie de limbo.
 En apenas tres meses, la joven universitaria de 19 años residente en Damasco ha pasado de pensar en formas de recogerse el pelo, a navegar por Youtube para aprender cómo colocarse un pañuelo en la cabeza según la ocasión.
 De momento, se las intenta apañar para acertar con cómo vestirse de acuerdo al precepto islámico de no enseñar más que la cara y las manos y no marcar la silueta femenina.
“Muchas musulmanas no saben qué llevar”, comenta sentada con una blusa de llamativo fucsia y un discreto velo blanco en una cafetería del barrio de Hamra, en Beirut, “es muy difícil encontrar ropa (que case con el precepto islámico), necesitamos prendas sueltas, pantalones holgados”.
En lo últimos años, el hiyab ha salido del armario.
 Una nueva generación de jóvenes musulmanas practicantes que, como Huda, han decidido ir veladas exigen su derecho a manifestar sus creencias religiosas sin renunciar a vestir con estilo
. La irrupción de blogueras y diseñadoras hiyabistas (mezcla de hiyab, el velo islámico, y fashionista) ha llenado internet de pañuelos de colores que se cierran y se entrelazan de múltiples formas y estilismos de cardigans y pantalones harem que bien podrían ocupar la portada de Vogue.
Es lo que reivindica Sarah Elanani, una de las estilistas más precoces de la industria de la “moda recatada”
. Británica, de madre palestina y padre egipcio, la joven de 29 años titulada en la Escuela de Moda de Londres ha conseguido consolidarse como diseñadora con prendas pensadas para no enseñar piel. “Cuando arranqué con la marca hace cinco años era una de las dos únicas firmas que hacían ropa para musulmanas”, asegura por correo electrónico, “ahora hay muchas más marcas y blogs interesados en cómo vestir decente pero con estilo”.
Sus abrigos y chaquetas, de cortes geométicos y voluptuosos, están diseñados para evitar que el viento pueda levantar el hiyab
. Sin embargo, las modelos que posan para su tienda online en manga corta y leggins, no llevan pañuelo.
 “Creo que mis diseños son un producto de mi vida”, explica Elanani, “he crecido en Reino Unido, mi estilo es muy británico, de modo que mis diseños, aunque cumplan con las normas de recato, siguen siendo muy llevables de acuerdo a los estándares occidentales”.
El boom ha sido rematado por el nacimiento de marcas especializadas en ropa islámica y revistas de moda como la turca Ala Dergi, considerado el Vogue islámico.
Pero la polémica también ha seguido al destape.
 Algunas de las críticas más duras han llegado desde los propios sectores islámicos y, más sorprendentemente, de mujeres musulmanas que cargan contra lo que consideran la banalización de un precepto religioso cuya máxima es que la mujer no llame la atención.
Cuando en 2013 los autodenominados mipsterz (hipsters musulmanes) lanzaron el video Somewhere in America hubo dos reacciones: la de quienes se resistían a creer que fuese posible rular en un monopatín con tacones de diez centímetros y la de quienes no terminaban de ver cómo el velo islámico podía conjugarse con atuendos directamente reñidos con todo sentido de discreción.
“(Las mipsterz) expresan quiénes son a través de la moda”, responde Hadi Kaakour, estadounidense de origen libanés y fundador del movimiento, “tener raíces extranjeras pero haber crecido en América implica que tu estilo revela ambas influencias de tu personalidad, esta moda es un sincretismo producto de la globalización”. La musa directa de esta pandilla de revolucionarios de lo cool es la glamurosa jequesa qatarí Mozah, una suerte de Grace Kelly árabe.
“Vivimos en el siglo XXI”, reivindica Huda, “tenemos que ir con nuestro tiempo, no puedo vestir ahora como se vestía en los tiempos del profeta Mahoma, no puedo sencillamente vestir abaya (túnica tradicional en los países del Golfo) todo el tiempo, pero sí puedo combinar el hiyab y la moda”.

Cannes se viste de gala por el sida......................................................................

La cita anual de Amfar batió anoche su récord de recaudación con 25 millones de euros

Carla Bruni fue una de las encargadas de presentar las subastas solidarias

Sharon Stone, John Travolta, Marion Cotillard y Gael García Bernal, entre los asistentes

La ex primera dama francesa, Carla Bruni, en su participación en la gala amfAR, durante el Festival de Cannes. / ALBERTO PIZZOLI (AFP)

La gala anual contra el sida de la asociación amfAR, en la que estrellas del cine y la música se dan cita durante el Festival de Cannes, batió. durante la noche del jueves, su récord de recaudación con 35 millones de dólares, algo así como 25 millones de euros.
La pieza estrella fue el esqueleto de un mamut de tres metros de alto presentado en una colosal vitrina de acero, firmado por el artista británico Damien Hirst y adjudicado por 15 millones de dólares (unos 11 millones de euros).
La venta de la obra, titulada Gone but not Forgotten, se convirtió en la pieza más cara jamás vendida en esa gala, según han informado sus organizadores en un comunicado.
La actriz Jessica Chastain, durante la gala amfAR, el 22 de mayo de 2014. / Andreas Rentz (WireImage)
Otra de las piezas a subasta fue la última plaza del vuelo al espacio de Virgin Galactic en el que participará Leonardo DiCaprio, billete que se adjudicó a su comprador por un millón de dólares (unos 730.000 euros).
Sharon Stone ejerció como presentadora de la fiesta, que contó con las actuaciones de Robin Thicke, Lana Del Rey, Aloe Blacc y Andrea Bocelli.
 Además, durante la noche se organizó una subasta de moda en color rojo comisariada por la que fuera redactora jefe de Vogue en París, Carine Roitfeld.
La exprimera dama francesa Carla Bruni-Sarkozy presentó en el escenario un collar Bulgari con forma de serpiente y forjado en oro blanco y diamantes que se adjudicó por 550.000 dólares (unos 400.000 euros) en una gala que nació por iniciativa de Elizabeth Taylor.
 El actor mexicano Gael Garcia Bernal, la ucraniana Milla Jovovich, las modelos Heidi Klum y Bar Refaeli, los actores John Travolta, Willem Dafoe, la cantante australiana Kylie Minogue, la actriz española Paz Vega y la artista del burlesque Dita Von Teese, se contaron entre las caras conocidas que se acercaron a la gala.
También asistieron Kenneth Cole, el cantante canadiense Justin Bieber, el actor estadounidense Adrien Brody, las intérpretes francesas Catherine Deneuve, Carole Bouquet y Marion Cotillard, las estadounidenses Jessica Chastain y Jane Fonda, la directora Sofia Coppola o la presidenta del jurado del festival Jane Campion, entre otros.
Justin Bieber, durante la gala amfAR, el 22 de mayo de 2014. / Gisela Schober
Otro de los puntos álgidos de la tradicional noche en la que ricos y famosos se congregan para recaudar fondos contra el sida fue la subasta de moda, en la que participaron diseños de Alexander McQueen, Altuzarra, Calvin Klein, Chanel o Christian Dior presentados por modelos como Alessandra Ambrosio, Ana Beatriz Barros, Maria Carla Boscono, Katharina Damm o Saskia De Brauw.