Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

19 may 2014

Mariano, páter familias.............................................................Luz Sánchez-Mellado


Mariano Rajoy durante una ofrenda al Apóstol de la Catedral de Santiago. / DIEGO CRESPO (EFE)

Queridos hermanos, ¿no estamos en mayo, el mes mariano por antonomasia, signifique lo que signifique antonomasia, que ni lo sé ni me importa, pero queda superculto puesto así, a voleo, en cualquier contexto?
 Al grano, que me ramifico más que los brazos de Esperanza Gracia anunciando su consultoría de capital-riesgo. ¿No es este el mes de las rosas? ¿El de la exaltación del amor a los progenitores? ¿El del día de la madre que nos parió a cada uno de nosotros, dicho sea con el debido respeto al alumbramiento, ya sea por donde yo te diga o por cesárea programada, que es más fino
? Pues eso. Desde aquí os emplazo, creyentes, agnósticos y ateazos: venid y vamos todos con flores a Mariano.
¿Que qué Mariano?
 Hijos de mi vida, con tanta final histórica estáis a por esféricos y hay que explicároslo todo.
 Pues Mariano, Mariano: a secas.
El calvo de Forges no, que acaba de cumplir 50 tacos y está el pobre sopesando si pide o no hora en Svenson para reforestarse el cartón y capear la pitopausia.
 Hablo del presidente.
 Del líder.
De ese señor que llama al pan, pan; al vino, vino; y al aborto, asunto.
 Porque sí, incrédulos, agoreros, cenizos: vale que lo del paro aún está pendiente de que San Isidro, la Virgen del Rocío y Santa Teresa cuadren agendas y se pongan una tarde a ello, pero en La Moncloa ya se ha obrado un milagro.
 Ahora resulta que Mariano Rajoy, ese padre de la patria, es el nuevo páter familias por antonomasia —¿ves cómo la sinécdoque funciona?—, según acaba de autoproclamarse en un vídeo pagado por todos que ríete tú de las homilías de DJ Rouco Varela con el homo obispus Reig Plà de telonero.
Que hay que dignificar, visibilizar y promover la familia, declama, dramático, el presidente, como si a los papás, las mamás y los niños les tiraran piedras los antisistema
. Que les desahucien, les corten la luz y coman pan con pan por culpa de la herencia de Zapatero es una cosa.
 Pero de ahí a que les echen en cara ser una familia como está mandado va un mundo
. En un extremo estaremos de acuerdo, Mariano: cada uno es de su padre y de su madre.
 O al menos de su óvulo y su espermatozoide, porque desde que los de la Dexeus se empeñaran en traer a España todo ese invento de la reproducción asistida, la fecundación in vitro y los niños probeta, empezamos a mezclar peras con manzanas, que dice la alcaldesa Botella, y así no hay quien se aclare.
Porque vamos a ver, Mariano, ¿de qué familias estás hablando? ¿De las monoparentales? ¿De las homosexuales? ¿De las reconstituidas? ¿De las biológicas? ¿De las políticas?
 Dices en tu vídeo que es en la familia donde se aprende que “por muy duras que sean las discusiones, nunca se pueden romper los lazos” entre las personas.
Y es ahora cuando me cuadra todo
. Apuesto a que ha sido el CNI y no Vasile el que ha enviado a Rosa Benito a reencontrase con Amador Mohedano en la isla de Supervivientes con la misión secreta de recuperar para la marca España a ese matrimonio por antonomasia que, por mucho que discuta, se ve a la legua que se quiere, se cuida y se respeta.

Rubén Darío y la hija del jardinero........................................................................................................ Amelia Castilla ....

La relación entre el poeta nicaragüense, casado, y Francisca Sánchez, con la que tuvo cuatro hijos, enfrentó a la pareja a los convencionalismos de inicios del siglo XX.

Rubén Darío y Francisca Sánchez.

El argumento parece calcado de las novelas románticas del siglo XIX.
 La relación sentimental entre Francisca Sánchez, hija del jardinero del Palacio Real, y el poeta Rubén Darío (1867-1916) fue un folletín decimonónico
. La princesa Paca, la novela que Plaza & Janes publica el próximo jueves, recrea un idilio que duró 16 años (se conocieron en 1899 y se despidieron en el puerto de Barcelona en 1914) y del que nacieron cuatro vástagos
. La novela desvela la vida de una mujer valiente que se enfrentó a los convencionalismos de la época para vivir con el hombre que amaba
. Hasta ahora, los biógrafos del poeta la habían tachado de analfabeta y mantenida pero bajo su inspiración escribió Cantos de vida y esperanza, los cisnes y otros poemas.
  La compleja relación sentimental (él estaba casado con una nicaragüense apodada la Garza morena) se aliña en el libro con pinceladas del sustrato político y literario de la época. Junto a personajes como Emilia Pardo Bazán, Valle-Inclán, Azorín, Ramiro de Maeztu y los hermanos Machado, que lo reverenciaban como el gran maestro del simbolismo moderno, la novela recrea también la figura del poeta como pionero y defensor de lo que denominó como la patria del idioma.
La lengua, decía entonces, era el único puente capaz de sortear todos los océanos.
 Una idea que Carlos Fuentes redefinió un siglo más tarde como el territorio de la Mancha.
Rosa Villacastín, nieta de Paca, ha escrito una novela basada en sus cartas
La peculiar pareja se conoció en los jardines del Palacio Real, la mañana en que el poeta presentó sus credenciales a la reina María Cristina que ejercía como regente de Alfonso XIII.
 El poeta, que en ese momento iba acompañado de Valle-Inclán, uno de sus grandes amigos españoles, ya había publicado Azul y ejercía en Madrid como corresponsal de La Nación de Buenos Aires. En el caso de la pareja se puede hablar de un flechazo
. Él estaba casado con Rosario Murillo, de la que se dice que coqueteaba con la magia negra, la santería y la Macumba.
El autor de Prosas profanas nunca consiguió divorciarse de ella pese a que el poeta influyó notablemente para que en Nicaragua se aprobara una ley del divorcio, que se conoció como la Ley Darío.

Vida en misivas

Ruben Darío mezcló periodismo y diplomacia a lo largo de toda su vida, lo que le llevó a ser un gran viajero.
 Su primera profesión le dio para vivir más que pertenecer al cuerpo diplomático, que a cambio le permitió visitar casi todo el continente americano y Europa.
Tanto viaje hizo que pocas veces estuviera presente en los nacimientos de sus hijos: Si con Francisca Sánchez tuvo cuatro —dos murieron de bebés, otro con tres años y solo el pequeño, Rubén Darío Sánchez, sobrevivió a la pareja— con sus dos esposas precedentes tuvo sendos vástagos
. Ese ir y venir provocó una ingente cantidad de cartas entre Darío, su familia y sus amigos, en especial con Paca.
Para completar el folletín, la novela la firman la periodista Rosa Villacastín (nieta de Francisca Sánchez) y el escritor Manuel Francisco Reina
. Como heredera universal del poeta nicaragüense, su compañera guardó en un baúl durante décadas cartas, manuscritos, facturas, colaboraciones periodísticas, recetas de comida centroamericana y hasta los cuadernos con tapas de hule en los que aprendió a leer y a escribi
r. Entre los documentos se guardaban, entre otros manuscritos, los originales de Salutación del optimista y otros poemas cuya publicación se adelantó en algunas revistas de la época y que luego fueron reunidos en Cantos de vida y esperanza, los cisnes y otros poemas, cuidadosamente editados por su amigo Juan Ramón Jiménez.
Todo el material (6.000 documentos) fue donado en 1956 a la Universidad Complutense de Madrid pero en poder de la nieta quedaron algunas de las cartas que su abuela quiso conservar y que guardó durante cincuenta años como recuerdo de esa relación.
 Algunas de esas misivas, en las que el poeta se refiera a ella como coneja y se despide como Tatay (papaíto), se hacen públicas ahora, acompañando la novela.
A través de las cartas, se siguen las idas y venidas de la política nicaragüense, plagada de intrigas políticas, pero también las presiones políticas y los problemas económicos de una de las grandes figuras literarias del XIX al XX.
La propia Villacastín, que fue criada por su abuela hasta los 16 años y conocía de primera mano la aventura que había vivido al lado del Príncipe de las letras hispanas, catalogó todo el material para la Universidad durante años.
 Desde el principio, los autores descartaron la idea de reunir todo el material en una biografía
. A su juicio una novela pesa más y llega a un público más amplio.
 “He cumplido un sueño”, contó la periodista al referirse al libro en el que rinde homenaje a una mujer “arriesgada”.
“Su gran mérito, aparte del amor, fue dotarle de una estabilidad de la que había carecido desde niño. Supo adaptarse a la difícil vida que supone compartirlo todo con un genio”.
 Como compensación en ese equilibrio que se establece entre las parejas, Darío se convirtió en su Pigmalión
. La transformó en una mujer refinada y le enseñó las cuatro reglas. “Hasta ahora los biógrafos del poeta se referían a ella como una mantenida y una analfabeta pero esa imagen se rompe en la novela”, añade Manuel Francisco Reina.

 

 

Muere Gordon Willis, director de fotografía de ‘El Padrino’ y ‘Manhattan’............................................ Elsa Fernández-Santos

El Príncipe de las Tinieblas, como le llamaron algunos, iluminó la saga de Francis Ford Coppola

También colaboró en ocho largos de Woody Allen, entre ellos 'Annie Hall' y 'Stardust Memories'

 

Gordon Willis y Woody Allen durante el rodaje de 'Manhattan'.

Hijo de un maquillador de la Warner Brothers, a Gordon Willis le debemos una manera de ver. Fallecido a los 82 años, el meticuloso y obsesivo director de fotografía se convirtió en leyenda cuando revolucionó con su cámara las luces y sombras de un cine que, de su mano, encontró una nueva expresión, más sombría y naturalista
. El Príncipe de las Tinieblas, como le llamaron algunos, iluminó para Para Francis Ford Coppola las tres películas de la saga de El Padrino; para Woody Allen ocho de sus largometrajes más emblemáticos, entre ellos las obras maestras Annie Hall y Manhattan, y para Allan J. Pakula Klute y Todos los hombres del presidente, cuyos contrastes entre la luminosa redacción del Washington Post y las negras catacumbas del caso Watergate marcaron la memoria visual de los años 70 y una manera de entender una fatídica era.
Gordon Willis, a la derecha, junto a Lauren Bacall y Roger Corman, en 2009, cuando recibieron el Oscar Honorífico a sus respectivas carreras. / reuters

Willis achacaba su estilo visual a su condición de hombre de la Costa Este. Nacido en Queens, Nueva York, en 1931, él y su familia aprendieron a salir adelante por el túnel de La Gran Depresión.
 Estar lejos de Hollywood le permitió idear mundos que jamás se hubiesen permitido bajo los estrictos parámetros estéticos de los grandes estudios
. Cuando en 1972 se estrena el primer Padrino el impacto y la polémica fue mayúscula.
 A Marlon Brando, su principal estrella, no se le veían los ojos, que aparecían como dos cuencas negras y oscuras.
El rostro del actor, envejecido con un pesado maquillaje, permanecía en gran parte del metraje a oscuras.
 Un trabajo con luz cenital que en realidad nació como una necesidad para ocultar el trabajo de cabina y hacer creíble que el actor, entonces con 48 años, pasara por un hombre casi anciano.
 “Me criticaron mucho porque no se veían sus ojos”, contó años después Willis. “Lo cierto es que muchas veces oculté sus ojos a propósito porque eso acentuaba el misterio de un personaje del que en realidad nunca sabemos en qué está pensando”.
Imitado hasta la saciedad, Willis convirtió en arte la baja exposición, la pantalla casi negra, los personajes en sombra, caminando como fantasmas por pantallas que llevaban la oscuridad de las pesadillas al territorio de los sueños.
“Su muerte es una enorme pérdida”, ha señalado el presidente de la Asociación Americana de Directores de fotografía , Richard Crudo, ante la noticia de su desaparición.
 “Él era un gigante que cambió radicalmente el aspecto de las películas”.
 Willis, que solo recibió, en 2010, un Oscar tardío honorífico, solía quitarle importancia a su contribución a la historia del cine.
“Yo solo imaginaba las cosas de otra manera. Pero yo no lo hacía para provocar a nadie, lo hacía solo porque me gustaba así”.

Los bancos se quedaron con cerca de 50.000 viviendas por impago en 2013

El Banco de España asegura que los desahucios por la fuerza descienden.

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca ocupa un bloque de Barcelona. / Albert García
Los bancos se quedaron a lo largo de 2013 con 49.694 viviendas por impago de la hipoteca, un 10% más que en 2012, según ha publicado este lunes el Banco de España.
 La estadística, que ya se realiza con los datos que envían las propias entidades al supervisor, muestra que 38.961 de las casas que han pasado a manos de la banca eran la vivienda habitual de los desahuciados.
 En este caso sí hay un descenso con respecto al ejercicio previo, aunque de apenas un 0,23%.
Del total de las entregas de casas contabilizadas en 2013, en un 92,7% de los casos los inmuebles estaban vacíos en el momento de la posesión, afirma el Banco de España.
 Ese porcentaje fue del 92,1% en el caso de los procesos que afectaron a una vivienda habitual.
Las daciones en pago, por su parte, alcanzaron el año pasado un 32,5% del total de las entregas de viviendas, con 16.173
. Estos acuerdos, que suponen que el deudor finiquita la deuda con la entrega del inmueble aportado en garantía del crédito, suben frente a 2012 tras la puesta en marcha del código de buenas prácticas del Gobierno
. Uno de los objetivos de la iniciativa era facilitar esta opción
. En lo que respecta a la vivienda habitual, sin embargo, el peso de las daciones en pago se reduce del 34% de 2012 al 26,5%, con 13.178 acuerdos.

Además, el código de buenas prácticas tampoco fomentó los acuerdos entre los hipotecados y las entidades, ya que las entregas en las que intervino la justicia aumentaron con fuerza con respecto a 2012
. En concreto, pasaron de las 23.774 de aquel año a 28.173. Del total, el 74% o 21.054 afectaron a la primera vivienda
. Frente al conjunto de entregas, los procesos judiciales de la residencia habitual se mantuvieron, con un peso relativo cercano al 43%.

Desalojos por la fuerza

Asimismo, el número de entregas judiciales con intervención de las fuerzas del orden fue de 147, menos de la mitad de las 346 computadas en 2012.
 En el caso de la vivienda habitual, la relación es de 93 en 2013, frente a 267 en 2012.
 Junto a estas cifras, el Banco de España reseña que el 70% de las hipotecas que acabaron impagadas y en procesos de ejecución se firmaron en 2007 o en los años precedentes.
El organismo que dirige Luis María Linde destaca que, a diferencia de la primera información publicada en mayo de 2013 y referida al ejercicio 2012, los datos ya no proceden de una encuesta
. En su lugar, son aportados por las propias entidades.
 Además, según añade el supervisor, no se circunscriben solo al conjunto de entidades a las que se les envió la encuesta, sino al total de entidades de depósito.
La estadística del Banco de España es una de las últimas en llegar para arrojar algo de luz sobre el drama social de los desahucios.
 Previamente, el poder judicial y los registradores ofrecían sus propios datos, aunque solo estos últimos discriminaban entre los procesos que afectaban a la vivienda habitual de las familias
. Según estos, en 2012, último dato publicado, hubo 30.034 desahucios, una cifra inferior a la que ha llegado el Banco de España.