Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

6 may 2014

Asesinos sin honor

20.000 mujeres mueren cada año a manos de sus familiares en todo el mundo, víctimas de los denominados “crímenes de honor”

Su único delito es su valentía, la de contravenir la tradición y la costumbre.

 

Yasmin fue encerrada por su padre cuando tenía 16 y la violaba, prostituía, pegaba y quemaba con productos químicos. / Samar Hazboun

Unas 20.000 mujeres mueren cada año a manos de sus familiares en todo el mundo, víctimas de los denominados “crímenes de honor”
. Son tiroteadas, apuñaladas, degolladas, lapidadas, envenenadas, decapitadas, electrocutadas, quemadas o enterradas vivas como castigo a su comportamiento, entendido como impío, inmoral, indecente o pervertido
. Sólo su sangre, dicen sus asesinos, puede limpiar la reputación del clan.
El delito de estas mujeres es su valentía: la de contravenir la tradición y la costumbre, bien sea defendiendo su derecho a vestir de una manera, a estudiar una carrera, a dedicarse a un empleo mal visto entre los suyos, o eligiendo una vida sentimental y sexual libre, renegando de los matrimonios forzados, de las alianzas que se tornan en palizas e insultos, de las expectativas de su comunidad.
Cariño y oxígeno es lo que buscaba Tamar Zeidan, una joven de 32 años asesinada en diciembre en una tierra, Palestina, donde las muertes por honor se han duplicado en un año, pasando de las 13 de 2012 a las 27 del pasado 2013. Van cinco en lo que llevamos de año
. Su caso aún se narra en voz baja en su pueblo de Deir Al Ghusun, poco más de 8.000 habitantes, cerca de Tulkarem (Cisjordania).
 Su padre, Munther, la estranguló mientras dormía la siesta.
 Lo hizo después de que se colgara en las cinco mezquitas del pueblo un comunicado, firmado por 51 allegados, en el que se exigía “el restablecimiento de la moral” en la familia tras los “actos vergonzosos e indignantes” que Tamar había protagonizado.
Tamar Zeidan fue estrangulada por su padre para “el restablecimiento de la moral” en la familia. / Policía Civil palestina
La joven, casada a la fuerza a los 15 años, llevaba cuatro años divorciada y había regresado a su hogar paterno tras tener que renunciar a la custodia de sus tres hijos.
 Desde el pasado verano, se había encontrado en algunas ocasiones con Iyad Nalweh, un hombre que la pretendía como segunda esposa. Iyad fue visto una noche a las puertas de la casa de Tamar.
 Unos vecinos se acercaron a atacarle o “proteger el honor” de la joven, según sus alegaciones ante la Policía.
 La disputa acabó con detenciones varias, Tamar exiliada en casa de su hermana en Ramala y un rumor, potente, que decía que la pareja llevaba tres días encerrada en la vivienda, sola, sin más testigos de sus actos.
“Eso no es posible. Yo estaba ingresada en el hospital y ella estaba conmigo. Sé que era mentira”, relata su madre, Laila, con la voz ronca y cansada.
Pese a su certeza, a su absoluta confianza en el “buen” comportamiento de su hija menor, siguieron corriendo los panfletos y las amenazas. Su propia familia extensa amenazaba con desterrar a los Zaidan si no reprendían a su hija
. Comenzaron encerrándola en casa y quitándole el teléfono móvil, confiesa la madre.
 A la jauría no le parecía suficiente. “Empezaron a decir que mi marido estaba loco. Iban a lograr nuestra ruina”, trata de justificar la madre.
 La “presión”, dice, era mucha, y Munther decidió matar a la joven. “No quería hacerlo. Tuvo que ceder”, repite la madre.
 Entre los que azuzaron el castigo estaba un legislador local, Abed Al Rahman Zeidan, familiar y miembro de Hamás, quien dijo a la Agencia Maan que su objetivo era “proteger las costumbres conservadoras y tradicionales de la familia”.
 Una tía de Tamar hizo una fiesta el día de su funeral, cuenta una vecina de los padres, Suha. La “vergüenza” de la familia había volado, a su juicio.
La periodista Rana Husseini, autora del libro Asesinato en nombre del honor, escribe que estos crímenes no tienen una raíz religiosa, como suele pensarse en Occidente, sino meramente “cultural”, que se basa en códigos de moral y en una serie de comportamientos bendecidos o demonizados dentro de un clan o una tribu, con grados de lo que se entiende por “honorable”.
 Husseini se topó con esta realidad como redactora de sucesos en el diario The Jordan Times. Un tercio de las mujeres asesinadas en Jordania lo son a manos de sus familiares
. La autora ha podido constatar que los casos se dan entre personas de todo credo, formación y clase social, pero donde sigue interiorizada la idea de que la mujer es “propiedad” de la familia y un mero rumor o sospecha es ya un pecado que redimir.
Para ella, víctimas son las muertas y también, en no pocas ocasiones, quienes las ejecutan, atrapados por la disyuntiva de deshonrar aún más a la familia si no atacan o de ser un héroe y matar a un ser querido.
Frente a la violencia doméstica convencional, en estos casos se pasa del control del individuo, del esposo o del marido, al de la “colectividad”, por lo que hay un alto número de autores potenciales de la muerte, de testigos y también de cómplices. Y como los problemas no se pueden airear ni hay una red del Gobierno especialmente protectora ante unos casos que son “tabúes”, no hay una estructura policial, fiscal o judicial a la que acudir. “Tienes que acusar a quien adoras. Es muy difícil”, reconoce Alima –nombre ficticio-, una joven palestina que prefirió exiliarse a denunciar. “¿A qué Policía se lo contaba que no conociese a mi familia? ¿Quién me iba a dar cobijo?”, se pregunta. Alima no quería casarse con el primo lejano y pudiente que le habían buscado. Quería hacer lo que hace ahora: estudiar Derecho. “No quería tener cuatro hijos con 22 años, como mi madre. Quiero aprender y ver mundo. Y elegir mi pareja. Soy religiosa y cumplidora. Lo que no entiendo es la imposición”, dice vía correo electrónico.
samar hazboun
Mi madre murió cuando era pequeña.

Nunca pude encontrar ninguna prueba de su vida. Después, descubrí que mi padre la había asesinado porque ella le había traicionado. "La hija de una puta", así es como él se refería a mí

. Me pegaba y rociaba la cara con un spray con pimienta.

Decidí suicidarme y salté por la ventana". Raghad, Palestina.
La desprotección es casi absoluta, apenas prestan apoyo algunos centros de acogida, la mayoría privados o de iniciativa religiosa, como el de las Hijas de la Caridad de Belén, hasta donde acuden chicas escapadas de sus casas, embarazadas en la mayoría de los casos, buscadas para morir después de hacer sido víctimas de violaciones –de desconocidos o allegados- porque el abuso se entiende también como una actividad sexual ilícita. Iskandar Adnon, trabajador social del centro, indica que muchas de las jóvenes llegan tras haber tomado hierbas abortivas, usando vendas y fajas para tapar su gravidez. A veces caminan por toda Cisjordania, temerosas de tomar un autobús y toparse con un conocido, en un intento desesperado por lograr el anonimato y la libertad. De vez en cuando atienden a mujeres con cicatrices tras uno o varios intentos de suicidio, incitadas a matarse por el bien de la familia o desesperadas por su persecución. En su memoria, los casos que no pudieron atender a tiempo, como el de una muchacha con discapacidad mental violada en Hebrón y asesinada porque llevó la “sospecha” a su casa, de la que habían sido avisados pocas horas antes del crimen. También han recogido de la calle a bebés abandonados con notas que explican la muerte de sus madres, hijos de los que sus tíos o abuelos reniegan.
“El mayor problema es de educación –resume Adnon, vehemente–. Hay que cambiar ese concepto tribal de que una mujer daña a su entorno y de que se pueden controlar sus elecciones y su cuerpo. A veces es complicado porque la mujer, además, tiene un uso de negocios, de trueques y alianzas, pero ese patrón no sirve en el siglo XXI. Y el otro problema es la impunidad”, añade. La mayoría de códigos penales de los países más tolerantes con esta carnicería se aferran a leyes arcaicas que apenas imponen unos meses de pena. En el caso de Palestina, en 2011 se remodeló la norma, que contemplaba seis meses de condena por muertes de honor, pero aún quedan restos en el articulado, vestigios del Imperio Otomano, a los que se aferran los agresores, que a lo sumo cumplen un par de años de pena.
samar hazboun
Mis padres solían pelear todo el tiempo. Cuando disgustaba a mi madre, él (mi padre) me pegaba. Tenía miedo de él todo el tiempo. Me agarraba por el pelo y me golpeaba la cabeza contra la pared. Si lo recuerdo, no puedo dormir. Casi me asfixia cuando me metió la cabeza en el inodoro y tiró de la cadena". Nadine (palestina), quien se niega a referirse a su padre como "papá".
En Gaza –donde el 22 de febrero cayó la última joven, Islam Al Shami, 18 años, apuñalada en el cuello mientras rezaba, a manos de su propio hermano, por supuesta causa de honor– nadie ha pagado con más de tres años, informa Raji Sourani, director del Centro Palestino por los Derechos Humanos (CPDH), quien constata que a veces el crimen se le encarga a un niño de la familia para que, así, no pase de unos meses en el reformatorio. En Jordania la condena media es de siete meses y medio, aunque al menos ya se debate el tema públicamente, gracias al interés tomado por la hoy reina viuda de Jordania, Noor, que rompió la “conspiración de silencio”, como la llama Husseini; las penas aún no se han modificado.
“Los indultos y las suspensiones de penas son comunes. Hace falta un cambio total de la ley”, defiende Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que exige a su compañero, el presidente Mahmud Abbas, una apuesta clara contra estos crímenes. En Palestina la repuesta suele ser, se duele Ashrawi, que hay cosas más importantes por las que luchar, como la ocupación israelí. “Estamos luchando por la libertad y la dignidad humana. ¿Cómo se puede privar a la mujer de estos derechos?”, se indigna. Surayda Hassan, directora general del Comité Técnico de Asuntos de la Mujer, reconoce el repunte en las muertes, pero dice que “no está claro” si se debe a que hay más crímenes o es que ha crecido la “información” que se tiene de ellos. La sensibilidad, defiende, es cada vez mayor, por la difusión de la prensa y el aumento del activismo femenino, pero también los focos de sospecha, como la mejora en las telecomunicaciones, las redes sociales o la mayor mezcla de población con el crecimiento de los núcleos urbanos palestinos.
Ashrawi confiesa que lleva desde noviembre sin poder tratar de nuevo el tema con el presidente Abbas. No ha habido avances. “Hay que enjuiciar a los perpetradores, someterlos a unas penas similares a las de los demás asesinatos y añadir los agravantes de parentesco, que hacen aún más terribles los crímenes”, insiste el CPDH.
La media de edad de las víctimas de los crímenes de honor es de 23 años
Un estudio elaborado por Phyllis Chesler, profesora emérita de Psicología del Richmond College de la Universidad de Nueva York, indica que, según el último informe del Fondo de Población de Naciones Unidas, que data de 2000, se calcula que hay 5.000 mujeres muertas por crímenes de honor al año. Sin embargo, sólo en India o Pakistán ya se registran mil en cada uno, por lo que tanto Human Right Watch como Amnistía Internacional manejan como más acertada la cifra de 20.000, afinada por el periodista del The Independent Robert Fisk tras una investigación de campo que le llevó a cinco países en 2010.
Los casos se han “acelerado significativamente”, dice Chesler, desde 1989. La media de edad de las víctimas es de 23 años, aunque se dan dos grupos diferenciados: las adolescentes y las madres adultas. Algo más de la mitad son hijas o hermanas de su asesino y un cuarto son sus novias o esposas. Dos tercios de las asesinadas caen a manos de su familia de origen, sin intermediarios, y en un 42% de los casos hay múltiples autores. La mitad de las mujeres fueron torturadas, abunda el estudio: violaciones masivas como castigo de su falta de pureza, apedreamientos, golpes…. Priman los casos en los que las fallecidas fueron perseguidas por ser “demasiado occidentales” o resistirse a obedecer las expectativas culturales o religiosas de los suyos (58%); el resto son atentados contra su libertad sexual –relaciones no consentidas, extramatrimoniales, homosexualidad…-. Otro estudio, de la Universidad de Cambridge, constató el pasado junio que casi la mitad de los hombres y una quinta parte de las niñas de Jordania entienden que matar a una mujer que ha “deshonrado” a los suyos está “justificado”.
La tragedia está saltando también ya a Europa, Estados Unidos y Canadá, que están viendo cómo también en sus territorios se repite esta tradición mortal, sobre todo en emigrantes asiáticos y africanos de segunda y tercera generación. Sólo en el Reino Unido se dieron 12 muertes el pasado año y hasta se ha creado una unidad judicial contra matrimonios forzados. No es exclusivamente un fenómeno exportado. Como recuerda el informe de Naciones Unidas, hasta 1980 el código penal de Italia no recogió estas muertes como asesinatos y se liquidaban con bajas penas. Es otra forma, diferenciada y feroz, del general intento de sometimiento de la mujer en todo el mundo.

Ser 'cool': ¿se hace o se nace?


Cool: ¿se hace o se nace? 
 
 Steve McQueen o Audrey Hepburn, músicos como Elvis Presley, Billie Holiday, Lou Reed, Bob Dylan, Madonna, y Jay-Z, artistas como Jackson Pollock, Andy Warhol y Jean-Michel Basquiat o escritores como Ernest Hemingway, Hunter S. Thompson, Dorothy Parker, Jack Kerouac y Joan Didion. Sin embargo, la recopilación no ha sido del gusto de todos. ¿Por qué la cantante Bonnie Raitt sí, pero Beyoncé no? ¿Por qué Benicio del Toro está dentro, pero George Clooney ha quedado fuera? ¿Resulta más cool Willie Nelson que Janis Joplin? ¿Y lo es más Susan Sarandon que Jennifer Lawrence? Ante las críticas, los responsables tuvieron que contraatacar creando un inventario participativo en Internet para que los visitantes pudieran añadir las omisiones
. Tal vez, la prueba definitiva de lo confuso y resbaladizo que resulta este terreno.

Los regalos para mi piel antes de dormir............................................Por Juana Acosta

Bonjour!!!
¿Qué tal van esos cuidados de la piel…? ¿Un poquito más cerca de nuestro reto de conseguir una piel ideal…?
Hoy les escribo desde París, donde estoy a punto de empezar a rodar “Anna” del director Jacques Toulemonde, un proyecto que, como les comenté en el anterior post, llevaba casi dos años esperando.
Este personaje supone un gran reto para mí, estoy con vértigo pero a la vez muy ilusionada por comenzar esta nueva aventura.
Anna me llevará a un cambio de look bastante significativo que en unas semanas les podré mostrar….
Antes de contarles mis rutinas de noche desde que hace un mes comencé con este proyecto 100 días 100 mujeres, déjenme que le dedique unas líneas a mi París del alma.
Sin duda, es mi segunda casa europea después de Madrid.
 Una ciudad que me ha recibido con los brazos abiertos desde el primer momento, donde he emprendido viajes bellísimos como actriz y donde siento que las posibilidades son cada vez mas interesantes para mí
. Tuve la suerte de empezar laboralmente de la mano de Oliver Assayas con “Carlos” y desde ese momento todos los años voy avanzando sin prisa pero sin pausa en el cine francés.
Pero por encima de todo Paris es una ciudad donde me siento feliz, disfruto mucho recorriéndola entera y descubriendo sus rincones (uno mas bello que el otro).
 Es una ciudad que me estimula y que me recarga las pilas siempre.
En cada visita no puedo evitar pasear por el borde del Sena (se ha vuelto casi imprescindible hacerlo), algunas veces solo para disfrutar de su belleza, otras para invocar o visualizar mis deseos y otras también para hacer “running”…
 Reconozco que es una verdadera gozada.
Lo que no he abandonado aquí en París, sino todo lo contrario, han sido mis rituales para avanzar con nuestro reto… ¿Ustedes cómo lo llevan?
En la maleta de este nuevo viaje se incluye ese neceser de 100 días que me ayudaron a crear los expertos de los laboratorios Vichy.
Lo que hoy quiero compartirles son esos cuidados que le regalo a mi piel cada noche antes de acostarme.
Reconozco que lejos de darme pereza, soy de las que disfruta de esa sensación de cara limpia y jugosa antes de dormir.
Soy ABSOLUTAMENTE incapaz de no desmaquillarme la piel antes de meterme entre las sábanas y esto sí lo tengo incorporado desde hace muchos años.
 A lo mejor por pasar tantas horas con maquillaje por mis diferentes trabajos, siempre deseo llegar a casa para antes de dormir limpiar e hidratar mi piel.
Uno de mis grandes descubrimientos en este reto 100 días 100 mujeres ha sido el aceite NEOVADIOL MAGISTRAL ELIXIR, al cual le he encontrado diferentes usos.
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Reconozco que pese a haber tenido siempre la piel seca, nunca me han llamado la atención los aceites porque no soporto un mínimo exceso de grasa en mi piel.
Sin embargo, este aceite nutritivo se absorbe nada más aplicarlo y en ocasiones lo utilizo como sérum, a veces mezclo un par de gotitas con mi hidratante AQUALIA TERMAL, o incluso hay noches que me doy el “capricho” de aplicarme unas 10 gotas por toda la cara antes de dormir y lo dejo actuar a modo de mascarilla.
A la mañana siguiente el resultado es increíble: ¡¡¡amanezco con buena cara y más luminosa!!!
Mujeres de piel seca, ¡pruébenlo y se acordarán de mí!
Como producto de tratamiento les contaré que en mi diagnóstico me recomendaron usar cada noche LIFACTIV ADVANCED FILLER
. Se trata de un producto rellenador de arrugas, que actúa durante las horas de sueño sobre las que ya tenemos y las que podemos llegar a desarrollar, incluidas las más profundas y verticales.
Pasados los 30 años, creo que es un MUST para cualquier mujer. Su fórmula incluye un concentrado de retinol puro y de ahí su gran eficacia.
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Y como no pienso dejar de reír para evitar las líneas de expresión de al lado de la boca, éste es un producto fluido y rellenador que nos ayudará a que no se acentúen mas…
Y por último, una vez tratada y mimada la piel de la cara, desde que descubrí CELLU DESTOCK SERUM FLASH (recientemente lanzado por Vichy), no dudo en echar un vistacito a la retaguardia.
Como buena colombiana, siempre me han gustado las cuerpos con curvas; pero ojo, ¡¡¡curva no rima con celulitis!!!
En otro post les hablaré de mi relación con el deporte y especialmente con el running, pero les adelanto que siempre he pensado que no hay mejor tratamiento preventivo para la celulitis que el ejercicio físico.
Así que Agua termal de Vichy, cafeína, ácido hialurónico y unas perlas iluminadoras son algunos de los ingredientes que contiene este serum que le aplico a mis piernas y glúteos antes de acostarme. Espero ver los mejores resultados este verano…
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Bueno chicas, les deseo una gran semana, ya les contaré cómo van mis primero días con “Anna” en esta maravillosa ciudad que será mi casa por las próximas 3 semanas, antes de partir hacia Colombia para continuar la película en mi tierra querida.

Diez razones por las que Charles James merece una exposición en el MET

¿Por qué un diseñador desconocido es el protagonista de la exhibición de moda más esperada del año?

Leticia García (Nueva York)
Charles James modelo 

Diez razones por las que Charles James merece una exposición en el MET

¿Por qué un diseñador desconocido es el protagonista de la exhibición de moda más esperada del año?

Charles James modelo
El diseñador y una modelo, fotografiados en 1948.
Foto: Cecil Beaton/ Cortesía de The Costume Institute The Metropolitan Museum of Art
Dos años y cuarenta millones de dólares ha costado renovar el ala dedicada a la moda (Costume Institute) que alberga el museo Metropolitan de Nueva York
.Un área que, además, a partir de hoy pasará a llevar el nombre de la editora de moda más famosa (e influyente) del mundo: Anna Wintour.
Las entradas para poder acudir a la cena anual que se celebra esta noche han duplicado su precio (de 15.000 a 25. 000 dólares), lo que no ha frenado a todos los famosos y magnates que se pasearán por la alfombra roja en homenaje a la directora de Vogue y al protagonista de la exposición que, como cada año, se inaugura tras la gala.
Pero, a diferencia de otros años, el protagonista de dicha muestra no es un diseñador de fama mundial como McQueen, una revolucionaria de la indumentria como Schiaparelli o un estilo influyente y revistitado como el punk, sino un modisto angloamericano desconocido por casi todos, expertos incluídos.
¿Por qué Charles James será el encargado de inugurar el Anna Wintour Costume Institute? ¿Por qué dedicarle la exposición de moda más esperada del año?

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Uno de sus diseños, el modelo 'Butterfly', fotografiado en 1954.
Foto: Cecil Beaton/ Cortesía de The Costume Institute The Metropolitan Museum of Art
1. Porque quizá sin él Dior y Balenciaga no habrían sido lo que fueron: Obsesionado con revisitar la moda del pasado para experimentar con las siluetas del presente, James creó en la década de los 40 vestidos de estríchisimas cinturas y amplísimas faldas, muy similares a la silueta New Look que le dio la fama mundial a Christian Dior.
 Por eso el diseñador francés no dudaba en hablar de James como fuente de inspiración. "Es el talento más grande de mi generación", solía decir.
 Una opinión que también compartía Cristóbal Balenciaga, cuyo patronaje casi escultórico y su gusto por las asimetrías estuvieron fuertemente influídos por el trabajo de James.
 Tal vez sin la obra de este diseñador el legado de ambos habría sido otro.
2. Porque supo aunar moda y arte sin dejar de ser funcional:  James se consideraba un escultor, por eso se tomaba mucho tiempo en diseñar cada una de sus prendas (produjo menos de mil vestidos en cuarenta años de trayectoria), analizaba al detalle cada corte que imprimía en la tela y, finalmente, titulaba su obra con nombres tan descriptivos como 'four leaves', 'butterfly' o 'petal'
. Sus clientas, sin embargo, alababan la comodidad de unos trajes cuyas formas parecían a priori bastante complejas para ser llevadas con naturalidad.
 Cuentan que sus voluminosas faldas eran sorprendentemente ligeras o que el reconocimiento le llegó con un vestido al que le solían llamar 'taxi dress' porque podía llevarse en el asiento trsero de un taxi sin que se arrugara o perdiera su forma.
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Austine Hearst fotografiada con un vestido de James en 1953.
Foto: Cecil Beaton/ Cortesía de The Costume Institute The Metropolitan Museum of Art
3. Porque fue un genuino couturier: y quizá uno de los primeros ( y de los pocos) que comenzó y terminó su carrera en los Estados Unidos.
 Mientras la mitad de los diseñadores americanos hacía fortuna con estilos más prácticos y cotidianos y la otra mitad tenía las miras puestas en las novedades que venían de París, James fue un genuino modisto de Alta Costura.
 Hizo algunas concesiones al prêt-à-porter, pero siempre con acabados majestuosos y exclusivos. Le obsesionaba la manufactura artesanal y la creación únicafuera de colecciones, temporadas o calendarios; así fue como llegó a desfilar en la semana de la Alta Costura de París y a diseñar sobre los cuerpos de las socialités americanas más prestigiosas.
 La elegancia francesa que todos los ricos estadounidenses querían vestir tenía a su mayor exponente en un modisto residente en Nueva York.
4. Porque sus prendas no han pasado de moda: como no lo han hecho las de Balenciaga, Yves Saint Laurent, Chanel y todos los creadores que han traspasado décadas, estilos y tendencias pasajeras.
 La original silueta de sus vestidos sigue siendo perfectamente reconocible y perfectamente llevable a día de hoy. y lo comprobaremos esta noche, cuando muchas famosas luzcan sus prendas en la alfombra roja.
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Nancy James en uno de los diseños de James (1955).
Foto: Cecil Beaton/ Cortesía de The Costume Institute The Metropolitan Museum of Art
5. Porque representa a la perfección el sueño americano: aunque procedía de una familia adinerada, su padre lo desheredó y James se trasladó de Chicago a Nueva York con un par de dólares en el bolsillo y las ganas de fundar un emporio millonario.
 El dinero no llegó a contarse por millones, pero James logró vivir en los hoteles más emblemáticos de la Gran Manzana, a vestir a Mona Bismarck, Babe Paley y otras mujeres ilustres de la ciudad y a poseer puntos de ventas en los grandes alamacenes más prestigiosos de Europa.
 A América le encantan las historias de hombre hechos a sí mismos, y más si estos hombres además supieron embellecer su época.
6. Porque las mejores instatáneas de los años 50 están vestidas por él: y firmadas por Cecil Beaton, el que fuera su mejor amigo y su padrino dentro de la industria.
 Juntos dieron forma a esos innumerables retratos de inspiración surrealista que marcaron la edad dorada de Vogue.
7. Porque era todo un personaje: con fama de ególatra, caprichoso y despilfarrador.
 Decidía qué clientas aceptaba en su taller y no tenía reparos en rechazar a muchas por no ser dignas de sus prendas.
 Sus obras eran extremadamente caras para la época (unos mil quinientos dólares) y nunca quiso ceder ante los precios o las demandas del mercado.
 Cobraba los vestidos a Schiaparelli pero se los regalaba a Chanel y, mientras tanto, tenía litigios abiertos por cadauna de las aventuras empresariales en las que se había embarcado.
 Su figura fue tan polémica y emblemática que repitió el cliché de muchos otros y, ya arruinado, decidió establecer su vivienda-estudio en el mítico Chelsea Hotel, donde murió al poco tiempo.
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Vestidos de fiesta de Charles James fotografiados por Cecil Beaton en 1948.
Foto: Cecil Beaton/ Cortesía de The Costume Institute The Metropolitan Museum of Art
8. Porque sólo él podría unir en una sola exposición moda, arquitectura y tecnología: debido a su técnica escultórica y a sus increíbles volúmenes, Harol Koda, comisario del Costume Institute, ha decidido prescindir de escenógrafos contratar al estudio de arquitectos Dillier Scofidio & Renfro para diseñar el espacio de la muestra.
 Los lazos entre la arquitectura y la indumentaria se verán reforzados por maniquíes digitales y herramientas que ofrecerán panorámicas de 360 grados en algunas de las obras.
9. Porque representa a la perfección lo que será el nuevo museo Anna Wintour: un reflejo del carisma de la mujer que da nombre, o lo que es lo mismo, una mezcla entre tradición, modernidad, elitismo y un espíritu profundamente americano.
 En ese sentido, pocos modistos autóctonos han sabido equilibrar pasado, presente y futuro del modo en lo hizo Charles James, por lo que la elección de este semidesconocido resulta más que oportuna.
10. Porque para eso deberían servir las exposiciones importantes: es importante que se homenajee la trayectoria de creadores de fama mundial o se analicen los estilos conocidos por el gran público, pero, en ocasiones, es necesario que los grandes museos saquen del anonimato a esos genios con los que la historia no ha sido demasiado justa.