Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

25 abr 2014

Una Nueva York para el olvido........................................................... Carlos Boyero

Durante un rato espero conectar con los problemas tratados de forma agridulce de estos náufragos urbanos. Pero no hay manera.

 


Cualquier memoria verdaderamente cinéfila posee una tonelada de recuerdos, muchos de ellos imborrables, de la ciudad de Nueva York.
 Hasta el punto de que la primera vez que la pisas te asalta una fascinada sensación de déjà vu y de que sus paisajes te resultan más familiares que lugares en los que has vivido
. En esa memoria cinematográfica se mezclan la luz y la oscuridad, Nueva York puede ser mágica y provocar miedo, alimentar comedias y sentirte amenazado
. En la película Shame una perdedora canta una versión de New York, New York, esa canción exaltante, épica, sensual y grandiosa en la voz de Sinatra, que te pone los pelos de punta, que solo transmite derrota y tristeza
. Pero independientemente de que las historias que cuenta Woody Allen sobre la gente de su ciudad sean dramáticas, graciosas, hilarantes o agridulces, Nueva York siempre aparece retratada con amor, es un sitio donde te apetece vivir.
LA VIDA INESPERADA
Dirección: Jorge Torregrossa.
Intérpretes: Javier Cámara, Raúl Arévalo, Carmen Ruiz, Tammy Blanchard, Gloria Muñoz.
Género: comedia. España, 2014.
Duración: 108 minutos.
La penúltima visita que he sufrido en el cine a esa ciudad mitológica ha sido la insoportable Frances Ha, una tontería con pretensiones y adornada con la etiqueta indie (cuántas estupideces se perpetran en nombre de esa cosa tan prestigiosa como mayoritariamente vacua e impotente llamada cine independiente), que describe en estratégico blanco y negro, con personajes, situaciones, diálogos y actores lamentables, la llevadera supervivencia y las muy inanes relaciones de una chica presuntamente vitalista y con vocación danzarina.
Esperaba que me desapareciera la fatiga que me provocó esa visión indie de la vida en Nueva York ante La vida inesperada, de la que llegaba algún entusiasmado comentario crítico y también la muy complacida respuesta del público en el festival de Málaga.
Narra el encuentro en Nueva York entre un señor de provincias, presunto asesor financiero, a punto de casarse, y un primo suyo que lleva diez años viviendo allí, con la intención del primero de pasar un mes invitado en su casa y conociendo a fondo los lugares y ambientes que no forman parte de la ruta turística.
 El inmigrante español que fue con la esperanza de triunfar como actor ya no dispone de sueños sin fundamento y se busca la vida currando en lo que puede.
 El esplendor que buscó algún día ha sido sustituido por la estricta supervivencia, aunque oculte su realidad a la familia.
 Tampoco nada es lo que parece en la visita del primo.
Durante un prudente rato espero conectar con los problemas tratados de forma agridulce de estos náufragos urbanos.
 También creérmelos a ellos y a la fauna que les acompaña.
 Sonreír ante los equívocos, amores, estupores y desventuras cotidianas que les acompañan, compartir el afecto, la ironía y la comprensión que sienten hacia ellos la guionista Elvira Lindo y el director Jorge Torregrossa.
 Pero no hay manera. Mi frigidez emocional ante su tragicomedia es absoluta.
Y retorno a mi eterno desencuentro (solo aliviado por su trabajo en Vivir es fácil con los ojos cerrados) con Javier Cámara.
 Debe ser cosa de piel.

24 abr 2014

El ‘pop-art’ de Andy Warhol, oculto en unos disquetes


Una de las obras de Warhol hallada en unos disquetes e inspirada en 'El nacimiento de Venus', de Botticelli. / Fundación Andy Warhol para las artes plásticas

En 1985 la compañía Commodore International encargó a Andy Warhol unas obras que demostraran las capacidades artísticas de sus ordenadores Amiga
. Y el creador respondió a su manera, con unas piezas sorprendentes. Las obras, sin embargo, permanecieron escondidas en unos disquetes hasta que hoy el museo Andy Warhol de Pittsburgh dio a conocer el hallazgo que se encontró en sus archivos.
El descubrimiento se debe a un equipo informático procedente de la Universidad Carnegie Mellon (CMU, en su sigla inglés) y del estudio creativo Frank Ratchye, que trabajó sobre todo en el proceso de recuperación de las obras, complicado por el soporte obsoleto que las contenía.
 Finalmente, resultó que los disquetes atesoraban desde una versión warholiana y pixelosa de El nacimiento de Venus de Botticelli hasta una adaptación a los ordenadores de aquel entonces del mítico bote de Sopa Campbell, uno de los iconos creativos del artista, pasando por una imagen de Marylin Monroe.
'Campbell’s', una obra de Warhol de 1985. / Fundación Andy Warhol para las artes plásticas
El proyecto arrancó después de que el artista Cory Arcangel descubriera un vídeo en YouTube en el que Warhol promocionaba el lanzamiento de un nuevo modelo de Amiga (el 1000)
. Tras una visita de Arcangel a Pittsburgh, se puso en contacto con Tina Kukielski, comisaria de la exposición Maestros, en el museo Carnegie
. En busca de respuestas, el dúo acabó hablando primero con  el estudio Frank Ratchye y luego con la CMU.
 A partir de ahí, Arcangel y Kukielski acudieron al responsable de los archivos del museo de Warhol, Matt Wrbican, pidiéndole que se investigaran los disquetes almacenados en el centro.
El museo también posee una carta con anotaciones a mano del mánager de Warhol, Fred Huges, quien se encargó del contrato entre el artista y Commodore, según el propio centro. “Podemos solo imaginar cómo [Warhol] habría explorado y explotado las tecnologías que hoy en día son tan omnipresentes”, defiende en el mismo documento Wrbican
. Y el director del museo Warhol de Pittsburgh, Eric Shiner, afirma que el creador "no tenía límites para su trabajo artístico.
 Estas imágenes creadas por ordenador subrayan su espíritu de experimentación y su voluntad de abrazar nuevos medios".

El largo viaje de la vida

Todo cambia y todo acaba, la existencia no consiste solo en resolver las dificultades cotidianas

La clave es saber construir nuestro propio proceso vital, ser los protagonistas del recorrido.

 

Ilustración de João Fazenda

Sentado ante mí tengo a Ulises que me cuenta su larga existencia, sus aprendizajes, aventuras, desvelos y orgullos
. Ha sido un hombre afortunado por los dioses, a pesar de lo difícil que se lo pusieron. Llegar a ser un hombre sabio, un mito, ha conllevado una travesía rica y dura a la vez.
 El regreso a casa llegó después de mil adversidades y algunos golpes de fortuna.
 Al final, me dice Ulises, todo acaba siendo una confrontación con uno mismo. Los hechos y acontecimientos que vivimos sirven de espejos de nuestra interioridad
. Lo que ocurre ahí fuera suele encajar poco con nuestras expectativas e ilusiones. Solo una confianza ciega en la vida misma, sus conocimientos y también sus misterios pueden amedrentar los fantasmas del miedo, la desesperanza y el olvido.
Lo que la juventud tenía que encontrar fuera, el hombre del atardecer tiene que encontrarlo dentro” Jung
Desposeído de patria y familia, Ulises cultivó el coraje, la astucia, la amistad y el honor desoyendo los cantos de sirena que pretendían minar un alma que bebió tragos amargos de nostalgia
. A Ulises se le humedecen los ojos al recordar tanta melancolía.
 El camino del desa­pego es el más duro de todos.
 Ese es el gran viaje. Desabrazar los algodones del amor para volver a él, transformado. Igual que uno va creciendo, este sentimiento también lo hace para hacerse esencia.
 Del afecto blandengue al amor duro, el que no teme, el que se da, el que se conmueve. Un apego que expresa lo que fuimos y lo que ya somos
. Cada elección que hacemos en la vida, apoya o niega este penetrante hecho.
Ítaca, la tierra que vio partir a Ulises es el símbolo del viaje de la vida (salida, lucha y retorno).
 Es un camino de transformación, la conquista de uno mismo que no pasa solo por conocerse, sino por desvelar su naturaleza más esencial, convertirse en un Seeker of true, un buscador de la verdad. Aunque el viaje lo empezamos nada más nacer, suele ser a mitad de nuestra madurez cuando tenemos una mayor conciencia de la vida como proceso.
 Ya ha habido un antes y queda todo un después.
 Perdimos la inocencia por el camino al descubrir que existe el abandono y que la abundancia un día se acaba. Huérfanos, vagabundeamos intentado encontrar nuestro lugar en el mundo.
 Luchamos contra las adversidades e intentamos encajar en los modelos sociales imperantes.

'Ítaca'

Ilustración de João Fazenda
Fue uno de los poemas del escritor griego Constantino Cavafis, una de las figuras literarias más importantes del siglo XX
. En la década de 1960 se convirtió en un icono de la cultura gay.
 El cantautor Lluís Llach adaptó el poema en 1975
. Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca: llegar allí, he aquí tu destino
. Mas no hagas con prisas tu camino; mejor será que dure muchos años, y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla
Cansados de guerrear llegamos a la gran pregunta: ¿qué sentido tiene la existencia si sigue llena de horas de vacío, de días de insatisfacción, decepciones y de cambios inesperados que revientan de cuajo toda expectativa? ¿Qué sentido tiene si uno ya ha realizado todos sus deseos?
 ¿Qué más hay que no sea una mera repetición? ¿Hay algo ahí fuera que sea total e infinito?
 No cabe duda que esta vez intuimos que el camino a recorrer va de puertas hacia dentro.
 Hay que desalojar, deconstruir el personaje para adentrarse en las entrañas de una pregunta: ¿quién soy yo?
Para muchas personas el reto es un camino de vida.
 Para otras un riesgo, un temor a descubrir aspectos desconocidos que puedan ensombrecer su vida actual.
 La búsqueda de respuestas, el anhelo de cambiar encuentra pronto su resistencia. ¿Cuánta verdad somos capaces de soportar? ¿Y si uno se pierde por el camino? ¿Y si se trata de un engañabobos? Aparece el conservador, el miedoso, el “quejica” y el perezoso
. En lugar de ir hacia el amor, se deambula por el miedo.
 De la intención se pasa a la justificación.
 La fuerza, en lugar de estar en el acto, se esconde en la mente.
La mente es experta en crear ilusiones o autoengaños. Juega incesantemente a la dualidad, lo que mantiene en vilo nuestras decisiones.
Es como preguntarse: ¿qué prefieres, un anillo roto o un anillo falso? Así son muchos de nuestros pensamientos: fragmentados o ilusorios.
Nada es completo, ni nada es auténtico en los juegos de la mente.
 Sin embargo nos enredan, confunden, seducen. Pueden hacernos ver lo que no existe, convertirnos en enfermos imaginarios, amedrentarnos o paralizarnos con tal de resistirse a salir de nuestras zonas de comodidad.
Ante el reto de vivir, dice Ulises, hay cinco cosas que no hay que empeñarse en variar:
1. Todo cambia y todo acaba.
2. Las cosas no siempre suceden como las habíamos planeado.
3. La vida no siempre es justa.
4. El dolor forma parte de la vida.
5. La gente no es siempre amorosa y leal.
El camino de la aceptación, de reconocer que lo que es, lo es, acaba siendo más beneficioso ante las falsas ilusiones.
 Ulises fue astuto al jugar con el engaño, por eso ideó el caballo de Troya.
 Les dio a sus oponentes la ilusión que necesitaban ver, sucumbiendo al final por su propia ceguera. Una cosa es tener ilusión y la otra vivir de ilusiones.
Aquello que llamamos realidad no es más que la pantalla donde se refleja nuestra interioridad. Solo que a veces, lo que vemos fuera lo negamos dentro de nosotros mismos.
 A eso se le llaman nuestras sombras y proyecciones.
 Vemos en los demás lo reprimido en nosotros, o ensalzamos ideales y virtudes de las que nos sentimos desposeídos, o nos hacemos los serios para ocultar deseos indecorosos.
 Como diría Juan Ramón Jiménez: “Yo no soy yo, soy este que va a mi lado sin yo verlo”.
La inteligencia suprema es no tener ilusiones” Jiddu Krishnamurti
Ulises recuerda que ese viaje, el interior, no puede hacerse con prisas. ¡Que seas viejo cuando alcances la isla! La riqueza está en el camino y no en la llegada.
 En ese encuentro con nosotros mismos, con nuestros tesoros y nuestros dragones se encuentra la llave de la sabiduría. Adentrarse sin miedo en lo inconsciente.
 Arrojar luz en la oscuridad. No temer a nuestras sombras.
 No engañarse con falsas ilusiones. Ese es el viaje del héroe, el que avanza hacia sí mismo para transformarse.
Los alquimistas son el símbolo de la unión de los elementos para lograr el material más puro y noble. En nuestra vida psicológica se trata de la unión de los opuestos.
 Ulises ilustra con algunos ejemplos:
- El vacío interior esconde tras de sí la misma cantidad de plenitud.
- El proceso de integrar consiste en contener, no en eliminar.
 A veces somos muy duros con nosotros mismos al exigir la eliminación de todas nuestras deficiencias.
-  La totalidad es lo completo, no lo perfecto (Jung).
- Lo que nos hirió, también nos concienció.
El viejo Ulises se queda en silencio.
 Cierra los ojos. Entra en conexión con el momento presente, el ahora y el aquí en toda su rotundidad. Su semblante es sereno y a la vez emerge de su presencia una enorme intensidad.
 Entonces comprendo que los discursos, los pensamientos y las norias emocionales solo podrían enturbiar ese momento sagrado. Teilhard de Chardin escribió:
“Nos pasamos la vida esperando el gran día, la gran batalla o la gran hazaña del poder
. Pero tal consumación externa no le es dada a muchos, ni es preciso que así sea.
 Con tal de que nuestro ser se tense apasionadamente dentro del espíritu en cada cosa, ese espíritu emergerá de nuestros esfuerzos escondidos y sin nombre”.
Héroe es todo aquel que ha vivido a través
del dolor y ha sido transformado por él”
David Richo
El viaje a Ítaca no tiene que significar la misma epopeya de Ulises.
 La vida no es una gincana, ni un circuito de aventuras aunque a veces lo parezca.
 Más bien consiste en agrandar paso a paso la conciencia, abandonando las esclavitudes del ego y abrazando lo que trae cada momento.
 Entender que todo lo que se desvanece y muere en nosotros nos devuelve la realidad con mayor pureza. Por eso, tanto la figura del alquimista como el mago se consideran arquetipos de transformación.
 Desvelan la luz que se esconde tras las sombras, que tan a menudo nos cuesta alcanzar a comprender. Es la experiencia que sirve para saber lo que significan las Ítacas.
La inspiración de este artículo se basa en la ‘Odisea’ de Homero, así como en dos obras de David Richo: ‘Como llegar a ser adulto’ y ‘Las cinco cosas que no podemos cambiar’.

Siete joyas negrocriminales para la resaca del día del libro........................................... Juan Carlos Galindo


Blog
En Elemental vivimos a salto de mata entre las novedades, BCNegra para empezar fuerte el año, más novedades, día del libro, feria del libro de Madrid, Semana Negra y así. Tras la locura del día del libro, vamos a enseñar y señalar algunos tesoros que espero gusten y sorprendan, abran nuevos horizontes o, al menos, entretengan.
Aviso a navegantes
. Es una elección personal basada en dos criterios impepinables: el libro elegido está en mi biblioteca personal y creo de corazón que merece la pena.
Traigo para festejar este día un clásico recuperado por una pequeña editorial; otro artefacto de otra que se empeña en publicar pequeñas joyas; un libro extraño de James Sallis, para mí uno de los grandes de los últimos años en el género en EE UU; una recopilación lujosa de James Goodis, un hombre inquietante y que cambió algunas cosas del género allá por los cincuenta; una rareza de James Ellroy y una recopilación de historias publicadas en la bendita Black Mask.
 Lean y disfruten.
Black Mask Stories (editado por Otto Penzler). Dice el propio editor, uno de los mejores conocedores de la historia del género negro, en el prefacio:
 “Estoy seguro de que no seré acusado de exageración o poca modestia cuando diga inequívocamente que esta es la mayor y más completa recopilación de historias de Black Magazine”
. Cierto. Una edición de más de mil páginas a dos columnas, con una portada genial, llevada por auténticos expertos y con textos de Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Horace McCoy o Cornell Woolrich, entre otros grandes de una lista muy muy completa. 
Un must para quienes quieran bucear en los orígenes de todo.
Los casos de Auguste Dupin, Edgar Allan Poe (Navona Negra). Pueden encontrar numerosas recopilaciones de los casos de Dupin, una obra fundacional de la novela policíaca.
 Pero les recomiendo este porque ha salido ahora, porque la edición está cuidada y porque lo introduce y lo traduce alguien que se nota que sabe, el poeta y traductor José Luis Piquero. Son los tres primeros casos escritos por Poe.
 Le pasa lo que a Holmes, hay cosas de detective superlativo y mente superdotada que habrá a lectores que no les gusten o les resulten comodonas, pero es una obra fundamental y divertida.
Goodis (Library of America). Cinco novelas de los años 40 y 50 del siglo XX escritas por un tipo raro y esencial para el devenir del género
. Guionista de éxito mundial en los 40, se recluye en Filadelfia en casa de sus padres en los 50. Escritor extraño, incapaz a veces de regalar al lector una buena descripción o un diálogo vibrante, es el maestro de la angustia, el abandono, el "no va más" en el desarrollo de los personajes. 
Aquí os dejo cinco novelas, no de las más célebres, recopiladas por Library of America, de quien ya os he hablado en otras ocasiones. 
Un proyecto sin ánimo de lucro que trata de perpetuar en ediciones sencillas y elegantes, de tapa dura y papel perdurable, la memoria literaria de EE UU.
 Salir en esta colección es mucho. Goodis, incomprendido tantos años, se lo merece como el que más.
Vidas difíciles (James Sallis, Poliedro). Durante su existencia, la editorial Poliedro se atrevió con publicaciones muy interesantes dentro del mundo negrocriminal. Sallis, autor de Drive, creador del detective Lew Griffin, es un gran escritor del género negro que además ama este mundo. En este caso os recomiendo un libro que se puede encontrar fácilmente en librerías de segunda mano o páginas como Iberlibro y que es muy ilustrativo.
 Sallis despliega todos sus conocimientos para hablarnos de la vida de tres grandes: Jim Thompson, James Goodis y Chester Himes.
 Un repaso ameno y muy completo.
 Se lee y se relee, se subraya, se marca y se consulta mucho tiempo después de la primera lectura. Prueba de su valor.
The best american noir of the century (James Ellroy y Otto Penzler, editores. Windmill Books). Una propuesta original: uno de los escritores más grandes de las últimas décadas en EE UU y un sabio del submundo negro se reúnen para elegir los mejores relatos breves de autores del género de 1910 a 2010.
 El resultado, esta pequeña joya con textos de Jim Thompson, Mike Spillane, Patricia Highsmith, el propio Ellroy, Dennis Lehane, Elmore Leonard y muchos más.
 Un mapa muy completo.
Cuentos de detectives victorianos (Alba, textos seleccionados por Ana Useros).
 No me da la vida para hablar de todo lo bueno que leo y tenía pendiente este notable esfuerzo por hacernos llegar, y muy bien traducidos por Catalina Martínez Muñoz, relatos de escritores de distinta naturaleza pero con algo en común: escriben en la época del declive de la aristocracia inglesa y el inicio de la novela policíaca. 
Una edición preciosa y un papel excelente para un texto que tiene algo de arqueología del género y en el que se pueden encontrar pequeñas joyas de la literatura inglesa.