Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

18 abr 2014

Muere Gabriel García Márquez: genio de la literatura universal

Muere Gabriel García Márquez: genio de la literatura universal

 

Macondo existe:

Dicen que Aracataca desembocó en el disfraz de otro nombre porque al niño Gabo le atraía cada vez que pasaban por delante el cartel de una finca bananera.

María Magdalena Bolaño, de 97 años, fue la nana de Gabriel García Márquez. / Daniel Mordzinski

Todo queda a mano en Aracataca
. Todo a un paso. Aunque en mitad del trayecto que lleva del Instituto Picardía a la estación, uno pueda caer víctima del soponcio por ese calor húmedo que aprieta y reblandece hasta convertir en gelatina interna, el improbable calcio de los huesos.
Por eso extraña más
. Por eso no deja de llamar la atención que la inmensa e inabarcable dimensión de Macondo saliera un día de aquel olvidado trozo de terruño al que llegaron aquellos gitanos guiados por Melquiades y portadores de todas las claves de la sabiduría, así como de las orillas donde defecaran los cocodrilos, se confundieran sin parar todas las costumbres y el niño Gabo, Gabito, recorriera agolpando en el radar de sus sentidos cada olor, cada vestigio de vida, cada sonido animal y vegetal, hasta ensancharlo para dejar boquiabierto al mundo como su vasto territorio imaginario.
Sin embargo ya nadie en el planeta saca a colación los demás significados de dicha palabra encomendada al solar de su magia
Dicen que Aracataca desembocó en el disfraz de otro nombre porque al niño Gabo le atraía cada vez que pasaban por delante el cartel de una finca bananera.
 Lo relata en sus memorias, Vivir para contarla.
 “El tren hizo una parada en una estación sin pueblo, y poco después pasó frente a la única finca bananera del camino, que tenía el nombre escrito en el portal: Macondo.
 Esta palabra me había llamado la atención desde los primeros viajes con mi abuelo, pero sólo de adulto descubrí que me gustaba su resonancia poética”.
Lo de menos era enterarse de qué se trataba: “Nunca se lo escuché a nadie ni me pregunté siquiera que significaba…
Lo había usado ya en tres libros, como nombre de un pueblo imaginario, cuando me enteré en una enciclopedia casual, que es un árbol del trópico parecido a la ceiba, que no produce flores ni frutos, y cuya madera esponjosa sirve para hacer canoas y esculpir trastos de cocina.
 Más tarde, descubrí en la Enciclopedia Británica que en Tanganyika existe la etnia errante de los makondos y pensé que aquel podía ser el origen de la palabra. Pero nunca lo averigüé ni conocí el árbol, pues muchas veces pregunté por él en la zona bananera y nadie supo decírmelo. Tal vez no existió nunca”.
Sin embargo ya nadie en el planeta saca a colación los demás significados de dicha palabra encomendada al solar de su magia. Macondo ya para siempre es el territorio inventado por García Márquez.
 Y ese territorio está inspirado en la ciudad donde nació en el Nobel en 1923.
 Allí, junto a su casa, uno puede imaginar sus diarios recorridos.
 Allí sigue en pie la iglesia donde fue bautizado en la Plaza Bolívar. Un espacio —no la iglesia, la plaza— cuyos jardines fueron construidos gracias a la financiación de las putas que lo frecuentaban.
Con una de tantas crisis, escasearon los clientes y las peleas fueron habituales
. Por cada riña, el alcalde las conminó a aportar una cantidad que serviría para plantar árboles o acotar jardineras, como cuenta Rubiela Reyes, guía local.
 Seguido está la calle de los turcos, que más que turcos eran libaneses o sirios católicos despistados. Habían cambiado el calor seco del desierto por el húmedo borbotón de la selva a miles de kilómetros de distancia de sus orígenes.
Por allí se dejaban caer los mandamases de la United Fruit Company antes y después de la matanza bananera que asoló el lugar en diciembre de 1928
Allí estaba el teatro Olimpia, por allí sigue viviendo Magdalena Bolaño, la niñera del escritor, quien aún lo recuerda como muy tremendo, y un poco más alejado, a la derecha, la ruta que lleva al colegio María de Montessori, donde Gabo cuenta que le costó mucho aprender a leer
. Una prueba que logró pasar cuando se adentró en un volumen polvoriento que andaba por la casa y que mucho tiempo después descubriría que se trataba de Las mil y una noches.
Justo enfrente, al parecer, don Nicolás Márquez, coronel retirado que insufló para siempre en él cierta fascinación por el poder y otros enigmas desde que le regalara su primer diccionario, nada más soltar al crío en manos de sus maestras, se dejaba querer por una de sus amantes en la casa de enfrente. Fue un secreto que el nieto jamás reveló a nadie
. Quizás por lealtad, quizás por no ver sufrir a su abuela Tranquilina.
Vicios menores y negocios mayores dejaban constancia de la inclinación hacia las mujeres de este personaje que fue primer héroe de Gabito.
 Un hombre cercano, curioso y avispado para desenvolverse entre las filas del liberal Rafael Uribe, caudillo que dio mucho juego posterior al autor de Cien años de soledad
. El abuelo Nicolás, aparte de sus aficiones por la gramática en un país donde al menos cuatro presidentes de la república habían publicado compendios sobre la materia en sus años de juventud, parece ser que regentó un burdel dedicado a prestar servicios a los extranjeros en las afueras del pueblo.
 No muy alejado de la estación, aquel antro se dio en llamar con un guiño de elegancia La academia de baile.
Aracataca fue fundiéndose en la ciénaga terrenal de una irremediable decadencia
Por allí se dejaban caer los mandamases de la United Fruit Company antes y después de la matanza bananera que asoló el lugar en diciembre de 1928
. Silenciada entonces para no alentar la rabia de todos los sindicalistas del país que hubieran podido levantarse en armas, pasó de puertas para afuera como una anécdota y quedó grabada en el lugar como una supurante sombra de silencio.
Sólo años después, certificado por el Departamento de Estado en EE UU, se supo que por aquellos altercados se había llevado a cabo una matanza indiscriminada con más de 1.000 víctimas bajo orden del presidente Miguel Abadía Méndez.
A partir de entonces nada volvió a ser lo mismo. Aracataca fue fundiéndose en la ciénaga terrenal de una irremediable decadenci
a. Hasta que aquel niño, testigo inquieto de las epopeyas calladas que protagonizaron los suyos, elevó aquel lugar a los cielos inmortales de la literatura con otro nombre.
 El que resuena hoy en todos los oídos con un eco de luto conocido como Macondo.

 

 

La última aparición de García Márquez

El pasado 6 de marzo, con motivo de su 87 cumpleaños, el escritor colombiano se dejó ver en público.

 

Gabriel García Márquez en la puerta de su domicilio el pasado 6 de marzo / Atlas

El escritor colombiano Gabriel García Márquez celebró el pasado 6 de marzo su 87 cumpleaños en su residencia de la capital mexicana.
En la que fue su última aparición pública, el nobel de Literatura se asomó a la puerta de su domicilio para atender a los seguidores, vecinos y periodistas allí congregados, que le cantaron las Mañanitas (canción de cumpleaños típica de México) y lo celebraron con flores y pasteles.
El autor, que no hizo declaraciones, escuchó sonriente las felicitaciones con un ramo de rosas amarillas entre las manos y aplaudió al finalizar la canción.


17 abr 2014

Las Siete Señales Del Apocalipsis

Las Siete Señales son claras: padeceremos plagas mortales, hambrunas y terremotos
. El cielo se teñirá de negro, los océanos se convertirán en sangre y el a nticristo aparecerá para librar la batalla final entre el bien y el mal.
 ¿Podría ocurrir de verdad? Los expertos han descifrado esta profecía y han llegado a una conclusión sorprendente: existen pruebas científicas que demuestran que muchas de estas catástrofes pueden llegar a producirse
. La caída de una estrella del cielo puede tratarse en realidad de uno de los miles de impredecibles asteroides que podrían estar aproximándose a la Tierra
. La plaga predicha en la Biblia podría consistir en una cepa letal de un virus aviar que sería capaz de acabar con millones de personas. 
Los océanos teñidos de rojo serían la consecuencia de que ciertos microorganismos segregasen peligrosas neurotoxinas de efectos similares a los del gas nervioso
. La investigación retrocede al pasado para revelar la verdad que se esconde tras la profecía: ¿por qué se escribió? y ¿cuál es la razón de que siga atrapando nuestra imaginación aún hoy día?..

Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones: reconciliación sobre la alfombra roja

Catherine Zeta-Jones y Michael Douglas, el 15 de abril de 2014. / Walter McBride (WireImage)

Una cariñosa aparición en la alfombra roja ha confirmado la reconciliación de Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones, tras ocho meses de separación.
 Se trata de la primera aparición oficial de esta pareja en público y posando para los fotógrafos tras ese anuncio de alejamiento en el que ya se indicaba su deseo de “evaluar y trabajar en su matrimonio”.
 Tras ello, eso sí, han estado en contacto e incluso la prensa de todo el mundo ha hablado sus planes de renovar los votos matrimoniales.
 Douglas, 69 años, y Zeta-Jones, 44, posaron juntos la noche del martes en el estreno de The Library, que se llevó a cabo Public Theater de Nueva York.
Casados desde hace 13 años, su separación llegó tras un largo periodo de problemas personales, incluido el cáncer de Douglas, en la actualidad superado, la bipolaridad de Zeta-Jones y el encarcelamiento del hijo mayor del actor, fruto de su anterior matrimonio.
 Sin embargo, desde un principio ambos mostraron su deseo de limar asperezas y recuperar un matrimonio que, pese a los 25 años de edad que los separan, produjo la llegada al mundo de Dylan, de 13, y Carys, de 10
. De hecho, ya a los cuatro meses de su separación los dos fueron vistos paseando juntos con su familia, una estampa que se repitió en varias ocasiones por Nueva York. Momentos de lo más familiar en los que ambos actores llevaban sus anillos de casados aún en la mano.
En esta ocasión Douglas y Zeta-Jones acudieron juntos a la alfombra roja de lo más desenfadados. Douglas con traje negro y camisa blanca pero sin corbata. Zeta-Jones aprovechando el momento para mostrar ese nuevo peinado que añade un flequillo a su frente
. Ambos quisieron acudir en apoyo de un director amigo como es Steven Soderbergh, autor de esta obra. Los dos intérpretes trabajaron con él en Traffic. Zeta-Jones también lo hizo en Ocean's Twelve (Uno más entra en juego) y Efectos Secundarios, mientras Douglas sumó a su filmografía con Soderbergh los filmes Indomable (Haywire) y Behind the Candelabra.
 Fue esta última cinta la que le valió el Globo de Oro para el veterano actor, un premio que dedicó a su esposa Catherine sin importarle que estaban separados.
 Como dijo el intérprete durante unas declaraciones en televisión “en ocasiones la gente se toma un respiro, pero eso no significa que sea el final”.