Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

20 feb 2014

Los crímenes de la codicia

Berna González Harbour presenta 'Margen de error', una novela en la que de nuevo indaga en los desmanes del poder.

De izquierda a derecha, Juan Cruz, Berna González Harbour y Fernando Marías, en la presentación de 'Margen de error' (RBA). / R. DE Q.

Una de las nuevas protagonistas de la literatura policiaca vuelve a tener Madrid como escenario no solo de los sucesos; la ciudad es también microcosmos de los conflictos del mundo actual que su creadora denuncia. María Ruiz es la comisaria. Berna González Harbour, la escritora que da vida al personaje.
La historia que se narra en Margen de error (RBA), la segunda novela negra de esta periodista y subdirectora de EL PAÍS hubiera sido inimaginable hace 15 años; sin embargo, en 2014 bien podría aparecer cualquier día en primera plana.
 El escritor Fernando Marías ha descrito así en la presentación de la nueva entrega de las investigaciones de la comisaria María Ruiz el recorrido que González Harbour propone a los lectores. “En un momento en que muchas intrigas se sustentan en el aire, esta ficción se asienta en la realidad y en ella se adentra
. Los personajes de Margen de error son cauces además para hablar de temas realmente serios
. Esta es una novela valiente, que se aborda de manera agresiva y no políticamente correcta; que logra abrir preguntas”, ha añadido.
La aparición del cadáver de un hombre en el madrileño Parque del Retiro que supuestamente se ha suicidado es el arranque de una trama que la escritora basó en una noticia: los planes de despido de la empresa France Télécom de 20.000 empleados llevaron a una ola de suicidios
. En Margen de error el extremo del acoso laboral se lleva hasta la sangre.
 En ese apoyo en la realidad, se descubre una autora que declara que lleva “el periodismo en el ADN”.
 Al horror de los manejos de las grandes multinacionales por el afán de beneficio, se agregan las manifestaciones del Movimiento 15-M, el desarrollo tecnológico con el potentísimo avance de las redes sociales y los cambios a velocidad vertiginosa del periodismo.
“Sentí la necesidad de contar los crímenes que están entre nosotros, en la España de la crisis y cuyos límites son imperceptibles y se llegan a confundir con un mal comportamiento”, ha contado González Harbour, arropada en la Librería Lé de Madrid por numerosos colegas y amigos, por Marías y el escritor y periodista Juan Cruz también como presentador
. La escritora no ha rehuido los temas más espinosos desde que se estrenó con Verano en rojo (RBA), una novela que retrata la hipocresía de las altas esferas de la Iglesia católica y los casos de pederastia tan tristemente presentes en las noticias
. La periodista concibe las aventuras de la comisaria Ruiz también como protesta, porque el de ahora “es un mundo desgajado entre los poderosos y la gente inerme, en que la codicia libra su propio pulso para darles lugar a aquellos”.
González Harbour dice ir tras la otra cara del periodismo en sus novelas negras, a través de la ficción, de los personajes o de los sentimientos.
 “Los periodistas estamos tan atrapados en una realidad que acogota que con la literatura me he deshecho del corsé y he encontrado otro amor…”
. Es precisamente un periodista de raza, Javier Luna, quien también acompaña a María Ruiz en Margen de error. Alguien que se verá enfrentado a esos límites que plantea la novela y ante los que no existen respuestas evidentes.
María Ruiz es una mujer entregada a su trabajo, atractiva, y con un bazo que traiciona que su estado físico no es redondo.
Y desde luego no la clase de investigadora —mejor, de investigador hombre con afición por el alcohol y “pasado de testosterona”, ha descrito González Harbour— de la tradición más arraigada de la novela negra
. Margen de error contribuye a la construcción de lo que se ha denominado femicrime. Berna González Harbour ha buscado actualizar la figura del detective, de personajes que, como ha apuntado Juan Cruz, son dibujados como vulnerables, con cuerpos que se rompen; en la convivencia entre lo doméstico y lo tecnológico.

 

Arte contemporáneo y embrollo fiscal

La 33ª edición de Arco arranca en medio de las dudas sobre el IVA que los galeristas han de aplicar

"La UE debería tener una normativa común”, clama el presidente del Consorcio de Galerías.

Un visitante pasa delante de la obra 'Atentados', de Lino Gago, en la galería Álvaro Alcázar. / ULY MARTÍN

El mundo del arte en España ha consumido en los seis años de la crisis todas las etapas del célebre modelo Kübler-Ross que describe las fases del duelo por un ser querido (el mercado): negación, ira, negociación, depresión y, finalmente, aceptación.
Así que aquí estaba ayer el sector, reunido en pleno, aceptando que Arco vuelve a celebrarse otro año más —hasta el domingo— en Ifema.
 Y si todas las ediciones se recuerdan con sus apellidos correspondientes (“la del desplante de las galerías”, “la del primer año de recesión”, “la de la subida del IVA”...) esta podría pasar a los anales como “la del embrollo fiscal”.
Porque en la crónica de apertura de la cita, que vivió su día para coleccionistas y profesionales, que hoy inauguran los Príncipes de Asturias en presencia del ministro (esta vez sí) y del secretario de Estado y que desde mañana permitirá el acceso al público general, las cinco W del periodismo (qué, quién, cómo…) quedaron relegadas por el cuánto.
 ¿En cuánto se queda entonces la rebaja del IVA del arte al 10% anunciada por el Gobierno y que fue recibida por el sector como un maná para después caer en la cuenta de que no había para tanto? Las respuestas no eran ayer precisamente unánimes. Hasta hubo quien, como Álvaro Alcázar, confesó que ni su contable se aclara con el misterio.

Arco en números

219 galerías. Son las presentes en la feria de arte más importante de España. 164 forman parte del programa general y 55 de los proyectos comisariados.
23 países. Son los que tienen representación en esta edición del evento.
13 galerías finlandesas. Son las que representarán en el evento al país nórdico, invitado especial en esta edición.
29 galerías jóvenes. Son las que forman parte del programa Opening, que recoge espacios con menos de siete años de vida.
4,5 millones de euros. El presupuesto de la 33ª edición de la feria de arte.
100.000 profesionales. Son los que esperan recibir los organizadores del evento.
500 coleccionistas. Son los que recibirá la muestra según la organización.
80 millones de euros. Son los ingresos que Arco espera generar en Madrid, su ciudad de acogida.
40 euros. Es el precio de la entrada a Arco en el recinto de Ifema el viernes 21 y sábado 22 (20 euros para estudiantes). El domingo, el tique costará 30 euros.
Carlos Urroz, director de la feria, zanjó el asunto con un “hemos decidido que se va a aplicar un 15,5% más o menos”.
 Esa cantidad sale de sumar y luego dividir entre dos el 21% (tipo general) que afecta a la relación entre el galerista y el coleccionista y la que grava la comisión de intermediación del primero y el 10% que rige entre artista y un comprador cualquiera, sea galerista o no.
Aunque José Martínez, mitad de Espacio Mínimo, es de los que no se creen las cosas hasta que las ven.
 Y así lo explicaba ayer ante una exquisita pieza de la argentina Lilianna Porter, que invita al coleccionista a adquirir su propia sombra:
 “Aplicaremos el 21% a las ventas hasta que la ley nos demuestre lo contrario”. Juana de Aizpuru, por su parte, añadiría después que había sopesado la posibilidad de hacer que sus artistas facturasen directamente a los compradores, pero que luego desestimó la idea al darse cuenta de que ella debía seguir gravando con un 21% su comisión de galerista…
Un lío morrocotudo, vamos, que condujo a la veterana marchante a una defensa cerrada del IVA cultural.
“No es tanto por el negocio, sino porque significaría un reconocimiento a que el arte no es un bien de lujo y a que los coleccionistas hacen una labor de mantenimiento del patrimonio”.
Eso, aplicar un 4% como en los libros, contribuiría a mejorar las expectativas, qué duda cabe. O como mínimo, a aclarar el embrollo impositivo.
 Un jaleo fiscal en toda regla que fue la tónica general durante un día por lo demás dominado por el optimismo y por el exitoso programa de invitados internacionales de categoría
. Aunque, ya se sabe lo que dicta el refranero: “Cada uno cuenta la feria como le ha ido”.
Según eso, a Helga de Alvear le fue fenomenal. “Hemos vendido un montón y he comprado cinco piezas”, explicaba a mediodía la galerista y coleccionista alemana afincada en España.
 El resto de los consultados, muchos de ellos recién llegados de Zona Maco, en México, se movieron en los grises que van de las transacciones notables al “habrá que esperar a ver cómo evoluciona esto. Y sobre todo en qué queda la cosa esa del IVA”.
Visto el lío monumental originado en torno al impuesto sobre las transacciones de obras de arte en Arco, una llamada al Ministerio de Hacienda al final de la mañana trató de arrojar luz fiscal. “Todo queda como hace dos años.
Si el galerista vende acogiéndose al régimen general, lo hace al 21%. Si opta por el régimen especial, se combinan los tipos y se grava con un 15,5%”, explicó un portavoz desde el otro lado del hilo telefónico.
“En esa argumentación falta un supuesto. Si tú le vendes a una empresa, esta podrá desgravar el IVA, así que entonces se aplica el 21%”, afirmaba luego el presidente del Consorcio de Galerías de España, Alberto de Juan, de Max Estrella.
 “Lo que no se entiende es que no haya una normativa común en la Unión Europea sobre esta cuestión”.
Y tanto que no la hay. Levy, veterano galerista berlinés con una memorable exposición en torno a Meret Oppenheim, explicó que en Alemania se tributa un 19% desde que el Gobierno decidió ceder a la presión europea y subió el viejo y tan favorable 7% (que aún rige para los artistas)
. Los finlandeses, país invitado en esta edición, añadían que ellos pagan un 7% si la pieza es nacional y un 17% si es extranjera, mientras un marchante belga juraba que en su país llevan pagando el 21% “una larga temporada”. ¿Y los franceses? Bueno, ellos son, cómo no, la excepción (cultural): tributan un 6%.
Mientras tanto, de vuelta en la España del sainete político (reflejado en un retrato hiperrealista de la ministra de Empleo y Seguridad Social Fátima Báñez, obra del artista peruano Miguel Aguirre), comenzaba una de las atracciones más esperadas del día.
Un peep show aguardaba en el espacio de los murcianos T20 tras una cortinilla y entre toneladas de expectación (masculina). El título, en letras de neón: Congress Topless. El artista, Yann Leto, explicó que la política española le parecía últimamente “tan casposa como un club de striptease”
. Así que ha puesto a una señorita a hacer lo propio a razón de cinco pases diarios.
¿Y del resto? Bueno, tratar de hallar un hilo argumental en una feria de arte como esta es como pretender encontrarlo en las baldas de un centro comercial.
 Hay muchas obras que emplean ladrillos o discos de vinilo o juegan con elementos autorreferenciales sobre la historia del arte.
 Y parece que triunfa la pintura, o al menos la bimensionalidad. ¿Será que se venden mejor las cosas que cuelgan de las paredes? Quién sabe...
Dan Graham, leyenda del arte estadounidense de visita en Arco para tratar de colocar uno de sus célebres pabellones transparentes (330.000 euros), creía haber dado con la respuesta: “Los estands son pequeñitos y las piezas, tirando a baratas
. Las cosas siguen sin ir demasiado bien por aquí, ¿verdad?”.

 

19 feb 2014

Vargas Llosa, Marías y Pérez Reverte celebrarán los 50 años de Alfaguara

Los tres escritores dialogarán en Madrid en los Teatros del Canal el 12 de mayo

La editorial celebrará su medio siglo en noviembre.

El escritor Mario Vargas Llosa. / bernardo pérez

El encuentro entre Mario Vargas Llosa, Javier Marías y Arturo Pérez Reverte con el público de Madrid, el 12 de mayo, es una de las maneras como la editorial Alfaguara celebrará sus 50 años.
 Será en los teatros del Canal donde los escritores dialogarán y compartirán opiniones con los lectores. Una manera de reafirmar la vocación universal, trasatlántica y de ser testigo de la literatura contemporánea.
Los festejos de Alfaguara, creada en 1964 por el constructor Jesús Huarte, bajo la dirección de Camilo José Cela y sus hermanos Juan Carlos y Jorge Cela Trulock, empezaron en diciembre pasado en la Feria Internacional de Libro de Guadalajara (México)
. Continuaron a comienzo de año con la publicación del libro Jaime Salinas. El oficio de editor, una conversación con Juan Cruz.
 Una edición que recupera el diseño clásico de los años 70 de Eric Satué. Se trata de una entrevista que hizo Juan Cruz, a finales de los años 90, a Salinas, uno de los editores clave en la historia de Alfaguara. En él hablan de literatura y del mundo de la edición.
Este recorrido por la historia de una de las editoriales más importantes del mundo hispanohablante lo ha hecho Pilar Reyes, su actual editora.
 Tras hablar de la creación del sello, Reyes ha recordado que Viaje al Pirineo de Lérida, de Cela, fue el primer título de la nueva editorial al año siguiente. Un año más tarde nació el Pre­mio Alfaguara de Novela que distingue por primera vez Las corrupciones, de Jesús Torbado; y el segundo la ganaría Manuel Vicent con Pascua y naranjas.
 En los 70 Camilo José Cela se va desvinculando (en el 73 se suspende el premio) hasta que en 1975 la editorial toma un nuevo rumbo bajo la dirección de Jaime Salinas, hijo del poeta Pedro Salinas.
 Se imprime un carácter más universal al sello y se encarga el diseño de las portadas a Enric Satué. Es el creador de una imagen de libros que la gente recuerda y conserva por su exquisitez marcada por los colores azul y gris.
 En 1980, Alfaguara entró a formar parte del Grupo Santillana (del Grupo Prisa, editor de EL PAÍS). En los años siguientes, y hasta hoy, fue dirigida por José María Guelbenzu, Luis Suñén, Guillermo Schavelzon, Juan Cruz, Amaya Elezcano y Pilar Reyes.
 Es en 1993, bajo la dirección de Cruz, cuando se lanza el proyecto de Alfaguara Global, con la edición simultánea en España y América Latina de Cuando ya no importe, la última novela que escribiría Juan Carlos Onetti.
Hoy Alfaguara cuenta con un total de 22 sedes entre España y América y publica unos 100 títulos nuevos al año
.Entre su catálogo figuran autores como Gunter Grass, Julio Cortázar, John Banville, Marguerite Yourcenar, Thomas Bernhardt o Juan Bennet. Además de ganadores del premio como Laura Restrepo, Sergio Ramírez, Andrés Neuman, Santiago Roncagliolo y Juan Gabriel Vásquez.
En marzo la editorial anunciará al ganador del nuevo Premio Alfaguara de Novela y en la Feria del Libro de Madrid publicará una edición no venal de la historia de la editorial a cargo del periodista Jesús Marchamalo.Espero que no sea quien yo me sé....

 

Las mejores poesías del mundo

'Antología Cátedra de Poesía' reúne una muestra de más de 470 títulos publicados en los 30 años de la colección Letras Universales.

 

El Infierno de Dante, visto por Gustave Doré.

Sentirnos vivos. Compartir la vida. Tocar e impregnarnos de belleza en la belleza o encontrarla en sus opuestos.
 Esas podrían ser tres respuestas a la pregunta ¿Qué ha movido a las distintas civilizaciones, en distintos tiempos, lenguas y circunstancias (viajes, guerras, religiones, auges y caídas) a escribir -o a cantar- Poesía? con la cual abre la Antología Cátedra de Poesía de las Letras Universales. Uno de los libros con que la editorial celebra los 30 años de dicha colección.
 Un clásico. Libros que recuerdan, rescatan o descubren poemas y poetas cuyas palabras retratan el alma humana, permiten el reencuentro del individuo consigo mismo.
Esta edición especial es un regalo. La edición, a cargo de José Francisco Ruiz Casanova, reúne obras del griego, el latín, el chino, el italiano, el rumano, el alemán, el inglés, el español y muchas lenguas más.
Desde los cantos de la Iliada, de Homero, hasta los poemas de Aldous Huxley y Anna Ajmátova. Escritores clásicos y modernos, poemas que cantan a todo y a todos. Esta selección es una antología de entre los más de 470 títulos que conforman la colección Letras Universales. 1014 páginas de historia literaria. Como el Canto I del Infierno de la Divina comedia, de Dante Aligheri
A mita del camino de la vida,
en una selva oscura me encontraba
porque mi ruta había extraviado.
¡Cuán dura cosa es decir cuál era
esta salvaje selva, áspera y fuerte
que me vuelve el temor al pensamiento!
Es tan amarga casi cual la muerte;
mas por tratar del bien que allí encontré,
de otras cosas diré que me ocurrieron.
Yo no sé repetir cómo entré en ella
pues tan dormido me hallaba en el punto
que abandoné la senda verdadera.
Es el comienzo de una de las obras esenciales de la literatura. Junto a Dante figuran  Tirteo, Safo, Anacreonte, Rufino, Lucrecio, Virgilio, Horacio, Lu Ji o Emily Dickinson con poemas como Sobrevivimos al amor, como a otras cosas:
Sobrevivimos al amor, como a otras cosas
Y en el cajón lo guardamos -
Hasta que toma un aire Antiguo -
Como trajes usados por los Grandes Señores.
Una antología que invita a la tarea feliz de leer cada día un poema.
* Antología Cátedra de Poesía de las Letras Universales. Edición e introducción de José Francisco Ruiz Casanova. Varios autores. Cátedra. 1028 páginas.