Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

1 feb 2014

¿Cómo viste el hombre español?

Ayer concluyó la segunda edición de la pasarela masculina MF Fashion Show, con una propuesta aferrada al mercado. Escudriñamos sus claves.

La propuesta de esmoquin de Emidio Tucci, en la pasarela MF Show Men. / Adolfo Callejo.

La segunda edición de la nueva pasarela masculina, MF Fashion Show, pretende responder a tan ambiciosa pregunta: ¿cómo viste el hombre español? Porque sus desfiles no buscan cambiar el curso de la moda, ni descubrir al último y jovencísimo talento, sino más bien servir de eco al boom de la moda masculina.
 Y con una propuesta aferrada al mercado. "Aquí desfilan marcas con un negocio vivo
. Es importante que en la calle estén las prendas, que si alguien ve algo que le gusta, lo pueda comprar", dice Blanca Zurita, uno de los cuatro socios fundadores de la plataforma. Y se sacude a sus posibles críticos: "Que nos tachen de comerciales no es negativo, sino todo lo contrario. Estas son propuestas de marcas reales".
Los cuatro días de MF Fashion Show terminaron nayer y, si sirven para tomarle el pulso a cómo vestimos, o más bien cómo vestiremos dentro de un año, aquí van nuestras conclusiones:
Altona Dock.
  • La audacia es cosa de cada uno. La mayoría de los desfiles bebían de fuentes comunes –el sport anglosajón, la elegancia a la italiana–, pero los estilismos daban una vuelta de tuerca a lo que entendemos por convencional.
  •  Por ejemplo los aventureros de Altona Dock iban vestidos con amables prendas inspiradas en las actividades al libre (el mar, la escalada), de modo que la audacia radicaba en la superposición y en el contraste de colores. Mirto lanzó sobrios gentlemen de ciudad.
  •  Un jersey cruzado con despreocupación sobre el pecho hacía del básico solvente un look de pasarela. Aquí, el nivel de clasicismo va a gusto del consumidor y cambiarlo es tan fácil como añadir o quitar prendas de su propio armario.
  • Visión nocturna. Nuestros padres nos miran raro cuando hablamos de ponernos un esmoquin, pero junto a otros clásicos de la indumentaria masculina, esta prenda asociada a los eventos elitistas está viviendo un baño de popularidad.
  •  Y no solo el típico modelo negro con las solapas de satén. El de Mirto era de terciopelo y estaba coronado por una máscara veneciana (esto es opcional) y Belgrave 1820 lo hizo clásico y en azul. Emidio Tucci Black, la línea elegante de la marca de El Corte Inglés, planteó la mayor cantidad de opciones: cruzado y de terciopelo azul grisáceo; estampado y con las solapas de pico, o incluso azul noche y de cierre simple.
  •  Si es usted de los que piensa que es una bobada vestirse para cenar, prepárese para vivir el próximo otoño en el ostracismo.
Mirto.
  • De campo y playa. El hombre lleva varios años manejando una serie de tendencias curtidas: el campo inglés, los colonos norteamericanos, la inspiración ecuestre… Y ahora convergen sin prejuicios para definir el atuendo informal.
  •  Las camisas de leñador conviven con un jersey de cuello vuelto a lo beatnik, o con un cárdigan a la inglesa (Mirto); los chaquetones marineros se llevan con pañoleta étnica (Anglomania) y los pantalones, remangados hasta el infinito (Altona Dock). Ah, y tampoco importa parecer un colegial inglés, tenga la edad que tenga (El Ganso).
  • Ovejas grises. Prendas clásicas, colores cálidos, ocasionales estampados...
  •  Todo eso la moda española lo hace muy bien. Pero incluso en esta pasarela caben las pequeñas revoluciones. El hombre de SOLOiO era sensiblemente más joven que el de sus compañeros de pasarela y, por lo tanto, se permitía ciertas licencias, como pantalones de seda estampada –o un traje completo–, gorras marineras o, en general, un look más ambiguo.
Y para contestatario X-Adnan, el enfant terrible oficial de estas jornadas: los broches, los detalles de astracán en la solapa de un traje o el cuerpo de una chaqueta perfecto, las kurtas, los fulares anundados a la cintura... Podríamos preguntarnos qué demonios hacían en este alegato al posibilismo que es el MF Fashion Show, pero echen un vistazo a sus camisas sin cuello, los discretos mac azul marino y el resto de prendas del principio, de favorecedor minimalismo.
 Rebelde, sí, pero no intratable.
SOLOiO.


 

¡Feliz año del caballo!...............................................Boris Izaguirre.............¡Cosas de príncipes!

¡Cosas de príncipes! Preparados para todo, tuvieron que enfrentarse a una llovizna de abucheos y pitadas esforzándose por mantener normalidad.

 

Los Príncipes, durante su visita a las islas Canarias esta semana. / CRISTÓBAL GARCÍA (EFE)

El lío por la avería en el Airbus de la Fuerza Área, que ha vuelto a dejar al Príncipe como un rico cumpleañero con problemas de avión, sirve para recordarnos esa máxima de Truman Capote.
“No seas nunca el propietario del yate o del avión privado, hazte amigo de la esposa del dueño”.
Hoy, la crisis jos ha vuelto tacaños y preguntamos cosas. ¿Cómo es posible que nadie nos haya aclarado cuánto cuesta poner en marcha uno de esos Airbus de la Fuerza Aérea para el Rey, el Príncipe o el jefe del Gobierno? ¿Necesitamos tener tantos jefes de Estado? ¿Todo es un obsequio de los contribuyentes, de algún jeque amigo, de la mano de Dios?
 Con tanta flota aérea y tanto lío de agendas para cuando Rajoy aterrizó en Roma con sus 50 acompañantes, Fiat abandonaba definitivamente Italia rumbo a su nueva sede en Holanda, sin importarle nada la cumbre hispano-italiana.
 Hay que reconocer que pasara lo que pasara en esa concurrida cumbre iba a interesar muy poco mientras estábamos en vilo por la decisión judicial de cómo escenificaría la Infanta su presencia ante el juez Castro.
 Al final, lo de siempre, podrá escoger, con protección judicial y policial.
 En la prensa rosa comentan que todo tiene aire de exclusiva.
Nos enseñan que la gente elegante no pregunta el precio. ¡Ja! Pero los franceses preguntaron si Valerie Trierweiler viajaba a la India en plan privado o pagado por el dinero público.
Ella, que está inmersa en su propio viaje —de ex primera dama no oficial a heroína romántica moderna—, respondió que la ONG que organizaba el viaje pagaba ese coste.
 Muy bien, ¿pero, y la limusina? No hubo más respuesta que esa imagen extraordinaria de Trierweiler asomada a la India con la desolación del amor roto en la mirada.
En realidad, Trierweiler es la primera víctima del caballo de madera chino, porque es el signo de Hollande
. Y también el de Merkel, o sea, habrá que amarrarse el cinturón que vienen turbulencias.
Pese a las averías, nuestro príncipe y heredero de la jefatura del Estado, regresó de Centroamérica vía Islas Canarias para encontrarse no solo con su esposa, sino también con su amado pueblo, e inaugurar un palmeral en una isla y una ciudad mágica en otra. ¡Cosas de príncipes!
 Preparados para todo, tuvieron que enfrentarse a una llovizna de abucheos y pitadas esforzándose en mantener normalidad frente al griterío de los isleños
. Letizia, que al igual que Victoria Beckham ríe poco, se deshizo en sonrisas, recurrió al protocolo Isabel Pantoja de “Dientes, dientes, que es lo que les gusta”, dando la sensación de que se le escapa el término medio
. Lo mismo le ocurre con los tacones, o son planos o son de 12 centímetros.
 Los que la critican dicen que la princesa no encuentra serenidad, el feng shui
. Tampoco ayuda, todo hay que decirlo, el permanente escrutinio de supuestos achaques en su relación marital.
Para Zarzuela son “altibajos” y, como predijo recurriendo a sus poderes de meiga el presidente Rajoy sobre la infanta Cristina, todo les va a ir bien en el año del caballo de madera, mucho mejor que durante este agitado año de la serpiente que afortunadamente termina.
El año del caballo de madera, que en España se celebra como si fuera la ultima moda, empezó cuando destacaron en un periódico digital que Jesulín de Ubrique vendería Ambiciones, esa espectacular finca poblada por balaustradas, símbolo inequívoco de la prosperidad inmobiliaria de los noventa.
 Y además con la intermediación de Fernando Esteso, humorista inequívoco de la transición
. Por cinco millones de euros se la quedarían unos ganaderos argentinos
. Era mentira y todos caímos: los propietarios explicaron que se trataba de la típica broma urdida por dos compañeros de rodaje.
 Cuidado con esas tonterías, Jesulín, que los de la prensa del corazón detestan que se les tome el pelo. Por eso cuando leímos al día siguiente que Pedro J. Ramírez abandonaba la dirección del diario El Mundo, en un principio no le dimos mucho crédit
o. Como si fuera otra chanza de los Ubrique, pero resultó cierto.
 La noticia se precipitó los días previos al año nuevo chino, cuando se recomienda pagar deudas pendientes (a ver cómo hacen las economías emergentes), repartir sobres rojos llenos de billetes (una tradición ya completamente integrada en España), limpiar bien la casa y no barrer el piso durante los primeros días del nuevo año (a ver cómo lo hacen los del Partido Popular con todo su follón interno). Nada de lenguaje soez, nada de peleas ni de hablar de muerte o fantasmas para evitar atraer mala energía
. Cuando te han despedido de tu propio periódico, no resulta fácil cumplir con todos estos rituales. Sobre todo lo de las palabras soeces y lo de la sensación de que hay muy mala energía en el país. Porque aunque algunos se alegren y pese a lo que podamos disentir con una persona polémica como Pedro J. Ramírez, en este momento en que las instituciones se escurren entre errores y responsabilidades, no es buena noticia que un periodista que lo señalaba y volvía a señalar, sea el que pierda el puesto.
 Una vez mas sospechamos que vivimos en una sociedad de falsa madera
. Como la del caballito que se regala durante este nuevo año chino.

31 ene 2014

Los suicidios suben un 11% en 2012 hasta los 3.539, la mayor tasa desde 2005

La cifra de suicidios en España creció en 2012 hasta los 3.539 casos.
 La cifra, un 11,3% más alta que la del año previo, es la mayor que se ha registrado en el país desde 2004 (entonces fueron 3.507), según los últimos datos sobre defunciones por causa de muerte difundidos esta mañana por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que vuelve a recoger este fenómeno como la principal causa de muerte no natural por encima de los accidentes de tráfico.
 El estudio recoge además un incremento total de las defunciones -tanto por causa natural como por causas externas- de 15.039 casos. En total, en 2012 fallecieron en España 402.950 personas, un 3,9% más que en 2011.
Poner fin a la propia vida fue una práctica mucho más extendida entre los hombres que entre las mujeres.
 De los 3.539 casos registrados en 2012, 2.724 correspondieron a hombres frente a las 815 mujeres que fallecieron por esta causa. La cifra es especialmente pronunciada en la franja de edad que va de los 25 a los 34 años
. Según los datos del INE, el suicidio fue la segunda causa de muerte solo por detrás de los tumores en ese intervalo.
Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE). / EL PAÍS
Con estos datos, la tasa de suicidios por cada 100.000 habitantes en España se sitúa en 7,6 (en 2011 era de 6,2, según datos de la OCDE) y se acerca a otros países de nuestro entorno con cifras más altas como Reino Unido (6,5 suicidios por cada 100.000 habitantes en 2011) Portugal (8,5), Países Bajos (9,5) o Alemania (10,8), aunque sigue muy lejos de las tasas disparadas de Corea del Sur (33,3) o Japón (20,9).
Sin embargo, al verlo en perspectiva se ve que el número de suicidios oscila entre los 3.000 y los 3.500 desde hace 10 años. Lo que sí ha sucedido es que frente a una tasa decreciente desde 2008, a partir de ese año vuelve a aumentar.
¿Quiere esto decir que la crisis económica ha llevado aparejada un incremento en el número de suicidios? No, a juicio de Santiago Durán-Sindreu, psiquiatra responsable del Plan de Prevención del Suicidio del Hospital de Sant Pau de Barcelona.
“Hay una coincidencia en el tiempo entre ambos factores, pero no podemos decir que exista una relación de causa efecto, eso sería atrevido”.
Duran-Sindreu considera que el incremento en la tasa “no es alarmante” ya que las cifras no dejan de moverse en unas tasas similares a las que había antes de la caída de los últimos años. Pero sí resulta un aumento “llamativo” y cree que por ello, es una cuestión a la que deberían prestar atención las autoridades sanitarias.
El psiquiatra reclama la puesta en marcha de un plan de prevención del suicidio, como el que ya tienen otros países de la Unión Europea o comunidades autónomas como Cataluña, que presentó un programa específico destinado a tal fin en diciembre denominado Código Riesgo de Suicidio.
Por lo demás, las enfermedades del sistema circulatorio (30,3%), los tumores (27,5%) y las enfermedades respiratorias (11,7%) fueron, como cada año, las principales causas de muerte. El informe destaca un importante repunte de estas últimas del 12,1% sobre el año anterior así como de los trastornos mentales y del comportamiento (que incluye el Alzhéimer) del 12,2%, enfermedades que suelen afectar a personas de edad avanzada.
La causa, según el INE, sería la epidemia de gripe de la temporada 2011-2012 que tuvo su pico de máxima incidencia en febrero de 2012.
 Ese pico, según el estudio provocó que las muertes por enfermedades respiratorias y mentales en febrero y marzo se disparara un 53,6% y un 41,2% respecto a los mismos meses de 2011
. Esa especial incidencia de la gripe en esos meses generó un incremento importante de la mortalidad por neumonía, bronquitis, enfisema...
Las patologías concretas que más muertes causaron fueron las isquémicas del corazón (infarto, angina de pecho..), aunque con un mínimo descenso del 0,2% respecto al año anterior. Le siguieron las enfermedades cerebrovasculares (ictus, aneurisma...).
Las primeras fueron la primera causa de muerte entre los hombres y las segundas, entre las mujeres. Los tumores más mortíferos fueron los de bronquios y pulmón, seguidos por el cáncer de colon. Entre las mujeres, el tumor que más muertes causó fue el de mama, aunque disminuyó un 0,4% respecto al año anterior.
El dato tan escandaloso de las muertes por enfermedades del sistema respiratorio no lo parece tanto cuando se ve en perspectiva. "Siempre crecen por encima de la media", afirma José Miguel Rodríguez González-Moro, responsable de Relaciones Institucionales de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ). Rodríguez afirma que eso tiene dos causas. Por un lado "todavía estamos sufriendo los efectos de la epidemia de tabaquismo de hace 20 años, con tasas de fumadores por encima del 40%.
 A diferencia de las enfermedades cardiovasculares, el daño del tabaco en los pulmones dura mucho más, hasta 30 años". De ahí que haya casos de cáncer de pulmón y de enfermedad pulmonar obstructiva crónica en personas que dejaron de fumar hace 15 años, explica.
La otra es el continuo aumento de las neumonías.
 "Tenemos una población muy envejecida, y las infecciones respiratorias, que es la puerta de entrada, es lo que los trae sobre todo a los hospitales. Pocas personas mueren de alzhéimer, pero sí de una infección adquirida teniendo alzhéimer", afirma. "Las infecciones atacan a personas con otras enfermedades de base".

El infinito Polanski

Dos únicos personajes y sin embargo, cuántas capas, como cajas chinas una tras otra, hasta conformar algo difícil de igualar.

Mathieu Amalric y Emmanuelle Seigner, en el filme.
Desde el minuto uno, desde el primer y muy vehemente travelling, desde la primera nota musical, Roman Polanski y su compositor, Alexandre Desplat, remiten al tono de gran guiñol de La huella, a su modelo de representación, a su combate, al teatro de la vida. Y, sin embargo, La venus de las pieles,adaptación cinematográfica de la obra teatral de David Ives, compuesta por el propio dramaturgo, no puede ser más puramente Polanski: en su tono y en su carácter obsesivo; en sus diferentes planos de ataque y en su vertiente opresiva; en su fascinante intelectualidad.
LA VENUS DE LAS PIELES
Dirección: Roman Polanski.
Intérpretes: Mathieu Amalric, Emmanuelle Seigner.
Género: drama. Francia, 2013.
Duración: 96 minutos.
Dos únicos personajes: un autor y director de teatro, y una mujer que aspira al papel principal de la obra en una audición.
 Y, sin embargo, cuántas capas, como una serie de cajas chinas una tras otra, hasta conformar algo difícil de igualar: una película de ficción (esta) que adapta una obra de teatro (la de Ives), que se inspira en una novela, también llamada La venus de las pieles, escrita por el decimonónico austriaco Leopold von Sacher-Masoch, primo hermano mental y literario del marqués de Sade, y origen directo de la palabra masoquismo
. Si a ello le añadimos que la pieza relata una prueba de reparto y que, en realidad, quizá no estemos más que ante un personaje dual que, en su desesperación y mirándose en un metafórico espejo, inventa su propia Venus para dialogar consigo mismo y acabar fundiendo, casi a la manera del Unamuno de Niebla, personaje y autoría, hasta converger en un autoinculpación como artista y como persona, llegaremos casi a la extenuación en cuanto a niveles de representación.
 Parece difícil, pero no lo es (tanto).
Como también resulta complicado encontrar una obra, o llevarla hasta tal término, en la que haya tantos paralelismos con el cine del maestro polaco
. Tantos que hasta el propio Polanski, en dos decisiones que rozan lo enfermizo, ha colocado a su señora, Emmanuelle Seigner como protagonista, y ha buscado un actor, Mathieu Amalric, de gran parecido físico con él, al que ha peinado con su estilo de joven, y al que acaba travistiendo en un momento que remite de modo irremisible al propio director en su película (como realizador y protagonista) El quimérico inquilino.
A través de una puesta en escena clásica, sin estridencias (menos que en Un dios salvaje, otra reciente adaptación teatral), y de un leve acompañamiento de piano de Desplat, que solo se torna hermosamente grandilocuente en el estirón de degradación final, al director de El cuchillo en el agua, Repulsión, Lunas de hiel y La muerte y la doncella, con las que hay no pocas concomitancias en cuestiones de dominación, sometimiento y perversión, le da tiempo incluso a reflexionar sobre cierta mirada actual a las piezas de época, a las que se aplican códigos de conducta y moralidad contemporáneos, y sobre la exageración (o quizá no) de elevar todo el arte a un plano social en defensa de las minorías.
En definitiva, el infinito juego del combate sexual y de la dominación, ya sea en la cama o fuera de ella, el infinito Polanski.