Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

24 ene 2014

La Grace Kelly de Nicole Kidman inaugurará Cannes 2014

Póster para 'Grace of Monaco', Grace Kelly con el rostro de Nicole Kidman.

Ser la puesta de largo de Cannes y no tener un hueco en las salas.
 En tal paradoja se encuentra Grace of Monaco, del francés Olivier Danhan, un biopic sobre Grace Kelly con Nicole Kidman de protagonista que afronta su particular calvario por la desavenencia sobre el montaje entre su director y el productor del filme, el todopoderoso Harvey Weinstein.
 El resultado de la crispación ha sido la cancelación temporal del estreno en las salas, según ha informado The Hollywood Reporter.
 Pero en Francia se podrá ver como película de inauguración de la 67ª edición del Festival de Cannes, que se celebrará entre el 14 al 25 de mayo.
El mayor del dúo de hermanos productores ha seguido alimentando la leyenda de que con los Weinstein la promesa del final cut, el control del director del montaje final, es una quimera.
 El productor ha exigido a Dahan (La vida en rosa) que haga una serie de cambios en su trabajo previos a su estreno que este no ha aceptado
. El cineasta no se cortó un pelo al calificar la versión Weinstein de la película como "un montón de mierda". En declaraciones al periódico francés Liberation, Dunham se ha mostrado impotente:
"Está bien luchar, pero cuando te enfrentas a un distribuidor americano como Weinstein, no hay mucho que puedas hacer. O bien dices:
 'Ahí te las apañes tú con tu mierda' o bien te santiguas para que el chantaje no sea tan violento como...
Hay dos versiones de la película ahora: la mía y su..
. La encuentro catastrófica".
El arreglo de este descalabro parece complicado
. El control creativo está en mano del cineasta, pero la decisión de estrenarla o no evidentemente pertenece a The Weinstein Company.
 La película ya tenía su lanzamiento previsto para noviembre de 2013 y se retrasó hasta marzo de este 2014. De momento, la productora no ha anunciado si ya tienen pensada la nueva fecha de estreno.
No es la primera vez que los Weinstein batallan por manipular el montaje de una película a expensas del director. Julie Taymor, directora de Frida, sufrió su censura. Michael Moore los denunció por los millones que, según el director, le debían por su Fahrenheit 9/11.
 Y Kevin Smith, que defendía a capa y espada al dúo de realizadores por descubrir a un talento como Tarantino y su Pulp fiction, acabó mandándole callar en un estreno de su película Red state.
Frank Langella, Parker Posey, Derek Jacobi, Paz Vega y Tim Roth acompañan a Kidman en el reparto de Grace of Monaco.
 La película narra la crisis de identidad y matrimonio que sufrió la actriz durante la disputa por el control de los medios de comunicación monegascos entre el príncipe Raniero III de Mónaco y el presidente francés Charles de Gaulle.

Otro ‘remake’ inútil, como el original.............................................Carlos Boyero

Spike Lee versiona 'Oldboy', de uno de esos creadores que la crítica declara de culto y que me resulta ajeno: Park Chan Wook.

Hay directores que relaciono exclusivamente con infinitas horas de tedio sufridas en los festivales de cine. Ninguno de ellos figura en mi videoteca con la función de revisar mis frívolas opiniones y mis ingratas sensaciones ante su obra.
 Con las películas que acumulas mimosamente en tu casa y con la pretensión de que te acompañen en la dicha y en el naufragio durante el resto de tu vida, no puede existir el autoengaño, la tentación de recibir la conversión, el rayo (o la epifanía, como dicen ahora los modernos) que transformó al descreído Saulo en el cruzado Pablo de Tarso, la posibilidad de que tu sensibilidad estuviera nublada en el pasado y te impidiera reconocer ese arte que proclama casi toda la gente que se dedica al mismo oficio que tú.
 Uno de esos creadores que la crítica declara de culto (siempre he relacionado el culto con los rituales eclesiásticos, no es lo mío) y que me resulta absolutamente ajeno es el coreano Park Chan Wook.
 Y eso que hace cine de genero, en el que supuestamente pasan muchas cosas narradas con estilo muy personal, que no vuelca su venerada obra en la filosofía esotérica o en la lírica estática.
OLDBOY
Dirección: Spike Lee.
Intérpretes: Josh Brolin, Elizabeth Olsen, Sharlto Copley, Samuel L. Jackson, Michael Imperioli.
Género: thriller. EE UU, 2013.
Duración: 104 minutos.
Creo recordar que vi Oldboy en un festival de Cannes, siendo testigo del generalizado entusiasmo hacia ella. Solo sentí estupor y un poco de grima ante el presunto enigma de un desalmado al que secuestran y es confinado en una habitación durante veinte años y su volcánica venganza después de fugarse persiguiendo la identidad y los motivos del que le destrozó la existencia.
 El supuesto espectáculo de ese enloquecido fulano creando ríos de sangre con su letal martillo no me proporcionó ningún placer estético.
 Tampoco la menor preocupación por la desesperación del matador ni por las retorcidas razones de su antigua víctima para buscarle la ruina. Todo me pareció histérico y gratuito.
Pero esta película con excesiva vocación de destroyer tuvo tanto éxito elitista y minoritario que el cine estadounidense ha decidido que merece un remake.
  Y no lo perpetra cualquier grisáceo mercenario en nómina de Hollywood, sino un director con eternas pretensiones de autoría, tan militante en los pisoteados derechos de su raza que alguna vez declaró con orgullo aquella gilipollez de que nunca tenía relaciones sexuales con mujeres blancas.
 Se llama Spike Lee. En sus comienzos demostró originalidad, brío y complejidad.
 Ahí está Haz lo que debas
. Pero se ha ido difuminando progresivamente
. Con algún intermitente destello, como en La última noche, retrato del último día de libertad de un camello que deberá cumplir diez años de trullo.
Imagino que para los amantes del primitivo Oldboy, este remake les parecerá una obscena profanación
. A mí ese escandalizado furor me asalta cada vez que se empeñan en hacer nuevas versiones de películas que amo, inmejorables, clásicas
. Pero en el caso de Oldboy, no percibo la diferencia.
No me gustaba la obra genuina ni tampoco su nueva adaptación.
 Me parece una abusiva tontería en Corea y en Estados Unidos.

 

No LLores por mi Argentina........

!Que Pais, que gobernantes, siempre lo hacen mal, no excarmentaro ni con la Dictadura, ni con el Corralito ni nada su presidenta lo que más le importa es el Botox.
Claro que a mi me importa porque por su mala gestión Económica caemos todos.
Los Argentinos sufrieron, padecieron, emigraron, pero siguen viviendo de sueños y de Tangos.
Los tenemos aquí y siempre saben más que nadie, eso si nunca hablan de política, ellos fueron ricos, dicen, fueron masacrados por la Triple A, tb fueron guerrilleros, luchadores, pero ahora viven de un pasado inventado quizás para no caer en el desasosiego, pero que no nos arrastren con ellos, he visto Argentinos amables y Argentinos prepotentes, esos que son intelectuales y viven del recuerdo de Borges, o los que se quedaron con Evita Perón y sus descamisados, los pobres que su marido dejaba en la Pobreza, y los arengaba, ella con abrigo de Pieles.
Claro que de Argentina es el Ché Guevara y otros luchadores sacrificados......pero la historia no se puede repetir, y no me dan ninguna pena porque siempre hablan de un pasado de riquezas y espejos que brillaban y se meten a decir y opinar, pero no de su Pais qe se vuelve a caer y nos arrastra a todoos.

Nadal silencia a Federer


Nadal celebra la victoria. / SAEED KHAN (AFP)

Es Roger Federer lanzándose a la yugular de Rafael Nadal.
Se juegan las semifinales del Abierto de Australia, y el suizo protagoniza un arranque que lleva la firma de Stefan Edberg, su nuevo técnico: igual que un lobo que huele sangre fresca, el número seis ataca la red sin medianías, enseñando los colmillos y huyendo del desgaste de la línea de fondo.
 Ocurre que al otro lado no hay un cordero herido, sino el mejor cazador que hay ahora en el tenis: de pasante en pasante, Nadal convierte a su contrario en un kamikaze con la derrota como único destino, y acaba destruyendo el revés del suizo en el camino
. La nueva raqueta, de cabeza más grande, no ayuda al campeón de 17 grandes a controlar la derecha alta del ganador de 13.
 Por ese costado, Federer vive un auténtico drama, y suma tantos errores como para explicar que la mítica rivalidad amenace con convertirse en monólogo: Nadal (7-6, 6-3 y 6-3) manda 23-10, no pierde en los grandes desde 2007 y ha ganado ocho de los últimos 10 cruces. El español jugará por el título con Stan Wawrinka, que en 12 partidos no le ha ganado ni un set.
“Jugar con Roger siempre es muy especial .
 Es un gran campeón, y para mí un honor estar en la misma era que él”, dijo sobre la pista el ganador, que usó brillantemente el revés cruzado para abrirse la pista y contener las derechas de su contrario.
“Tras perderme el año pasado el torneo (por lesión) es muy emotivo volver a la final”, añadió el español, que en 2012 perdió el partido decisivo contra Novak Djokovic en 5h 53m.
“Sé que me queda un oponente muy difícil, que está sacando impresionantemente y que tendré que ser muy agresivo para que no pegue en posiciones fáciles”.
Federer jamás se le acerca en el partido y compite con la angustia de saber que el reloj juega en su contra
Federer defiende con la máxima ambición su suerte en el encuentro.
 Sopla el viento, es de noche y hace frio. Esas tres circunstancias, que perjudican su propuesta de abordaje continuo, no le cohíben. “Let’s go Roger, let’s go!”, chilla la gente que abarrota la pista Rod Laver. Y Federer que ataca por primera vez la red sobre un segundo servicio.
 Y Federer que tira plano, planísimo, disparando pelotazos cuya estela sigue hacia adelante con la raqueta como lanza pero sin escudo. Y Federer que pierde los cuatro primeros puntos que toca con el revés, y que así tiene muy claro de qué va el partido. O saca muy bien, o pierde seguro, porque no tiene armas para aguantar el pulso desde la línea de fondo. Cuando baja el telón, su hoja de servicios dice que solo ha disparado un 66% de primeros saques y solo ha ganado el 65% de esos puntos, frente al 81% del resto del torneo. Insuficiente.
Federer, ante Nadal. / Scott Barbour (Getty Images)
Nadal crece con el paso de los minutos.
 Él, con todas sus cicatrices, incluida esa ampolla en la mano izquierda de la que tiene que volverle a tratar el fisio, es un tenista en plenitud, que cabalga sobre la fuerza de sus 27 años y de un 2013 impresionante. Federer, un genio de 32 años, jamás se le acerca en el partido y compite con la angustia de saber que el reloj juega en su contra.
El suizo no se apunta ni una mísera bola de break en las dos primeras mangas.
 En ese tramo, por todo botín al resto puede presumir de un deuce (¡uno!).
Agarrado a sus tiros de leyenda, Federer es capaz de negar las primeras siete bolas de break de Nadal, resiste hasta el tie-break de la primera manga, y sueña con encontrar la inspiración en el momento justo. El paso de los minutos es su condena
. Disparado en los errores en los golpes de transición, a media pista, Nadal le supera en todos los apartados del juego, lo que le permite salir sin heridas de un día muy normalito al servicio, porque los restos de revés del suizo salen de una película de miedo.
El lenguaje corporal del campeón de 17 grandes refleja su desesperación.
Niega con la cabeza tras sus fallos de revés. Repite una y mil veces el gesto del golpe. Las estadísticas demuestran cómo intenta atacar la bola de Nadal más adelante que nunca, y también cómo eso no le sirve de nada. Grita como no ha gritado casi nunca y se queja al juez de silla de los ruidos que emite Nadal al golpear la pelota, que son los mismos de siempre.
La llave del partido está en las manos del número uno del mundo, que con todo a su favor para cerrar la puerta (dos sets y break de ventaja) suma tres errores en un mismo juego para entregarle a su contrario la primera rotura del duelo. Da lo mismo. Federer, un tenista como no habrá otro, magnífico y maravilloso, no encuentra soluciones estratégicas para el drive de Nadal, ni para sus piernas, que con recuperaciones increíbles le obligan siempre a más esfuerzos, a más riesgos, a más fallos.
Lo vio el mítico Pete Sampras en el palco de honor:
 Nadal está en un partido de igualar su histórica marca de 14 grandes.