Un Blues

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Del material conque están hechos los sueños

17 ene 2014

Presidente del banco ABN Amro y ‘drag queen’ a tiempo parcial

El presidente del banco holandés ABN Amro, Gerrit Zalm, ha protagonizado una peculiar historia de motivación empresarial al aparecer ante sus empleados vestido de mujer y emulando a la drag queen australiana
Dame Edna Everage. Embutido en un ajustado traje azul eléctrico y unas gafas sobredimensionadas, el directivo interpretó en la reunión anual de empleados a una regente de un burdel.
Bajo el nombre de Priscilla Zalm y asegurando ser la hermana ignorada del presidente del banco, el directivo explicó que ella también tenía una carrera triunfante.
 “Estoy celosa de él, pero yo también tengo éxito y el banco tiene un montón que aprender de las buenas maneras de mi compañía”, bromeó en uno de los numerosos chistes que hizo durante la velada sobre la temática sexual de su negocio.
Entre estos, el que fuera ministro de Finanzas holandés durante unos meses de 2006 también destacó, señalando sus pechos, que su empresa tenía “una buena directiva” y un mejor backoffice. Zaim, que tiene 62 años, trabaja en la dirección del banco desde 2008.
 "Hay que partir de los valores fundamentales.
En mi empresa, tenemos tres: seriedad, profesionalidad y ambición (...) Siempre tratamos de superar las expectativas del cliente", añadió.
Según indica el diario Financial Times, no se trata de la primera ocasión en la que el banquero ha tenido oportunidad de mostrar sus dotes interpretativas, puesto que en el mismo evento de ABN Amro del año pasado se disfrazó de su "hermana" y participó en 2004 en la película Cool, del director Theo Van Gogh.
ABN Amro, adquirido por Monte dei Paschi y RBS —el Santander acabó saliéndose de la operación—, fue uno de los protagonistas de la reciente crisis financiera al tener que ser rescatado por el Gobierno holandés con una inyección de 27.900 millones de euros.

DESDE EL TRÓPICO DE CÁNCER: Sobre los misterios insondables del ciberespacio

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Ciudades para el S. XXI................Las Palmas de Gran Canaria.................Harendt

Las Palmas de Gran Canaria: Una ciudad para el siglo XXI (I)

"Lady Harimaguada", de Martín Chirino (Las Palmas de GC)
La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria está de cumpleaños. El próximo día 24 de junio se cumplirán los 533 años de su fundación.
 Fue en la orilla derecha del, en aquel entonces, un fresco ríachuelo al que los aborígenes llamaban Guiniguada, por las tropas castellanas del capitán Juan Rejón:
 No mucho más que un campamento rodeado de una empalizada de madera al que dieron el pomposo nombre de El Real de Las Palmas.
 Las Palmas de hoy no se parece en nada a aquel Real de hace cinco siglos y medio. 
Es una ciudad moderna, alegre, dinámica, abierta al mar y cosmopolita casi por fuerza, que aspira a ser Capital Europea de la Cultura en 2016.
En las dos entradas anteriores pueden ver sendos vídeos de RTVE, de la serie "Ciudades para el siglo XXI", que muestran las bellezas y singularidades de Las Palmas, una hermosa ciudad para vivir, sin duda alguna.

Pueden verlos en los siguientes enlaces:

1. Las Palmas de Gran Canaria. Una ciudad para el siglo XXi (II), en:

http://harendt.blogspot.com.es/2011/06/videos-las-palmas-de-gran-canaria-una.html

2. Las Palmas de Gran Canaria. Una ciudad para el siglo XXI (III), en:

http://harendt.blogspot.com.es/2011/06/videos-las-palmas-de-gran-canaria-una_12.html


Espero que les resulten interesantes. Y sean felices, por favor. Tamaragua, amigos. HArendt

16 ene 2014

Juan Gelman, una historia argentina..............................Leila Guerriero

El poeta y su esposa, el 20 de julio pasado en un jardín de México DF. La foto, inédita, es una de las últimas del poeta. / Jaime Navarro

El martes, cuando vi el rostro de Juan Gelman en el noticiero, me pregunté qué nuevo premio le habrían dado porque, en verdad, ya se los habían dado todos.
 Sólo en los últimos años, y sin ser exhaustivos, había ganado el Juan Rulfo (2000), el Reina Sofía (2005), el Cervantes (2007)
. Pero, pocos minutos después, supe que su rostro estaba ahí porque había muerto.
 Recuerdo vagamente —y vanamente— mi único encuentro con él, después de la entrega del premio Cervantes a José Emilio Pacheco en el paraninfo de la universidad de Alcalá de Henares.
 Era un día azul, muy tieso.
Alguien nos presentó, diciendo que yo vivía en Buenos Aires, y él, entonces, me preguntó en qué barrio. Aún a riesgo de que pareciera invento tuve que decirle la verdad: en Villa Crespo, donde él había nacido, y, para más ay, a tres cuadras de la cancha de Atlanta, el equipo del que era fanático, que lo nombró socio ilustre en 2006 y que, en el mismo acto, le regaló un trozo de su antigua tribuna
. Me preguntó, escueto, lejano, cómo estaba la cancha, mientras fumaba hasta el carozo un cigarrillo y me miraba con unos ojos que parecían, a la vez, alertas, cansados y burlones.
Hijo de un matrimonio de inmigrantes judíos ucranianos, empezó a escribir poemas de amor a los nueve, para conquistar a una vecina: "Al principio le mandaba versos de un argentino del siglo XIX, Almafuerte, pero no me hizo caso
. Así que decidí probar yo mismo. Tampoco me hizo caso. Ella siguió su camino y yo me quedé con la poesía". Con la poesía y con la militancia: en 1945, con apenas 15, ingresó a la Federación Juvenil Comunista.
 En 1975 la organización Montoneros, a la que pertenecía desde 1973, lo envió al exterior para, entre otras cosas, denunciar los delitos contra los derechos humanos que se cometían durante el gobierno de Isabel Perón
. Allí estaba cuando, en la Argentina, se produjo el golpe militar que dio comienzo a la dictadura
. Y allí seguía cuando, el 24 de agosto de 1976, los militares secuestraron a su hijo, Marcelo, y su mujer embarazada. Gelman permaneció en el exilio —entre Roma, Madrid, París, Nueva York y México, donde falleció— escribiendo poesía, periodismo y buscando a su nieta (o a su nieto: no tenía forma de saberlo).
 En 1989, el Equipo Argentino de Antropología Forense encontró los restos de su hijo.
Once años después, apareció su nieta, Macarena, criada por la familia de un policía uruguayo.
 Hace unos años, Luis Fondebrider, presidente del Equipo de Antropología Forense, me dijo que, cuando encontraron los restos de Marcelo Gelman, le dieron la noticia a su padre en persona, en Nueva York, donde estaban por otros asuntos.
 "Me resultó una figura muy intimidante, serio, parco.
 Nos quedamos a dormir en su casa. Él se quedó toda la noche despierto, leyendo el expediente, y al otro día nos hizo millones de preguntas"
. Pensé muchas veces en aquel hombre insomne, hospedando bajo su techo a esos muchachos jóvenes que iban a darle una noticia que era, a la vez, buena y mala.
 Pensé muchas veces, también, en ese mismo hombre, ya mayor, recibiendo la noticia de que su nieta había aparecido.
 Y me pregunté, muchas veces, qué sería, para ese hombre, esa patria que producía exilios, ausencias, desapariciones, apariciones a destiempo.
Cuando le dieron el premio Cervantes, dijo, en su discurso: "Las heridas no están aún cerradas, su único tratamiento es la verdad y luego la justicia; sólo así es posible el olvido verdadero".
 Ahora, mientras escribo, abro la nota del diario La Nación, de Buenos Aires, que anuncia su muerte, y veo, al pie, una leyenda: los comentarios están cerrados debido a la sensibilidad del tema.
 Se ha muerto un poeta, me digo: ¿cuál puede ser la sensibilidad del tema?
Entonces, recuerdo que el 17 de mayo de 2013, cuando murió el dictador Jorge Rafael Videla, la nota que anunciaba su muerte tenía, al pie, la misma frase
. Es probable que esa espeluznante repetición, inversa y en espejo, diga más que cien párrafos como estos.