Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

15 ene 2014

Viaje al corazón de Susan Sontag

La segunda entrega de sus diarios retrata a la intelectual y a la escritora y supone, además, un mosaico de su vida íntima, sus sueños y sus ideas más combativas

Susan Sontag, escritora y periodista, fotografiada en el Hotel Clarís de Barcelona en 2003. / Vicens Giménez (EL PAÍS)

...y esa niña huérfana de amor que desde pequeña hizo las veces de madre de su mamá y de su hermana, un día descubrió lo que quería ser y cómo conseguirlo:
 “Aspirar a ser muy buena (si soy extremadamente buena, me amarán)”... Así, la niña desamparada se convirtió en Susan Sontag (Nueva York, 1933-2004), una de las intelectuales más destacadas de la segunda mitad del siglo XX: brillante, combativa, militante de la igualdad entre hombres y mujeres, simpatizante del comunismo, crítica con la política y la sociedad de su país, gran ensayista del arte, enseñante de cómo entender los derroteros culturales del momento, escritora respetada...
Admirada como mujer de izquierdas, su literatura era denuncia y solidaridad, comprometida y polémica....no era una persona facil pero si muy valiente.
Oropeles que solo eran el medio para otro fin. Pero oropeles que la convirtieron en una persona muy admirada por unos, sí, pero también desdeñada por otros. ¿Y alcanzó el fin?
Es uno de los secretos desvelados en La conciencia uncida a la carne. Diarios de madurez, 1964-1980 (Random House) y editado por su hijo David Rieff.
Se trata del segundo de los tres tomos que conformarán, según escribe Rieff en el prólogo, “no solo la autobiografía que Susan Sontag nunca alcanzó a escribir, sino la gran novela autobiográfica que nunca le interesó escribir".
 Un retrato de una persona deseosa de aprender y comprender en una época de grandes cambios como fueron los años 60 y 70 mientras se busca a sí misma.

Bibliografía

El benefactor (1963, novela)
Contra la interpretación (1964, ensayo)
Estilos radicales (1969, ensayo)
Sobre la fotografía (1975, ensayo)
La enfermedad y su metáforas (1978, ensayo)
Yo, etcétera (1978, narrativa)
Bajo el signo de Saturno (1980, ensayo)
El amante del volcán (1995, novela)
Contra la interpretación (1996, ensayo)
En América (2000, novela)
Ante el dolor de los demás (2003)
Renacida. Diarios tempranos 1947-1963
Si el primer volumen, Renacida.Diarios tempranos 1947-1963, apareció en 2010 rodeado de cierta polémica acerca de si era lícito o no publicar los diarios de una persona sin su autorización expresa —y eran jirones de su infancia y de su vida hasta que cumple 30 años y ya asoma lo que habrá de ser el personaje— esta nueva entrega es un mosaico íntimo, personal, social, intelectual, sentimental, político y literario de lo que será Susan Sontag para la Historia.
 Son los años del florecimiento y esplendor de una persona que se casó a los 17 años con su profesor, el sociólogo Philip Rieff, con quien tuvo su único hijo, que publicó su primera novela en 1963 y que amó a las mujeres, en medio de la sensación de orfandad de cariño.
Porque esa mujer conocida por casi todos tenía un secreto, vivo como una gota malaya, y cuyo sonido siempre la acompañó.
 Pero es precisamente ese deseo de suplir ese eco de abandono y falta de cariño el que impulsa y delinea su destino. Su vida se convierte en una huida que es una búsqueda, la de encontrar amor, afecto... y es en aquellos años infantiles de desconsuelo ejerciendo de madre de su madre cuando descubre que la clave está en su capacidad de adquirir cultura y conocimiento.
Sabe que podría haber canalizado ese impulso en ser delincuente, por ejemplo, pero en cambio, desvela: “Me dije, voy a ser extremadamente buena —y mereceré (atraeré) el amor— y procuraré la responsabilidad, la autoridad, el dominio, la fama, el poder”. Una realidad, pero una realidad a medias, porque como escribe su hijo, el corazón de Susan Sontag “se rompió a menudo, y buena parte de este tomo es la elaboración de la pérdida amorosa.
En cierto sentido ello implica que se tenga una impresión falsa de su vida, pues propendía a escribir más en sus diarios cuando era infeliz, mucho más cuando lo era amargamente, y menos cuando se encontraba bien”.
¿Y sus ideas, como por ejemplo el apoyo al comunismo? “Nunca se retractó de su oposición a la guerra. Pero sí llegó a arrepentirse y, a diferencia de muchos de sus pares, a retractarse públicamente de su fe en las posibilidades de emancipación del comunismo, no solo en sus encarnaciones soviética, china o cubana, sino en cuanto sistema”.
Me dije, voy a ser extremadamente buena —y mereceré (atraeré) el amor— y procuraré la responsabilidad, la autoridad, el dominio, la fama, el poder
Pero es el amor el ánima de su vida. Y ya con 33 años Susan Sontag descubrió que esa estrategia de dar conocimiento a cambio de este era una trampa, otro desamparo sin fin: “Mi hábito de intercambiar información a cambio de calor humano. Como poner un chelín en un contacto; dura cinco minutos, después hay que poner otro chelín”.
Ahora, unos cuantos chelines que crean un recorrido, en forma de abecedario, por algunos de los contenidos de Susan Sontag en La conciencia uncida a la carne:
ABANDONO: Quiero ‘prometerme’. Una razón es la ansiedad (quiero encontrar un puerto seguro, librarme del debilitante temor del abandono).
AMOR: El amor es volar planeando, flotar. Pensar es volar en solitario, batiendo las alas.
ARTE: Ya no debemos esperar que el arte entretenga o divierta. Al menos no el gran arte.
-El arte es la condición fundamental de todo.
AUSENCIA: Mi universo, entonces, en contraste radical con el de Eva, está poco poblado. No vivo el mundo como una invasión, una amenaza, una agresión. La ansiedad primordial es la ausencia, la indiferencia, el ‘paisaje lunar’.
COMUNISMO: Un gran tema el desamor de Occidente con el comunismo. El final de doscientos años de pasión.
CONOCIMIENTO: Cuando entiendo algo plenamente, se muere
. De ahí que me atraiga el ‘exilio’. Estar cómoda es saber lo que es posible a cada paso. Los acontecimientos están afianzados, tienen la protección de lo posible. Al girar la esquina nada sorprende.
CRÍTICOS: Los dos críticos mayores y más influyentes -Valéry; y después Blanchot.
CUALIDADES: Las cualidades que me atraen (alguien a quien amo debe tener al menos dos o tres): 1- Inteligencia. 2-Belleza; elegancia. 3- Douceur (delicadeza, dulzura). 4- Glamour; celebridad. 5- Fuerza. 6- Vitalidad; entusiasmo sexual; alegría; encanto. 7- Expresividad emocional, ternura (verbal, física), afecto.
CORAJE: Es una palabra que solo se puede emplear en tercera persona. El miedo, par contre, es un adjetivo de primera persona.
DAVID (su hijo): Estoy demasiado ‘cerca’ de David en el sentido de que me identifico con él
. Cuando paso mucho tiempo con él pierdo la noción de mi edad; acepto los límites de su mundo.
-apacigua mis fantasías de ser un chico. Me identifico con David, es el niño que habría querido ser –no necesito ser un chico porque él existe.
DESAMOR: Nunca voy a sobreponerme meramente a este dolor
. Estoy helada, paralizada, con los engranajes atascados. Solo se aliviará, disminuirá si de alguna manera puedo trasponer la emoción – como del dolor a la ira, de la desesperación a la conformidad. Tengo que activarme. Mientras me siga sintiendo como paciente  este dolor insoportable no me abandonará-.
ESCRIBIR: Vivo la escritura como algo que se me da –a veces, casi, como un dictado. Dejo que sobrevenga, trato de no interferir con ella. La respeto, porque soy yo y sin embargo es más que yo. Es personal y transpersonal, ambas.
-Creo que estoy preparada para escribir. Pensar con palabras, no con ideas
ESTADOS UNIDOS: La base calvinista de la ideología estadounidense: la naturaleza humana es en lo fundamental oscura, malévola, pecaminosa, egoísta y solo responde a motivos egoístas o materiales o competitivos.
ESTILO: La manera en que las cosas se nos presentan diseñadas para el placer.
LEALTAD: Mi lealtad al pasado –mi rasgo más peligroso, el que más me ha costado.
EXISTIR: Nada existe a menos que yo lo mantenga (por mi interés, o mi potencial interés). Esta es una ansiedad fundamental, sobre todo subliminal. Por lo tanto debo permanecer siempre, tanto en principio + de manera activa, interesada por todo. Adoptando como mi coto todo el conocimiento.
FAMA: Ser famosa a fin de tener acceso a la gente, de no estar sola.
GUERRA VIETMAN: Vietnam es la primera guerra televisada
. Un happening continuo. Estás allí. Los estadounidenses no pueden decir, como pudieron los alemanes –pero es que no nos enteramos.
HONOR: Honor. Honor. Honor. Dar lo mejor de sí misma siempre.
INDIFERENCIA: Mi experiencia más profunda es la indiferencia, más que la censura.
INTELIGENCIA: La inteligencia no es necesariamente algo bueno, algo que se haya de valorar o cultivar. Es más como una rueda de recambio –necesaria o deseable cuando las cosas se averían.
 Cuando todo va bien, es mejor ser estúpido… La estupidez tiene tanto valor como la inteligencia.
KENNEDY: Un asesinato: como una bombilla (foto panorámica) que destella en un boscaje sombrío, iluminando toda la vida oscura y asustada de los bosques. (Dallas-nov.1963)
LEALTAD: Mi lealtad al pasado –mi rasgo más peligroso, el que más me ha costado.
LIBERACIÓN FEMENINA: La liberación de la mujer debe ser la abolición de las convenciones sexuales específicas en todas las actividades –salvo la procreación y, quizá, algunos trabajos que requieren mucha fuerza física.
LITERATURA: El futuro de la ficción (la prosa narrativa) está cada vez más + más en decirlo todo (¿la supresión de lo anecdótico, lo particular?).
MADRE: M. no respondía cuando yo era niña.
 El peor castigo –y la mayor frustración. Siempre estaba ‘distante’- aunque no estuviera enfadada. (La bebida era síntoma de ello). Pero yo seguía intentándolo
- Mi ansiedad aguda + temor por su envejecimiento, por parecer vieja –en algún momento hasta deseé morir primero porque no sería capaz de soportar ver aquello- habría sido algo obsceno.
MORBOSIDAD: La estetización de la muerte. Véase el osario de las catacumbas de París.
La muerte se arregla para el espectador.
NOVELA: La novela como libertad: las únicas reglas que puede romper son las internas –las que ella misma dicta.
PAISAJES. Mis dos paisajes modélicos: el desierto (seco, duro, vacío, caliente) y el trópico (húmedo, pleno, incluso repleto, caliente)
PERSONAS: Joe dice que hay dos clases de personas –las que están interesadas en la propia transformación y las que no lo están.
 Ambas requieren la misma cantidad de energía
. Estoy de acuerdo con lo primero –y solo estoy interesada en las personas dedicadas a un proyecto de transformación propia. Pero con lo segundo: me gustaría poder creer algo tan optimista.
Me parece que se requiere mucha más energía para cambiar.
POP: El arte pop es el arte de los Beatles.
RELIGIÓN: En Estados Unidos, la religión equivale al comportamiento. Se deja de ir a la iglesia o a la sinagoga por las prohibiciones o el excesivo peso del ritual, no (como en Europa) por una crisis de fe o de creencias.
RENUNCIA: Renuncié en primer lugar a mi sexualidad.
 Renuncié a mi capacidad de comprenderme a mí misma como una persona ‘común’; renuncié a la mayor parte de las vías normales de acceso a mí, a mis sentimientos.
Renuncié a la confianza en mí misma en las relaciones personales. (…) Renuncié a tratar de ser atractiva.
SOLEDAD: Debo aprender a estar sola –y lo que he descubierto es que con David no es estar sola (a pesar de mi profunda soledad). Es todo un universo propio, al que me adapto.
Con David soy una persona diferente a cuando estoy sola.
-La soledad es interminable. Todo un mundo nuevo. El desierto.
SUEÑOS: Todos los sueños son modelo del propio análisis.
Los sueños burdos son las declaraciones ingenuas o análisis del ‘problema’ propio.
 El sueño útil es el más complejo, la declaración o dramatización menos reductiva. La parte importante del sueño es la declaración analítica, no la resolución narrativa.
TELEVISIÓN: Es el factor más insensiblizador de la sensibilidad moderna. (La TV altera todo el ritmo de la vida, las relaciones personales, el tejido social, la ética- todo ello apenas comienza a ser evidente. Nos obliga a pensar: ¿Qué es una imagen?)
URSS: La URSS no es el caso de una revolución que fracasó, sino el de una revolución totalitaria que triunfó.

* Susan Sontag: La concienca uncida a la carne. Diarios de madurez, 1964-1980. Editado por DAvid Rieff. Traducción de Aurelio Major. Literatura Random House. 516 páginas

 

El poeta de los ojos tristes..................................................Juan Cruz

La vida de Juan Gelman estaba marcada por la muerte de su hijo y su nuera a manos de la dictadura y la búsqueda de su nieta.

 

Juan Gelman, el poeta de los ojos tristes, era capaz de arrancarse de madrugada a rasguear la guitarra; en tiempos en que su pesadilla era más grande, pues buscaba con ahínco pero sin esperanza a su nieta secuestrada en 1976 por los golpistas de Videla, la poesía y esos instantes de la noche le devolvían a la vida, como si se la prestaran
. Esa larga historia que lo convirtió en huérfano de su hijo y en abuelo en perpetuo estado de incertidumbre lo llenó de pena, y “la pena”, dijo una vez con su enorme capacidad para la melancolía y el sarcasmo, “es un territorio muy amplio, probablemente argentino”
. Él nunca se quitó de veras la pena.
Cuando en 2000 apareció la nieta, una joven que había vivido hasta entonces con un matrimonio al que se la entregaron los militares, se alivió la pesadumbre pero mantuvo su rastro.
 Fue mucho pesar, él lo llevó con la dignidad personal de un combatiente
. A veces, cuando recitaba en público y aún existía esa sombra en su vida, cada verso era un esfuerzo y una rasgadura, como si llorara en voz baja
. Por eso asombraba en esos instantes en que le robaba a alguien la guitarra que riera y cantara como si fuera otro.
Esa búsqueda de la nieta fue la razón mayor de su tristeza, pero nunca fue un hombre vencido. Ahora, consciente de la enfermedad que acabó con su vida, tuvo energía aún para desear a sus amigos un año menos difícil.
 Volvió del hospital, donde entró y salió desde el último noviembre, porque quiso que fuera en su casa donde dijera adiós a todo esto.
Nació en Argentina en 1930.
 El golpe de Estado de Videla lo condujo al exilio en México, de donde jamás quiso volver a su país. Su nuera esperaba una criatura cuando la secuestraron; de ella y del hijo de Gelman no se supo nunca más; el poeta estaba seguro de que la criatura vivía en alguna parte.
 La movilización mundial a favor de su lucha por encontrarla chocó durante años contra la inepcia del Vaticano, al que acudió, y de los gobiernos uruguayo y argentino, pero contó con el apoyo de sus escritores, periodistas y activistas.
 Sus amigos José Saramago y Eduardo Galeano presidieron una campaña mundial a favor de la búsqueda de la nieta; esa campaña se intensificó cuando por fin hubo noticias que daban fe de que la muchacha existía, y en 2000 al fin se produjo ese encuentro. Macarena Gelman tiene ahora 35 años y vive en Uruguay.
 Esa noche del reencuentro su amigo Mario Benedetti dijo: “Hablé con Juan y está de lo más feliz”.
Esa noticia fue para él la emoción más grande de su vida.
 Su poesía, irónica y secreta, escrita desde la melancolía, vivió momentos más claros; pero él siguió siendo el poeta de los ojos tristes que a veces ocultaba la risa tras el bigote poblado.
Alto, desgarbado, Gelman caminaba dejando atrás, siempre, la estela del humo de su cigarrillo.
 Su voz tenía la cadencia del silencio; podía recitar ante miles, pero jamás levantó la voz.
 Últimamente había adelgazado mucho, de modo que cuando se desplazaba parecía que iba a volar tras el humo.
En el último mes de abril, cuando publicó su libro Hoy, de prosa poética, como muchos de los suyos, explicó aquí qué sintió cuando fue condenado uno de aquellos verdugos de su hijo
. “Entre los culpables del asesinato de mi hijo había un general que fue condenado a prisión perpetua. Pero cuando dictaron la sentencia yo no sentí nada.
Ni odio, ni alegría. Y me pregunté por qué, y eso me llevó a escribir, para preguntarme qué había pasado”. En esa conversación, Gelman resumió su disgusto con el papa Francisco, a quien había acudido cuando éste era el obispo Bergoglio en busca de ayuda para encontrar a su hijo.
 El obispo le dijo que no podía hacer nada, “pero ante la justicia declaró otra cosa, que había hecho gestiones sin éxito”.
Esa larga lucha (35 años buscando rastros de la vida de los suyos) no sólo lo marcó como persona, sino que llenó de amargura y sarcasmo su escritura.
 Él tenía, decía, “la confianza lastimada”.
También con respecto al porvenir del mundo.
Ese hombre está en sus versos.
Ganó los principales premios de la literatura en español: el Rulfo, el Reina Sofía de poesía, el Cervantes (en 2007).
 Para él, la poesía era “una forma de resistencia”, pero ese compromiso civil no alteró su manera de ser poeta. ¿Hermético?, se preguntaba. “No, lo que hago es respetar al lector, obligarlo a que lea por dentro”. En el Ateneo de Madrid, en uno de sus tumultuosos recitales, siete años después del hallazgo de la nieta, leyó su poema padre de entonces como si fueran a temblar sus manos, sus ojos, él entero:
 “Así que has vuelto / como si hubiera pasado nada / como si el campo de concentración no / como si hace veintitrés años / que no escucho tu voz ni te veo / han vuelto el oso verde tú / sobre todo larguísimo y yo / padre de entonces / hemos vuelto a tu hijar incesante / en estos hierros que nunca terminan / ¿Ya nunca cesarán? / ya nunca cesarás de cesar / vuelves y vuelves / y te tengo que explicar que estás muerto”.
 La ovación compungida de la gente fue la confirmación de que el público y el poeta se leyeron por dentro.
Esa historia fue su vida: el hijo muerto, la hija muerta, la nieta en un paradero sobre el que él arañaba. Todo eso seguía vivo en su mirada, por tanto en esos versos, padre de entonces.
  Fue comunista, periodista y resistente, la sombra de esa historia no le permitió jamás olvidar esa militancia contra el olvido.
Fue un resistente comprometido también con los cambios habidos en su país para revertir los efectos de la ley de punto final que había proclamado el presidente Alfonsín.
 Esa “impunidad espantosa” fue anulada por el presidente Kirchner y dio paso a las condenas de los represores, entre ellos los represores de su familia.
Y desde ese punto de vista defendió aquí al juez Garzón cuando éste trató de perseguir el franquismo y restituir la dignidad de los perseguidos durante la dictadura. “No entiendo”, dijo entonces, “el castigo a Garzón por rastrear la memoria”.
Un día le pregunté quién era. Y él dijo:
--Quién sabe. Yo, no.

14 ene 2014

Caminando sin desmayo hacia la luz...........................................Juan Ángel Vela del Campo

JAVIER DEL REAL
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Afirma —o se pregunta— Tristán en su delirio final: “Oigo la luz”.
 Desde el año 2000 el video artista norteamericano Bill Viola inició una serie de trabajos explorando el tema de las pasiones
. Varios de ellos se vieron en Madrid en una memorable exposición en la Fundación La Caixa de febrero a mayo de 2005. Justamente en abril de ese año se estrenaba en la Opéra Bastille de París, de la mano de Peter Sellars y Gerard Mortier, su propuesta de Tristán und Isolde que ahora ha llegado a Madrid.
 A través de las alusiones al fuego, el agua, la naturaleza, la noche, el amor y la muerte, Sellars y Viola buscan, por encima de todo, la luz en su dimensión más espiritual.
 Para ello qué mejor apoyo que el de la música de Wagner en su obra más desmesuradamente romántica.
Es de sentido común integrar en el concepto de “obra de arte total” las aportaciones lingüísticas del videoarte.
 La necesidad de una actualización del romanticismo cobra así un sentido especial.
 Como decía Rüdiger Safranski, la pervivencia hasta la actualidad de lo romántico es “una actitud que, en palabras de Novalis, consiste en conferir a lo ordinario un sentido más elevado; a lo conocido dignidad de desconocido y a lo finito una apariencia de infinitud”.
Ver Tristán e Isolda de la manera que nos proponen Sellars y Viola es todo una experiencia para vivir el romanticismo desde nuestros días
. Sobre todo, en el sublime tercer acto, donde las cotas de integración entre el teatro y la creación plástica son excelsas.
 En los dos primeros la componente descriptiva y naturalista de Viola es, a pesar de su ingenio, bastante previsible. En el tercero su creatividad se desmelena a niveles de genialidad. Sellars aporta un concepto del movimiento escénico de serenidad casi oriental.
 La intensidad intelectual y emocional de la puesta en escena van a la par, en una exploración dialéctica inteligente del deseo y la compasión, el dolor y la lealtad, la esperanza y la incertidumbre.
 Desde la diferencia —nada que ver con lecturas escénicas tan sugerentes como las de Chéreau, Gruber o Muller, pongamos por caso—, el de Sellars y Viola es un espectáculo enriquecedor.
Camina sin desmayo hacia la luz. Y sugiere en ese esfuerzo muchas ideas.
El reparto vocal es estupendo.
 Sin ello no se apreciaría de la misma manera el talento de la parte visual.
 De entrada, Violeta Urmana está imponente como Isolda, por carácter y capacidad de introspección. Robert Dean Smith tiene más dificultades como Tristán, dentro de una adecuada línea de canto.
 Llega hasta el final con entidad y eso tiene mucho mérito en un papel como el suyo.
Franz-Josef Selig, Ekaterina Gubanova, y Jukka Rasilainen se defienden de mil maravillas, con convicción y clase, los personajes del Rey Marke, Brangäne y Kurwenal, respectivamente. Marc Piollet era una de las grandes incógnitas de la noche, al frente de la Sinfónica de Madrid. Sustituía a Currentzis, un director que ha calado hondo en el público madrileño.
 Pues bien, Piollet hizo una lectura efusiva, incluso apasionada, quizás demasiado incisiva en el volumen, pero siempre con temperamento y rigor. Respondió al reto que tenía encima, y la orquesta le siguió con profesionalidad y esmero.
Alguna leve protesta aislada para el equipo escénico, no impide resaltar el clima de éxito al final de la primera representación.
 De momento el teatro Real ha colgado el cartel de “no hay localidades” para todas las representaciones de Tristán e Isolda. Wagner sigue teniendo tirón en Madrid.
 Y las propuestas con ambición estética, mal que les pese a algunos, también.

Todos los Presidentes del mundo parecen que no saben vivir sin amantes y que yo me entere........

Hollande esquiva las preguntas sobre su vida privada.

El enemigo jurado de las finanzas y defensor a ultranza de la justicia social de la campaña electoral de 2012 ha pasado a mejor vida.
 A los 18 meses de llegar al poder, François Hollande confirmó este martes un giro radical hacia las recetas económicas neoliberales, y dejó de hablar a los electores de izquierda para dar la razón a los que consideran que Francia es un país esclerótico (Berlín, Bruselas y Londres) y ofrecer un pacto de responsabilidad —en realidad, un cheque en forma de reducción de costes laborales— a la patronal a cambio de inversión y empleos.
Aunque habló sobre todo de economía, el presidente francés llegaba a la tercera rueda de prensa semestral de su mandato con el agua al cuello por el asunto privado del que todo el mundo habla, en Francia y sobre todo fuera del Hexágono: su romance adúltero con la actriz Julie Gayet, de 41 años y 18 más joven que él, que ha llevado a su pareja, Valérie Trierweiler, de 48 años, a ser ingresada en el hospital para someterse a una cura de reposo.
Hollande prometió eliminar las cotizaciones salariales que pagan los empresarios y los trabajadores autónomos para financiar las ayudas familiares de aquí a 2017, una medida que cifró en 30.000 millones.
 Y recurriendo de nuevo al manual ultraliberal, aseguró que financiará ese dinero reformando el Estado, luchando contra el fraude a la seguridad social, simplificando los impuestos y disminuyendo el gasto público en 50.000 millones entre 2015 y 2017.
“Todo será revisado, pero no para reducir la protección social, sanitaria o ambiental, sino para simplificar y facilitar la vida a las empresas”, enfatizó Hollande para limitar el impacto de la concesión a la patronal Medef, cuyos portavoces celebraron los anuncios y no tuvieron empacho en decir que Hollande había presentado un “programa de derechas”.
Pese a que la comparecencia del presidente duró cerca de tres horas, Hollande se las arregló para no dar una sola explicación convincente sobre el escándalo que ha afectado a su vida privada a los más de 500 periodistas franceses y extranjeros que abarrotaban la sala de festejos del Elíseo
. Ante las cuatro o cinco preguntas relacionadas con el caso, afirmó que él y su pareja viven “momentos difíciles y dolorosos”, recordó que su principio es que los asuntos privados se dirimen en privado, añadió una frase de circunstancias —“este no es el sitio ni el momento de hablar de eso”—, y finalmente prometió, de forma paradójica, que dará las explicaciones pertinentes antes de viajar a Washington el próximo 11 de febrero.
Luego, tras una larga tanda de cuestiones de política y economía, el presidente dijo que Trierweiler se encuentra “en reposo” y aseveró que su seguridad está “perfectamente garantizada” tanto cuando realiza desplazamientos públicos como privados, sin entrar en los detalles sobre el origen dudoso del apartamento donde se encontraba con Gayet.
El presidente no ocultó que la publicación del reportaje sobre su infidelidad le había producido una “indignación absoluta”, y matizó que si no ha presentado una querella contra la revista Closer es porque goza del estatuto de inmunidad penal del presidente y no juega en igualdad de condiciones al no poder recibir demandas de nadie.
Hollande se mostró sereno en todo momento y trató de mostrar su lado más institucional, autoritario y firme, aunque a ratos no renunció a sus bromas habituales.
 Pero la conferencia de prensa fue mucho menos espontánea e improvisada de lo que pareció
. El jefe de comunicación del Elíseo, Christian Gravier, un hombre cercano al ministro del Interior, Manuel Valls, indicaba en cada momento a sus colaboradores a quién entregar el micrófono, y dio absoluta prioridad a los informadores franceses, relegando a los más de 150 corresponsales foráneos a la última media hora, los llamados minutos de la basura.
Cuestionado por un periodista estadounidense sobre el alcance político del Closergate y sobre si un presidente tiene derecho a una vida realmente privada, Hollande afirmó: “En Francia tenemos principios firmes sobre el respeto a la vida privada y sobre la libertad de prensa. Son nuestros valores”.
La noticia más relevante del día, en todo caso, fue el informe de la Liga por los Derechos Humanos sobre la situación de los gitanos en Francia.
 Durante 2013, el Gobierno socialista expulsó de sus campamentos precarios a casi 20.000 romaníes europeos, es decir, el doble de los que expulsó en 2012.
 Hollande defendió la política de Manuel Valls, sin citar esta vez la palabra humanidad, y aseguró que todas esas expulsiones no le avergüenzan “porque se hacen en nombre del derecho”.
En realidad, tanto la promesa electoral de Hollande como la circular emitida por el ministro del Interior en el verano de 2012 obligaba al propio Gobierno a conceder alojamientos alternativos a los expulsados, cosa que París no hace.
Hollande hizo suya también lo que definió como la última “victoria” del ministro más popular del Gabinete, la prohibición administrativa de los espectáculos del cómico Dieudonné: “El racismo, el antisemitismo, y la xenofobia serán perseguidos con intransigencia”, dijo. “La ley será aplicada sin debilidad. Pero la libertad de reunión, expresión y creación no puede ser reducida, salvo en circunstancias excepcionales, atendiendo a la dignidad humana y al orden público”.
Sobre Europa, Hollande habló sobre todo de Alemania y anticipó la celebración en febrero en Francia de un consejo de ministros conjunto de los dos países
. Anunció pasos para la convergencia económica, la armonización de las reglas fiscales y un impulso común de la Europa de la Defensa.