Un Blues

Un Blues
Del material conque están hechos los sueños

4 ene 2014

Desahuciada y presa de la burocracia

Una viguesa con dos hijas menores y sin ingresos relata su odisea para buscar ayuda

No tiene ingresos para pagar el piso en el que vive.

Analía Melón, en la vivienda que tiene que abandonar / LALO R. VILLAR

Como desde hace unos 10 años casi todo lo que podía salir mal le ha salido fatal, Analía Melón no se lo acaba de creer
. Desde que una malformación congénita de su hija pequeña le hizo perder el contacto con el mundo laboral, todo fue empeorando al ritmo que marcaba la crisis: perdió el trabajo, perdió a su madre, se separó y su exmarido se volatilizó, y con él la pensión para sus dos hijas, de 10 y 15 años.
 Quizás por eso celebra con una mueca de escepticismo la palabra del alcalde de Vigo, Abel Caballero, que ayer se comprometió a facilitarle un piso que evite el destino de la familia se encuentre debajo de un cartón.
Hija de un vecino de Teis pero nacida en Argentina, Analía lleva en Vigo desde los 18.
 Al principio todo fue sobre ruedas, sobre todo si se compara la España de los noventa con la Argentina del momento
. Tanto es así que incluso cuando el país se comenzaba a sumergir en la penuria, todo le parecía poca cosa a una pareja que conoció una de las peores miserias de Latinoamérica
. Él trabajaba de carpintero y ella sumó más de 10 años de servicios como auxiliar en una clínica.
 Desde que tuvo que descuidar el trabajo para atender a su hija ya nada volvió a ser lo mismo.
Y la situación se agravó cuando perdió a su madre, cuya pensión era uno de sus principales sustentos. “Se me fue complicando la vida”, relata.
 Pero su historia no revienta hasta marzo de 2013, cuando, de un día para otro, el que fue su pareja durante casi 30 años pone un océano de por medio, dejando a su mujer y a sus dos hijas casi sin ingresos y con una deuda con la dueña del piso en el que aún vive, en la calle Pizarro de Vigo, de casi 4.000 euros.
 Desde entonces, la cantidad no ha dejado de engordar
. La arrendadora, a la que debe ya más de 7.300, no ha recurrido a la justicia.
El suyo será un desahucio pactado. “Ella no quiere ocasionarme más problemas, no ha pedido una orden de desahucio, pero yo le he dado mi palabra de que nos vamos y nos vamos”.
El problema es a dónde.
 Y ahí empiezan los líos administrativos, políticos y hasta mediáticos. “Me siento utilizada por unos periódicos que atacan o defienden al alcalde utilizando mi caso”, lamenta.
 Y también “por los políticos que solo quieren hacer daño a políticos de otros partidos”. “La Xunta le echa la culpa al Ayuntamiento y el Ayuntamiento echa balones al tejado de la Xunta”, acusa Analía. Del Gobierno gallego espera una Risga, la renta de integración social, “de tramitación interminable”. Y en la casa consistorial ha encontrado “burocracia administrativa” e “informaciones contradictorias” sobre las posibilidades de ayudas.
 Como el alcalde ya había apuntado su disposición a involucrarse en su caso, la Plataforma de Afectados por las Hipotecas convocó una concentración ayer delante del Ayuntamiento de Vigo
. El concejal de Participación Ciudadana, Santos Héctor, se prestó a recibirla. Y finalmente fue Abel Caballero quien hizo entrar en su despacho a la afectada, a la portavoz de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas, Carla Pérez, y a los fotógrafos de prensa.
 Le ofreció dos posibilidades: un piso en el barrio de Navia para afectados por desahucios, aunque el suyo no lo sea en sentido estricto, u otro en el Calvario para víctimas de violencia de género
. Ahora le toca esperar.
De momento ha esquivado la amenaza inicial de pasar las navidades sin techo, a pesar de que el 30 de diciembre vencía el plazo convenido para dejar el piso de Pizarro
. La propietaria del piso le ha dado 10 días más, un horizonte que parece corto para que el Ayuntamiento resuelva la oferta de un piso de los que dispone.
 Pero a pesar de todos los reveses que le ha dado la vida, Analía sigue creyendo en los milagros. Incluso el que hoy día en España se presenta como el mayor de todos ellos: “Busco trabajo, cualquier trabajo”.

 

@LetiziaEnfurecida.......................................Luz Sánchez-Mellado

No me creo que Letizia no tenga un Twitter falso para oler lo que se cuece extramuros y vocear a los cuatro vientos la quina que debe de tragar cada vez que se muerde la lengua.

La princesa Letizia. / J. M. SERRANO ARCE (WIREIMAGE)

Llamadme ludópata, pero me apuesto mi próxima tableta a que Letizia está en Twitter.
 Y lo que está en juego no es ningún cacharro de esos que empiezan con una i minúscula y luego, entre fundas, teclas y chorradas inteligentes, acaban con un agujero mayúsculo en tu cuenta corriente.
 No, es más que eso
. Hablo de los músculos que voy a echar con el Abdominizer que me ha aparecido bajo equis estratos de bolsos de los chinos y bolsas de Zara tras limpiar el maletero del coche.
 No sabes qué cucada, el Abdominino ese. Lo debí de comprar el siglo pasado en la teletienda pensando que no pedía de comer y, efectivamente, la que se lo ha comido todo ha sido mi menda, mientras el Abdoetcétera seguía ahí, calladito y con el tique puesto: 4.999 pesetas, exactamente, para que luego digan que el euro no impuso el redondeo
. Así que ya no tengo excusa de horarios, matrículas ni estilismos de gimnasio
. Me he puesto a mi Abderramán de cubreasiento del Kia y, a pocas flexiones que haga en los semáforos, malo ha de ser que de aquí al 40 de mayo no se me ponga el torso como al maromo del anuncio de Invictus.
Pero te decía que me juego el tipo a que la heredera tuitea, aunque solo sea para desfogarse.
 Si las porteras somos cotillas, perdón, curiosas, las reporteras, ni te cuento.
 Y no me creo que la mejor periodista de su generación, como la definió de soltera Alfredo Ce-Ce-O-O Urdaci, entonces jefe de informativos de TVE —un bolchevique al lado de Julio Somoano, todo hay que decirlo—, no tenga un fake para oler lo que se cuece extramuros y vocear a los cuatro vientos la quina que debe de tragar cada vez que se muerde la lengua.
 Porque, yo que ella, estaría que trina con los últimos acontecimientos.
Y no hablo de Nóos ni otras minucias familiares, sino de lo que realmente importa.
Tú imagínate que vas un día al Decathlon del barrio a por los Reyes de Oriente de tus crías, que los de España ya los tienen en casa, con la cara lavada, unas ojeras de lémur y el primer bolsazo de Hugo Boss que pillas en tu show-room, y van los de Diez Minutos y te sacan en portada hecha unos zorros.
 Pues o te agarras un mosqueo calibre Belén Esteban, o no tienes sangre en las venas, ni roja ni azul ni verde, te llames Letizia Ortiz o Lydia Lozano.
Dicen los analistas áulicos que eso es una campaña de La Zarzuela para quitarle su fama de estirada y bajarla a la tierra.
 No se lo creen ni ellos.
 Primero, porque estirada no sé si será, pero que lo está es evidente.
 Y segundo, porque a ninguna mujer de este planeta le gusta que la saquen sin maquear ni en las radiografías. Así que imagino que la consorte debe de estar de enfurecida para arriba, teniendo en cuenta, además, que a la semana siguiente, o sea esta, va Su Majestad su suegro y hace un posado para la cover de ¡Hola! hecho un chaval, con un estilismo casual-royal que ya quisiera el conde Lecquio y más Photoshop que Isabel Preysler, Cari Lapique y Nati Abascal juntas.
 Así que, Letizia, princesa, si aún no ha abierto cuenta en el gallinero, está tardando.
 Motivos, sobran. Y espérate tú que al juez Castro no le dé por querer pasar a la historia e impute a Su Alteza Real su cuñada Cristina justo después del día de, ejem, Reyes.

 

Cachorros de fiesta...............................Boris Izaguirre

Haya o no recuperación económica sí que es seguro que habrá una nueva camada de cachorros de la fama.

Uno de los cachorros de león que fue sacado de la fiesta en casa de Kiko Rivera. / EUROPA PRESS

Pese a que la notoriedad lo alimentó desde que fuera el cachorro de Isabel Pantoja, Kiko Rivera podría ser considerado uno de los hombres del año
. No contento con toda la algarabía de sus tuits en contra del padre del hijo que espera su hermana, Kiko decidió adelantar la Nochevieja y dio un fiestón en su casa el 30 de diciembre.
 Su osadía de exitoso DJ le llevó a alquilar dos cachorros de león como atracción romana, o felliniana, provocando la presencia de la Guardia Civil porque los felinos carecían de permiso de exhibición pública.
Con cierta torpeza pero con olfato, Kiko ha conseguido poner sobre la mesa el tema de los cachorros, entendiendo que un cachorro es también “un descendiente que permanece fiel a las ideas y modos de vida de sus antecesores”.
 Y haya o no recuperación económica sí que es seguro que habrá una nueva camada de cachorros de la fama cuando nazcan los hijos que también esperan Amaia Salamanca, Eugenia Silva y Pilar Rubio. ¡Hola! montará una guardería
. Mientras, ese atemorizante cachorro de dictador que es Kim Jong-un, ha explicado, sin nombrarlo, que la ejecución de su tío “purga la escoria”, una de esas cosas que solo un cachorro de tirano puede decidir.
 Y los duques de Palma envían a sus allegados una felicitación de Navidad protagonizada por sus cuatro cachorros con unas montañas nevadas de fondo, una estampa inocente y blanqueada que se ha hecho conocida mientras esperamos si hay o no una nueva imputación a la infanta.
 La imagen de los Urdangarin-Borbón quizás sirva para que todos, y también el juez Castro, no olvidemos que esos aristocráticos cachorros seguro desean que nada malo les suceda a sus padres.
Cachorros correteando por todas partes, exhibiéndose con o sin permiso.
 En Baqueira una buena temporada de nieve y una mala temporada económica convierten de nuevo el apres ski en la última moda.
 Esta semana no faltó casi nadie: Belén Rueda, Mar Flores (la mejor abrigada) y hasta el joven Alonso Aznar. Pero en toda estación de esquí siempre hay temor a una avalancha o a salirse de la pista, y algo así ha sucedido con el derrape inesperado de la constructora Sacyr en su proyecto de ampliación del Canal de Panamá, ahora en suspenso y con las acciones de Bolsa desinfladas.
 El Gobierno de Panamá dice que no va a pagar los sobrecostes. Ciudad de Panamá es una especie de gran centro comercial a orillas del Pacifico con una entrada de dinero permanente gracias al canal. Los centros comerciales de la ciudad, que ellos llaman molls, ofrecen kilómetros de sucursales bancarias y tiendas caras que fácilmente pueden provocar rugidos y sobrecostes asustantes.
Los expertos prefieren explicar que todo es producto de que Sacyr, en un interesado alarde de modestia, ofertó a la baja para quedarse con el proyecto.
 Los Wikileaks que este periódico publicó en 2010 dejaban saber que los análisis confidenciales de Bechtel, la empresa americana que perdió esta contrata, confirmaban que los 2.300 millones ofertados no daban ni para “poner el hormigón”
. Al parecer los de Sacyr confiaban en renegociar al alza el contrato mientras iban ampliando el canal, y la brecha financiera.
 Al final puede que la constructora haya abierto un agujero negro para la marca España.
Otro marrón para la marca España es el drama que crece en la familia de José Ortega Cano.
 Su hijo José Fernando, un cachorro bruto y desorientado que pasó las Navidades en la cárcel, se enfrenta a un juicio cada vez más serio a causa de su actitud despiadada en los delitos donde participó
. Mientras tanto el padre, Ortega Cano, recurre a una arritmia para ralentizar su ingreso en la cárcel, por un homicidio a raíz de un accidente de tráfico.
 El retrato amargo de una familia disfuncional y sin manera de evitar la deriva. Ortega Cano también lucha por conseguir un indulto y anhela que la ley no le haga coincidir con su hijo tras las rejas. “Por una cuestión de honor” dicen en la prensa rosa.
Como cachorro, este año 2014 arranca a tientas entre la lluvia, las alergias inexplicables de Bárcenas en la cárcel que lo hacen ingresar con trato preferencial en el hospital sin que nadie se alarme y la buena noticia de la nueva temporada de la serie Cuéntame, uno de los cachorros de ficción nacional con una mayoría de edad exitosa.
 A partir de las próximas semanas, los Alcántara entran de lleno en 1982, y lo presentan como un año mágico, el de Naranjito, el triunfo de Felipe González y de la movida.
 En la serie se han esmerado por reproducir meticulosamente todo lo relativo a ese momento.
 Uno de los nuevos decorados es un garito empapelado con pósteres de grupos como Siniestro Total y con una banda propia con un líder que rememora a Fabio Mac Namara, el célebre compañero de Almodóvar en sus tiempos de estrella musical
. Gracias a Cuéntame, los ochenta volverán a retratar una España luminosa, envidiada por Latinoamérica como cuna de una efervescencia sorprendente.
 Veremos a sus personajes como cachorros de la nostalgia, hijos de lo que fuimos y de lo que difícilmente volveremos a ver.

 

3 ene 2014

Una fuerza de la naturaleza actoral...................................Gregorio Belinchón

Sergi López disfruta hoy de su peculiar anonimato desde su pueblo natal, Vilanova i la Geltrú.

Tiene 60 títulos cinematográficos a sus espaldas. Y mucho teatro.

Ha vuelto a subir a los escenarios recientemente y ahora estrena nueva película.

Jordi Socías

A riesgo de caer en el tópico, Sergi López se mira las manos, gordezuelas, con dedos más de labrador que de actor de cine, y exclama:
 “Un jabalí. Pienso mucho en ese animal. Le doy vueltas al asunto”.
 Un jabalí escarba, atraviesa los campos de cereales y de girasoles pisando la mies y abriendo su camino; un jabalí es rotundo, rápido, solo ataca si le hieren o se siente muy amenazado; un jabalí siente suya su tierra; un jabalí, si hablara, sería de los que exclamarían: “Al pan, pan, y al vino, vino”.
Y todo eso está en este tipo de Vilanova i la Geltrú –donde vive aún, desoyendo cantos de sirenas parisienses y barcelonesas–, que cumple hoy 48 años, que ya ha rodado 60 películas –cifra que él repite con sonrisa pícara y ojos grandes–, que ya ha estado seis veces concursando en el Festival de Cannes (la última, este año, con Michael Kohlhaas) y que estrena Ismael, otra apuesta de Marcelo Piñeyro por el dramote con buenos sentimientos, que juguetea con arrojarse al barranco del almíbar, pero que finalmente sale con brillantez adelante
. A López le ha tocado un papel que muchos pueden ver muy cercano a su carácter: el del amigo comprensivo del prota (Mario Casas), que en cuanto aparece la madre (Belén Rueda) entra a matar con todo su encanto y su savoir faire para el género femenino.
 “Hicieron algo que en mí funciona: me dieron el guion y me dijeron que lo leyera. Nada de ‘lo he escrito para ti”, cuenta durante este encuentro en Madrid con El País Semanal.
 “El guion es una pieza maestra de relojería, porque todos los personajes han sufrido algo y aun así es una película luminosa. ¿Un papel cercano a mí? En su manera de ver la vida, en su felicidad en las cosas sencillas, en su lado bufonesco, desde luego
. Contemporiza, parece estar de vacaciones, se convierte en los ojos del espectador.
 Pero no se me dan tan bien las mujeres. Las llevo mejor cuando es un guion escrito
. En mi vida soy supertímido. Yo tengo gracia en el acercarme, en la campechanía, en el sentirme cercano. Luego, coger una mano, ir a más, ni de lejos.
 Con el tiempo vas mejorando, haciendo lo que puedes [carcajadas]. En la obra de teatro que represento ahora me quito la camiseta y paso una vergüenza… Todo porque un día lo hice en el ensayo y gustó el gesto”.
En la calle, el público me conoce, sabe mi nombre, pero pregúntales por una película mía. No tienen ni idea. No me importa, de verdad"
Sesenta películas rodadas por todo el mundo, una imagen de actor europeo como pocos otros la tienen en el ncine español: “No se acaba de entender. Es una cosa inexplicable.
 Va pasando el tiempo y lo asumo poco a poco: hago cine, soy actor de cine, que es una expresión que me suena a marciana. Aún parece ayer cuando me decían: ‘Quédate en Francia, que te vendrá bien para tu carrera de cine’. Y yo pensé: ‘¿Mi carrera de qué? A lo sumo haré dos películas de inmigrante, tres con suerte’. No sé, no lo entiendo. Me va bien: en francés tengo acento, en inglés tengo acento, en español no estoy seguro [risas]… La cosa va durando.
 No entiendo por qué, pero sí comprendo que las cosas que haces te abren puertas.
La gente del cine va viendo mis trabajos y mi carrera se va alimentando.
 En la calle, el público me conoce, sabe mi nombre, pero pregúntales por una película mía.
 No tienen ni idea. No me importa, de verdad”.
 El catalán nunca ha tenido reparos en viajar: en su filmografía hay más películas francesas que españolas –“me costó arrancar aquí; cuando empezaron a llamarme, pensaban que yo vivía en París”–, rodajes en Londres, Tokio… “¿Cómo no? ¿No quería ser actor? Pues vas adonde te llamen, que encima es chulo”. Puede que por eso tenga un César francés, y ningún Goya, aunque haya sido tres veces candidato.
 O que haya pisado más veces el Festival de Cannes que el de San Sebastián.
¿Y eso cómo se compagina con la familia en Vilanova? “Mejor de lo que pensaba. Porque si eres el prota, como mucho estás fuera seis semanas. Y si no, son quince días de trabajo y repartidos en tres meses. Y cuando estoy en mi pueblo tengo todo el tiempo para la familia y no como mi hermano, que trabaja al lado y está todo el día fuera.
 Procedo del teatro, ya estaba acostumbrado a eso de estar en un escenario en fin de año o el día de Navidad o en fin de semana. Trabajas cuando los otros descansan”.
Jordi Socías
El teatro. Sergi López ha vuelto a él con 30/40 Livingstone, coescrita, codirigida e interpretada en asombroso dúo con Jorge Picó, su compañero de estudios en la escuela parisiense del mítico Jacques Lecoq:
 “Era un sitio muy especial, porque no te enseñaban a interpretar, sino a generar cosas, a ser actor creador, huyendo de las rutinas como las del cine”
. Hace años ya colaboraron en Non solum (aunque era un monólogo de López) y ahora están de gira con ese prodigioso, bufonesco –en la sabia mezcla que esconde esa palabra de reír zahiriendo y metiéndose con el poder– 30/40 Livingstone.
En la obra, López, que no para de hablar, encarna al hijo de un juez que decide dejar todo atrás e irse a buscar, a encontrar ese algo más que le pide su cuerpo
. Y en ese proceso encuentra a un extraño ser, mitad ciervo, mitad hombre (Picó), que se expresa solo con gestos.
En pantalla, López es contenido; en la vida diaria le gusta expandir su cuerpo; en el escenario es un huracán, un pulpo de múltiples brazos, un elefante, una gacela, un actor con un dominio absoluto de cada una de las partes de su físico, que maneja con ductilidad. En un momento parece pesar 20 kilos menos; en otro, 20 más; pasa de la adolescencia a la vejez en un chasquido de dedos. Y se burla, se burla, se burla. De todos: de los corruptos, los arrogantes, los inocentes, los listillos, los creídos, de la bondad ajena y de la idea rousseauniana del hombre natural, de los cuñados trepas…
 El humor, usado para algo más.
A López le apasiona, pero no puede disfrutarlo completamente: el día del estreno de su temporada madrileña sufrió encanta el teatro. Empecé con otra obra a dos con Toni Albà, que empezó a hacerse conocido por la televisión.
Y a mí comenzaron a llamarme para cositas de cine.
Así que a veces la representaba yo con un sustituto, y otras, él con el sustituto
. Me llegó Western [1997], el viaje a Cannes. Hubo un momento en que lo tuvimos que dejar porque la gente iba a ver la obra del Toni y del Sergi [se le escapa el catalán, su lengua materna], y aquello era un cachondeo, nunca estábamos uno de los dos”.
 Estuvo tres años sin hacer teatro, por miedo a no poder cumplir los compromisos.
“Pero me bullía, me bullía, Jorge Picó y yo hablamos y nació Non solum. En el teatro, tú arrancas las cosas; en el cine debes esperar a que te llamen. Ya puedes decirle a un director de cine todo lo que te encantaría trabajar con él, que si no te telefonea…”. Suena el móvil de López, lo que provoca una carcajada
. Es su novia. “Mis hijos se ríen de este cacharro. No tiene ni Internet. Bueno, ellos también pierden los suyos”. Se pone las gafas, suspirando por tener que usarlas, mira la pantalla, responde, y lucha, brega contra el teclado y el menú. No cambiará a una tecnología superior.
Con el tiempo, López dice que ha ido encontrando su sitio, su lugar en la industria, que se reconoce en lo que hace. A pesar de que el cine sea un arte incontrolable, insondable para un actor:
“El cine tiene algo de misterioso. Cómo el montaje cambia todo lo que hayas hecho bien o mal en el rodaje. Qué pones, qué quitas. Es fascinante. Aquí el actor sí que está al servicio de otro, subordinado a los gustos de otros. Y me parece bien. No tengo quejas. No hay fórmula que explique qué funciona o qué no. Bueno, como la vida
. Te puedes tirar toda la vida queriendo algo y nunca lo logras, y en cambio obtienes otras recompensas. O cuando ya parece que tu objetivo es inalcanzable, te viene por otro lado…
 Mira, en Francia se ha generado una idea de mí curiosa: creen que soy francés, formo parte de su imaginario colectivo.
 Y todo es por el cine
. Lo que se vio en pantalla, lo que se cayó en la mesa de montaje, los estrenos que tuvieron éxito y los que no, todo eso conforma la imagen que tienen de mí.
 Solo conozco a alguien que te cuenta una peli, que es igual en guion, que es idéntica en rodaje y que es igual en pantalla: Guillermo del Toro.
 Hasta era capaz de saber lo que iba a recaudar. Por eso es un genio. Sin embargo, el resto es un misterio. Ruedas una película que crees que no significará nada, y crece y crece. Hay algo, hay algo… No sé”.
En Francia empezó haciendo de buen tío y de emigrante. “Llegó Harry, un amigo que os quiere, y me cambió la carrera, porque allí fue un fenómeno. Sobre todo en la calle. De repente me tocaron los personajes marcianos, esos que no sabían a quién ofrecer. Pensaban que con mi acento era difícil saber de dónde procedía.
 Como no vivo allí, encima no tengo presencia mediática, ni saben si tengo hijos… Sí que trabajo mucho con Manuel Poirier, que es con quien yo he ido de la mano en el cine, y que tiene su público de autor”.
En España tampoco se sabe algo más. “Con 30/40 Livingstone, la gente me dice: ‘¡Si haces el payaso!’. Pues claro, es que siempre lo he hecho.
 Mis amigos del teatro de toda la vida, cuando me ven en el cine, se parten y me echan en cara si voy de actor serio, que si no se tragan que vaya de sensible o de asesino.
 Igual por la calle: como hago cine en Francia, que suena a elitista, no saben muy bien qué pensar de mí”. Y lo mismo le pasa en su carrera. “Como recuerdan Solo mía, Harry, un amigo que os quiere y El laberinto del fauno, me adjudican el rol de villano, y solo he encarnado a malvados en cinco de mis sesenta películas”.
Soy el famoso del pueblo, claro, pero tomo el café en el bar, soy una palmera más de la plaza. ¿Sabes quiénes flipan? Los turistas franceses. De repente me ven y se sorprenden"
Solo hay un sitio donde sí saben cómo es Sergi López: Vilanova i la Geltrú.
 “Allí formo parte del paisaje. Soy el famoso del pueblo, claro, pero tomo el café en el bar, soy una palmera más de la plaza. ¿Sabes quiénes flipan? Los turistas franceses, que de repente me ven y se sorprenden, mientras que el resto de los clientes del bar se ríen”. También es el pueblo de sus sinsabores. Durante cuatro años, hasta 2012, el actor era uno de los tres dueños del restaurante Negrefum, una apuesta por el producto de kilómetro cero, el local y de temporada, y por comer sin prisas
. Tuvieron que cerrar.
 “Fue una frustración. Pensé que iba a durar. No queríamos vivir de ello, sino montar un sitio de referencia, de encuentro gastronómico.
 Teníamos margen… pero empezamos a perder, a perder. Y aún arrastraremos eso un tiempo”.
 A López le encanta comer.
 Con El laberinto del fauno, Del Toro le hizo adelgazar 14 kilos. “Me hubiera encantado quedarme en ese peso. Pero están los jamones, el lomo embuchado.
 Y mientras pensaba si adelgazar de nuevo, seguía comiendo. Mira, aquí estamos, hablando de perder peso mientras comemos”.
Desde abril, Sergi López es vicepresidente de la Acadèmia del Cinema Català.
“Me metí en la academia porque me gustaba la idea que me proponían: incentivarla como lugar de encuentro de colectivos, con ganas de aunar esfuerzos varios, de apoyar iniciativas, de reunirse con gobernantes para sacar adelante leyes. No me ocupa mucho tiempo, pero más del que me esperaba”
. El actor no esconde su independentismo, que le alimenta desde crío: “Es un momento en que la gente en Cataluña se está moviendo mucho. Me interesa esa posibilidad de hacer un país nuevo, y estar en la academia te permite señalar las cosas que no están bien y que se podrían mejorar. Aprovechemos este empuje. Creo que todo va ligado: lo que ocurre en Cataluña –que reconozco que conlleva una aspiración identitaria–, en el resto de España, en Grecia, en Ucrania, esta sensación de que la gente de la calle se plantea el cambio de las cosas, que esto no va bien.
Por eso no vale una independencia para repetir los mismos manidos esquemas de poder.
 Creo en plantearnos preguntas, en buscar soluciones que apoyen al colectivo, porque hoy día muy poca gente decide muchas cosas… y encima se beneficia de ellas. Romper con las élites actuales. La independencia de Cataluña no puede ser un sitio al que llegar, sino un punto de partida.
 Es una oportunidad de oro, siempre que no repitamos modelo o nos marquen ese nuevo modelo los que crearon el anterior
. A lo mejor sueno a inocente, pero es que el sistema capitalista ha fracasado, y emerge el asambleario. Que lo más subvencionado en España sean los bancos, es evidente, ¿no? Algo no cuadra. ¿Cambiar para que nos sigan gobernando los bancos alemanes?
 Eso no es independencia ni es nada”.
Pues enhorabuena Sergi, ese niño que fue creciendo y se convirtió en Actor, siempre fuistes un poco peliculero, y llegabas tarde a casa los Viernes, Te recuerdo con cariño y a ese Pueblo dónde casi todo me fue bien.