Tenía trece años la primera vez que vi una película pornográfica.
Me había quedado a dormir en casa de una amiga del instituto y, a la
mañana siguiente, mientras desayunábamos c
orn flakes en el
sofá, pusimos la televisión: al ver que solo había las noticias, que por
supuesto no nos interesaban en absoluto, mi amiga decidió enseñarme
"algo muy divertido".
Y se levantó para buscar un vídeo que estaba
escondido detrás los álbumes de fotos familiares en un armario en el
rincón del salón.
Ingenuamente, me pregunté por qué ese estaba apartado de los otros vídeos... y cuando dio el
play,
me di cuenta por qué.
Recuerdo perfectamente el primer plano de una
mujer arrodillada delante un hombre haciendo una felación. Huelga decir
que lo que vi me resultó asqueroso, pero igualmente me quedé mirando
fascinada mientras procuraba digerir mis cereales,.
En ese momento,
informé a mi amiga de que yo jamás en la vida haría esto, y ella estuvo
de acuerdo conmigo.
Venus O'Hara por Sebas Romero. Diseño RtVang.
Sin embargo, mi técnica no podría ser
más diferente que la escena que vi aquel día cuando era adolescente.
Hay una tendencia en la pornografía mainstream a representarlo
como un acto de sumisión femenina, cuando yo creo que es más bien lo
contrario: porque es cuando más control tiene una mujer
. Por ejemplo, sé
que puedo pedir lo que quiera en este momento. Pero, para que sea así,
hay que tomar realmente el control de la situación, y solo hacerlo
cuando una de verdad tiene ganas de hacerlo, y no cuando él lo espera.
Incluso si esto significa hacerlo con menos frecuencia.
Nunca hay
que hacer nada que una no quiere para quedar bien, incluso si él te ha
hecho sexo oral durante una hora antes, como explicaba en el
post Igualdad en el sexo oral, ¿o no?,
el año pasado
. Por supuesto, dar placer es un placer en sí, pero
hacerlo con ganas significa hacerlo mejor y creo que pasa exactamente lo
mismo con el
cunnilingus; es decir, que hay hombres que lo
hacen porque toca y otros que realmente lo disfrutan y al percibir este
entusiasmo evidente, inevitablemente en mí también aumenta la
excitación.
A menudo, la felación forma parte de los
preliminares, pero confieso que yo me siento más en control de la
situación cuando lo hago como sorpresa, o con el objetivo de distraerlo
mientras hace otra cosa como, por ejemplo, cuando le llaman por
teléfono, cuando está utilizando el iPad, cuando está mirando el fútbol o
haciendo
zapping (¿por qué los hombres siempre tienen que mantener el control del mando a distancia? ¿o solo son los que he conocido yo?).
Imagen del cortometraje Cyberslave. El
escenario y la preparación lo son todo.
Personalmente, me gusta hacerlo
con pintalabios de color rojo, mirarlo a los ojos (no esconderse debajo
del cabello nunca), y quizás seguir manteniendo una conversación entre
lametones, hasta que pierda la concentración de lo que estaba haciendo
previamente.
Otra técnica para sorprenderle sería ponerle un
antifaz, preparar una taza de té caliente y un vaso de agua con hielo.
Primero, ponerte el hielo en la boca mientras haces sexo oral, una vez
que se acostumbre a la temperatura, tomar un trago del té, y así seguir
alternando las temperaturas
. Aunque, quizás será mejor esperar al verano
para esto, ya que jugar con hielo en pleno invierno puede producir el
efecto contrario.
Una vez que hayas creado el escenario adecuado
para una felación de dominación, es muy importante mantener el control
durante. Por ejemplo, personalmente, no soporto cuando en medio del acto
un hombre me sujeta la cabeza para controlar el ritmo (y creo que no
sea la única en esto).
Cuando sucede esto, aparto sus manos enseguida.
Por supuesto, está bien comunicar lo que uno quiere, pero en este
momento prefiero las palabras. Una buena manera de evitar que lo haga es
de atarle las muñecas...
Aunque el acto es el mismo que el que
presencié la primera vez que vi una película porno, sentir que yo estoy
al mando lo cambia todo para mí.
Hasta el punto en que él entienda que
se trata de una recompensa y que, para conseguirlo, tiene que merecerlo.
Visto de esta manera, estoy convencida de que una buena felación
incluso puede mejorar todos los aspectos de una relación, no solo el
campo sexual.
Y tú, ¿crees que la felación es la mejor manera de
dominar a un hombre?